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¡Estalló todo! Enzo Fernández enfrenta a Viviana Canosa en vivo y la deja en ridículo

 Canosa lanzó el primer misil. Es un chico caprichoso. Cuando lo critican se victimiza en redes. Así no se construye un ídolo argentino. Palabras que sonaron a provocación barata, al típico intento de generar polémica de alguien que vive de crear conflictos donde no los hay. La respuesta de Enzo fue demoledora. Canosa no me va a dar lecciones de madurez.

Ella es la misma que se enfrentó a medio país por tomar cloro en vivo. Si quiere rating, que lo busque con otra persona. Y ahí no más se desató la tormenta perfecta. Porque cuando un campeón del mundo te dice que no sos quien para dar lecciones, no hay script televisivo que te salve.

 Esta es la historia de cómo una conductora se metió donde no debía y terminó siendo trending topic por todas las razones equivocadas. El ataque calculado de Canosa, Viviana Canosa, tiene un método, elegir un objetivo, disparar sin miramientos y esperar que la controversia le genere audiencia. Ha funcionado con políticos, artistas y figuras públicas durante años.

 Pero esta vez eligió mal. Todo empezó en su programa Viviana con voz cuando decidió dedicar un segmento entero a cuestionar la actitud de los futbolistas argentinos en redes sociales. Según ella, se victimizaban ante cualquier crítica en lugar de trabajar en silencio, como hacían los grandes de antes. El panel de invitados era el de siempre, periodistas complacientes y panelistas que asentían a todo lo que dijera la conductora.

 El ambiente perfecto para un ataque sin oposición. Enzo Fernández es un ejemplo perfecto arrancó Canosa con esa sonrisa que conocen bien quienes siguen sus programas. Un chico talentoso, sí, pero caprichoso. Cada vez que alguien lo critica, sale corriendo a Instagram a hacerse la víctima. Los ejemplos que dio fueron falsos o tergiversados.

 habló de supuestas polémicas que en realidad habían sido malentendidos mediáticos, de actitudes soberbias que jamás habían ocurrido, de conflictos con compañeros que existían solo en su imaginación. “Así no se construye un ídolo argentino”, continuó. “Los verdaderos líderes no necesitan explicarse cada 5 minutos en las redes.

 Trabajan, ganan y punto.” Uno de los panelistas, claramente haccionado, agregó, “Tiene razón, Viviana. Estos pibes creen que por ganar un mundial ya son intocables. Canosa asintió con satisfacción. Exacto. Y cuando alguien les dice algo, enseguida salen con que son víctimas de campaña. Madurez cero. El problema es que Canosa no había hecho la tarea.

 No sabía que Enzo Fernández, lejos de ser el millennial sensible que ella pintaba, era un tipo que había crecido en las inferiores de River, aguantando presión desde Pibe, que se había ganado su lugar en Europa a puro mérito y que acababa de coronarse campeón del Mundial de Clubes con actuaciones brillantes.

 ¿Creen que los periodistas tienen derecho a cuestionar la personalidad de los deportistas o deberían limitarse a analizar su rendimiento? ¿Dónde está el límite? Los clips del programa se viralizaron rápidamente, pero no por las razones que Canosa esperaba. Los comentarios estaban llenos de gente defendiendo a Eno y cuestionando los argumentos de la conductora.

 Canosa había subestimado tanto a su objetivo como a su audiencia y estaba a punto de pagarlo caro. La respuesta demoledora de Enso. Enzo Fernández estaba en Londres preparándose para un entrenamiento del Chelsea cuando le llegaron los clips del programa de Canosa. Sus amigos cercanos cuentan que lo vio una vez, se rió y después pidió que le consiguieran el contacto de Radio Continental.

 No iba a dejar que una oportunista hiciera carrera a su costa. La llamada llegó al programa cada mañana. Mientras Marcelo Longobardi estaba discutiendo temas de actualidad, cuando le dijeron que Enzo Fernández quería hacer unas declaraciones, Longobardi no dudó en pasarlo al aire. “Eno, ¿querés comentar algo sobre lo que dijo Viviana Canosa?”, preguntó el conductor sabiendo que tenía oro en las manos.

 La voz de Enzo sonaba tranquila, pero firme. “Sí, Marcelo. Quería aclarar algunas cosas porque me parece que hay gente que habla sin saber.” Y ahí empezó la demolición. Primero que quede claro, Canosa no me va a dar lecciones de madurez. Ella es la misma que se enfrentó a medio país por tomar cloro en vivo. Si quiere rating, que lo busque con otra persona.

 El estudio se quedó en silencio. Eno había ido directo al hueso, recordando uno de los momentos más polémicos de la carrera de Canosa, pero no había terminado. Segundo, habla de victimización. En serio, la misma persona que llora en televisión cada vez que alguien la critica me va a decir que soy un victimario.

 Longobardi, impresionado por la contundencia de la respuesta, preguntó, “¿Sentís que fue un ataque personal? Marcelo, yo estoy acostumbrado a las críticas. Vengo de las inferiores de River, jugué una Copa del Mundo, compito en la Premier League. Las críticas constructivas las acepto y las valoro, pero esto no es crítica, es oportunismo barato.

 La parte más letal vino después. Canosa necesita generar polémica para existir mediáticamente. Es su trabajo, lo entiendo, pero que no me use a mí para sus show. Tengo 23 años, acabo de ganar el Mundial de Clubes y represento a mi país con orgullo, que busque otro target para sus programas. ¿Estuvo bien Enzo en responder tan duramente o debería haber mantenido el perfil bajo? ¿Qué harían ustedes en su lugar? El remate final fue magistral.

 Y una cosa más, los verdaderos ídolos argentinos no se construyen atacando a otros desde un estudio de televisión, se construyen ganando títulos para el país. La entrevista se cortó ahí, pero el daño a Canosa ya estaba hecho. El estallido mediático. Lo que pasó después fue un huracán mediático que ni el programa más exitoso de Canosa había logrado generar.

Enzo Canosa se volvió trending topic mundial en menos de 2 horas y los memes empezaron a llover como granizo. Los usuarios de redes sociales no perdonaron. Empezaron a aparecer compilaciones de todos los momentos más vergonzosos de Canosa, desde el episodio del cloro hasta sus peleas con políticos de todos los sectores.

 Si esta señora le va a dar lecciones de madurez a alguien, se volvió el meme del día. Los periodistas deportivos salieron en masa a bancar a Enzo. Sebastián Viñolo twiteó, “Enzo dijo lo que todos pensábamos, respeto. El pollo Viñolo”, agregó. “Cuando el pibe tiene razón, tiene razón.” Pero lo más demoledor fueron los propios colegas de Canosa, que empezaron a tomar distancia.

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