Lo que nosotros estamos haciendo aquí es el inicio de un movimiento que tiene que actuar todos los días, durante todas las semanas, todos los meses y durante 365 días al año para que podamos restablecer lo más sagrado en el mundo, que es la democracia y el multilateralismo. El nombre de esta iniciativa movilización global progresista dice mucho.
Cada una de estas tres palabras carga un programa de acción y es importante entender lo que significan. Estoy ante 5000 personas que se identifican como progresistas. Siempre, siempre la política se dividó en dos campos. De un lado, los que piensan que los individuos se sobreponen a la colectividad y los otros que creen que el bienestar de cada uno depende de la garantía de una vida digna y decente para todos.

Esa división ya tuvo muchos nombres, derecha, izquierda, conservador y progresista, pero el extremismo impone un nuevo desafío. El campo progresista logró avanzar en la agenda de los derechos. La situación de los trabajadores, de las mujeres, de las personas negras y muchas minorías es mejor hoy que lo que fue en el pasado. No es una coincidencia que la reacción de las fuerzas reaccionados vino de forma tan violenta con la misoginía misoginia, el racismo del discurso de odio.
Pero el progresismo no logró supor económico dominante. El proyecto neoliberal prometió prosperidad y entregó hambre. desigualdad e inseguridad provocó crisis tras crisis. Aún así, nosotros sucumbimos a la ortodoxia. Hemos sido los gerentes de las miserias del liberalismo. Los gobiernos de izquierda ganan las elecciones con discursos de izquierda y creen en la austeridad.
Eh, desistimos de políticas públicas en nombre de la gobernabilidad. nos transformamos en el sistema. Por eso nos sorprende ahora que el otro lado se presente como el antisistema. El primer mandamiento para los progresistas tiene que ser la coherencia. No podemos elegirnos con un programa e implementar otro. No podemos traicionar la confianza del pueblo.
Aunque buena parte de la población no se vea como progresista. Ella quiere lo que nosotros proponemos. Ella quiere comer, quiere comer bien, vivir bien, con escuelas de calidad, con hospital de calidad. Una política climática, ser responsable, una política de medio ambiente sana, quiere un mundo libre y saludable, un trabajo digno, con jornada laboral equilibrada y también con salario que permita una vida cómoda.
La extrema derecho supo aprovechar el malestar de esas poblaciones. Las eh aprovechó la frustración de las personas inventando mentiras y mentiras. hablando de las mujeres, de los negros, de la población LGBTQT más, de los inmigrantes, es decir, todo las personas que más necesitades sirve para el discurso de odio de esas personas.
Nuestro rol es apuntarle el dedo a los verdaderos culpables, un puñado de multimillonarios que concentra la mayor parte de la riqueza mundial. Ellos quieren que las personas crean que cualquiera puede hacerlo. Alimentan falacias de la meritocracia, pero patean la escalera para que otros no tengan la misma oportunidad de subir. Ellos pagan menos impuestos o nada y explotan a los trabajadores.
Destruyen la natural la naturaleza y usan el algoritmo. Entonces, la desigualdad no es un hecho, es una elección política. Y eso a que nosotros progresistas que debemos elegir la igualdad. Nuestro eslogan debe ser estar siempre del lado del pueblo. Esa lucha tiene que ser global. De nada sirve mantener eh mantener el orden en un mundo de desorden.
Los señores de la guerra avientan bombas a mujeres y niños. gastan miles millones de dólares que se podrían usar para terminar con la alambre y resolver el problema energético y de la salud. El sur glglobal paga la cuenta de las guerras que no provocó y cambios climáticos que no provocó. Se le trata como un jardín trasero de las grandes postcias y lo sofocan aranceles abusivos y deudas impagables.
Estamos, nuestra función es ser proveedores de materias primas. Ser progresista es defender el multilateralismo reformado, es defender lo que que la paz prevalezca sobre la fuerza. es luchar contra el hambre y protager el medio ambiente. Es restablecer el la credibilidad credibilidad de la ONU erosionada por la irresponsabilidad de los miembros permanentes.
Hay que crear un sistema en que las reglas valgan para todos y que los países desarrollados y en desarrollo estén en igualdad de condiciones en el Consejo de Seguranza, en el Banco Mundial, en el FM MMI y en la OMC. Eso no es solo un esfuerzo de gobiernos. Internet seamp la internet también ahora es un campo de batalla. Disputar las redes virtuales es una tarea ineludible y la disputa tiene que ir más allá de las pantallas.
Hay que llevar las universidades, a las iglesias, a los sindicatos, a las asociaciones, los barrios y para la sociedad. Como en todo, la extrema derecha grita, miente y ataca. No podemos tener miedo de hablar más alto y con mucha responsabilidad. No debemos tener miedos de contraponer argumentos. El riesgo que la extrema derecha representa para la democracia no es retórica, es real.
