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“They disappeared in 2023… the camera recorded them in 1987. (MONTES DE OCA, ARGENTINA)”

Esto fue grabado por una cámara de seguridad del hospital Montes de Oca el 14 de junio de 1987. Estas tres personas no existían en 1987. desaparecieron en ese hospital en 2023 y esta cámara los estaba esperando. Para entender cómo existe esa grabación, necesitas entender qué es ese lugar y lo que ese lugar hizo durante décadas con las personas que entraron sin saber dónde estaban.

Torres, provincia de Buenos Aires, a 80 km al oeste de la capital. Un pueblo que existe porque ella existe. La institución fue fundada en 1915 por el psiquiatra Domingo Cabredilo colonia regional mixto de retardados. Con el tiempo tuvo otros nombres: Hogar Colonia, Colonia Torres, Hospital Nacional de Oligofrénicos. En 1967, durante la dictadura de Hnganía, adoptó el nombre de colonia nacional Dr.

Manuel A. Montes de oca. Ese nombre impuesto en tiempos de represión es el que el mundo conoció durante décadas. En julio de 2023, por decreto presidencial pasó a llamarse Hospital Nacional y comunidad Dr. Ramón Carrillo. Un nuevo nombre para un nuevo paradigma. Pero los muros son los mismos.

266 haáreas, 40 pabellones, una iglesia, una panadería, una herrería, un cementerio propio dentro del predio, una ciudad paralela completa que durante décadas funcionó completamente cerrada sobre sí misma. En su momento de mayor capacidad, la institución albergó más de 2000 pacientes. Muchos de ellos llevaban 30, 40, 50 años internados.

Sus familias habían dejado de visitarlos. Sus nombres habían dejado de importarle a alguien afuera. Para esos pacientes, la colonia no era un lugar de tránsito, era el único mundo que existía. Los tratamientos aplicados durante décadas están documentados en los archivos del Ministerio de Salud. Duchas de agua helada, inyecciones de insulina para inducir comas controlados, electroshocks administrados sin anestesia.

Aislamiento en celdas durante semanas y en los sótanos de algunos pabellones que los planos oficiales no registran. Los trabajadores encontraron durante las reformas cadenas fijadas en las paredes, no como vestigio histórico, como uso reciente. El pabellón 7, específicamente, albergó durante décadas a más de 100 pacientes con discapacidad intelectual profunda, personas que requerían asistencia para cada actividad básica de la vida, personas que vivían según los propios informes oficiales de la nueva gestión.

en condiciones no solo de asinamiento, sino de encierro. El pabellón 7 no era un lugar abandonado, era un lugar que nunca debió haber existido tal como existió. Pero de todo lo que ocurrió en la colonia Montes de Oca, hay una historia que cambió para siempre la manera en que ese lugar es recordado.

Una historia que comenzó el domingo 16 de junio de 1985 y que 40 años después sigue sin tener respuesta. Cecilia Jubileo, 39 años, médica psiquiatra con 11 años de experiencia en la institución. Esa noche llegó a la colonia para cumplir su guardia. Estacionó su Renault 6 blanco, firmó el libro de entradas a las 21:45 y comenzó su recorrida habitual.

Atendió un paciente con fiebre alta en el pabellón de clínicas. firmó el certificado de defunción de una interna de 23 años que había fallecido esa tarde y poco antes de la medianoche respondió al llamado de un paciente que llegó a pie desde el pabellón 7 porque el conmutador telefónico de la colonia no funcionaba esa noche.

El paciente se llamaba Miguel Cano. Cecilia lo conocía, confiaba en él. Juntos caminaron los 500 met que separaban la casa médica del pabellón 7. Los senderos estaban iluminados con luces de mercurio. Cecilia atendió el caso y Miguel Cano la acompañó de regreso cerca de la entrada de la casa médica. Cecilia lo despidió con una frase que los testigos recordaron durante décadas.

Anda tranquilo, yo voy a descansar un rato. Esas fueron las últimas palabras conocidas de Cecilia Jubileo. A la mañana siguiente, cuando un empleado fue a buscarla por orden de la dirección, encontró la cama perfectamente tendida y un par de zapatos de mujer color marrón al costado. Su Renault 6 blanco seguía estacionado donde lo había dejado.

De Cecilia, nada. Lo que sucedió en las horas siguientes dice mucho sobre el tipo de lugar que era la colonia Montes de Oca en 1985. El director Florencio Eliseo Sánchez no hizo la denuncia policial por la desaparición de la médica. En cambio, le inició un sumario administrativo por abandono de guardia y dio orden de reformar y repintar la casa médica, el último lugar donde Cecilia había estado.

Cuando llegaron los peritos forenses, la habitación parecía otra. Las pruebas, si las había, ya no existían. Esa misma noche, según el testimonio del chóer de una ambulancia y un camillero que estaban en el predio, un for Falcon Gris ingresó a la colonia sin registrar el ingreso y salió de la misma forma clandestinamente. Poco después, era 1985.

Argentina acababa de salir de la dictadura. El juicio a las juntas se estaba desarrollando en simultáneo en Buenos Aires y un Ford Falcon Gris. El autos símbolo del terror de esa época. Entraba y salía de una colonia psiquiátrica en la noche en que una médica desaparecía. Ese dato estuvo oculto en el expediente durante 36 años.

La investigación que siguió fue caótica y tardía. Con solo un mes de pesquisas ya habían declarado más de 600 personas, perros adiestrados, helicópteros, brigadas especiales rastrillando sótanos y altillos. Cuando drenaron un estanque del predio por una pista anónima, encontraron el cuerpo de un paciente de Cecilia. Nada. El expediente acumuló 700 fojas.

La carátula nunca cambió. Averiguación de paradero. En el año 2000, la causa prescribió y fue archivada. Florencio Sánchez, el director que no denunció la desaparición y mandó destruir las pruebas, murió en prisión años después, sin revelar nada. El caso Jubileo sigue sin resolución, pero hay algo que los archivos sí documentan.

En el contexto de la investigación salieron a la luz irregularidades que la colonia llevaba décadas ocultando, certificados de defunción falsificados, pacientes sin identificación que desaparecían de los registros y una red clandestina de tráfico de órganos y córneas que operaba con los internados que nadie reclamaba. Investigaba algo de eso Cecilia Jubileo 40 años después, esa pregunta sigue sin respuesta.

Septiembre de 2023, el gobierno argentino anunció la reconversión del pabellón 7 en un espacio cultural y de rehabilitación, la primera gran obra visible del proceso de transformación de la excolonia en el nuevo hospital nacional y comunidad Dr. Ramón Carrillo. La directora del establecimiento lo anunció con estas palabras.

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