Él fue diputado federal por el estado Jarocho en las épocas de Calderón y al mismo tiempo era empresario. Era el propietario de los reboseros de la Piedad. Con ellos consiguió ascender en el 2013 y para esos entonces ya no era diputado, pero al saber sus raíces, sus orígenes políticos, le cuestionaban si se llevaría la plaza a sus tierras, a Veracruz. Él lo negaba.
¿Dónde va a jugar La Piedad? En la Piedad. En la Piedad. Pues ahí debe de jugar. Nosotros somos de la Piedad. Pues sí, porque es un equipo de la Piedad. Ahí es se llama la piedad y se alumbró el estadio y ahí estamos haciendo todo para jugar ahí. Claramente esto era mentira. Tenía palabrado el cambio de sede a Veracruz y aquí es donde empieza el puerquero Javier Duarte. Sí.

Javi Du, uno de los políticos más corruptos de los últimos años, era el gobernador del estado de Veracruz. Él le proponía Curi llevar la piedad al puerto Jarocho, Duarte gobernador por el PRI y cuando Fidel fue diputado era también del PRI. Así que todo tomaba sentido. Ambos obtendrían beneficios. Cambiaba la plaza, regresaba la primera división a los tiburones rojos, el gobierno le cedía el estadio, las facilidades para entrenar, las instalaciones, todo, todo lo que Fidel necesitara.
Pero había un pequeño problema. Al adquirir el equipo adquiere sus activos, pero también sus pasivos. Esto quiere decir que adquieres los bienes, los derechos de imagen, el estadio, todo, pero también las deudas. Y ellos tenían pagos pendientes de varios años atrás. A Fidel esto no lo importó y lo adquirió así, con activos y con pasivos.
Llegaba el Tibu a la Liga MX en el 2013, en donde constantemente pelearon por no descender. Se salvaban de últimas instancias dirigidos por el Cheliz o por la leyenda Cristóbal Ortega, hasta que cambiaba todo con la llegada del maestro, del maestro Carlos Reinoso. Con él vivieron grandes momentos, una muy buena plantilla formada por Juan Ángel Alvín, por el Keco Villalba, por Gabi Peñalba o claro la jirafa Julio Furch, combinado con la experiencia de Leardo López, de Melitón Hernández o hasta del Paleta Esqueda.
Llegaron a quedar dentro de los tres primeros lugares de la tabla. Incluso ganaron un título, la Copa MX. Todo marchaba bien, se ganaban el cariño de la gente, eran respetados y muchos de sus futbolistas fichados por clubes más importantes, afianzados en primera división. Y cómo no, si estamos hablando de un equipo de tradición de toda la vida.
Un club que fue campeón dos veces en los años 40s, un equipo de culto y también un estado de culto, un estado importantísimo para la historia de nuestro país. En el sentido futbolístico, todo pintaba bien, pero recordemos que su dueño, su propietario, Fidel, más que empresario, es político. Decidió, mientras tenían éxito con Furchi, con el maestro Reyoso, volver al PRI, nuevamente hacerse diputado federal.
Y entonces, o eres dueño o eres político, las dos muy difícil de gestionar. Cayó el 2016 y en ese año se descubrieron las asquerosidades que el entonces gobernador había cometido, su amigo Javier Duarte, quien le dio todas las facilidades para traer al equipo. Javi huyó de la justicia, se fugó. Llegaban nuevas elecciones en el estado y Curiaba a su gente.
Decía que si el PRI no ganaba, el equipo se iría. No, no, no tengo estrategias. Yo simplemente o gana Héctor Yunez o el tiburones tiene riesgo de que se vaya. Tengo tres propuestas en otros estados de la República. ¿Cuáles son? Uno, de Yucatán, mezclando la política con el fútbol para que así ganaran los suyos, su partido y para colmo de males, el PRI perdió.
Después de 86 años de mandato, caía el partido de Fidel Curi en Veracruz y entonces él perdía la cabeza. Expulsado en tres ocasiones de los estadios y sancionado. Primero porque intentó agreder a Edgardo Codesal, el director de árbitros. También por agreder verbalmente a un reportero y por bajar a festejar junto con sus jugadores la salvación del descenso.
Violaba constantemente el código de ética y es que estamos hablando de un propietario y entonces multas, sanciones, expulsiones por parte de la federación. Y cuando llegaban las asambleas de dueños junto con Iarra Gorri, Vergara Azcárraga, Los Martínez, Salinas Pliego y demás, siempre era el apestado, siempre era el que generaba polémica, el dueño que nadie quería tener a su lado y cada que hablaba en público tiraba bombas, dardos.
Así como yo estoy barriendo en mi equipo, en la federación hay que barrer desde adentro porque hay mucha porquería dentro. Aquí el único problema personal que hay es el señor Iragorri conmigo. Los tiburones a todos nos caían bien, su dueño a todos nos caía mal. Y entonces él, inmerso en discusiones con la federación, enfocado en la política y frustrado porque perdió el PRI, descuidaba al equipo y llegaban malos resultados a la baja.
