La filtración de un contrato por 500 millones de euros. Tener que salir en contra de tu propia voluntad del equipo que te vio crecer e intentar ganar algo por más de 15 años y aún así tropezar una y otra vez con la misma piedra. Pero precisamente eso es lo que hace de la vida de Lionel Messi, una de las mejores películas del mundo, que solo los obstáculos le dan sentido al propósito.
Y en vida de Lionel hubo muchos que se juntaron hasta el punto de quebrarlo, pero estos ya llegaron cuando estaba un poco más grande, pues su infancia fue relativamente normal, una en Rosario, Argentina, en 1987. Su papá es Jorge Horacio y su mamá María. A los dos les encanta el fútbol, tienen cuatro hijos y Messi es el tercero.

Ah, y por cierto, lo nombraron así por el cantante Lionel Richi. Pero la verdadera fanática del deporte es la abuela materna Celia. Ella alienta a todos sus nietos a jugar y en Lionel esa pasión resuena más que nadie. Un día, cuando Lionel tiene cuatro, su abuela Celia lo lleva un partido de barrio.
Como falta un jugador, ella le dice al entrenador que meta a su nieto. El entrenador duda porque Lionel es muy pequeño, pero acepta. Y le dan un jersey oficial con el número 10, un número que terminará marcando el resto de su vida. En cuanto empieza el partido, Messi deslumbra y hasta mete un par de goles. Así que el entrenador lo invita a un equipo llamado Grandoli.
Ese día su abuela le dice que será el mejor jugador del mundo. Desde que entra al Grandoli se nota que trae un talento natural. Los niños del barrio se lo pelean para tenerlo en sus equipos. Es tímido con gente nueva, pero con sus amigos es uno más y hasta los inspira en la cancha. Pues Messi no solo es bueno, también está obsesionado con mejorar.
La escuela le interesa poco y cumple solo para poder irse a jugar. A los 6 años, Messi entra al club New’s Old Boys, donde desarrolla su talento. Su equipo recibe el apodo de la máquina del 87 por ser una generación imparable de jugadores nacidos en 1987. Pero Messi es quien definitivamente destaca, pues se dice que en 6 años anota cerca de 500 goles.
Le apasiona tanto que en su mente comienza a formarse el sueño de algún día ser profesional. Sigue los partidos de la selección argentina y jugadores como Rielme y Maradona se vuelven sus ídolos. No obstante, un gran obstáculo se interpone en ese sueño. Este se revela cuando sus padres comienzan a notar que Lionel no crece al mismo ritmo que los demás niños.
preocupados lo llevan a un endocrinólogo, quien después de varios estudios les revela que el chico tiene un déficit de la hormona del crecimiento. Su cuerpo no produce la cantidad suficiente para desarrollarse con normalidad y si nadie hace algo, crecerá muy poco. Afortunadamente, la solución son inyecciones diarias de hormonas, pero es un tratamiento bastante costoso, aproximadamente $900 mensuales durante toda su etapa de crecimiento.
Aún así, todos hacen un esfuerzo para poder cumplir el sueño del chico. Sus padres lo apoyan económicamente con el tratamiento. Leonel se aguanta el dolor, la incomodidad y comienza a inyectarse de forma constante. Cada día, al volver de jugar, Messi se mide en la pared junto a las marcas de sus hermanos. El problema con su condición de crecimiento es que no solamente lo aleja de alcanzar su sueño, también le trae problemas con otros niños.
cuenta que en una ocasión, mientras iba con su bicicleta por la calle, unos niños más grandes comenzaron a molestarlo por su tamaño, lo golpearon y le robaron su bicicleta. Durante un año y medio, el tratamiento de Messi continúa gracias al apoyo del seguro y la empresa donde trabaja su padre. En una visita al médico le informan que el tratamiento está dando buenos resultados.
Además, cuando no está jugando fútbol en la cancha, lo hace en los videojuegos cuando se reúne con sus amigos, donde siempre elige a su equipo favorito, el Barcelona. En una de esas reuniones sucede algo muy importante. Ahí Messi conoce a la prima de su mejor amigo, de la que queda flechado al instante.
Esta chica se llama Antonela Rocuso. Y aunque de momento no hay amor como tal, a partir de ese día comienzan una bonita amistad. Pasados algunos años, Celia, la abuela de Messi y de las personas que más lo apoyó en su sueño, fallece. Un golpe muy duro para Lionel. acompañado de uno de sus mejores amigos, visita el cementerio.
Frente a la imagen de su abuela, recuerda como ella celebraba sus jugadas, se quejaba de las faltas y, sobre todo, aquellas palabras que le dijo en su primer partido que algún día sería el mejor del mundo. Para empeorar la situación, el padre de Messi comienza a tener problemas económicos, lo que hace imposible seguir pagando el tratamiento hormonal.
News tampoco puede ayudar a pagarlo, pues atraviesa dificultades económicas y no puede asumir un gasto fijo mensual por Lionel. El sueño parece que está por terminar hasta que aparece una luz al final del túnel. Federico Byiro, reclutador de Riverplate, uno de los clubes más importantes de Argentina y Sudamérica, decide llevar a Messi a Buenos Aires para probarse con el equipo.
Esto a pesar de que solo estaban evaluando a chicos de 16 años. Lionel, que aún no cumple 13, juega apenas 15 minutos y deslumbra como de costumbre. Los entrenadores recomiendan ficharlo de inmediato, pero la dirigencia rechaza la idea, ya que no quieren asumir el costo por su tratamiento. Aunque incluso si River hubiera decidido asumir el riesgo, Messi necesitaba que News le entregara su pase para poder ser transferido a otro club.
Sin embargo, Newles se lo negó rotundamente. Pero este breve paso por Riverplate no es en vano. Gracias a esa prueba, unos reclutadores del Barcelona escuchan sobre su talento y deciden recomendarlo al club catalán. Así, a finales del 2000, con apenas 13 años, Lionel y su padre viajan a España para probarse en el Barcelona.
Al llegar a la Macía, la academia juvenil del club, Messi se prepara para un amistoso junto a otros chicos de su edad, entre ellos Ses Fábregas y Gerard Piqué. Aunque es muy tímido y los demás se burlan de su estatura, no responde con palabras, en cambio deja que su juego hable por él. Ese día marca seis goles y demuestra que su talento no conoce fronteras.
De hecho, su nivel es tan superior que al medio tiempo tienen que cambiarlo de equipo para equilibrar el partido. Un día, el padre de Messi recibe una llamada de uno de los entrenadores de las fuerzas básicas del Barcelona. Le dice que está muy interesado en fichar a Lionel y que pronto se reunirá con los directivos del club para concretarlo.
Pero esa buena noticia dura poco porque la reunión no sale como esperaban. A pesar de los esfuerzos del entrenador, los dirigentes se niegan a cubrir el costo del tratamiento, argumentando que no son una ONG. Aunque Messi destaca en los entrenamientos de la Maía, el club todavía no toma la decisión final. Le piden a él y a su padre que esperen algunos meses el regreso de Charles, el director deportivo, que tenía la última palabra. La espera se vuelve pesada.
