Mira este video hasta el final y comenta, ¿sabías quién fue Miramontes antes de verlo? Primera parte, el deseo imposible. En 1951, antes de 1951, la humanidad estaba atrapada en un ciclo sin fin. Las mujeres no tenían control sobre sus propios cuerpos. Los embarazos eran la consecuencia inévit de cualquier encuentro íntimo y la única opción era aceptarlo.
La vida de millones de mujeres alrededor del mundo se reducía a ser madres una tras otra, sin pausa, sin libertad. Algunos tenían 10, 12, hasta 15 evitarlo. Las científicas sabían que era posible crear algo, pero nadie lo había logrado. Llevaban años persiguiendo una molécula que detuviera la ovulación sin dañar el cuerpo de la mujer.

Gregory Pincus, un investigador estadounidense, desesperadamente buscaba ese compuesto químico. Sabía que existía en algún lugar del mundo, pero no sabía dónde ni cómo sintetizarlo. En México, mientras tanto, sucedía algo extraordinario que nadie notaba. Un laboratorio llamado Ctex estaba trabajando en algo aparentemente sin importancia, esteroides, a partir del barbas vasco mexicano.
El barbasco es una planta casi desconocida de Veracruz y o axaca durante siglos. Las mujeres indígenas la utilizaban porque sabían algo que la ciencia moderna no había descubierto aún cuando Ctex escuchó hablar del barbasco. Algo hizo clic en sus mentes. Si podían extraer ese compuesto revolucionario de una planta mexicana, podrían sintetizarlo en el laboratorio.
Pero había un problema devastador. Extraer una molécula del barbasco costaba más que el oro. 1 gr de esa sustancia era más caro que 1 gramo de oro puro. Entonces necesitaban a alguien que pudiera sintetizarla químicamente de forma más económica. Necesitaban un genio. En 1950, Luis Ernesto Miramontes llegó a Cintex como investigador.
Era un becario de Nayarid, humilde, brillante y con una obsesión por la química. No era una celebridad ni un hombre internacional. Era un joven mexicano desconocido que recién estaba haciendo su tesis de licenciatura. Sus supervisores eran dos científicos extranjeros, Carlle Geras, un austriíaco de ascendencia judía, y Georgeer Sanrent, un húngaro que dirigía el laboratorio.
El equipo era pequeño, el laboratorio era modesto y nadie creía que México iba a cambiar el mundo desde ese espacio. Segunda parte, la síntesis imposible del 15 de octubre. El 15 de octubre de 1951 comenzó como cualquier otro día en el laboratorio de Sntex. Miramontes estaba trabajando en métodos de síntesis que Deerá si le había asignado.
No era el proyecto principal de la compañía, de hecho era casi secundario. El proyecto importante era sintetizar Cortisona, una sustancia que generaría millones de dólares. El trabajo de Miramontes era considerado un experimento adicional, algo sin mayor importancia. Pero lo que Miramontes no sabía es que estaba a punto de realizar el descubrimiento más significativo de los últimos 2000 años.
Trabajaba aplicando una técnica quinca llamada reducción de ar cervecha con puestos esteroidales. Era un proceso complejo que requería precisión absoluta. Agitaba matraces, anotaba obsesivamente en su cuaderno de laboratorio. Probaba una y otra vez. Su intención inicial era crear una sustancia abortiva.
Algo completamente diferente, pero lo que sucedió fue inesperado y revolucionario cuando haío los primeros cristales claros de la molécula que había sintetizado. Supo que algo extraordinario estaba en sus manos. No era abortivo, era algo mucho más poderoso. Era la noretterona, la primera hormona progestacional activa por vía oral que la humanidad había logrado sintetizar químicamente.
Dejerasi pidió una segunda prueba pura para verificar el resultado. Miramontes obedecí, pero esta vez sin impurezas. El compuesto no funcionaba como esperaba. Aquí sucedió algo genial. Miramontes descubrió que las impurezas que Deerá si quería eliminar eran precisamente lo que le daba el poder anticonceptivo a la molécula.
Completó el método, perfeccionó la síntesis y registró todo meticulosamente en su cuaderno de laboratorio personal, página 114. En noviembre de 1951, Sytex presentó una solicitud de patente. El nombre de Luis Ernesto Miramontes aparecía primero junto a Carle Gerace y Georgero San Crent fue el descubrimiento químico más importante del siglo XX, realizado por un estudiante mexicano de 26 años mientras trabajaba en su tesis de licenciatura.
La patente estadounidense aprobó el 1 de mayo de 1956. En ese momento, Miramonte sabía que algo extraordinario había sucedido, pero no sabía que otros se enriquecerían de sus ginyas mientras él vivía en la modestia. Tercera parte, la revolución sexual robada a México. La píldora anticonceptiva salió al mercado de Estados Unidos en agosto de 1961, 10 años después del descubrimiento de Miramontes.
Se llamaba Enovid, producida por G. de Selco, una farmacéutica estadounidense que no tuvo nada que ver con el descubrimiento real, casi simultáneamente sin Texlan Sonor Luting con el compuesto de miramontes, pero sin que México recibiera reconocimiento alguno, lo que sucedió después fue la revolución sexual más grande de la historia moderna.
La píldora anticonceptiva permitió a las mujeres, por primera vez en la humanidad controlar su propia fertilidad. Millones de mujeres alrededor del mundo tuvieron la libertad de decidir cuando querían ser madres. La píldora rompió esquemas sociales de siglos. Las mujeres pudieron acceder a educación superior sin la carga de embarazos constantes.
Ingresaron masivamente al mercado laboral. Se divorciaron cuando necesitaban hacerlo. La píldora transformó el papel de la mujer en la sociedad occidental y global. El movimiento feminista de los años 60 fue posible gracias a este compuesto químico. En 1960, cuando la FDA aprobó comercialmente la píldora, surgió una oposición religiosa masiva.
Usar la píldora era considerado pecado y causaba excomunión. Margaret Cene, quien fundó clínicas de planificación familiar, acabó en la cárcel. Había pena de cárcel por proporcionar información sobre anticoncepción. La batalla fue titánica. Pero la píldora cambió la historia de la humanidad en solo una década a nivel global.
Hoy más de 150 millones de mujeres utilizan anticonceptivos derivados de la noretterona sintetizada por Miramontes. En 2000, científicos galardonados con el Premio Nobel nominaron la píldora anticonceptiva como una de las invenciones más significativas de los últimos 2000 años. fue clasificada por encima del teléfono, el automóvil, la electricidad y prácticamente cualquier otro invento.