Fichaban, pero no pagaban. 30,0000 de pesos a Matías Caja que le debían 12,0000000 de pesos al Audax italiano por comprar dos jugadores, $220,000 al Montevideo Wanderers, deudas por Doquier y en casa en Veracruz aún más. Sus futbolistas no se presentaban a entrenar en pretemporada, abandonaban al entrenador, al equipo y sobre todo al dueño.
No recibían pagos, conseguían resultados paupérrimos. descubrían a un portero joven que dejaba el alma por el equipo, Sebastián Jurado. Pero esas deudas, esos incumplimientos en los pagos hacían que los demás no sintieran compromiso. Llegaba el torneo Clausura 2019 y ellos muy cerca de ser descendidos perdían prácticamente con todos.
Ni una sola victoria, ni un solo triunfo en el torneo. Goleadas asquerosas como un 92 que les propinó el Pachuca. Perdieron con Atlas, Necaxa, Querétaro, Sholos. Puebla con todos. Sumaron únicamente cuatro puntos. Cuatro puntos conseguidos en todo el torneo. La cifra más baja de toda la historia. Y para acabar con las malas noticias, la FIFA multaba al club quitándole seis puntos, seis puntos menos por ese adeudo de $200,000.
Entonces, los tiburones terminaban el clausura con menos dos puntos y esto significaba descenso. Curi jugadores desde el mes de enero. Debía muchos millones de pesos en fichajes. Debía también varios millones de pesos de administraciones pasadas. se le acumulaba una deuda gigantesca y a pesar de eso no se desprendía del equipo.
Él decidió pagar la multa que la federación puso para evitar el descenso. Pagaba 120 millones de pesos para que el Veracruz siguiera en primera división. ¿Y para qué si no tenían proyecto? Entrenador, futuro. Sos jugadores no querían estar. Su afición los tenía abandonados. Ya no tenía apoyo gubernamental.
No sé si es una lucha o una batalla de egos o cuál era el motivo, pero en medio de todas las deudas le importó poco y pagaba la multa. Se quedaban en Liga MX. Empezaba un nuevo torneo en donde los jugadores seguían sin pagas y entonces más derrotas. 7-0 en contra del Necaxa, 5-0 en contra del Querétaro, 5-0 en contra de Santos. Todos los goleaban.
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El pobre arquero de jurado se le veía desconsolado, llorando. Amaba a su club y estaban perdidos, desolados. Cruzaban la barrera de un año entero sin ganar, un año entero sin tener un solo triunfo, 41 partidos así en la oscuridad. Y entonces los jugadores, como símbolo de protesta anunciaban que para su duelo siguiente en contra de los Tigres se quedarían frenados, estáticos durante los primeros 3 minutos.
Esto para que la federación se percatara, se diera cuenta de que existían adeudos, de que no tenían sueldo desde hace 6 meses. No solo ellos, todos. Y esto su propio jugador, Carlos Esquivel lo declaraba al público. Juntábamos a los jóvenes si comían. Un día en un entrenamiento 13 se marearon porque pues llevaban días sin comer.
Llegaba el momento de disputar ese partido ante el Tuca Ferrete y fiel a su promesa se quedaron fijos, estáticos, como si el duelo aún no iniciara. Y tenemos aquí una de las imágenes más tristes en los últimos años, la insensibilidad de sus jugadores. Ellos, aunque sabían de lo que pasaba, decidieron jugar y marcar dos goles, Edu Vargas y Yiñac.
Pues al minuto 7 la tragedia ya marcaba un 3-0 en contra y a pesar de que esto enfurecía la gran mayoría del país, el resultado era lo de menos. Lo importante era que la federación, la FIFA y todos se dieran cuenta de lo que pasaba. Esa misma noche, en conferencia de prensa se juntaron todos los futbolistas de los tiburones para salir a hablar, explicar lo que estaba pasando, seguir con sus protestas.
Todos menos uno, menos el capitán, Leobardo López. Él no se hizo presente y quien salió a declarar fue el capitán sin gafete, la leyenda, Carlos Salcido. Queremos aclarar que antes de llegar a estas instancias, el equipo siempre tuvo la postura de ser profesionales. Hay compañeros que se les debe salario completo desde hace 5 o 6 meses, ya que en las categorías inferiores 17 y la sub20 sufren condiciones difíciles para realizar su actividad, no tienen las condiciones para poder guardar su privacidad al momento de cambiarse y no cuentan con agua para bañarse en
ocasiones y tampoco para hidratarse. Y sin dejar de lado que el adeudo está es tan extremo que llegan que llega a trabajadores del cuerpo médico, utilería, intendencia, jardinería, oficinas y otros puestos. Hoy por mí, mañana por ti. Tronaba la bomba y todos nos sensibilizábamos con ellos. Trabajar gratis y por más de 6 meses es una barbaridad.
