La década de los años ochenta fue una época definida por el exceso, la ostentación y un innegable sentido del drama exacerbado. En el epicentro de esta revolución cultural y televisiva se encontraba una serie que no solo capturó la atención de millones de espectadores alrededor del mundo, sino que redefinió por completo el concepto del melodrama nocturno: “Dinastía” (Dynasty). Estrenada originalmente en 1981 bajo la visión del legendario productor Aaron Spelling, la serie fue concebida inicialmente como la respuesta directa de la cadena ABC al arrollador éxito de “Dallas”. Sin embargo, “Dinastía” rápidamente forjó su propia y deslumbrante identidad. Se convirtió en un escaparate de riqueza incalculable, hombreras gigantescas, vestidos de alta costura diseñados por Nolan Miller, peleas en estanques de lirios y maquinaciones corporativas que paralizaban a la audiencia semana tras semana. La vida de la adinerada familia Carrington, magnates del petróleo en la ciudad de Denver, Colorado, era un cóctel explosivo de traiciones familiares, amores prohibidos, secretos inconfesables y una lucha encarnizada por el poder.
Hoy, han transcurrido exactamente 42 años desde que las puertas de la inmensa e imponente mansión Carrington se abrieron por primera vez ante nuestros ojos. Cuatro décadas son una verdadera eternidad en el volátil mundo del espectáculo. Los rostros que alguna vez dominaron las portadas de todas las revistas del planeta, que impusieron tendencias de moda globales y que cobraban salarios astronómicos por derramar una lágrima escenificada, han sido irremediablemente transformados por el implacable paso del tiempo. Algunos de estos icónicos actores han logrado desafiar los años manteniendo una vigencia y un glamour asombrosos, mientras que otros, lamentablemente, han partido de este mundo tras librar duras y silenciosas batallas personales y médicas. A continuación, nos sumergimos en un viaje nostálgico, profundo y sumamente revelador para explorar la psicología de estos inolvidables personajes, sus arcos narrativos en la serie y, sobre todo, descubrir qué fue de los actores que les dieron vida, cómo lucen en la actualidad y cuál es el inmenso legado que han dejado en la historia dorada de la televisión mundial.
En la cúspide de esta pirámide de poder se encontraba el indiscutible patriarca de la familia, Blake Carrington, interpretado con una majestuosidad inigualable por el gran actor estadounidense John Forsythe. Blake no era un protagonista convencional; era un hombre de negocios implacable, calculador y a menudo despiadado, dispuesto a aplastar a cualquier rival comercial o incluso a sus propios familiares si consideraba que ponían en riesgo el imperio de la compañía petrolera Denver-Carrington. A pesar de sus cuestionables métodos morales, Blake poseía un carisma magnético, una voz profunda y autoritaria, y un amor feroz y protector hacia su familia que lo convertía en un personaje profundamente fascinante y complejo. John Forsythe aportó una dignidad y una gravitas esencia
les al papel, convirtiéndose en uno de los actores de televisión más respetados y populares de la década. Antes de “Dinastía”, Forsythe ya gozaba de fama internacional como la misteriosa voz de “Charlie” en la exitosa serie “Los Ángeles de Charlie”. Trágicamente, el mundo del espectáculo tuvo que despedirse de este coloso de la actuación el 1 de abril de 2010. John Forsythe falleció a la venerable edad de 92 años debido a complicaciones derivadas de una severa neumonía, tras haber batallado durante años contra el cáncer de colon. Su partida dejó un vacío insustituible, pero su imagen como el imponente Blake Carrington permanece eternamente grabada en la memoria colectiva de sus seguidores.
El contrapeso perfecto a la dureza de Blake era su joven y dulce esposa, Krystle Carrington, a quien dio vida la espectacular actriz de ascendencia noruega, Linda Evans. Al inicio de la serie, Krystle era la clásica damisela vulnerable, una ex secretaria de buen corazón que se veía repentinamente arrojada a un nido de víboras aristocráticas que la despreciaban por su origen humilde. Sin embargo, el desarrollo de su personaje fue uno de los más ricos de la televisión de la época. Krystle evolucionó; aprendió a defenderse, a alzar la voz y a luchar con uñas y dientes (literalmente, en sus famosas peleas físicas que hicieron historia en la televisión) por su lugar en la mansión y por el amor de Blake. Krystle representaba la compasión, la moralidad y la naturaleza amable en un mundo corroído por la codicia. Linda Evans, nacida el 18 de noviembre de 1942, se convirtió en el ideal supremo de la belleza y la elegancia de los años ochenta. Hoy, a sus 81 años de edad, Linda luce una serenidad envidiable. Tras alejarse gradualmente de los reflectores de Hollywood para buscar la paz interior y una vida más espiritual, Evans ha envejecido con una gracia suprema, demostrando que la verdadera belleza reside en la aceptación y en la tranquilidad del alma.
