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Alexis Ayala en la Banca Rota Total | Divorcios y Dramas

Hola, ¿qué tal amigos? Bienvenidos sean a un nuevo video de Tutoriales Gerverí. El día de hoy les traemos una historia bastante interesante porque hablaremos de la vida de Alexis Sayala, el famoso actor de telenovelas y mujeriego empedernido. En este video habrá de todo, drama, traición e incluso hablaremos sobre una actriz que lo acusó de haberla amenazado de muerte.

Sí, señores, así de fuerte estará este asunto. Pero antes de comenzar con este mereque tengue, los invito a suscribirse al canal y activar la campanita para que así ustedes no se pierdan de ninguno de nuestros interesantes temas. Y ahora sí, sin más preámbulo, vámonos a lo que nos truje Chencha. Ahora sí, mi gente, entremos al mero mole porque esta historia de Alexis Sayala y Cynthia Aparicio no empezó con lágrimas, empezó con novela, con foro, con miraditas y con ese olorcito a romance que luego termina dejando más

preguntas que respuestas. Alexis y Cyntia se cruzaron en Televisa durante las grabaciones de la telenovela Si nos dejan allá por el 2021. Ella venía abriéndose camino como actriz, joven, guapa, con hambre de crecer y con esa energía de quien todavía está escribiendo sus primeros grandes capítulos en la televisión.

Conozco trabajando en Si nos dejan en una escena, después no nos vimos dos meses. Si nos dejan es una novela. Okay. Eh, una novela que fue de la versión que se hizo en México después de 20 años de una novela. Él, en cambio, ya era un hombre recorrido con carrera, con fama, con matrimonios encima, con hijas, con historias de amor que habían empezado bonito y terminado como cajón de cables, todo enredado.

Y ahí está el primer ingrediente del chisme, porque no eran dos personas paradas en el mismo escalón de la vida. Ella apenas venía subiendo con fuerza. Él ya había subido, bajado, tropezado, vuelto a subir y hasta cambiado de zapatos en el camino. La neta, aquí hay que decirlo, pues porque mucha gente sabía que era una crónica de una muerte anunciada por la tremenda diferencia de edad que existía entre los dos.

Porque a veces la edad no solamente es en lo físico, sino también en la manera de vivir, en la manera de pensar y en la manera de actuar. En esa novela compartieron escena y algo se movió. No fue un romance de esos que nacen con 1000 capítulos de explicación. Fue más bien de esos encuentros donde una mirada hace más ruido que una fanfarria.

Se vieron, se trataron y aunque después pasaron un tiempo sin convivir tanto, la semillita ya estaba puesta. Y ya sabemos que cuando la semillita cae en tierra de telenovela, cualquier fiestecita la riega. Después vino una reunión al final de grabaciones en casa de Alexis y ahí fue donde la cosa agarró forma. Cyntia llegó, convivieron, hablaron durante horas y lo que parecía una plática normal terminó convertido en esas conversaciones largas donde uno empieza hablando del trabajo y termina contando hasta lo que no le cuenta ni al psicólogo. Primera, que veo

esa cinnia y le digo, “Te espero en la casa como quedamos.” que le invité por Instagram porque yo no tenía su teléfono, su teléfono. Finalmente llegó todo el mundo entre 12:30 una y como a las 3 de la mañana ya se había ido gran parte de la fiesta este y la había sentado. De ahí empezó el romance y claro, el público no tardó en sacar la calculadora porque la diferencia de edad era imposible de ignorar.

Alexis rondaba los 60 y Cynthia aún no llegaba a sus 30as. Pero aquí hay mucha gente que dice que se había cambiado más veces de mujer que de zapatos. Y hablando en serio, Alexis Sayala siempre ha tenido una fama de ser una persona bastante inestable, sobre todo cuando de amor se trata, porque según ha dicho el mismo, se ha cambiado de casa cinco veces en el último año, pero también ha cambiado igual de veces de esposa.

Casi 30 años de diferencia, una distancia que al principio muchos quisieron pintar como simple número. Pero mi gente, el calendario no grita al inicio, el calendario cobra después. Al principio todo se veía bonito, viajes, fotos, sonrisas, declaraciones, amor presumido y esa emoción de pareja nueva que hasta hace que los enamorados caminen como si el mundo tuvieran música de fondo.

Alexis se veía ilusionado, casi rejuvenecido por el amor. Cynthia se veía feliz, acompañada, entrando a una historia con un hombre famoso, conocido, intenso y con mucha vida encima. Luego vino el compromiso en París porque claro, la historia tenía que venir con postal de película, pero ojo que semanas antes de la boda Cyntia quiso cancelar el compromiso.

Tres semanas antes de casarnos me estaba cancelando la boda porque no estábamos poniendo en acuerdo de algunas cosas, pero entonces mediamos las cosas y es el ímpetu y las ganas que que se tiene. Y los medios no se han acompañado. Quiero suponer que aflojaste un poco, pero el camino con Cynthia Aparicio se cruzó en la telenovela Si nos dejan y ahí fue que todo empezó a ponerse color de hormiga.

Después se casaron por lo civil en junio de 2023 y más tarde por la iglesia en la Basílica de Guadalupe con todo el paquete completo, vestido, ceremonia, fotos, promesas, familia y esa cara de recién casados que hace pensar que ahora sí el amor ganó. Cyntia lo diseñó todo. Ella se encargó de todo, obviamente me comentaba y a veces yo le decía, “No, mi amor, es que café no hay que dar té.

” Y me decía, “No, se va a dar café.” Le digo, “¿Para qué me preguntas?” “Para que te sientas incluido.” Me decía. Finalmente yo decido. Pero como diría mi comadre, una cosa es la foto bonita y otra la vida cuando se apagan los flashes. Porque después de la boda vino la convivencia real, vinieron los planes, vinieron las diferencias, vinieron esas conversaciones que ya no se arreglan con un beso ni con una cena bonita.

Y ahí empezó a pesar lo que muchos habían visto desde el principio, que no solo había diferencia de edad, también había diferencia de etapa. Cyntia estaba en un momento de crecimiento, de trabajo, de futuro abierto, de querer construir. Alexis ya traía una vida hecha. Hijas, matrimonios anteriores, divorcios, golpes de salud, experiencia y un corazón que ha amado muchas veces, pero también se ha cansado muchas veces.

Y entonces apareció el tema que terminó sonando como campanazo de iglesia en pleno velorio, los hijos. Porque el divorcio no se pintó como una historia de cuernos, ni como una pelea de celos, ni como una tercera persona escondida debajo del mantel. El punto fuerte fue que Cynthia aparentemente quería una familia más grande, quería tener tres hijos, quería ese sueño que para muchas mujeres sigue siendo parte de su proyecto de vida.

Muchas veces la diferencia de edad no es un factor determinante, pero sí la manera en que piensas vivir tu vida. Porque a lo mejor una persona con casi 60 años pues ya no está para tener más hijos, ya está para criar a sus nietos o bisnietos. Eso como de andar cambiando pañales ya no es para ti.

Y al parecer la chava quería tener hijos y ahí fue donde la puerca torció el rabo. Porque Alexis dijo, “Yo ya crié los míos, ya no quiero tener más chamaquitos. Yo no puedo compartir que tengamos tres hijos, yo no puedo compartir otras cosas.” Y ella tiene todo el derecho del mundo y tiene todo el camino por delante.

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