Posted in

XAVI SE CANSÓ DE LAPORTA: LA PEOR TRAICIÓN A MESSI QUE NADIE SE ANIMA A DECIR

cuando estaba todo charlado, cuando la liga había dado el visto bueno, la puerta le cerró la puerta porque no quería compartir el protagonismo, no quería una guerra dentro del club. Esto lo contó Xavi Hernández en una entrevista con la vanguardia justo antes de las elecciones presidenciales del Barcelona y lo contó con bronca con ese tono de alguien que se aguantó calladito durante años, pero que ya no da más.

 Y es entendible porque a Xavi lo usaron, le mintieron y lo echaron de la manera más cobarde posible. Pero lo que más me interesa no es el quilombo interno del Barcelona, porque tienen quilombos para rato. Lo que me interesa es lo que dijo sobre Messi, porque ahí está la verdad que todos sospechamos, pero que nadie se animaba a confirmar.

 Enero de 2023, Messi acaba de salir campeón del mundo en Qatar. Está en París jugando en el PSG, pero no es feliz. Extraña Barcelona, extraña el Campne. Extraña esa conexión con la gente que nunca pudo volver a tener en Francia. Y ahí X Y X Y Xavi, que es su amigo de toda la vida, lo contacta. Charlaron durante meses. Messi le dice que tiene ilusión de volver y Xavi lo ve fiable futbolísticamente, obviamente, porque estamos hablando de Messi y cuando todo parece encaminado, Xavi le avisa la puerta.

 Leo quiere volver y La Porta empieza a negociar con Jorge Messi, el padre y representante de Leo. La liga da luz verde, el contrato está prácticamente cerrado y de repente la puerta se echa para atrás después de 5 meses de negociación. ¿Por qué? Porque según Xavi, La Porta tenía miedo de que Messi manejara demasiado poder dentro del club.

 No quería una guerra interna, que los jugadores le escucharan más a él que al presidente, que en el vestuario Leo tuviera más peso que la directiva, por eso tenía miedo a la porta. Y entonces, en vez de bancarse eso, en vez de entender que tener a Messi en tu equipo es un privilegio histórico, aunque venga con un poco de incomodidad política, La Porta decidió tirarlo todo abajo y después salió a mentir.

 Dijo que fue por plata, que Jorge Messi había pedido cifras imposibles, que la liga no lo dejaba. Todo mentira. Savi lo dice con todas las letras. Es que el presidente tampoco dice la verdad de luz verde de la liga y al final es el presidente que lo tira para atrás. Messi no vino al Barça porque la Porta no quiso.

 Es mentira que su padre pidiera más o que la Liga no quisiera. La Porta tiene todo el poder del club y sabía que Messi le iba a gestionar ese poder. Y acá es donde uno se pregunta, ¿qué tipo de dirigente preferís tener en tu club? Uno que pone el ego por delante del proyecto deportivo, uno que sacrifica la posibilidad de tener al mejor jugador de la historia porque le incomoda compartir el protagonismo porque eso es lo que hizo La Porta y lo peor es que después salió a defender lo indefendible.

 En el debate con Víctor Font, candidato opositor, La Porte intentó justificar diciendo que quieren hacerle una estatua a Messi y un partido homenaje cuando terminen el nuevo Campn. Como si una estatua compensara haberle cerrado la puerta cuando quería volver a jugar. como si un homenaje arreglara el daño de haberlo dejado fuera por cuestiones de poder interno.

 Y lo más triste de todo esto es que Messi se enteró en el peor momento. Estaba convencido de que iba a volver. Había charlado con Xavi durante semanas, había hablado con su familia, había empezado a imaginarse otra vez en el CN no y de repente le dicen que no y encima le mienten sobre los motivos. le dicen que es por la plata, que es por la liga, que es por el fair play financiero, cuando en realidad era porque la Porta no quería compartir el vestuario con alguien más grande que él.

 Y acá hay algo que me parece importante remarcar. Messi nunca fue de los que se meten en política de clubes. Nunca pidió echar a un técnico, nunca se bardeó con los dirigentes públicamente. Nunca armó quilombo, simplemente jugaba al fútbol. Pero su sola presencia, su historia, su peso dentro del vestuario lo convertían en alguien con poder de facto y la Porta no lo soportó.

 Prefirió quedarse sin Messi antes que aceptar que dentro del club hubiera alguien más respetado que él. Y mientras todo esto pasaba, el Barcelona seguía en crisis. Ya vi cuenta que lo echaron de la manera más cobarde posible, que primero lo convencieron de quedarse. Le dijeron, “No veo el CN nuevo sin ti.” Y después, a mitad de temporada lo rajaron sin decirle nada en la cara, que quien realmente mandaba no era La Porta, sino Alejandro Echeverría, el exñado del presidente.

 Que Deco está maniatado, que Flick, el técnico actual, tuvo que ir a pedir disculpas a su casa porque el club le había pedido que mintiera sobre su llegada. Un quilombo interno tremendo que terminó salpicando a todos. Pero volvamos a Messi porque al final del día de todo este barro político lo que queda es una verdad muy dura.

 Messi quiso volver al Barcelona en 2023. Estaba todo arreglado y el club le dijo que no por razones que nada tienen que ver con el fútbol. Y ahora, 3 años después, Xavi sale a contar la verdad y uno se pregunta, ¿cómo habría sido ese Barcelona con Messi? ¿Cómo habría sido verlo otra vez en el Camp Note? ¿Cómo habría sido cerrar el círculo de la manera correcta? No con una conferencia de prensa llorando en 2021, sino con una despedida digna con la gente, con un último título, con todo lo que se merecía.

 Porque Messi se merecía eso, se merecía volver, se merecía retirarse en el Barcelona y La Porta se lo negó por ego, por miedo a compartir poder, por no bancarse que dentro del vestuario hubiera alguien más grande que él. Y eso, hermano, no se lo perdonen. Los hinchas del Barcelona van a vivir el resto de sus vidas sabiendo que pudieron tener a Messi de vuelta y que su propio presidente lo rechazó.

 Y cuando le hagan la estatua, cuando le organicen el homenaje, va a estar esa sensación amarga de que todo pudo ser distinto. Por eso, lo de Messi la aporta es la demostración más cruda de cómo el ego puede arruinar la historia de un club. No hablamos de dinero, ni de reglamentos, ni de imposibilidades técnicas.

 Hablamos de miedo, miedo de un presidente a compartir protagonismo con el jugador más grande de la historia del Barça. Y ese miedo terminó negándole a Messi la posibilidad de cerrar su círculo en el Campn, de retirarse donde lo ganó todo. Lo que cuenta Xavi no solo destapa una mentira, sino que confirma lo que los hinchas sospechaban, que el club perdió a Messi por política interna, no por fútbol.

 Y eso es lo que más duele, porque las estatuas y los homenajes nunca van a borrar la sensación amarga de que pudieron tenerlo de vuelta y lo dejaron escapar. Entonces te pregunto, ¿crees que La Porta hizo bien en rechazar a Messi por miedo que tuviera demasiado poder? ¿O pensás que cualquier club del mundo haría lo imposible por tener al mejor de la historia, aunque venga con incomodidades políticas? El Barcelona perdió su última oportunidad de cerrar bien la historia con Leo.

 Déjamelo en los comentarios porque este tema me revienta y me interesa saber qué piensan. Y si te gusta este tipo de análisis, donde vamos más allá de los titulares y tratamos de entender qué pasa realmente, suscríbete al canal y acá seguimos destripando las noticias del fútbol que importa.

Read More