Sin embargo, es un hecho indiscutible en la historia de la televisión que “Dinastía” no se habría convertido en el fenómeno cultural masivo que fue sin la llegada de su villana suprema en la segunda temporada: Alexis Carrington Colby. Interpretada con una ferocidad, sarcasmo y glamour inigualables por la actriz británica Joan Collins, Alexis era la primera esposa de Blake, exiliada años atrás, que regresó a Denver para testificar contra él en un juicio por asesinato y, de paso, reclamar su lugar, destruir a Krystle y apoderarse del imperio familiar. Alexis era intrigante, profundamente narcisista, despiadada, manipuladora y exquisitamente cruel cuando se trataba de conseguir absolutamente todo lo que quería. Sus réplicas afiladas como cuchillos, sus sombreros de ala ancha, sus abrigos de piel y su insaciable apetito por el poder y la venganza la convirtieron en el motor absoluto de la serie. Joan Collins salvó a “Dinastía” de la cancelación inminente y la catapultó al número uno de los niveles de audiencia. Nacida el 23 de mayo de 1933, Joan Collins es hoy, a sus asombrosos 90 años, una auténtica leyenda viviente. La actriz británica sigue luciendo fenomenal, manteniendo su característico maquillaje impecable, su actitud desafiante y participando activamente en la vida social y en proyectos selectos, demostrando que la energía y el carisma de Alexis Carrington son inmortales.
La complejidad de la familia Carrington se ramificaba a través de sus conflictivos hijos, cuyas tramas abordaron temas tabúes y dramas extremos para la época. Uno de los personajes más revolucionarios y dolorosos de la televisión fue Steven Carrington, el tercer hijo de Blake. Steven fue uno de los primeros personajes principales en el horario estelar de la televisión estadounidense en ser retratado como homosexual. Era un joven maravilloso, reflexivo y de altos valores éticos que anhelaba desesperadamente ser aceptado tal como era, enfrentándose constantemente al desprecio, la homofobia y la incomprensión de su machista padre. El personaje de Steven fue interpretado originalmente por el actor, cantante y productor Al Corley. Corley, nacido el 22 de mayo de 1956, dotó al personaje de una profunda vulnerabilidad y rebeldía. Sin embargo, debido a diferencias creativas y tensiones sobre el rumbo que los guionistas querían darle a la sexualidad de su personaje (intentando “curarlo” o volverlo bisexual para aplacar a sectores conservadores), Al Corley abandonó la serie en 1982. Hoy, a sus 67 años, Corley luce muy distinto al rubio de rostro angelical de los ochenta, habiendo forjado una interesante carrera como productor de cine independiente. Tras su abrupta salida, el personaje sufrió un accidente en una plataforma petrolera en Indonesia, lo que sirvió de excusa narrativa para que regresara con un rostro completamente nuevo (gracias a la cirugía plástica en la ficción), interpretado a partir de entonces por Jack Coleman. Coleman, nacido el 21 de febrero de 1958, le otorgó a Steven una madurez y estabilidad diferentes, consolidándose en el papel durante años. Posteriormente, Coleman alcanzaría una fama mundial renovada por su icónico papel como Noah Bennet en la serie de ciencia ficción “Héroes”. En la actualidad, a sus 65 años, Coleman se mantiene muy activo en la industria, conservando un porte elegante y sofisticado.
