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¡GOLPE AL DÓLAR! México se une al BRICS y Canadá responde a Trump: El fin de las sanciones….

 Donald Trump declaró una guerra económica no declarada a su vecino del norte y la respuesta del primer ministro Mark Carney fue tan contundente, tan estructurada, que dejó a los operadores de Wall Street sin argumentos. Estamos presenciando en tiempo real el enfrentamiento de dos visiones de mundo. Por un lado, una presidenta, Claudia Shainbaum, científica y experta en matemáticas que ve la economía como una ecuación que debe equilibrarse para el beneficio de su pueblo.

en el contrapeso dentro de su propio país. Un magnate mexicano acostumbrado a la vieja guardia que le ruega rendirse para proteger su patrimonio personal ligado a Washington. Lo que está ocurriendo es una lección de historia en vivo. El imperio de Trump está chocando de frente contra el muro del derecho internacional.

 Y no lo decimos nosotros, lo dicen expertos de talla mundial que desde Ginebra hasta Londres articulan con argumentos sólidos las bases para un posible impeachment contra Trump, acusándolo de comprometer la estabilidad económica global por un capricho personal. Y la pieza final, países poderosos y vecinos hacen todo lo posible para apoyar a México y aislar a Trump de la forma más brutal.

 Washington nunca había sido tan palpable. En este análisis de última hora vamos a desglosar el movimiento sísmico de México al unirse a los bricks y lo que significa para tu bolsillo y para el futuro del dólar. Analizaremos la respuesta de Canadá, que está creando un nuevo frente de batalla en Norteamérica. La fractura interna en México entre un gobierno soberano y una élite económica aterrorizada.

Y conectaremos los puntos para predecir qué viene ahora y quién gana y quién pierde en el nuevo orden que están haciendo ante nuestros ojos. Analicemos y exploremos la historia con esta noticia de última hora, porque lo que está pasando hoy definirá la próxima década. Comencemos. Han pasado apenas 72 horas y en 72 horas el mundo cambió de eje.

 El viernes por la tarde, la Casa Blanca bajo orden ejecutiva de Donald Trump anunció un nuevo paquete de sanciones económicas contra México. La razón oficial, supuesto incumplimiento en materia de políticas energéticas dentro del Timec. Trump acusó a México de favorecer a la CFE y a Pemex y de bloquear la inversión estadounidense, pero todos sabían la verdad.

 Era un castigo, un castigo por proteger el litio, un intento de doblar al gobierno mexicano para que se alineara con Washington antes de las negociaciones presupuestarias en el Congreso estadounidense. Las sanciones apuntaban al acero, al aluminio y a los productos agrícolas mexicanos. El objetivo era simple, crear caos económico, presionar al peso, hacer que el propio pueblo mexicano se levantara contra su gobierno.

 El manual de siempre, la misma asfixia que Washington ha aplicado en todo el mundo durante décadas. Lo que Trump y sus asesores jamás calcularon fue lo que vendría después, porque esta mañana, con una calma que contrastaba con la tormenta que estaba a punto de desatar, Claudia Shaneum se dirigió a la nación y al mundo.

 No hubo súplicas, sino una declaración de principios, lo que anunció cambió las reglas del juego en Norteamérica para siempre. Quédate hasta el final porque la última pieza lo cambia todo. Flanqueada por su secretario de Hacienda y su canciller, Shane Baum se plantó frente al mundo y anunció que tras meses de negociaciones secretas con respaldo unánime de los países miembros, México aceptaba formalmente su ingreso como miembro de pleno derecho del bloque Bricks Má.

A partir de hoy, México se une a Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y a la creciente lista de naciones que conforman este gigante económico. Pero, ¿qué significa esto en términos concretos? ¿Qué cambia realmente para México y para tu bolsillo? Tres cosas y cada una es más poderosa que la anterior.

 Primero, acceso inmediato al nuevo banco de desarrollo, el banco de los Bricks. Una alternativa directa al FMI al Banco Mundial. México podrá financiar infraestructura y desarrollo sin someterse a las condiciones políticas que siempre ha impuesto Washington. Se acabaron los préstamos condicionados a privatizaciones o recortes sociales.

 Es como cambiar un prestamista que te cobra intereses en obediencia por uno que te cobra en resultados. Segundo, integración al acuerdo de reservas de contingencia de los bricks. Un fondo de emergencia masivo, cientos de miles de millones de dólares, diseñado para blindar las monedas de los países miembros contra ataques especulativos.

Si los fondos buitre de Wall Street intentan hundir el peso mexicano, como lo han hecho tantas veces, ahora no se enfrentarán solo al Banco de México, se enfrentarán a las reservas combinadas de China, India, Brasil y el resto del bloque. Se es la diferencia entre poner un candado en una puerta de madera y poner una bóveda de acero.

 Tercero, y este es el más estratégico, comercio en monedas locales. Shain Baum. anunció un programa piloto para que el comercio de petróleo, manufacturas y productos agrícolas entre México y los demás miembros del bloque se realice en pesos, yuanes o una futura canasta de monedas eludiendo por completo al dólar. Cada barril de petróleo que México venda a China en yuanes es un clavo más en el ataúdroegemonía del dólar.

 Esta decisión provocó de inmediato una fractura en la élite mexicana. El magnate Arturo Velasco, cuya fortuna se construyó sobre sus vínculos con bancos y empresas de Nueva York, emitió un comunicado urgente calificando la medida de suicidio económico. Argumentó que desafiar a Trump de esta forma provocaría fuga de capitales y destruiría la confianza inversora.

 Lo que Velasco no dijo es lo que importa. El verdadero miedo no es la economía mexicana, es perder su acceso preferencial al mercado estadounidense. Es perder su capacidad de influir en la política de México desde sus oficinas en Manhattan. Es el choque entre dos Méxicos. El México que mira hacia adelante y diversifica sus alianzas y el México de una élite que prefiere la sumisión cómoda a la soberanía con riesgos.

 La economista de la UNAM, la doctora Sofía Reyes, lo resumió sin rodeos esta mañana. Lo que el señor Velasco llama riesgo, el gobierno lo llama soberanía. Durante 50 años, la economía mexicana ha estado atada a los ciclos económicos y a los caprichos políticos de un solo país. Hoy México ha decidido tener opciones y tener opciones es tener poder.

 ¿Y cuál fue la siguiente pieza del tablero que se movió? Lo que ocurrió en Ottawa horas después dejó a Washington sin respuesta posible. Trump pensaba que Canadá sería el eslabón débil. se equivocó de manera catastrófica. La estrategia de Washington no solo apuntaba a México, incluía una amenaza directa a Canadá.

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