Su papá no tiene trabajo en España y su esposa y sus otros tres hijos siguen en Argentina aguardando noticias. Cuando Charles al fin lo ve jugar, queda fascinado. Lionel destaca incluso contra chicos 2 años mayores, algo rarísimo. Charles decide ficharlo, pero como la visa de Lionel y su padre están por vencer y faltan papeles, firma un pacto en una servilleta como garantía moral de que conseguirá un contrato.
Confiando en él, el padre de Messi se queda. Fiel a su palabra, Charles consigue un precontrato. El Barcelona paga el tratamiento y trae a toda la familia a Barcelona. Algo casi inédito para un niño de 13 años. Pero aquí surgen dos problemas. En primer lugar, la familia no logra adaptarse y terminan separándose.
Lionel y su padre se quedan en España mientras los demás regresan a Argentina. A Messi le pesa esa división y sin la tecnología de hoy le cuesta aún más mantenerse cerca de sus amigos y de Antonela, de quien sigue muy enamorado. Y el segundo problema es que Newels niega a liberar su ficha y Lionel no puede jugar partidos oficiales, solo amistosos.
Pasa más de un año así hasta que en 2003 la FIFA falla a favor del Barcelona y el club lo inscribe oficialmente poco antes de sus 16. Antes de debutar, Lionel pasa por adaptación física y cierra su tratamiento. Meses después debuta con las fuerzas básicas, mete tres goles y confirma que la apuesta valió la pena, o al menos eso se pensaba.
En su segundo partido oficial con las fuerzas básicas del Barcelona, Messi recibe una violenta falta que lastima su peron izquierdo, es decir, su pierna dominante. Esta lesión lo deja fuera de las canchas durante los próximos 5 meses. Quizás para una gran mayoría de las personas este habría sido un punto en el que después de tantas trabas uno empaca sus maletas y vuelve a casa con al menos la satisfacción de haberlo intentado.
Pero Messi es diferente. Lejos de desanimarlo, la lesión despierta en él una ambición aún mayor. se enfoca en el gimnasio combinado con su tratamiento hormonal diario, así que cuando regresa a la cancha está en la mejor forma física de su vida. En el Barcelona B conocido como el Baby Dream Team por ser la mejor generación juvenil del club, Messi brilla con números impresionantes, 36 goles en 30 partidos.
Un día, el entrenador del primer equipo del Barcelona, Frank Rard, asiste a un entrenamiento del Baby Dream Team, y queda impresionado con el talento de Messi, por lo que decide darle una oportunidad en el primer equipo. Y esta llega el 16 de noviembre de 2003 en un partido contra el Porto en el que Rey lo mete de cambio al medio tiempo teniendo apenas 16 años.
No marca gol, pero deleita a todos con un asombroso primer juego con el primer equipo. Sin embargo, este no es su debuto oficial, ya que es un partido amistoso por la inauguración del estadio Dod Dragao. No obstante, por su increíble despliegue de juego, Reyard decide que debe seguir jugando con el Barça C y el Barça B, ocasionalmente entrenando con el primer equipo e incluso jugando otros partidos amistosos con ellos para observar su evolución hasta que siente que está listo tanto física como mentalmente para hacer su debut oficial con el primer equipo. Su
genialidad no solo deslumbra al Barcelona, también llama la atención de España y Argentina. La gran pregunta es, ¿a quién representará? La Federación Española quiere sumarlo, pero Argentina se adelanta. Hugo Tali, técnico de la sub20, ve un video con sus jugadas, queda impresionado y ordena contactarlo de inmediato.
Poco después llega la llamada que su padre esperaba. Lionel es convocado por Argentina. Como no hay partidos oficiales cerca, organizan un amistoso para asegurarlo antes de que España pueda hacerlo. Así, en el verano de 2004, Messi se pone la camiseta argentina por primera vez con la sub20 ante Paraguay. Ahí marca su primer gol internacional en una goleada histórica.
Casi un año después del amistoso contra el Porto, debuta oficialmente en la Liga el 16 de octubre de 2004. Con solo 17 años se convierte en el más joven en estrenarse con el primer equipo del Barcelona. Entra de cambio los minutos finales, toca pocas pelotas, pero cuando la recibe encara sin miedo.
En menos de 5 años pasa de tener un sueño y mucho talento a convertirse en la gran promesa de su país y formar parte del primer equipo del Barcelona compartiendo vestidor con leyendas como Iniesta, Chavi, Eto, Deco y su ídolo Ronaldinho. Es este último quien ve un gran potencial en Messi, así que de cierta forma lo adopta como un hermano menor y se encarga de que se sienta a gusto y protegido tanto en el vestuario como en la cancha.
Tan claro es esto que después de meses entrenando solo en los últimos minutos, el primer gol de Messi con el primer equipo del Barça llega así. Ronaldinho le pone un pase bombeado increíble, Lionel lo controla de primera y con otro toque sutil por arriba lo bombea a la portería. Lamentablemente el árbitro pita fuera de lugar, pero tan solo un minuto después Ronaldinho intenta exactamente el mismo pase y Messi define exactamente igual, esta vez sin fuera de lugar, marcando así su primer gol.
Sin duda, ambos son excelentes. Sin embargo, existe una diferencia importante. Ronaldinho es un jugador de playa, mientras que Lionel es un jugador de barrio. Es decir, Ronaldinho juega para divertirse, mientras que Messi juega para ganar, algo que tendrá relevancia más adelante. Rey reconoce el talento de Messi, pero decide no hacerlo titular todavía porque aún debe aprender y sus compañeros también son muy buenos.
Aún así, el equipo consigue dos ligas españolas consecutivas en 2005 y 2006 y la Champions League de este último año. Una final que Messi se pierde por una lesión. Aquí un paréntesis rápido porque si no estás muy familiarizado con el mundo del fútbol, tantos torneos pueden ser algo confusos. Pero te explico rápido, en Europa hay tres torneos clave cuando hablamos de clubes grandes.
Primero tenemos La Liga. Esta es solo de España, donde juegan únicamente equipos españoles y gana el que suma más puntos en la temporada. En segundo lugar está la Copa del Rey. También es solo de España, pero es por eliminatorias, pierdes y quedas fuera. Por último, tenemos a la Champions League, que es así es de toda Europa, la juegan los mejores clubes de cada país y es el torneo más prestigioso del continente.
Por supuesto que hay más torneos, pero para fines de esta historia esos son los que nos importan. Ahora sí, retomemos la historia. Es gracias a su impresionante desempeño con el Barcelona que el 17 de agosto del 2005, a sus jóvenes 18 años, Messi logra cumplir uno de sus más anhelados objetivos, representar a su país natal en un partido oficial con la selección argentina mayor.
