internas y externas han cambiado y exigena Claudia Shainba una limpia radical de políticos y empresarios corruptos de dentro y de fuera de su gobierno y de su partido y de los de antes, incluyendo a Enrique Peña Nieto y a Felipe Calderón. Esto con todos los instrumentos jurídicos, institucionales, políticos, legislativos y judiciales que tiene.
Solo falta que tome la decisión, si no es que ya la ha tomado a partir de que Ernestina Godoy llegó a la Fiscalía General de la República en sustitución de la nulidad que fue Alejandro Gersmanero. ¿Por qué tienen que cargar los miembros y simpatizantes de Morena con los corruptos y estar como perros acosados, arrinconados y con la cola entre las patas solo por unos cuantos? Carlos Castillo Peraza tomó el título del libro de Ana Krakovski como perros acosados para describir que desde el gobierno había una narrativa
para que el panista se sienta apenado de ser panista. Y hoy los del PRIAN tienen el mismo objetivo, que los de Morena sientan vergüenza de ser de Morena porque son tan corruptos como los prianistas. en una batalla de narrativas que está en curso hacia la elección del 2027 y que Estados Unidos se entrometió indebidamente con su acción contra los 10 de Sinaloa.
“En Morena, los corruptos no tienen cabida”, dijo la dirigente nacional del partido de la presidenta Claudia Shabone, Ariadna Montiel, al tomar posesión del cargo. Y esto representa una señal para no sumar a candidaturas a quienes no tienen una trayectoria impecable, como ella dijo, sino para apartar a quienes están en posiciones de poder y que tienen reputación de corruptos.
Pero siendo correcto que discursivamente se inicie una etapa nueva en Morena, lo sustantivo está en el terreno del gobierno federal para una reafirmación de principios y una depuración de hombres y de mujeres, como decía Daniel Cocío Villegas en la crisis de México. A diferencia de López Obrador, también la presidenta Shainbom tiene todos los instrumentos legales, institucionales y humanos para ir por los corruptos, como el propio Alito Moreno Cárdenas, dueño de una fortuna hecha solo desde la política y cuyo desafuero fue un cuento.
y también Jorge Romero Herrera, el jefe máximo del cártel inmobiliario extendido a todo el país. Si hay pruebas, que vayan a la cárcel. Si no las hay, también debe decirse. Lo indebido es no hacer nada, porque los corruptos seguirán haciendo escarnio de la corrupción, aunque no tengan razón. Para atacar la corrupción pública y privada, tan repugnante una como la otra, el gobierno federal que encabeza Shainbound tiene a la Secretaría Anticorrupción y Buen gobierno, encabezada por Raquel Buen Rostro, pero también dispone de la Unidad de
Inteligencia Financiera, de la Procuraduría Fiscal y del Sistema de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda. Estas instancias son las que presentan las denuncias ante la fiscalía, cuyo equipo pertenece al mismo proyecto político, aunque siga como fiscal anticorrupción, María de la Luz Mijangos, herencia de Gertz.
Tampoco existen obstáculos en el poder judicial de la federación, cuya Suprema Corte de Justicia está completamente renovada con ministros afines. Capturada, dice la derecha, que por décadas capturó todo este poder del Estado y la mitad de los magistrados y jueces federales fueron electos por voto popular.
El nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación, un órgano de la Cámara de Diputados para prevenir y sancionar la corrupción con el dinero público federal es Aureliano Hernández Palacios Cardel, identificado también con la presidenta Claudia Shainbound. y en la sala superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, donde los corruptos suelen hacer enjuagues multimillonarios con despachos a menudo asociados con magistradas y magistrados.
También la presidenta de México propuso a su presidente, José Ramón Amieva. Otra cosa, si las leyes vigentes son laxas con los corruptos, porque efectivamente durante décadas se construyó un andamiaje para la impunidad, entonces la presidenta de México tiene la mayoría en el Congreso para reformar la Constitución y las leyes que hagan falta para tener instrumentos jurídicos más eficaces contra los corruptos.
Ni siquiera necesita de la oposición. Todo está en sus manos y en su voluntad. Ir contra los corruptos es una definición histórica que consolidará la autoridad moral y política de la presidenta y de su gobierno, que además le dará mayor dignidad y fortaleza a la nación ante los embates de Estados Unidos y de los vendepatrias que repugnan la soberanía nacional y que aunque de dientes para fuera lo nieguen, se le han arrodillado a Donald Trump.
Los mexicanos estamos hasta el gorro de los corruptos e impunes, políticos y empresarios de antes y de ahora. Muchos, por la prescripción de los delitos ya no recibirán castigo, pero ahí está en Peña Nieto por sus multimillonarias transferencias documentadas. Calderón por el regalo que hizo en obras como los penales y el criminal rápido y furioso, así como personajes como Francisco Javier García Cabeza de Vaca, Diego Cinué Rodríguez Vallejo, Enrique Alfaro, Adán Augusto López Hernández, Américo Villarreal, Roberto Hilsoart,

Ricardo Monreal, Pedro Ases. Ni modo que la panista María Eugenia Campos resulte impune por la relación de su gobierno con la CIA, solo porque Estados Unidos la protegió con el escándalo de Rubén Rocha Moya. Ni modo que el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, y su operador Héctor Serrano, sigan tan campantes con sus 20,000 operadores electorales y el reparto de 1,200,000 despensas al mes para garantizar la gubernatura, quitando de medio de todas las maneras posibles a quien se le oponga.
Así no hay cambio verdadero ni segundo piso de la transformación con corrupción y con impunidad. Gracias. No.