En Brasil planeó un golpe de estado. Él prevenía el asesinato del presidente electo, del vicepresidente y del presidente de la justicia electoral. Entonces, la de la democracia puede transformarse en una máscara para el dominio de las elites económicas y tecnológicas. Nuestro rol es desenmascarar esa fuerza, desenmascarar aquellos que que dicen que gobiernan para el pueblo, pero viven pero gobiernan para el pueblo, que dicen ser patriotas, pero ponen la soberanía a venta y imponen sanciones a su propio país que proclaman defender a la familia,
pero cierran los ojos para la violencia contra las mujeres y el abuso sexual de niños y niñas que se declaran los dueños de la verdad. Pero disparan mentiras y desinformación que se consideran hombres de Dios, pero no tienen amor al prójimo, que hablen libertad, pero persigue. Como canta John, el camino se hace al andar, la democracia, la democracia no es un destino, es una construcción cotidiana.
le hay que ir más allá de los votos y aportar beneficios concretos para la vida de las personas. No es democracia cuando un padre no sabe dónde puede ganar el próximo plato de comida. No hay democracia cuando el nieto pierde al abuelo en la fila del hospital o cuando la mamá pasa horas en un autobús y no puede dar un beso de buenas noches a sus hijos.
No hay democracia. Cuando la ley o cuando alguien sufre discriminación por el color de su piel, cuando la mujer muere solo por el hecho de ser mujer. Tenemos que reemplazar el desaliento por el sueño de una vida mejor, el odio por esperanza. La movilización global progresista tiene una misión importante, recuperar la capacidad de las fuerzas progresistas y proyectar un futuro mejor, un futuro con justicia social, igualdad y democracia.
Esos tres términos, movilización global y progresista tienen que andar juntos, no como palabras, como consignas, pero como realidades vivas. Quería decirles una cosa ahora y que tengo un poquito no más. Discúlpeme compañero. Yo estoy muy preocupado. Yo tengo 80 años de edad. Yo empecé a hacer política a los 30 años de edad.
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21 años de mi vida. Yo est trabajé en una fábrica. Yo salí de una región muy pobre de mi país, como millones de brasileños. para no morir de hambre. Fui a comí pan la primera vez a los 7 años de edad y y aprendí a ser político muy tarde. Y cuando aprendí a ser política, yo aprendí porque descubrí que dentro del Congreso Nacional no existía representantes del pueblo trabajador que que yo imaginaba que era la razón por la cual existía la clase política.
Y gracias a la democracia en mi país que nosotros implantamos después de derrumbar 23 años de régimen militar. A mí ya me pusieron en prisión dos veces como presidente del sindicato. Gracias por la democracia. El primera vez en el país, Brasil elegió un obrero, presidente de la República, sin tener un título universitario, solo tenía un curso técnico de obrero mecánico.
Y yo quería que me dijieran para probar que la inteligencia no está conectada a la cantidad de años en una universidad. La inteligencia está conectada al conocimiento. La inteligencia es lo más sagrado que conquistamos en el aprendizaje dentro de una fábrica o en la sociedad brasileña. Todo lo que soy en la vida lo debo a mi mamá que nació y murió analfabeta.
Murió sin saber escribir una o. Pero lo que yo sé sobre carácter y de comportamiento, yo lo aprendí con esa mujer. ¿Y por qué se lo digo ahora? Porque aprendí en la vida política. Ah, admirando a la democracia americana. Yo creí muchas veces que Estados Unidos era el país de las oportunidades. ¿Cuántos millones de brasileños fueron a Estados Unidos? Yo nací en la política en el momento de la guerra fría y nosotros no queremos más guerra fría con nadie.
No queremos guerra fría ni con China ni Estados Unidos. Nosotros queremos libertad, queremos libre comercio, no no queremos proteccionismo. La izquierda progresista fue víctima del discurso del consenso de Washington. Mucha gente, jóvenes, no se acuerda, pero yo, ¿quién tiene 80 años? como yo se acuerda, porque ya tenía buenos años en los años 80 y ahora estoy analizando qué es lo que está pasando en el mundo, qué es lo que pasa en el mundo es que las Naciones Unidas cread después de la Segunda Guerra Mundial, que creó un consejo de seguridad con cinco
miembros permanentes para cuidar la paz, para cuidar la cordialidad, señores de guerra que se transformaron en cinco señores de guerra. Porque el consejo de seguridad no permite que las cosas sucedan. Cuando uno aprueba una cosa, el otra la veta. Y estamos viviendo en ese mundo. Hoy tenemos una cantidad de conflictos armados que es el mayor desde la Segunda Guerra Mundial.
Hoy tenemos guerra. La invasión de Irak fue una mentira. ¿Dónde están las armas químicas de Had Hussein? Nunca las encontraron. La invasión de Francia, Inglaterra en Libia fue otra mentira. Que qué mal hacía Cadf en aquel momento de la humanidad. Y ahí hay un genocidio hecho por Israel en Gaza. Es otra mentira muy grande.