Y por si fuera poco, su debut será contra Hungría, mismo equipo contra el que debutó Diego Armando Maradona. Una coincidencia que inicia una incesante comparación entre ambos jugadores. En el debut de Messi para su selección sucede algo muy injusto. Cuando entra a la cancha, este toma la bola e intenta acercarse al área, pero uno de sus rivales jala su jersey bruscamente.
El árbitro pita falta, pero sorprendentemente le marca la tarjeta a Messi. No conforme con eso, lo expulsa del partido con tan solo 43 segundos de haber estado en la cancha. Sin duda alguna es una de las noches de mayor frustración para Messi en sus escasos 18 años de vida, pero no es nada en comparación con lo que le depara el futuro unos años después.
Una frustración tan fuerte que terminará haciendo que abandone todo. Lionel sigue contando con el apoyo de José Pckerman, que considera exagerada su expulsión y lo sigue convocando a la selección. Una semana después de ese debut complicado con Argentina, el Barcelona enfrenta a la Juventus en el Campofeo Joan Gamber, un amistoso importante para arrancar la temporada.
Messi es titular y pesa medirse con figuras como Cannavaro, Buffón y Sambrota es el más desequilibrante del partido. Desborda, regatea y obliga a los italianos a frenarlo con faltas. Cierra su actuación con un pase filtrado a Iniesta para el 1 a0. Solo juega 45 minutos, pero deja a todos impactados. Incluso el técnico rival pide que se lo presta en un año.
Rey se niega y el club le renueva el contrato por más de 1 millón de euros anuales. Hasta entonces era una promesa del Barcelona, pero ese partido lo presentó ante el mundo como una futura estrella internacional. El ámbito profesional no es el único en la vida de Lionel que mejora este año, ya que a nivel personal reconecta con Antonela en uno de los viajes que tiene Argentina.
Es entonces que inician una relación discreta a distancia y no será hasta años más tarde que hacen oficial su relación. Así es como Lionel antes de cumplir 19 llega a su primer mundial, Alemania 2006. No juega de titular, sino de suplente, pero el simple hecho de haber llegado hasta ahí con 18 años ya es un extraordinario logro.
En el primer partido del Mundial contra Costa de Marfil, el técnico José Pckerman decide dejar a Messi en el banquillo. Argentina gana 2 a 1 sin necesidad de arriesgarlo. En el segundo partido de la fase de grupos, frente a Serbia y Montenegro, el marcador ya está 3 a0 cuando Messi entra de cambio.
Pero para él, que está debutando en un mundial, no importa la ventaja, entra con una energía imparable. A los pocos minutos asiste Hernán Crespo para que marque el cuarto gol y más tarde anota su propio gol convirtiéndose en el argentino más joven en marcar en una Copa del Mundo. Argentina termina ganando 6 a0 con el pase a octavos prácticamente asegurado.
Peckerman lo incluye como titular en el tercer partido ante Países Bajos que finaliza 0 a0. En los octavos de final contra México, Messi vuelve a entrar de cambio al minuto 84 cuando el marcador está 1 a1. Su ingreso se nota de inmediato. Con su habilidad y velocidad genera varias jugadas de peligro y cambia el ritmo del encuentro.
El partido se alarga, tiempo extra, pero Maxi Rodríguez marca un golazo que clasifica Argentina la siguiente ronda. En los cuartos de final, el rival es Alemania y el partido es muy parejo. Tras empatar 1 a1, el encuentro se va a la prórroga, pero Messi no puede entrar porque Pekerman ya había agotado los cambios.
Finalmente, Argentina queda eliminada 4 a2 en la tanda de penales y Lionel observa impotente desde la banca. En su país, muchos sienten que si él hubiera jugado, el resultado habría sido distinto. Y ese sentimiento habla de la inmensa fe que su gente comienza a tenerle. Exactamente un año después se organiza la Copa América, o sea, el torneo de selecciones más importantes de Sudamérica.
Se puede decir que el ganador es el mejor país jugando fútbol de esa región. Ahora Messi tiene 20 años y a diferencia de la competencia internacional anterior, o sea, el Mundial ya no es suplente, sino titular. Argentina llega a la Copa América como gran favorita, sobre todo porque Brasil participa con un equipo alternativo.
Sus principales figuras como Ronaldinho, Kaká y Adriano no están presentes. Leonel llega con el deseo de superar la desilusión del Mundial, pero pronto se dará cuenta que esa motivación no basta. En la final, incluso frente al Brasil B, la selección argentina sufre una dura derrota por 3 a0, dejando a Lionel con una nueva frustración y al país entero con un sabor amargo.
Como si no bastara con los tropiezos en la selección, el Barcelona también atraviesa un momento difícil. Entre 2006 y 2008, el equipo vive dos temporadas consecutivas sin ganar ningún título importante, ni la Liga, ni la Copa del Rey, ni la Champions League. Además, dentro del equipo comienzan a formarse dos grupos muy diferentes.
Por un lado, los jugadores que prefieren una vida más relajada y salir de fiesta, liderados por Ronaldinho y Deco, y por otro los que están enfocados en entrenar y seguir mejorando como Messi e Iniesta. Con el ambiente dividido y la disciplina debilitada, se podría decir que el entrenador Frank Reyard pierde el control del grupo.
Pero aunque el equipo en general no demuestra un desempeño muy bueno, durante ese tiempo el talento de Messi no deja de crecer. Marca un gol histórico parecido al de su ídolo Maradona, recorriendo medio campo con el balón y en marzo de 2007 le anota tres goles al Real Madrid. Con este partido, además de terminar de ganarse el corazón de los aficionados por el equipo, también hace que se proyecte ante el mundo como un jugador muy capaz.
Además, para retenerlo en el equipo, el Barcelona decide renovarle el contrato y elevarlo a más de 3,000 de euros al año. Mientras Messi Madura, Ronaldinho, su mentor y figura más cercana, comienza a pagarse. La falta de disciplina lo convierte en el símbolo de la decadencia del equipo. Por eso, en junio de 2008, el club anuncia la salida del entrenador Reyard y presenta a Pep Guardiola como nuevo entrenador.
Una vez que entra, Guardiola toma dos decisiones que cambian la historia del fútbol. La primera es que decidido a recuperar la disciplina deja ir a Ronaldinho y en segundo lugar centra todo el juego del Barcelona alrededor de Messi, convencido de que el futuro del club está en sus pies. Así se consuma el cambio generacional.
Ronaldinho deja el camino libre a quien había protegido desde sus inicios y Messi con solo 21 años hereda el mítico dorsal número 10 marcando el inicio de una nueva era en el Barcelona. En la temporada 2008-2009 Guardiola debuta como entrenador del Barcelona en la Liga española, el torneo de primera división. Pero el inicio es complicado.
El equipo empata su primer partido y pierde el segundo, lo que genera críticas hacia el joven técnico de 37 años. Pero todo cambia a partir de la tercera jornada. El Barcelona encadena nada más y nada menos que 10 victorias seguidas con un fútbol arrollador. Para fin de año, el tridente Henrietó Messi suma más de 60 goles y el equipo lidera la liga con amplia ventaja.