La hija mimada, caprichosa y favorita del patriarca era Fallon Carrington, un torbellino de emociones, egoísmo y pasión que se mostraba muy activa en los pasillos corporativos de la empresa de su padre. Inicialmente interpretada por la enérgica Pamela Sue Martin (nacida el 5 de enero de 1953), Fallon era una mujer que utilizaba su sexualidad como un arma y que sufría por no poder ser el “hijo varón” que heredaría el imperio. Pamela Sue Martin decidió abandonar la fama asfixiante de la serie en la cima de su popularidad, dejando un hueco inmenso. A sus 70 años, Pamela luce natural y serena, dedicada en gran medida al activismo ambiental y alejándose del bullicio de Hollywood. La solución de la producción fue reemplazarla por la actriz británica Emma Samms (nacida el 28 de agosto de 1960). Samms ofreció una versión de Fallon mucho más vulnerable, suave y confundida, especialmente durante su tortuosa relación y posterior matrimonio obligado con Jeff Colby. Emma Samms, hoy de 63 años, sigue luciendo maravillosamente bien, habiendo superado recientemente serios problemas de salud tras enfrentar los efectos a largo plazo del Covid-19, demostrando la resiliencia de los verdaderos sobrevivientes de la televisión.
Hablando de los hijos, la historia nos presentó a Adam Carrington, interpretado magistralmente por el actor canadiense Gordon Thomson. El destino de Adam fue profundamente trágico; secuestrado cuando era apenas un bebé, creció bajo la identidad de Michael Torrance sin experimentar el lujo ni el amor de sus verdaderos padres. Cuando descubrió su verdadera herencia, regresó a Denver con una sed de venganza y una oscuridad interna aterradoras. Adam era capaz de los actos más viles, desde envenenar la pintura de la oficina de sus rivales hasta manipulaciones psicológicas extremas, todo impulsado por un deseo desesperado y enfermizo de obtener la aprobación y el amor de su padre, Blake. Gordon Thomson, nacido el 2 de marzo de 1945, inyectó una intensidad shakespeariana al papel. En 2023, a sus 78 años de edad, Gordon mantiene una mirada penetrante y ha hablado abiertamente sobre su vida personal y su homosexualidad, liberándose de los prejuicios que imperaban en la época en la que brillaba en la pantalla.
La familia se completaba con Amanda Carrington, la hija secreta que Alexis mantuvo oculta de Blake durante años. Interpretada por la hermosísima Catherine Oxenberg (nacida el 22 de septiembre de 1961), Amanda llegó a la mansión buscando desesperadamente atención, un lugar en la familia y tratando de ser notada en medio del caos. Su trama más espectacular involucró su boda real con el Príncipe Michael de Moldavia, un evento que culminó en el famoso “Clímax de la Boda de Moldavia”, el cliffhanger (final de temporada) más sangriento y famoso de la historia de la televisión, donde toda la familia fue acribillada por terroristas. Hoy, a sus 62 años, Catherine Oxenberg es reconocida no solo por su belleza intacta, sino por su valiente y titánica lucha en la vida real para rescatar a su propia hija de las garras de la peligrosa secta NXIVM, convirtiéndose en un verdadero símbolo de la fuerza y el amor maternal.
Pero los Carrington no estaban solos en el universo de las intrigas; el clan Colby representaba el otro extremo de la balanza. Jeff Colby, el eterno enamorado de Fallon, fue interpretado por John James. Nacido el 18 de abril de 1956, John James dotó a Jeff de una moralidad altísima, una disposición amable y una honestidad que contrastaba fuertemente con la corrupción que lo rodeaba. Era el galán clásico, capaz de enamorar a cualquiera con su decencia. A sus 67 años, John James se mantiene activo en la producción y actuación, conservando su característica sonrisa y su estatus como uno de los hombres más guapos de la era de los seriales nocturnos.
La expansión del universo de la serie nos trajo a la inigualable Dominique Deveraux, la media hermana secreta de Blake, interpretada por la magistral e imponente Diahann Carroll. Dominique irrumpió en escena como una exitosa cantante internacional y mujer de negocios, dispuesta a reclamar su parte de la herencia de los Carrington y a enfrentarse cara a cara con la mismísima Alexis. Diahann Carroll rompió inmensas barreras raciales y culturales en la televisión al exigir y encarnar a un personaje afroamericano con el mismo nivel de riqueza, poder, sofisticación y maldad que sus contrapartes blancas, un hito histórico para la representación en los medios. Nacida el 17 de julio de 1935, Diahann Carroll fue una pionera, ganadora del Tony y el Globo de Oro, y nominada al codiciado premio Oscar. Tristemente, el mundo lloró su partida el 4 de octubre de 2019, a la edad de 84 años, tras una larga y valiente batalla contra el cáncer de mama. Su elegancia suprema y su talento desbordante dejaron un legado que jamás será borrado.