Y ahora el bombardeo de del Líbano por parte de Israel. ¿Con qué pretexto? y aún más la invasión de Estados Unidos a Irán. ¿Con qué pretexto? Yo quería que el gobernador de Minnesota me dijera una cosa. En 2010 yo fui a Irán junto con India, junto con Turquía, para negociar con Amajinyad un acuerdo para que él no pudiera enriquecer Uranio por encima de lo que Brasil ya enriquecía para fines pacíficos.
Porque en Brasil está en nuestra Constitución, Brasil está prohibido producir y fabricar armas nucleares. Eso está en la Constitución. Y nosotros fuimos a Irán para convencer a Maginad y Camene y después de dos días logramos un acuerdo, un acuerdo que se hizo con base en una carta manuscrito que Obama me mandó. Después de dos días, Aminad aceptó hacer el acuerdo.
Cuando nosotros publicamos el acuerdo, yo imaginé que nos iban a elogiar porque Irán no iba más a enriquecer Uranio y la parte que iba a enriquecer iba a mandar para Turquía para que Turquía la guardara. ¿Y qué pasó, compañero Pedro Sánchez? La Unión Europea y los Estados Unidos no aceptaron el acuerdo y ahora están aquí de nuevo construyer la idea de que Irán iba a construir una bomba atómica.
Ellos no iban a hacer eso. Nosotros tenemos que terminar con esta historia de contar mentiras para después destruir a las personas. América Latinas se vende como si fuera el mundo del narcotráfico. El mundo árabe se vende como si fuera el mundo del terrorismo. ¿Y quién es bueno en este mundo? Entonces, ¿quiénes son los buenos? Tenemos que entender una cosa muy importante.
Muchas veces somos víctimas de nuestra inocencia política. ¿Cuántas veces, Pedro, ganamos una elección? Y después la prensa y el sistema financiero. Y los académicos, los conservadores, escriben artículos en la imprensa, a la prensa, obligándonos a tratar de destruir lo que fue la razón de nuestra elección y que vamos y ahí tratamos de agradar al mercado, tratamos de agradar a los empresarios y ¿qué es lo que pasa? Es que nos desmoralizamos.
Entonces pienso que de este encuentro yo quiero decir al presidente Trump, al presidente Shig Ping y al presidente Putin y a Macron y al presidente de Inglaterra, que son los cinco miembros del Consejo de Seguridad. Por amor de Dios, cumplan con sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo. Convoquen una reunión y paren con esa locura de guerras, porque el mundo no soporta más.
Nosotros no queremos un mundo. El el pueblo pobre no quiere mucho. El pueblo pueblo quiere tener derecho a un pueblo decente. Quiere tener derecho a un trabajo decente, a vivir en una buena casa y a estudiar. Quiere tener derecho a que su hijo pueda ser doctor, igual al hijo del patrón o de la patrona.
Él quiere tener derecho de tener un sistema de salud decente. Es la única cosa que queremos. Y todo eso está en la Biblia. Todo está en la Constitución de cada país. Todo eso está trata en la declaración universal de los derechos humanos de la ONU. ¿Por qué no se cumple? Yo iba a terminar diciendo una cosa. Yo tengo 80 años de edad.
Yo traté, presidente Pedro Sánchez y señor Zapatero, yo trabajé, yo conversé mucho con Nelson. Hay que aprobar una cosa. Yo quiero probar una cosa. Yo quiero probar que no nos volvemos viejos. No nos volvemos viejos porque los años pasan. Uno no vamos a poder parar la rotación de la tierra.
Entonces los años van a pasar. Hoy tengo 80 y después voy a tener 81. Pero eso no es lo que envejece a las personas, lo que nos envejece o son las personas perder la motivación. Si todos nosotros nos levantamos en la mañana con una causa, para defender una causa no envejecemos. Y yo se lo digo porque yo hoy me siento igual a cuando tenía 50 años de edad porque tengo una causa y mi causa es la democracia y mi causa es la libertad.
Mi causa es igualdad. Mi causa es garantizar que todas las personas se respeten. Un país pequeño, un país pequeño como la como la isla de la compañera Ilia tiene que tener el mismo respeto que India. Nadie se mide por su potencia tecnológica o económico o por los buques de guerra que tenga. Yo no quiero guerra.
Yo no quiero guer guerra con Shipin, con Putin o con Estados Unidos. Yo no quiero guerra ni contigo, Mila. Yo quiero paz, amor, fraternidad y ver el mundo progresista para que el pueblo viva mejor y de manera digna. Eso es lo que yo quiero. Mi arma es el argumento. Mi arma es el argumento. Mi arma es la razón. Cuando el presidente Trump dijo que Brasil que por qué le puso Araceles para Brasil, porque dice que tenía déficit, yo le mostré eh documentos.

Brasil tuvo 410,000 millones de dólares superáit con Brasil y yo le dije, “Nadie me va a dejar mentir. Yo no tengo la riqueza que él tiene. Yo no tengo la tecnología que él tiene y tampoco tengo los buques que él tiene. Yo no quiero guerra. La única cosa que quiero es decirle que aunque yo sea pobre, hay una cosa que tenemos que tener que es carácter, honestidad y decencia para poder respetar los derechos de todos.