Sin embargo, la verdadera transformación llega en la segunda mitad de la temporada. En mayo de 2009, durante el clásico contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, con la liga prácticamente en juego, Guardiola sorprende a todos con una decisión táctica diferente. Mueve a Messi del extremo derecho al frente del ataque, pero en lugar dejarlo fijo dentro del área, le da libertad para retroceder unos metros, recibir el balón y dirigir el juego como el orquestador de la ofensiva.
Este rol se conoce como falso nueve, porque aunque Messi ocupa la posición del centro delantero, el número nueve tradicional, no se queda esperando los pases para anotar, sino que baja al medio campo para crear juego, atraer a los defensores y generar espacios para sus compañeros. Esto convierte a Messi en el cerebro ofensivo del equipo, un jugador que inicia y termina las jugadas.
El partido comienza muy parejo con la intensidad que acostumbra un clásico español, pero apenas al minuto 14, el Madrid se adelanta con un gol del compañero de selección de Messi, Gonzalo Higuaín. Pero el Barça no se descompone. Al no existir ese nueve fijo, los defensas centrales del Madrid no saben si salir a marcar a Lionel o esperarlo atrás, lo cual abre espacios para que Henry y Eto ataquen con mayor facilidad.
Tan solo 4 minutos después, Henry empata el marcador con una asistencia de Messi y minutos más tarde, Puyol le da la ventaja al Barcelona con un cabezazo tras un centro de Chavi para darle la vuelta al partido en solo 6 minutos. El Madrid simplemente no encuentra manera de contener a Lionel, quien mete su primer gol antes del primer tiempo al aprovechar una bola que roba muy bien Chavi.
El segundo tiempo, el Madrid muestra señales de vida al acercar el marcador con un gol de cabeza de Sergio Ramos al minuto 56. Pero solo dos minutos después, Henry vuelve a notar gracias a otro pase de Xavi que desarma por completo al Madrid y ya no logra reponerse. Al minuto 75, tras un asombroso despliegue de trabajo colectivo, Lionel marca su segundo gol de la noche y minutos más tarde, Etó le manda un centro a Piqué, quien alcanza a anotar un gol más.
El resultado es histórico. El Barcelona derrota al Madrid 6 a 2 con dos goles de Messi, quien se convierte en el cerebro del equipo y el líder indiscutible del ataque. A partir de ese partido queda claro que el fútbol está cambiando y que el Barcelona de Guardiola puede llegar a ser el mejor equipo de la historia. En la semana siguiente saqué el histórico clásico contra el Real Madrid, el Barcelona confirma que está viviendo una de las mejores etapas de su historia.
Primero gana la Copa del Rey derrotando 4 a1 al Athletic de Bilbao con un gol y una asistencia de Messi que se convierte en la figura del partido. Poco después, el equipo gana el campeonato de la Liga, donde Messi marca 23 goles durante la temporada y es decisivo en la mayoría de los partidos.
Ahora solo les falta ganar la Champions League. Si lo logran, serán el primer equipo en la historia del fútbol español en ganar los tres campeonatos más importantes en la misma temporada. La final tiene lugar el 27 de mayo de 2009 y es contra el Manchester United. La tensión se siente en el aire. Sin embargo, Samuel rompe esta tensión con un primer gol en el minuto nu, pero aún es muy temprano para cantar victoria, pues todo podría cambiar en cualquier momento.
El partido transcurre hasta que en el minuto 70 lanza un centro que Messi remata con la cabeza anotando el segundo gol del partido y el decisivo para la victoria, pues después de este el Manchester no logra hacer nada más. Tras su buen desempeño ganando el triplete, el club le ofrece a Lionel una renovación por más de 10,0000000 de euros al año.
Con ese contrato, Messi pasa a ser el tercer futbolista mejor pagado del mundo, solo por detrás de Kaká y Cristiano Ronaldo. Estoy mencionando el salario por una razón importante y es que poco a poco este comenzará a incrementar hasta el punto de ser perjudicial para el equipo entero, lo que han llevado a algunas personas a concluir que Messi fue uno de los motivos de que el Barcelona haya estado a punto de desaparecer.
Pero sobre eso hablaremos más adelante. De momento, quédate con este nuevo sueldo, 10 m000000. Para diciembre de ese mismo año, el Barcelona gana la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. O sea, el sextete en un mismo año, un logro que hace a Messi acreedor a su primer Balón de Oro.
Este es un premio que se entrega cada año al mejor futbolista del mundo, reconociendo su rendimiento, talento e impacto durante la temporada. Lo organiza la revista francesa France Football y el ganador es elegido por periodistas especializados de todo el mundo, quienes votan al jugador que consideran más destacado del año.
En la temporada 2009-2010, el Barcelona sigue dominando el fútbol, gana nuevamente la Supercopa de España, logrando el bicampeonato y también conquista otra vez la Liga española. El equipo de Guardiola termina con 99 puntos, una cifra récord que refleja su dominio casi total. Messi se consagra como el máximo goleador con 34 tantos solo en la liga y 47 en toda la temporada, igualando el récord que Ronaldo Nazario había impuesto en 1996 durante su paso por el club.
Y fuera del campo, la vida de Messi también cambia. Antonela Rocuso se muda a Barcelona y juntos decidían hacer pública su relación. Es el inicio de una etapa más madura y estable para Lionel, tanto en lo profesional como en lo personal. Hasta aquí todo parece perfecto. El hombre tiene a la mujer que ama a su lado y ha ganado todo lo que se puede ganar en Europa.
Lo único que podría hacer lo mejor sería una pequeña Copa del Mundo en su colección y casualmente el mundial está a la vuelta de la esquina. Así que Messi intentará ganarse ese trofeo que tanto anhela regalarle a Argentina, el Mundial del 2010. Argentina llega a este encuentro con un Diego Armando Maradona como director técnico y un Messi con el número 10 como capitán del equipo.
El torneo empieza bien. Argentina queda en un grupo accesible y gana con autoridad sus tres primeros partidos de la fase inicial. 1-0 a Nigeria, 4-1 a Corea del Sur y 2-0 a Grecia. Con esos resultados avanza sin problemas a los octavos de final, donde enfrenta nuevamente a México y lo derrota 3 a 1. En los cuartos de final, la Argentina se cruza otra vez con su viejo verdugo, Alemania, el mismo rival que lo había eliminado en el mundial anterior.
Messi decidido a brillar después de no haber marcado en todo el torneo. Da todo en la cancha, pero el equipo termina sufriendo una derrota por 4 a0. Esta vez Lionel ya no tiene la excusa de haber visto el partido de la banca. Juega los 90 minutos, pero simplemente no le alcanza. Alemania vuelve a destruir su sueño mundialista. Con esta derrota se evidencia algo que nadie pudo haber previsto.
