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ESPECIAL 40 años de los PUMAS 🐾

 Realmente aquí se llenaba de familiares en en las los palcos nada más. Este, unos 2 3000 personas exagerándole, exagerándole. Las cosas comienzan a cambiar en 1960 con la llegada a la dirección técnica de Octavio La Pulga Vial, quien había dirigido a la selección nacional en el mundial de 1950. Vial plantea a la directiva que si el objetivo es ascender a primera división, es indispensable darle un trato verdaderamente profesional a sus jugadores.

Y este sí ya empezaron a pagar a mí cuando me dijeron, “Oye, te vamos a pagar 800 pesos por jugar hombre pegado de brincos. Yo nunca pensé que por algo que me gustaba tanto me pagaran, ¿no? Al mismo tiempo, Vial consigue que la directiva refuerce al equipo. Llegan entonces jugadores experimentados como Carlos Calderón de la Barca y Lorenzo García.

 Muy pronto, las medidas tomadas por Vial comienzan a surtir efecto y la oportunidad de ascender a la división de honor del Balonpié Mexicano se presenta el 9 de enero de 1962. Esa noche los jóvenes universitarios no desaprovechan la oportunidad y golean cinco goles por uno al Cataluña de Torreón, provocando el delirio de miles de aficionados que por primera vez llenan las tribunas del Estadio Olímpico para presenciar un encuentro de balonpio.

Pues bueno, la gente se metió a la cancha, toda la gente, no había, es más, no había policía, no había nada. se metieron en la cancha, comenzaron a subirnos en hombro, quitar nos quitaron las camisetas, los zapatos, las medias, casi nos encueraron, pero fue muy agradable. Para mí fue una de las fechas inolvidables que han pasado, ¿no? La presentación del equipo universitario en primera división no fue fácil y estuvieron a punto de descender.

 Octavio Vial fue relevado por Renato Cesarini, técnico de larga trayectoria en el fútbol italiano y argentino. y estábamos pues muy cerca de del último lugar y este el señor pues sí digo este vino sorprendido porque no sabía ni con qué equipo se presentaba, pero eh pues como buen observador que era fue lo que dijo.

 Este aquí no tenemos más que juventud y esta vamos a explotarlo. Renato Cesarini implantó un sistema de trabajo que resulta innovador para el fútbol mexicano. Sus jugadores son sometidos diariamente a largas y agotadoras sesiones de trabajo. Luego de que la plantilla estudiantil alcanzara la condición física esperada, Cesarini la somete a un detallado programa de perfeccionamiento técnico.

Para ello, hace construir un frontón cerrado que funcionaría como un sofisticado taller futbolístico del que saldrían jugadores de primer nivel. Y ese frontón que era tenía una cancha de tierra y tenía marcadas portería, tenía marcado muchas cosas, te hacía que los jugadores a base de una serie de rutinas aprendieras muchísimo lo que era el control de la pelota.

Era muy, muy simple. agarra uno contra la pared, se ponían todos los jugadores contra la pared, la botaba uno contra la pared y ahora párala con el pecho, párala con el muslo, pégale, pégale contra, contra el muro, que te regrese. Perfílate, que la vuelves a botar contra la pared, te vuelves a perfilar, le vuelves a pegar y lo hacía uno mil veces eso y a las mil veces aprende uno a a jugar fútbol.

Mira nada más, aquí viene otro avance. Este es Borja. Borja al centro. Qué bonito, qué bonito, qué bonito esarón Padilla. Y gol, gol de la Universidad. Al finalizar la temporada 1964-65, Césarín y cede las riendas del equipo a Ángel Papadópulos, quien había sido su auxiliar técnico. Papadópulos da continuidad al sistema implantado por Cesarini y logra consolidar al club Universidad como real protagonista del campeonato.

Porque están diciendo que aquí en universidad se están gestando futbolistas que en un futuro no lejano van a ser integrantes de una selección nacional y van a representar a nuestro país dignamente. El vaticinio de Papadópulo se cumple un año más tarde cuando cinco jugadores del club universidad, entre los que destacan Aarón Padilla y Enrique Borja, son convocados para participar en la Copa del Mundo de Inglaterra en 1966.

tratando de colarse. Jugja, no falles, no falles. Gol de México, gol de México. Y miren ustedes, cursos que le asignaba el patronato de la Universidad Nacional. Luego del conflicto estudiantil de 1968, el presupuesto que el gobierno federal destina a la UNAM se reduce drásticamente y en 1969 las autoridades universitarias se ven obligadas a vender a su gran ídolo y goleador, Enrique Borja.

Su traspaso al club América molesta profundamente a la afición y al propio jugador. Horrible, tan horrible que yo dije, voy a ver qué hago, yo no me voy. Me habían comprado de una manera que no me podían regresar. Voy, me habla el rector Neo Barroscierra, me dice, “Enrique, no te puedes, ya no te podemos regresar, ya dieron un mundo donativo y eso no se puede regresar todas que yo ni entendía ni me importaba y no me voy.

” Y yo la verdad quería que siguiera con nosotros porque era el el que capitalizaba este mis centros, mis jugadas, que ya nos entendíamos bastante bien y que pues también vino un bajón muy muy fuerte en ese en esos años en el equipo universidad porque pues se desajustó el equipo con la salida de Enrique para 1974 era claro que si el univers universidad pretendía retornar a los primeros planos, debía reforzarse.

En ese momento ocupa la rectoría de la UNAM el Dr. Guillermo Soberón, un verdadero aficionado al fútbol que da su respaldo al club y autoriza nuevas contrataciones. Al poco tiempo, arriba a la cancha de Ciudad Universitaria, Evando Castro Cadiño, un jugador brasileño de cualidades excepcionales. ¿Por qué yo vengo jugando en playa toda mi vida? Jugaba la mañana, la noche en las playas, una tierra floja.

 Entonces me dio una estructura, me dio una fuerza y además es mi super alimentada, ¿verdad? tiene que estar parado ahí en esa barrera y gol, gol de camiño. Yo me cuidaba muchísimo, yo comía muy bien. Que digo muchachos, como bien, entreno bien, como bien, durmo bien y hago el amo bien, yo tengo que jugar bien esperando Cabiño, esperando Sousca, va a dirigir a Cabo gol de Cabiño.

cabiño, para nosotros fue un acontecimiento, fue alguien que nos fortaleció muchísimo cuando cuando tú tienes un jugador que es tan certero como Cabiño. Bueno, hay que ponérselas nada más. Universidad, gol de Borivallo Castro Cabiño. La fiesta de goles de cabiño es posible gracias al buen juego de conjunto de un equipo donde alternan jóvenes como Leonardo Cuellar y veteranos de la era de Cesarini como Miguel Mejía Varón.

A pesar de la mejoría del club, existen voces dentro de la comunidad universitaria opuestas a que se siguiera gastando en mantener un equipo profesional de fútbol. En alguna de las sesiones del consejo discutimos el presupuesto universitario y me dice uno de ellos, “Quiero saber por qué a Cabiño le pagan más que a Minski.

” Entonces, cuando yo le iba a explicar, otro de los consejeros comentó el viaje Mosinski, que es uno de nuestros investigadores muy importantes en el área de la física y figura internacional y muy destacada, miembro del colegio nacional, en fin, el día que Minski meta los goles que mete Cabiño, que le paguen igual que que a Cabrillo.

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