ri y la “Curación en Salud”
El nerviosismo se ha extendido rápidamente a otros estados gobernados por el Partido Acción Nacional (PAN). Mauricio Kuri, gobernador de Querétaro, no tardó en salir a dar declaraciones públicas en un intento por desmarcarse del caos que envuelve a su homóloga en Chihuahua. En un movimiento que muchos analistas califican como una maniobra de prevención por miedo a ser el próximo objetivo de investigaciones federales, Kuri reconoció la presencia de agentes estadounidenses en su territorio.
A diferencia de la opacidad en Chihuahua, Kuri insistió en que su administración sí informa al gobierno federal sobre estas colaboraciones. Sin embargo, el vínculo es innegable: la empresa Seguritech, responsable de la Torre Centinela y envuelta en polémicas por supuestos favores a exgobernadores panistas, también mantiene contratos millonarios en Querétaro. Esta red de intereses entrelazados sugiere que la infraestructura de seguridad en los estados de oposición podría estar comprometida por intereses que no necesariamente responden a la seguridad pública nacional.
J. Clayton: El “Fiscal Carnal” de Donald Trump y su Pasado con Epstein
Uno de los puntos más oscuros y alarmantes de esta trama es la figura de J. Clayton, el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York. Clayton es el hombre detrás de las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Pero su historial está lejos de ser el de un paladín de la justicia imparcial. Clayton ha sido identificado como una pieza clave dentro del círculo cercano de Donald Trump, actuando como un protector de sus intereses.
Más grave aún son los vínculos de Clayton con los archivos de Jeffrey Epstein. Se le acusa de haber sido el encargado de depurar, borrar y desaparecer correos electrónicos, fotografías y videos que podrían haber incriminado a figuras de alto nivel, incluyendo al propio Trump. Este mismo fiscal, que ahora intenta intervenir en la política interna de México, fue también un actor principal en las operaciones contra el gobierno de Venezuela. La pregunta que surge es inevitable: ¿Qué credibilidad puede tener un fiscal con tales antecedentes al emitir juicios sobre la política mexicana?
La Lista que EE. UU. Ignora: El Caso Felipe Calderón
Mientras las agencias estadounidenses y sus aliados locales centran sus ataques en la actual administración, existe una lista de nombres que parece gozar de una inmunidad inexplicable en Washington. A la cabeza de esta lista se encuentra el expresidente Felipe Calderón Hinojosa. A pesar de los testimonios surgidos en juicios internacionales y la caída de su mano derecha, Genaro García Luna, Calderón permanece intocable.

Diversas voces dentro de México han exigido al gobierno de Estados Unidos, a través de sus representantes diplomáticos, que si realmente hay un interés en combatir el narcotráfico y la corrupción, se debe empezar por cerrar los capítulos pendientes con los “capos” del pasado. La lista incluye a personajes como Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño, todos vinculados al periodo de Calderón. La protección que el sistema estadounidense parece brindar a estos personajes refuerza la teoría de que la justicia se utiliza como una herramienta política de presión y no como un fin legítimo.
Fake News y la Estrategia del Miedo
La ofensiva no se limita a los tribunales o a las agencias de inteligencia; también se libra en el terreno de la información. Recientemente, ha circulado un comunicado falso atribuido a Morena, en el que supuestamente se pide a sus militantes no viajar a Estados Unidos por seguridad. Este tipo de tácticas, difundidas por personajes como Simón Levi, buscan generar una percepción de crisis y catalogar al partido oficial como una organización vinculada al crimen organizado.
Esta estrategia es idéntica a la utilizada en otros países de Latinoamérica, donde se debilita el brazo político de un gobierno para facilitar el ascenso de facciones alineadas con los intereses de las potencias extranjeras. Lo ocurrido en Honduras con Juan Orlando Hernández es un ejemplo claro: una vez que el brazo político es debilitado y los intereses extranjeros están asegurados, las acusaciones suelen diluirse o cambiar de matiz según convenga a la Casa Blanca.
Conclusión: Una Soberanía en Juego

México se encuentra en una encrucijada donde la cooperación internacional choca con la injerencia política. La presencia de la CIA y la DEA en estados panistas, el uso de fiscales con pasados cuestionables y la protección selectiva de personajes como Felipe Calderón son señales de un juego geopolítico profundo.
La ciudadanía debe permanecer alerta ante las narrativas que buscan desestabilizar el país mediante el miedo y la desinformación. La justicia no puede ser selectiva ni puede ser dictada desde oficinas en Nueva York por personajes vinculados a escándalos internacionales de la talla de Epstein. La soberanía de México y la transparencia de sus gobernantes son los únicos escudos contra una intervención que, bajo el disfraz de la seguridad, busca imponer agendas ajenas al bienestar del pueblo mexicano.