A medida que crece la fe que el pueblo argentino deposita en él, de igual manera también crece su exigencia. Esa presión marca el inicio de una pequeña grieta entre Messi y la selección. Una herida que con el tiempo lo llevará a alejarse del equipo que más ama. A pesar de la dura eliminación en el mundial, Messi vuelve a ganar el Balón de Oro, superando a sus compañeros del Barcelona, Andrés Iniesta y Xavi Hernández, recientes campeones del mundo con España.
Y cuando sube a recibirlo, declara, “Gracias por ese aplauso. La verdad no esperaba ganarlo hoy. Quiero agradecer a todos mis compañeros que sin ellos yo no estaría acá. Quiero compartirlo con todos mis seres queridos, con todos los barcelonistas y con todos los argentinos. palabras que hablan de la humilde persona que sigue siendo y lo bien puesto que tiene los pies sobre el suelo.
Sin embargo, esta decisión genera bastante polémica, pero sobre eso ya hablaré más adelante. En la temporada 2010-2011, el Barcelona confirma su dominio, gana por tercer año consecutivo la liga y se corona campeón de la Champions League tras vencer 3 a 1 al Manchester United con un gol espectacular de Messi que sella otra temporada histórica.
Ese mismo año Argentina se vuelve la sede de la Copa América y las expectativas están por los cielos. Todos esperan que después de ganar tanto para Barcelona, Messi logre su primer gran título para su país. El nuevo director técnico, Sergio Batista, diseña una alineación ofensiva llena de figuras como Agüero, Di María, Higuaín y, por supuesto, Lionel como capitán.
El torneo empieza complicado. Argentina empata con Bolivia y luego con Colombia. Después obtienen una victoria contra Costa Rica, lo que devuelve un poco de ilusión y los pasa cuartos de final. El partido es contra Uruguay. Es un enfrentamiento muy parejo que los manda a penales, donde inesperadamente Argentina es eliminada de la copa.
Perder en casa con el equipazo que tiene Argentina se vive como un fracaso imperdonable. La visión busca culpables rápido y todas las miradas caen sobre Lionel Messi. Lo revientan con críticas, incluso por cosas absurdas, como no cantar el himno como si eso lo volviera menos argentino.
El país no tolera que el mejor jugador del mundo lo gane todo con el Barcelona, pero nada con su selección. En 2011 levanta su tercer balón de oro. No obstante, algunas personas ven este premio como otra prueba de que Lionel solo reserva su grandeza para Europa. O bueno, al menos así era, pues a partir de la temporada 2011-2012, los resultados del Barcelona también dejan de ser tan brillantes.
Aunque Messi sigue en un nivel impresionante, el equipo es eliminado por el Chelsea en semifinales de la Champions League y pierde la liga ante el Real Madrid. El único título de esa temporada es la Copa del Rey, ganada tras vencer 3 a0 al Athletic Club con un gol de Messi al minuto 20. Sin embargo, este año marca un cierre importante.
Pep Guardiola, desgastado física y mentalmente, anuncia su salida del club. Se despide tras ganar 14 títulos en solo 4 años y Tito Vilanova toma su lugar como nuevo entrenador del Barcelona. Pero como es bien sabido, cuando una puerta se cierra, otra se abre y en la vida de Lionel no es la excepción. En un partido de eliminatorias mundialistas ante Ecuador, Lionel anota un golazo, nada fuera de lo común, pero su celebración sí lo es, pues este se coloca el balón dentro de la camisa, simbolizando un embarazo. Así es, esta
es la forma que le da a conocer al mundo que Antonela está embarazada y él será papá a sus 25 años. El 2 de noviembre del 2012 nace Tiago Messi, el primogénito de la pareja. Y por si faltaran motivos para celebrar, tan solo dos meses después, Lionel recibe su cuarto Balón de Oro y nuevamente le renuevan su contrato con el Barcelona.
Pero ahora el contrato se renueva por más o menos 30 millones de euros al año. En la temporada 2012-2013, el Barcelona vuelve a ganar la Liga, pero el técnico Tito Vilanova debe dejar el cargo por problemas de salud, dando paso a Gerardo Tata Martino. Ese mismo año llega al club por la impresionante cantidad de 57 millones de euros.
la joven estrella brasileña de 21 años, Neymar, quien más adelante formará junto a Messi uno de los ataques más temidos de la historia del fútbol europeo. Ahora, sé que estas cifras suenan a cantidades exorbitantes y sí lo son, pero tenemos que tomar en cuenta que no son números tan disparados en el mundo del fútbol, más si consideramos que en ese momento Messi era el mejor jugador del mundo, así que es relativamente razonable.
El problema es que ahora tenemos que meter a la ecuación fichajes de cifras astronómicas junto con suelos elevadísimos, gastos que tarde o temprano le pasarán factura al equipo que Messi tanto ama. En noviembre de 2013, Messi sufre una lesión en el bíceps femoral izquierdo que lo deja fuera dos meses. En este tiempo, el Real Madrid le gana al Barcelona el título de la Copa del Rey 2 a 1, mientras que el Atlético de Madrid los elimina de la Champions League y también les arrebata la liga tras empatar en el Camnada.
En consecuencia, el equipo por primera vez en 6 años no consigue ganar ningún título, algo que no ocurría desde 2008. La prensa critica duramente al Barcelona y habla de una creciente Messi dependencia, refiriéndose a que el equipo parece no poder ganar cuando Messi no está al 100%. Es así como Lionel llega de cara al Mundial de Brasil 2014, criticado tanto por la prensa española como por la prensa argentina, quienes le exigen el máximo campeonato.
A diferencia de sus mundiales previos, Lionel ya no es una joven promesa, sino un padre de 27 años que también es el referente absoluto del fútbol mundial. Parece que hacer un buen papel no es suficiente, sino que está obligado a ganar. Afortunadamente, el grupo que le toca a Argentina es relativamente sencillo en comparación con otras llaves y logran sumar los nueve puntos.
Vencen 2 a 1 a Bosnia a Hercegovina con un gol de Messi, 1 a0 a Irán con otro gol suyo y 3 a 2 a Nigeria, donde León marca su tercer y cuarto gol del torneo. Messi luce decidido a no volver a decepcionar a los aficionados argentinos. En octavos de final se enfrentan a Suiza en un partido muy cerrado donde los suizos dan su máximo esfuerzo para defenderse de los constantes ataques argentinos.
Lo hacen tan bien que el encuentro se va a la prórroga. Sin embargo, al minuto 118, Messi da una asistencia perfecta a Di María que convierte el gol de la victoria y sella el pase a cuartos. En cuartos de final juegan contra Bélgica y se adelantan rápidamente con un gol de Higuaín al minuto 8o, resultado que se mantiene hasta el final y les da el triunfo por 1-0.
En semifinales van contra Países Bajos en un enfrentamiento muy parejo y tenso en el que ambas escuadras se ven muy conservadoras, por lo que el partido se extiende a tiempos extra y posteriormente a la tanda de penales. Lionel anota el suyo, sin embargo, es Sergio Romero, portero de Argentina, quien se convierte en el héroe de la noche, ya que consigue atajar dos penales.
