Posted in

OBLIGADOS A TRABAJAR POR FALTA DE INMIGRANTES – TRUMP PIDE QUE REGRESEN

extranjeros se contraía los ciudadanos estadounidenses quienes teóricamente debían ocupar esas plazas se mostraban reacios a hacerlo o carecían de las habilidades pertinentes emerger entonces de todas partes las quejas los reclamos y y sobre todo la sorpresa Cómo era posible que la gran potencia norteamericana en apariencia Autónoma careciera de mano de obra para labores tan esenciales la prensa y la televisión que hasta hacía poco celebraban la mano dura contra la inmigración se vieron obligadas a exhibir los efectos

catastróficos de esa ausencia de migrantes mexicanos agricultores rogando por ayuda ante la pérdida de cosechas contratistas suplicando por obreros calificados dueños de restaurantes a punto de cerrar por falta de cocineros estables por primera vez el país se dio cuenta de que lejos de ser un estorbo aquellos trabajadores invisibles sostenían buena parte de la economía cotidiana el epicentro de la catástrofe emergió en los campos de Texas donde el cultivo intensivo de verduras y frutas dependía históricamente de la mano de

obra mexicana cuando llegó la temporada de siembra el veterano granjero mcallister experimentó un Silencio inquietante en su rancho se levantó al Alba esperando ver los habituales grupos de jornaleros desayunando antes de partir a los urcos pero esa mañana no había nadie pensó que tal vez se retrasaban por una avería en su autobús pero pasaron las horas y no apareció un alma telefonemas a granjas vecinas confirmaron la misma triste historia no quedaba gente para trabajar los rumores eran ciertos tras las redadas y la

vigilancia estricta de la patrulla fronteriza los migrantes preferían no arriesgarse con el correr de las semanas el panorama empeoró mcallister ofreció salarios mucho más altos que antes con la esperanza de que ciudadanos desempleados aceptaran ese trabajo efectivamente algunos aparecieron atraídos por el dinero pero la mayoría renunciaba tras un par de jornadas no soportaban el sol abrasador el esfuerzo físico las largas horas sin aire acondicionado ni comodidades Quienes se quedaban exigían descansos frecuentes y

pagas que el granjero no podía costear y aún si se los concedía la productividad era tan baja que muchas cosechas se echaban a perder Los tomates se pudrieron en la planta las lechuga se marchitaron y la leche de las vacas se desperdició al no haber quien las ordeñar historias similares surgían en todos los estados colindantes provocando pérdidas millonarias pequeños productores temían la ruina total con reuniones de urgencia clamaban a las autoridades locales que intercediera ante el Gobierno Federal pero todo

chocaba contra una muralla de políticas migratorias inquebrantables en las principales ciudades el sector de la construcción vivió su propio desastre desde tiempos inmemoriales cuadrillas mexicanas levantaban casas edificios y complejos residenciales trabajando con disciplina y destreza de la noche a la mañana esa mano de obra se evaporó los contratistas se apresuraron a contratar estadounidenses que desconocían o subestiman la dificultad de la albañilería podían cobrar dos o tres veces más que un migrante pero el

resultado en acabados y eficiencia dejaba mucho que desear el desc tento se hizo general no solo en zonas residenciales de lujo donde se exigía perfección en detalles y se obtenía un trabajo mediocre sino también en proyectos de infraestructura pública obras viales se detenían por falta de operarios capaces de manejar maquinaria pesada otros pedían sueldos exorbitantes trabajaban medi día y abandonaban la labor en Fénix un complejo de viviendas para veteranos de guerra estuvo meses a medio construir con el presupuesto

disparado y plazos cumplidos tanto particulares como autoridades se preguntaban Cómo era posible que una nación tan rica no pudiera asfaltar sus calles o levantar edificaciones sin tropiezos los telediarios mostraban ejemplos de construcción chapucera muros torcidos techos con filtraciones ventanas mal encajadas e instalaciones eléctricas defectuosas más de un proyecto terminó en litigio cuando los propietarios denunciaron a contratistas quienes a su vez alegaban haber avisado de la falta de personal calificado en

ese triángulo de disputas la única certeza era la siguiente sin la mano de obra mexicana la construcción estadounidense se tambaleaba la gastronomía estadounidense que abarca desde la comida rápida hasta la alta cocina también sufrió un golpes sin precedentes numerosos locales se sostenían gracias a personal hispano que trabajaba sin descanso en las cocinas lavando platos cortando vegetales O preparando recetas que formaban parte del menú diario cuando esa gente se esfumó temerosa de redadas deportaciones o simplemente ausente por no poder

