cándalo, se convierte en una paradoja histórica y la paradoja se vuelve todavía más grande. Cuando miras
lo que el Alaser ha invertido para construir este proyecto, porque el club saudí no apostó a med, apostó todo. gastó cientos de millones de dólares fichando nombres que en Europa serían titulares indiscutibles en cualquier equipo de él. Sadio Mané, campeón de la Champions League con el Liverp. Joan Félix llegado directamente desde el Chelsea.
Kingsley COM, campeón del mundo con Francia, Marcelo Brosovic, uno de los mejores mediocampistas de su generación en Europa, Ñigo Martínez y sobre todo el propio Cristiano Ronaldo, cuyo salario, según diversas fuentes ronda los 200 millones de dólares anuales entre contrato y patrocini 200 millones al a un número que desafía cualquier lógica del fútbol tradicional.
Y con todo ese dinero, con toda esa inversión, con todas esas estrellas reunidas bajo el mismo escudo amarillo y azul, el Alaser sigue sin ganar un solo título oficial desde que Ronaldo llegó. Eso no es mala suerte, eso es un fracaso colectivo de proporciones enormes. Lo más frustrante de todo esto, quizás lo más incomprensible, es que individualmente Cristiano sigue siendo extraordinario.
En 146 partidos con el Alner, ha marcado 127 goles y dado 23 asistencias. se convirtió en el primer jugador de la historia en superar los 100 goles de liga en tres países distintos. A sus 41 años sigue siendo determinante, sigue siendo el jugador más peligroso de su equipo, sigue siendo el hombre al que todos miran cuando hay que resolver, pero hay una diferencia brutal entre ser el mejor goleador de tu liga y ser un campeón.
Y esa diferencia, esa línea que separa el gran goleador del ganador de títulos, es precisamente la que Cristiano lleva más de 3 años sin poder cruzar en Arabia Saudita. Su último título a nivel de clubes fue la Copa Italia con la Juventus en 2021. 5 años sin levantar un trofeo con un club. 5 años que en el contexto de su carrera suenan a una eternidad.
Y hay algo más que hace que todo esto duela especialmente. Hay un fantasma que sobrevuela cada final perdida, cada subcampeonato, cada imagen de Ronaldo caminando solo hacia el vestuario. Ese fantasma se llama Lionel Messi porque mientras Cristiano acumula finales perdidas en Arabia, Messi ganó el Mundial con Argentina en 2022, la final y siguió sumando títulos.
La comparación entre los dos más grandes de su era siempre estuvo presente, siempre fue el debate eterno del fútbol y durante años fue una discusión completamente abierta. Pero cada final perdida de Ronaldo en Arad, cada trofeo que se le escapa de las manos, añade un argumento más al lado de Messi en ese debate histórico y Cristiano lo sabe.
Por eso camina solo hacia el vestu por eso no se queda a recoger la medalla de subcampeón. Porque para alguien que ha dedicado su vida entera a ganar, quedarse segundo es casi peor que no haber llegado. Ahora bien, la historia todavía no está cerrada y aquí viene el único rayo de esperanza que le queda a Cristiano Ronaldo en esta temporada, porque a pesar de todo, a pesar de las cuatro finales perdidas, a pesar de los 13 torneos sin Tit, el Aler todavía tiene una oportunidad real de ganar algo esta temporada, una sola, pero enorme. La Saudi Pro League, la
liga local de Arabia Saudita, todavía no está definida. El Alnaser lidera la tabla con 83 puntos, seguido de cerca por el Algilal con 81, solo dos puntos de diferencia y la última jornada se juega el jueves 21 de mayo. El Alnacer recibirá en casa Aldamac, un equipo que pelea por no descender y que estadísticamente no debería representar mayor problema para el equipo de Ronald.
Si ganan ese partido son campeones. Así de simple y así de difícil al mismo tiempo que en este alna hacer nada ha sido simple en los últimos 3 años. Es decir, Ronaldo depende de sí mismo, pero también de lo que haga su rival más directo, el mismo club que ya le arrebató finales anteriores. La presión es máxim y la ironía es perfecta.
El hombre que llegó a Arabia Saudita para dominar, para imponer su ley, para ganar sin discusión, se encuentra en la última jornada de la temporada dependiendo de una combinación de resultados para conseguir el que sería su primer título oficial en más de 3 años. y lo gana. Si el Alner derrota al dama que el jueves y los resultados acompañan, Cristiano Ronaldo será por fin campeón en Arabia Saudit.

Será el final del desierto, será la redención que tanto ha buscado y en ese momento toda la narrativa cambiará. Las cuatro finales perdidas seguirán existiendo en los libros de historia, pero quedará demostrado que el proyecto no fue un fracaso total, que el mejor cristiano todavía tenía algo para dar, que la apesta del Al Naser no fue completamente en van, pero si no lo gan, si el jueves el título se escapa también, entonces habrá que aceptar algo difícil de admitir, que el capítulo árabe de Cristiano Ronaldo con todo su dinero, con todas sus estrellas, con
todos sus goles individuales, habrá sido el primero en su carrera adulta donde la palabra fracaso tenga más peso que cualquier otro. El jueves lo sabremos. El jueves la historia dará su veredicto y Cristiano Ronaldo, con 41 años y el peso de una carrera entera sobre sus hombres saldrá a la cancha sabiendo que quizás esta sea su última oportunidad real de escribir un final diferente en Arabia Saudita. Yeah.