Con esto, Argentina gana 4 a2 y logra el pase a la tan anhelada final del mundo. El problema es que esta final, una vez más, es contra Alemania. Para que te des cuenta de la presión de este momento, hay que ponernos en contexto. En 1986, Argentina ganó la Copa del Mundo contra Alemania, pero después de esa ocasión, Alemania se convirtió en su verdugo.
En el Mundial de Italia 90, Alemania eliminó a Argentina en la final. En Alemania 2006 volvió a suceder y en Sudáfrica 2010 la historia se repitió otra vez, dejándolos fuera en los cuartos de final. Pero esta vez Argentina tiene la oportunidad de cambiar el destino. En esta final Messi carga no solo con el apoyo y la presión de toda Argentina, sino también con la de Sudamérica entera.
A pesar de las rivalidades futboleras entre nuestros países, muchos queríamos que la copa se quedara en la región y no se fuera de nuevo a Europa. Y por si fuera poco, Alemania llega pateando puertas, pues acaba de humillar a Brasil 7 a 1 en semifinales. Una de las goleadas más duras en la historia de los mundiales y la peor para el país anfitrión.
Con todo este contexto, el partido comienza. En el primer tiempo, Alemania tiene un poco más el control del balón, mientras que Argentina crea más peligro con sus rápidos ataques, pero ningún equipo logra hacer una entrada que termine en gol. En el segundo tiempo, Argentina juega con más intensidad, lo que obliga a los alemanes a responder con faltas y entradas fuertes, haciendo que el partido sea más duro y con menos ritmo.
El tiempo reglamentario termina 0 a0 y el juego pasa a tiempo extra. Ambos equipos están muy cansados, pero al minuto 113, André manda un centro al área y Mario Goodz la recibe con el pecho y sin dejarla caer patea marcando el gol. Después de eso, Alemania se concentra en defender mientras Argentina busca empatar.
En los últimos segundos, Messi consigue un tiro libre que él mismo cobra haciendo que el balón se vaya por encima del arco. El partido termina 1 a0 a favor de Alemania, que vuelve a dejar fuera Argentina en un mundial. A pesar de la derrota, Messi recibe el premio al mejor jugador del torneo, pero su rostro muestra tristeza y frustración.
Había tenido un gran mundial, pero no logró ganar el título que más deseaba. Los comentarios de la gente critican que jugaron como nunca y perdieron como siempre. En las siguientes temporadas con el Barcelona, las cosas vuelven a estabilizarse con Luis Enrique como nuevo entrenador. También contratan al uruguayo Luis Suárez con un traspaso de 81 millones de euros.
el fichaje más caro en la historia del Barcelona hasta el momento y se forma el letalmente famoso trío ofensivo de Messi, Suárez y Neymar, mejor conocido como la MSN. Por su parte, a Messi le renuevan su contrato por 40 millones de euros. Ese mismo año nace Mateo, su segundo hijo, con Antonela. Y en 2016, el club vuelve a ganar la Liga y la Copa del Rey con Messi, siendo clave tanto en la creación como en la definición de jugadas.
Sin embargo, con la selección argentina, los resultados siguen siendo decepcionantes. En 2015 y 2016, Argentina llega a la final de la Copa América, ambas contra Chile y ambas finales se decidían en penales, pero en las dos pierden. Además, en la segunda Messi falla su tiro, lo que provoca que al finalizar el partido Lionel colapse.
Después de esto llega una ola de críticas, pues la idea de que Messi solo brille en el Barcelona y no con su país comienza a extenderse como pólvora por todo el mundo. Los detractores comienzan a mencionar cosas como que es un falso argentino, que directamente es catalán o que es un pecho frío. La gente lo compara con Maradona y dicen que jamás va a ser como él.
Todos comentarios que le pesan muchísimo a Lionel. Y si piensas que un futbolista del nivel de Messi se sienta mal por algunos comentarios es exagerado, necesitas tener un poco más de contexto. Durante una entrevista en el documental Sean eternos, Ces Fábregas, quien conoce a Messi desde que tiene 13, cuenta que es un argentino que siente muchísima pasión por su país.
Incluso cuenta que durante una conversación Messi llegó a mencionar implícitamente que para él tener una copa con su país era algo mucho más significativo e importante que cualquier número de Champions. Además, sabe perfectamente que Argentina es un país apasionado por el fútbol y él es el máximo referente activo de ese deporte.
Así que la responsabilidad de llevarles una victoria a su gente está sobre sus hombros. Durante una entrevista en el mismo documental, Ángel Di María, compañero de él en la selección, comparte un pensamiento similar ante la falta de copas para su país. No poder darles la alegría de ganar nos estaba matando. A mí por dentro me liquidaba.
Así que en el caso de Messi, esa misma pasión que sentía por su país podía hacer que las alegrías las viviera con mucha más intensidad, pero también los golpes. Es entonces que sin poder llevarle un triunfo a su nación, con la presión de millones encima y sin fuerzas para seguir aguantando críticas e insultos, Lionel anuncia su retiro de la selección, pues dice que ya lo intentó muchas veces y se dio cuenta de que no es para él.
No obstante, la situación causa una reacción inesperada entre sus críticos. A pesar de que algunos aficionados y medios continúan señalándolo, muchos otros se dan cuenta de que si no han podido con Lionel, menos podrán sin él, ya que independientemente de los títulos, es indudable que Messi es el mejor jugador que tiene Argentina.
En consecuencia, la gente se une para salir a marchar a las calles para pedir que regrese a la selección. Asimismo, en redes comienza una campaña con el hashtag “No te vayas Leo, para rogarle a su capitán que no los deje.” Incluso el presidente de Argentina en aquel entonces, Mauricio Macri, habla con él para pedirle que vuelva.
El resultado, tan solo dos meses después de retirarse, anuncia su regreso. Este es en un enfrentamiento en el que mete gol ante Uruguay para las eliminatorias rumbo al mundial de Rusia 2018. En el año 2017, Messi anota uno de los goles más importantes de su vida. Después de algunos años de estar a distancia, muchos otros de vivir juntos y dos hijos más tarde, finalmente Lionel se casa con Antonela, El amor de su vida.
Esta linda y emotiva celebración tiene lugar el 30 de junio en su natal Rosario. Volviendo al fútbol, en la temporada 2017-2018, el Barcelona vive cambios importantes. Tras una temporada anterior difícil, Luis Enrique decide renunciar diciendo que necesita descansar. Su lugar lo toma Ernesto Valverde, pero ese no es el único movimiento grande.
Neymar, el compañero inseparable de Messi durante 4 años decide que ya no quiere vivir a la sombra del argentino. Sabe que por más talento que tenga, el club gira en torno a Leonel y eso limita sus aspiraciones al Balón de Oro. Por eso, en agosto de 2017 se marcha el Paris Saint-Germain. Ante su salida, el Barcelona ficha a Dembélé, una joven promesa francesa de apenas 20 años.