Es algo inhumano el tener de la misma forma al equipo femenil y con un sueldo base miserable. Con las fuerzas básicas, el futuro, los jóvenes sin tener ni alimentación, con viajes extremadamente largos y siempre en camión, abandonados completamente. Y su dueño, cínico como él solo, negaba todo. Dice, “Hoy por mí, mañana por mí.” No, hasta la lo traiciona el subconsciente.
Ya ahorita el compromiso que yo hice con el señor Leobardo, pues ya va a estar difícil. Si si fue mucha presión la que la que recibieron por parte de los medios y los llevó a tomar una decisión como la que tomaron hoy, donde le faltan el respeto a la afición, a los que pagaron su boleto por venir a ver a ver jugar su equipo.
Y tengo tengo fechas y y recados y fotos y a la hora que ya nos vamos a mostrar que toda la gente que nombró y el señor Salcido que platiquen con ellos por separado. pueden ahorita quiso tapar lo que hicieron en el campo. Ustedes saben que la federación me quiere fuera. ¿Por qué? Porque digo la verdad, cruzaba la línea del mal manejo.
Esto era impermisible. La liga buscaba recopilar información, documentos, quejas, reclamos, demandas para desafiliar al equipo. Para terminar con el chistecito de Fidel Curi. Encontraron más de 85 reclamos, una deuda superior a los 200 millones de pesos, la oposición de todos los dueños para juntarse con esa asquerosidad de directivo, de propietario.
Y entonces, al llegar a una nueva asamblea, la prensa lo cuestionaba. Él seguía comprándose sus propias ideas, sus propias mentiras. El señor Matías Joaquín Santos ahí está pagado. Miren. ¿Ha podido pagar algo de lo que se dice que debe, señor? Sí, sí, se ha pagado. Diciembre del 2019 y este día el fútbol mexicano ganó. Solo tendrán derecho a asistir a las asambleas los clubes que se encuentren en el pleno ejercicio de sus derechos a través de su respectivo dueño, representante titular y o representante suplente.
Con fundamento en este artículo no se le permitirá el acceso a la presente asamblea. No lo dejaban pasar. no podría entrar a la junta de dueños y al poco tiempo llegaba el último adiós. El Club Deportivo Tiburones Rojos de Veracruz, desafiliado, eliminado de la primera división mexicana y desaparecían al equipo.
Las deudas, las malas administraciones, los reclamos, las demandas, todo llevó a que el 18 de diciembre del 2019 se terminara esta triste y frustrante historia. Del Sr. Curi, los escándalos no han cesado, arrestado por presunto fraude y liberado solo un año después a cambio de 20,000000es de pesos, pero un año más tarde, en el 2023 nuevamente a la cárcel.
Y así ha sido un constante ir y venir con el expropietario, con el político que trajo varios escándalos al fútbol mexicano. El Veracruz es el último equipo en descender porque descendió en el 2019, pagó la multa y al semestre siguiente desafiliado. Y aquí les voy a hablar a título personal. Tengo una teoría que señala el por qué Veracruz y Fidel Curión del ascenso y el descenso.
Y creo que es por miedo, por miedo que tiene Mikel Arriola y todos los federativos de la Liga MX que vuelva a suceder algo así, porque con Veracruz, con Fidel Curi fue un equipo que no ganó por sus méritos propios el ascenso y que una vez que llegó pintaba bien porque tenían el apoyo del gobierno, porque era un equipo histórico, porque tenía las instalaciones, pero no conocíamos de dónde venía el dinero, no conocíamos las finanzas del equipo, las instalaciones del equipo y todo terminó en un caos.
Creo que esta es una de las razones del por qué se ponen tan estrictos al eh tener que cumplir ciertos requisitos de instalaciones, de fuerzas básicas, de equipo femenil, de equipo varonil, de sueldos base, de médicos, de utileros, de jardineros, para que puedan así ser e autorizados de posible ascenso.
Se habla que ya en el 2026 estará de vuelta el ascenso o descenso sin importar lo que piense la Liga MX, pero estoy seguro que esto que pasó con Fidel Curi terminó por mermar. Es una tristeza porque a mí me gustaría tener al Veracruz en primera división, incluso por encima de otros que están en la primera.
No voy a dar los ejemplos, pero muchos saben porque creo que el Veracruz es un equipo con historia, es un estado que merece tener fútbol, es un estadio que aunque no es el más bonito, hoy lo han remodelado y no ha quedado para nada mal. Y me gustaría tener a los tiburones. Lástima que por un dueño así de manchada haya quedado la imagen y por un dueño, por un mal manejo así de mal haya quedado la Liga MX ante la FIFA y también haya tenido que mermar aún más el tema del ascenso y del descenso.

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Nos vemos aquí muy pronto con una nueva porque salen tres por semana.