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Messi tenía razón sobre Lamine Yamal, pero lo ignoramos.

 18 y está cargando al Barcelona sobre sus hombros en una temporada en la que el equipo lo necesita más que nunca. Ruth Gullit, ganador del Balón de Oro, ha expresado su preocupación abiertamente, advirtiendo que la dependencia táctica del Barça sobre un jugador tan joven es peligrosa y que lo que Yamal está haciendo a su edad no es normal. No es normal.

 Y sin embargo, lo estamos normalizando, lo estamos consumiendo como si fuera eterno, como si el talento no tuviera precio físico, como si los 18 años fueran solo un número. Pero para entender a la mine Yamal, hay que entender primero que ya lo hemos visto antes, no a él, sino a este patrón. Esta sensación amarga de ver a un genio cargando solo con el peso de un club entero.

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 Cuando Iniesta se fue del Barcelona en 2018, Messi lo sostuvo todo. Cuando Neymar se marchó al PSG en 2017, Messi lo sostuvo todo. Cuando Xavi era el cerebro y el corazón, Messi completaba el resto. Los más grandes fueron saliendo uno a uno y siempre quedaba Leo tapando los agujeros con magia. Ahora el ciclo se repite. Rafiña cayó lesionado.

 Lewandowski atraviesa una sequía que parece no tener fin. Ferran Torres no aparece en los partidos grandes. El Barcelona necesita y mucho a la Mine Yamal, quien ha sido la gran esperanza del club para volver a competir por la Champions League. Y lo decepcionante, lo que duele de verdad, no es que el Barcelona dependa de Yamal, es que ya vivimos esto, es que deberíamos haber aprendido, es que el sistema volvió a construirse sobre las espaldas de uno solo y ese uno solo tiene 18 años.

Ahora bien, hay algo más profundo en esta historia y tiene que ver con Leo Messi y con lo que dijo y con lo que nadie quiso escuchar. La foto de 2007 fue parte de un calendario solidario del diario Sport en colaboración con UNICEF y la fundación del FC Barcelona. La familia de la Mine entró a través de un sorteo y así fue como el pequeño acabó en brazos del hombre que se convertiría en el mejor de la historia.

 Nadie eligió ese momento o quizás sí, dependiendo en lo que uno crea. El fotógrafo Joan Monfort, que tomó la imagen, diría años después que cuando la foto se hizo viral durante la Eurocopa 2024, él mismo había olvidado que existía. No sabía quién era el bebé y cuando se lo dijeron no podía creerlo. En octubre de 2023, en la gala del Balón de Oro, donde levantó su octavo trofeo, concedió una entrevista al equipo.

 Le preguntaron quiénes serían los próximos ganadores. Mencionó a Hand, a Mbappé, a Vinicius y luego se detuvo en un nombre específico. Messi dijo sobre Yamal Lamine, que ahora es muy joven y ya está jugando en el Barcelona y siendo importante, lo dijo con la misma naturalidad con la que uno menciona algo que ya sabe desde hace tiempo, sin énfasis, sin dramatismo, como quien confirma lo que ya era evidente y el mundo entero se encogió de hombros.

Nadie prestó atención. Era un niño de 16 años. Era otro talento más de la maia. era demasiado pronto para creerle a Leo, pero Leo no se equivoca con estas cosas. Con solo 16 años, Lamine Yamal se convirtió en el titular más joven de la historia de la Champions League, en el goleador más joven de la liga y en el jugador más joven en disputar un clásico contra el Real Madrid.

En la Eurocopa 2024 marcó un gol en la semifinal contra Francia que detuvo el tiempo. Un gol que Messi con todos sus títulos y toda su historia nunca pudo marcar en una Eurocopa porque nunca jugó una. Yamal se convirtió en el goleador más joven de la historia de la competición con 16 años y 362 días y fue el futbolista más joven en disputar una final de la Euro.

 Ante las comparaciones constantes con Messi, Yamala ha sido directo. No quiero ser Messi y él lo sabe. Ni yo quiero ser él, ni Messi quiere que yo sea él. Esa declaración dice todo sobre el carácter de este chico. No hay complejo de heredero. No hay peso de la camiseta 10. Hay un jugador que sabe exactamente quién es y que a los 18 años tiene más claridad sobre su identidad que la mayoría de los adultos sobre la suya.

 Pero aquí viene la pregunta incómoda, la que nadie quiere hacer. ¿Puede la Mine Yamal ganar el Balón de Oro? ¿Puede ganar la Champions League con este Barcelona? Lamine Yamal era considerado el gran favorito para el Balón de Oro 2025, pero todo cambió cuando el PSG ganó la Champions League liderado por Dembélé, quien terminó con 33 goles y 15 asistencias en 49 partidos.

 Yamal terminó como segundo en la votación del Balón de Oro 2025. Segundo, con 17 años, eso es extraordinario, pero también es una señal de lo que falta. El Balón de Oro en el fútbol moderno no premia solo el talento individual, premia títulos. Y el título que más pesa es el que la Mine todavía no tiene, la Champions League.

La temporada pasada el Barcelona llegó a las semifinales de la Champions y cayó ante el Inter, que fue inferior durante el duelo, pero golpeó con mayor eficacia. Este año el camino sigue siendo difícil. El Barça depende de Yamal en los momentos decisivos y la competencia por el Balón de Oro incluye a jugadores de equipos más consolidados a nivel europeo.

 Esa es la trampa, esa es la injusticia del fútbol, que un genio puede brillar como ninguno y aún así no llevarse el reconocimiento máximo porque su equipo no tiene la profundidad suficiente para ganar en Europa. Y ahí está el paralelo definitivo con Messi. Leo pasó años siendo el mejor del mundo en épocas en que el Barcelona no ganaba la Champions y la discusión sobre su grandeza siempre volvía al mismo punto.

Los grandes necesitan equipos. Los genios no pueden cargarlo todos solos. Messi lo sabía en 2007 cuando tuvo a ese bebé en brazos, aunque no supiera que lo sabía. lo sabía en 2023 cuando lo mencionó ante el mundo y el mundo miró hacia otro lado. Y lo que está pasando ahora con Lamine Yamal en el Barcelona es exactamente lo que Messi vivió tantas veces, la mezcla extraña de grandeza individual y fragilidad colectiva, de brillar tanto que el equipo te necesita, pero de necesitar al equipo para brillar del todo.

Lionel Messi sắp đưa ra quyết định quan trọng về việc giải nghệ

El propio Yamal lo dijo hace apenas días al recibir el premio Laureus al mejor deportista joven del año. Messi es el ejemplo. Es el mejor futbolista de la historia y también el mejor atleta. Para mí no es un ídolo más. Espero poder seguir sus pasos. Seguir sus pasos, no copiarlos, seguirlos. Hay una diferencia enorme entre las dos cosas.

 Y Lamine Yamal a sus 18 años ya la entiende. La pregunta es si nosotros, los que lo miramos también vamos a entenderla o si vamos a seguir ignorando lo que Messi ya nos dijo una vez más antes de que todos los demás lo vieran. [música]

 

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