Su traspaso rompe el récord del club, 105 millones de euros. Y unos meses después, en enero de 2018, vuelven a romperlo al contratar a Coutinho por 120 millones de euros. Con todos estos cambios, el Barcelona termina ganando la Liga y la Copa del Rey bajo el mando de Valverde. En el 2018 también nace el tercer hijo de Lionel, Ciro Messi.
Casi al terminar el 2018 llega el mundial de Rusia y esta vez Messi volverá a ser el intento de llevarle una copa a su país. El problema es que Argentina llega en crisis, ha tenido tres entrenadores en dos años y casi queda fuera de la clasificación. Y por si fuera poco, para este punto Lionel ya tiene 31 años, por lo que muchos creen que este será su último mundial, lo que aumenta aún más la presión sobre él.
En la fase de grupos, Argentina empata 1 a1 con Islandia en un partido donde Messi falla un penal y después sufre una dura derrota 3 a0 ante Croacia. Con la eliminación cerca, Messi asume un papel de líder absoluto, incluso influyendo en decisiones tácticas. Con varios cambios en la alineación, el equipo vence 2 a 1 a Nigeria con un gol del propio Messi y logra avanzar a octavos.
Sin embargo, en el partido siguiente contra Francia, pese a ser un duelo lleno de goles, Argentina termina perdiendo 4 a tr, quedando otra vez fuera del Mundial. Tras la eliminación, Messi vuelve a ser criticado y decide tomarse un descanso de la selección. Durante casi un año, Argentina juega sin él y al verse más ordenada en los amistosos, muchos piensan que Lionel no regresará.
En la temporada 2018-2019, el Barcelona ya no cuenta con Andrés Iniesta, por lo que la capitanía y el liderazgo recaen completamente sobre Lionel, quien logra ganar la liga siendo el líder de goleo con 36 anotaciones. Sin embargo, pierden la final de la Copa del Rey 2 a 1 ante el Valencia y son eliminados de la Champions League por el Liverpool de manera muy dolorosa, ya que el partido de ida lo ganan 3 a0, pero pierden la vuelta en una remontada milagrosa 4 a0.
A finales de mayo del 2019, Messi regresa a la selección para jugar una vez más la Copa América, solo que esta vez la selección argentina se encuentra bajo el mando de Lionel Scaloni, quien está intentando una nueva táctica, rodear a Messi de jugadores más jóvenes. De momento no profundizaré más, pero más adelante te hablaré sobre esta importante decisión.
La Copa América inicia, el equipo pierde 2 a0 ante Colombia, empata 1 a1 con Paraguay con gol de Messi y vence 2 a0 a Qatar para avanzar. En cuartos de final derrota 2 a0 a Venezuela, pero en semifinales es donde las cosas se ponen muy tensas, así que presta atención. Durante ese partido, Argentina juega su mejor fútbol del torneo, pero Brasil se adelanta 1 a0.
Al minuto 70, Agüero sufre un empujón dentro del área, pero el árbitro no revisa la jugada en el bar y en la contra inmediata, Brasil marca el segundo gol. Poco después, Otamendi recibe un golpe en el área, pero otra vez el árbitro decide no revisar la acción. A causa de todo esto, Argentina queda eliminada 2 a0, pero esta vez Messi no se queda en silencio.
Acusa públicamente a la Conmebol de corrupción y favoritismo hacia Brasil. El enojo continúa en el partido por el tercer lugar ante Chile, donde Argentina gana 2 a 1, pero Messi es expulsado en el primer tiempo tras una discutida decisión arbitral. Frustrado se niega a recibir la medalla declarando que no quiere ser parte de esa corrupción.
La CONMEBOL responde con una multa de $50,000 y una suspensión de 3 meses sin poder jugar con la selección. No obstante, aquí sucede algo un tanto extraño. A pesar de no ganar el torneo, por primera vez los hinchas argentinos defienden a Lionel. Y es que en ese torneo Messi tiene una especie de metamorfosis en la que deja de ser el jugador tímido que evita hablar frente a la prensa para convertirse en el líder que da la cara ante los medios, como lo hizo después de la derrota ante Colombia en el primer partido del certamen, algo
que la gente que lo sigue valora mucho. Antes de que el Barcelona inicie la nueva temporada, el club busca un nuevo socio para acompañar a Messi y Suárez, pues ni Dembelé ni Coutinho habían rendido como se esperaba. A pesar de esos antecedentes, el club vuelve a apostar fuerte y ficha a Antoine Griezmann por 120 millones de euros, igualando el récord de traspaso más caro del Barcelona.
El problema es que Messi se lesiona en pretemporada y se pierde los primeros partidos, así que la afición espera que Griezmann asuma un rol importante, pero él también tiene dificultades para adaptarse al estilo del equipo. Todo esto deja ver un problema que el Barcelona ha estado cometiendo. Realiza fichajes muy costosos sin un proyecto deportivo coherente que asegure que esos jugadores encajen en el sistema, lo que termina afectando el rendimiento colectivo.
En diciembre del 2019, a sus 33 años, Messi recibe su sexto Balón de Oro tras ganar la liga la temporada anterior. Este es sin duda su galardón más polémico de todos, pero como dije antes, el tema de los balones lo veremos hasta el final. A pesar de ir líder en la liga, el Barcelona despide al técnico Ernesto Valverde tras quedar eliminado en la Supercopa de España en enero de 2020.
En su lugar llega Quique Seien, pero el cambio agrava los conflictos internos. Poco después, el secretario técnico del club, Eric Vidal, hace algo increíble. Culpa públicamente a los jugadores por la destitución de Ernesto, lo que provoca una fuerte reacción de Messi, quien responde en Instagram exigiendo que si se va a culpar a jugadores se digan nombres y recordando que la directiva también debe asumir su parte.
Con esa publicación Lionel deja claro su conflicto con la dirigencia del club, pero las tensiones con la administración no se detienen ahí. Un mes después estalla el Barçagate, uno de los mayores escándalos en la historia del Barcelona y vaya que hay muchos. Una investigación de Cadena CER Cataluña reveló que Josep María Bartomeu, el presidente del Club de Fútbol Barcelona, contrató una empresa para crear cuentas falsas en redes sociales y difamar a jugadores, exjadores y críticos del club.
Entre los afectados está Messi, quien no hace comentarios al respecto, pero este hecho marca el inicio de su ruptura definitiva con el Barcelona. Meses después, en agosto de 2020, el Barcelona sufre una de las derrotas más humillantes de su historia, un 8 a2 contra el Bayern Munich. Paraacolmo, dos de esos goles los marca Coutinho, uno de los fichajes más caros del club, ya que la directiva había decidido ceder justamente al Bayern un año antes.
Este hecho, además de humillar más al equipo, expone las pésimas decisiones de la directiva. Al finalizar el partido, Messi evita dar declaraciones, pero aquella goleada se convierte en la gota que derrama el vaso en su ya fracturada relación con el club. Días después, Lionel pide su salida inmediata del club por medio de un burofax, un recurso superformal que normalmente se usa para temas legales.
