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Salma Hayek EXPLOTA cuando Blake Lively insulta mexicanos en VIVO – Extra TV

Salma inclina ligeramente la cabeza. Su sonrisa permanece, pero sus ojos se enfocan con precisión. Blake, qué interesante que empieces por ahí. ¿Sabes que nunca desaparece? Mi orgullo de ser mexicana. El acento es solo un recordatorio de dónde vengo, no una debilidad. Blake ríe suavemente, un sonido ensayado. Oh, no.

No lo digo como debilidad, solo curiosidad, porque imagino que debe ser agotador, ¿no? Cada entrevista, cada alfombra roja, siempre eres la mexicana. Mary Strip es solo Meryil. Kate Blanchet es solo Kate, pero tú Salma la interrumpe con calma controlada. Pero yo soy Salma Hayek, actriz, productora, activista y mexicana, todo junto.

No necesito eliminar partes de mí para ser tomada en serio. Blake asiente, pero hay algo condescendiente en el gesto. Por supuesto, por supuesto. Es admirable realmente, pero seamos honestas entre nosotras. ¿Cuántas veces te han ofrecido papeles de sirvienta? De la amiga latina con corazón de oro, porque eso es lo que Hollywood piensa cuando piensa en actriz mexicana, ¿no? Salma se recuesta ligeramente, sus dedos se entrelazan con tranquilidad estudiada.

Me han ofrecido esos papeles. Sí, los rechacé. También produje Frida, que me dio una nominación al Óscar. También produje Ogli Betty, que cambió la televisión. Cuando Hollywood tiene ideas limitadas, yo creo mis propias oportunidades. Blake sonríe más ampliamente, como si hubiera encontrado exactamente lo que buscaba. Ah, sí, Frida.

Una película sobre una mexicana interpretada por una mexicana. ¿Ves a lo que me refiero? Incluso cuando ganas sigues encasillada. La audiencia comienza a removerse en sus asientos. Salma mantiene su compostura, pero algo oscuro destella brevemente. Blake, déjame preguntarte algo. Cuando interpretaste a una mujer en a Simple Favor, ¿fue porque estás encasillada como mujer o simplemente eras perfecta para el papel? Black parpadea.

Su sonrisa vacila por medio segundo. Eso es diferente. Salma se inclina hacia delante ahora igualando la postura inicial de Blake. Diferente cómo exactamente. Blake intenta recuperar el control. Su voz se vuelve más ligera. Bueno, yo no tengo que cargar con representar a todo un país cada vez que acepto un papel.

No tengo que ser la portavoz de una nación entera. Salma sonríe, pero no hay calidez en ello. Nadie me pidió ser portavoz. Yo elegí serlo. Porque cuando eres de un lugar que constantemente malinterpretan, ignorancias reducen, simplifican, alguien tiene que contar la verdad. Blake se acomoda en su asiento. ¿Y cuál es esa verdad, Salma? Porque desde aquí, desde este lado de la frontera, lo que vemos es Salma la corta con precisión quirúrgica.

Desde este lado de la frontera, Blake, llevo más de 30 años en este país. Probablemente pago más impuestos que la mayoría de las personas en esta audiencia. No estoy del otro lado de nada. Un silencio incómodo se instala por 2 segundos. Blake se aclara la garganta. No quise decir Salma continúa sin dejarla terminar. Pero es fascinante, ¿verdad? ¿Cómo puedes vivir aquí décadas, contribuir a la economía, a la cultura, al cine? Y aún así algunos te ven como de afuera, como si perteneciera a otro lugar.

Blake intenta cambiar de táctica. Su tono se vuelve casi confidencial. Mira, Salma, solo estoy haciendo las preguntas que la gente realmente quiere saber. Las preguntas difíciles. Salma la mira directamente, sin pestañar. O las preguntas que reflejan tus propios prejuicios. La tensión en el estudio se vuelve palpable. Blake fuerza una risa.

Wow. Okay. No sabía que esto se pondría tan intenso. Salma mantiene su mirada firme. Empezaste hablando de mi acento en los primeros 30 segundos. ¿Qué esperabas? Blake levanta las manos en un gesto de rendición teatral. Está bien, está bien. Retrocedamos un poco. No quiero que esto se sienta como un ataque.

Solo conversación honesta entre mujeres exitosas. Sí. Salma asiente lentamente, pero su guardia no baja. Honestidad. Perfecto. Empecemos con eso entonces. Blake se inclina ligeramente adoptando un tono más suave. Déjame reformular. Tu carrera es increíble, nadie puede negarlo, pero admite que tuviste que trabajar el doble que muchas otras actrices solo para ser considerada, ¿no? Por el idioma, por el origen. Salma no titubea.

Trabajé el doble porque soy perfeccionista, porque me importa mi arte, no porque sea mexicana, sino porque soy yo. Blake sonríe con algo que pretende ser empatía. Pero seamos realistas, Alma. Hollywood tiene sus preferencias. Piel clara. Ojos claros, cierto tipo de belleza que consideran universal. Tú tuviste que romper ese molde.

Salma arquea una ceja y eso es algo negativo. Blake se apresura a aclarar. No, no es admirable. Solo digo que debe haber sido difícil venir de un país donde, bueno, donde la industria del entretenimiento no es exactamente Salma la interrumpe con voz cortante, donde la industria no es exactamente qué.

Blake, Blake parece incómoda por primera vez, sofisticada, del mismo calibre que Hollywood. Salma se ríe, pero el sonido no tiene humor. México tiene una de las industrias cinematográficas más antiguas y ricas de América Latina. Hemos producido directores ganadores del Óscar, Guillermo del Toro, Alejandro González Iñarritu, Alfonso Cuarón.

Tres de los últimos años han sido dominados por talento mexicano, pero claro, no es sofisticado. Blake intenta defenderse. Estoy hablando de la industria en general, no de unos cuantos ejemplos. Salma se inclina hacia delante. Unos cuantos ejemplos. Blake. México exporta telenovelas a más de 100 países. Nuestra música, nuestra cultura, nuestro cine, el mundo lo consume.

Pero aquí en Estados Unidos prefieren pensar que solo hacemos tacos. La audiencia murmura. Algunas cabezas asienten. Blake intenta recuperar terreno. Nadie está diciendo eso, Salma. Pero admite que hay una razón por la que viniste aquí a Hollywood, en lugar de quedarte allá, porque las oportunidades Salma la corta con frialdad.

Vine aquí porque soy ambiciosa, porque quería conquistar el mercado más grande, no porque México no fuera suficiente. Vine a demostrar que una mexicana podía competir y ganar en tu terreno. Blake fuerza una sonrisa. Y lo hiciste. Nadie lo niega. Pero el camino debe haber incluido algunos compromisos, ¿no? Suavizar ciertas cosas, tal vez esconder otras. Salma la mira con intensidad.

¿Qué crees que tuve que esconder, Blake? Dilo claramente. Blake se mueve inquieta. No sé, tal vez. Mira, es solo que cuando piensas en México, piensas en Salma completa la frase con tono de acero. ¿En qué? ¿En violencia, en pobreza, en gente inferior? Termina tu pensamiento. Blake se apresura a negar. No, yo nunca dije inferior.

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