La matriarca del lado oscuro de los Colby era Sable Colby, interpretada por la talentosa actriz y modelo británica Stephanie Beacham. Originalmente estrella del spin-off “Los Colby”, Sable era una mujer abrumadoramente seductora, astuta, codiciosa y una verdadera fiera luchadora que protegía a sus hijos y su estatus. Su matrimonio con el multimillonario Jason Colby era un campo de minas emocional, y su posterior traslado a la serie principal de “Dinastía” le brindó a Alexis una rival digna que igualaba su nivel de sarcasmo y malicia. Stephanie Beacham, nacida el 28 de febrero de 1947, luce absolutamente fantástica y distinguida a sus 76 años, manteniéndose activa en el teatro y la televisión del Reino Unido.
Las figuras periféricas que se entrelazaron amorosa y trágicamente con los Carrington dejaron cicatrices profundas en la trama. Sammy Jo Carrington, interpretada por la rubia explosiva Heather Locklear, comenzó como la sobrina basura blanca e interesada de Krystle, que sedujo y arruinó matrimonios. Sin embargo, a través de una actuación carismática, evolucionó de ser un rol puramente negativo a uno de los personajes más positivos y amados por el público. Locklear, nacida el 25 de septiembre de 1961, se convirtió en uno de los mayores símbolos sexuales del planeta. A sus 62 años, tras enfrentar dolorosas y públicas batallas personales contra la depresión y las adicciones a lo largo de las décadas, Heather ha buscado la rehabilitación y la paz, evidenciando el altísimo costo humano que la fama temprana puede llegar a cobrar.
El drama psicológico más profundo fue aportado por Claudia Blaisdell, la esposa frágil y mentalmente inestable de Matthew Blaisdell, interpretada con una inmensa compasión por Pamela Bellwood (nacida el 5 de enero de 1953). Claudia era cálida, cariñosa y amable con todos, e intentó encontrar el amor en los brazos de Steven Carrington. Sin embargo, su frágil cordura se rompía constantemente ante las maquinaciones de la familia, provocando que la audiencia sintiera una profunda lástima por ella, a pesar de sus actos desesperados, que culminaron trágicamente en el incendio del hotel La Mirage. A sus 70 años, Pamela Bellwood se mantiene en el retiro, preservando su vida privada tras haber entregado una de las actuaciones dramáticas más consistentes del show.
Por último, es imposible hablar del legado del programa sin mencionar a Dex Dexter, el apuesto, rudo y exitoso magnate petrolero que logró la hazaña imposible de domar (temporalmente) el corazón de la indomable Alexis. Interpretado por el fornido Michael Nader, Dex era el hijo del socio comercial de Blake y un miembro clave de la junta directiva. Su tórrido y explosivo romance con Alexis llenó la pantalla de pasión y traición. Desgarradoramente, el 23 de agosto de 2021, el actor Michael Nader falleció a los 76 años de edad, tras no poder superar un implacable y rápido cáncer, sumiendo de luto a toda la comunidad de seguidores de los dramas ochenteros.
Revisitar la historia de “Dinastía” cuarenta y dos años después de su triunfal estreno es realizar un profundo ejercicio sociológico y humano. Nos permite observar cómo el brillo deslumbrante de los diamantes falsos, las peleas ensayadas y los guiones inverosímiles ocultaban detrás a seres humanos reales. Actores que amaron, sufrieron, triunfaron, envejecieron y murieron. La serie no solo vendió una ilusión de riqueza inalcanzable a una sociedad ansiosa por el lujo en los albores de la era Reagan, sino que también pavimentó el camino para la representación de las minorías, la liberación sexual en la pantalla y la creación de la villana moderna como figura empoderada. Los rostros de Blake, Krystle, Alexis, Dominique y el resto de la dinastía pueden haber cambiado, arrugado o desaparecido de este plano terrenal, pero el impacto sísmico que generaron en la cultura popular es un pozo petrolero de nostalgia que, sin lugar a dudas, jamás se secará.