ingresar los propietarios se vieron en una encrucijada no era fácil encontrar ciudadanos dispuestos a tomar esos puestos de cocina y limpieza y los pocos que lo hacían cobraban tarifas elevadas desertan a la menor incomodidad o demostraban un escaso compromiso quienes lograban mantenerlos tenían que subir considerablemente los precios de los platillos el resultado la factura creció para el cliente mientras la calidad bajaba los comensales se quejaban de los tiempos de espera y de que la comida sabía peor en muchos restaurantes

mexicanos la ausencia de cocineros expertos transformó el menú en un remedo de lo que solía ser tal situación se extendió a las cadenas de comida rápida obligadas a reducir horarios o cerrar locales enteros por la incapacidad de cubrir los turnos completos el costo de un burrito o una hamburguesa se disparó generando enojo entre los consumidores y pérdidas para los empresarios la escena gastronómica de ciudades tan importantes como Nueva York Chicago o Los Ángeles se vio descafeinada sin el personal que antes aportaba sabor y eficiencia un

ámbito menos discutido pero igual de afectado fue el servicio doméstico y de jardinería en barrios acomodados durante años había sido típico ver a hombres hispanos podar el césped cuidar flores limpiar piscinas o construir muros ornamentales también resultaba normal que mujeres mexicanas o centroamericanas se encargaran de la limpieza la cocina ligera y el cuidado de niños todo este entramado de tareas vitales se derrumbó en cuestión de meses las familias de clase media y alta acostumbradas a delegar esas labores descubrieron que la

alternativa eran empresas locales que cobraban auténticas fortunas por un servicio deficiente los setos perfectamente recortados se convirtieron en marañas irregulares y las piscinas se enturbiar por la falta de mantenimiento correcto hasta el simple hecho de pasar la aspiradora y barrer se hacía cuesta arriba para quienes jamás habían tenido que hacerlo algunas familias intentaron contratar a personal estadounidense pero a menudo terminaban pagando el doble por un trabajo a medias o lidiando con ausencias repentinas también se

multiplicaron las quejas de quienes solicitaban reparaciones de plomería electricidad pintura y se encontraban con presupuestos muy altos y resultados mediocres un plomero local podía cobrar $30000 por arreglar una tubería y a la semana surgir otra filtración debido a la mala calidad de su intervención el enfado de los propietarios creció así como la nostalgia por aquellos trabajadores hispanos que resolvían estos problemas con eficacia y buen precio la crisis desatada por la falta de mano de obra mexicana no pasó

inadvertida en la Esfera política gobernadores y alcaldes de Estados clave California Texas Arizona Florida comenzaron a lanzar llamados desesperados al Gobierno Federal si no nos permiten contratar a trabajadores extranjeros nuestras industrias colapsará sin embargo la Casa Blanca se mostraba reacia a dar marcha atrás en las políticas migratorias endurecidas temiendo el costo político que implicaría admitir la necesidad de los migrantes entre tanto poderosos lobis agroindustriales constructoras y cadenas hoteleras se organizaron para ejercer

presión señalaban que sin migrantes meos la producción caía Los costos subían y el país en su conjunto salía perjudicado la asociación de granjeros publicó un informe alarmante sobre el porcentaje de cosechas perdidas valorado en miles de millones de dólares las encuestas ciudadanas empezaron a reflejar un cambio incluso personas conservadoras reconocían el golpe que suponía la ausencia de quienes antes se consideraban un problema las cadenas de televisión las mismas que en años anteriores clamaban por dep aones

tuvieron que invitar a panelistas que defendían la necesidad de un programa de trabajadores huéspedes el debate se intensificó en Washington con congresistas que proponían soluciones temporales otros que negaban la realidad y algunos que por primera vez abogaban por una reforma migratoria integral entre tanto la calidad de vida y la economía seguían en picada la situación desencadenó multitud de historias que parecían de broma pero representaban el drama cotidiano en internet se viralizaron videos de millonarios

indignados con sus nuevos jardineros quienes cobraban 80 o $100 la hora para cortar el césped de un patio pequeño dejándolo además lleno de manchas o con áreas desiguales o el chef novato que servía tacos con salchichas y salsa de tomate procesada horrorizado a los comensales una cadena de hamburguesas de Atlanta anunció un Bono de permanencia de $500 para quien aguantara un mes en la cocina limpiando parrillas aún así la mayoría abandonaba el puesto en cuestión de días los consumidores se encontraban con colas más largas y comidas más caras

Read More