Muchos aficionados lo ven como un gesto frío, casi como si Messi ya no quisiera ni sentarse a hablar directamente con la directiva, algo que resulta chocante, tratándose de alguien cuya relación con el club siempre se había sentido casi familiar. Aproximadamente dos meses después de esto, Bartomeu renuncia presionado por los socios, acorralado por los escándalos, fracasos deportivos y sobre todo por una pésima gestión económica que estaba hundiendo al Barcelona.
Durante su administración se cometieron errores enormes, fichajes multimillonarios que no funcionaron como Coutinho por aproximadamente 160 m000ones, Dembéé por aproximadamente 135,000000es y Griezmann por aproximadamente 120,000. Salarios inflados que convirtieron al Barcelona en la plantilla más cara del mundo. Operaciones financieras hechas solo para maquillar cuentas como intercambios forzados y ventas apresuradas.
Pero las cosas no terminan aquí. Unos cuantos meses después, el 31 de enero del 2021, el mundo entero se despierta con una portada periodística que le da la vuelta al mundo, un titular que dice, “El contrato faraónico de Messi que arruina al Barça, más de 55 millones de euros.” Así es, una filtración del contrato de Lionel casualmente 3 meses después de la salida de Bartomeo.
En la nota se revela que de puro salario bruto, sin contar patrocinios, ganó más de 138 millones de euros al año del 2017 al 2021. Una cifra exorbitante incluso para los múltiples contratos millonarios del Barcelona. Para ponerlo en contexto, el segundo contrato más alto en la historia del fútbol en ese tiempo era de 31 millones de euros para Cristiano Ronaldo con la Juventus.
Y si comparamos con los contratos más caros en la historia de otros deportes, tenemos en la NBA 65.5 millones de euros al año para Shy Gilgus Alexander o en la NFL 41.4 millones de euros al año para Patrick Maholmes. Durante esos 4 años de contrato, Messi no solo fue el futbolista mejor pagado, sino el deportista mejor pagado del planeta y por un margen absurdo, más del doble que el de cualquier otro deportista.
Cuando la noticia aparece, las reacciones son inmediatas. El club niega que el contrato fuera la causa de sus problemas económicos y al igual que Lionel demandan al periódico El Mundo por revelar información confidencial. Entre los aficionados existen opiniones divididas. Algunos critican fuertemente al club por ofrecer esa cantidad e incluso a Messi por aceptarla, mientras que otros defienden al argentino alegando que él no habría aceptado de saber que perjudicaría al equipo.
Con el tiempo, el tema va perdiendo fuerza como si la magnitud del contrato fuera una consecuencia lógica de tener al mejor jugador del mundo. Por su parte, Bartomeu recibe su merecido. Es arrestado por el caso Barçagate y sospechas de desvíos de fondos, aunque tiempo después consigue salir en libertad provisional.
En esa temporada el equipo solo consigue ganar la Copa del Rey y sin saberlo, con ese torneo el mundo presenció la última copa de Lionel con el Barcelona. Una terrible noticia que en unos meses devastará al club. En junio de 2021 se juega una nueva edición de la Copa América con todos los ojos puestos en Messi tras sus polémicas declaraciones del torneo anterior.
Originalmente iba a celebrarse en Argentina y en Colombia, pero a causa de la pandemia se traslada a Brasil. Para poder disputar el torneo, las autoridades brasileñas exigen una burbuja sanitaria total. Nadie del plantel puede tener contacto con personas externas, ni siquiera con sus familias.
Messi se despide de Antonela y de sus hijos, sabiendo que pasarán varias semanas sin verse, el director técnico es Lionel Scaloni, quien había asumido el cargo en 2018 después del Mundial de Rusia. Desde entonces, su estrategia, como dije antes, fue apostar por combinar experiencia y juventud, lo que da como resultado la plantilla con la que Argentina llega a esta Copa América.
Por un lado tenemos a los veteranos de siempre, Messi, Di María, Otamendi y Agüero. Y por el otro nueva generación que llega para refrescar el plantel. Rodrigo de Paul, Leandro Paredes, Lautaro Martínez, Cristian Cuti Romero y el arquero Divu Martínez. Algunos ya habían debutado en torneos anteriores y otros recién se incorporan al grupo.
Pero hay algo muy importante detrás de esta unión y es que muchos de estos nuevos jugadores crecieron admirando a Messi. No vieron brillar desde niños, soñaron con jugar a su lado y ahora tienen la oportunidad de hacerlo. Por lo que no solo quieren ganar la copa por ellos o por Argentina, quieren ganarla por Leonel. El torneo comienza.
El primer partido es contra Chile, donde Argentina empata 1 a1. El siguiente le gana 1-0 a Uruguay, después 1-0 a Paraguay y cierra la fase de grupos con un 4 a 1 ante Bolivia, donde Messi anota dos goles y lidera al equipo hacia los cuartos de final. Con cada partido la selección se vuelve más sólida, el equipo empieza a entenderse mejor en la cancha y fuera de ella también se fortalecen los lazos.
Como no pueden salir ni tener contacto con nadie por la burbuja sanitaria, pasan todo el día juntos, jugando cartas, tomando mate y matando el tiempo entre risas y pláticas. Así es como poco a poco esas horas y momentos íntimos comienzan a unirlos más. En medio de ese encierro llega una fecha especial, el cumpleaños de Messi.
Esa noche la celebran como pueden y según el mismo fue un punto de inflexión para que el grupo se volviera aún más unido. Incluso le llevan regalos hasta su habitación. Como no pueden ir a comprar nada, envuelven lo que encuentran en la casa de concentración, desodorante, perfume y hasta agua bendita. Mientras tanto, cada jugador vive su propia historia.
El dibínez, por ejemplo, se convierte en papá mientras está lejos de su familia, un sacrificio que le da todavía más fuerza para pelear por ese título. En los cuartos de final vencen 3 a0 a Ecuador con otro golazo de tiro libre de Messi, pero en semifinales contra Colombia el partido se pone complicado.
Tanto que se van a la lotería de penales. Divo ataja bien algunos tiros, pero llega el momento del penal decisivo. Lo tira Cardona y si Divu lo ataja, Argentina clasifica la final. Cardona tira y Divu consigue bloquearlo. El equipo corre a abrazarlo y las lágrimas del portero lo dicen todo. Han clasificado. Con esto Argentina logra su pase a la gran final contra el anfitrión Brasil.
Este partido tiene un sabor a revancha por lo ocurrido en 2019. No solo está en juego la Copa América, sino también el honor de Argentina y la oportunidad de Messi darle por fin un título a su país. Ya para este punto, todos los miembros del equipo eran prácticamente una familia. Habían compartido cumpleaños, carnes asadas, noches de plática, victorias y en unos cuantos minutos todo aquello que construyeron juntos durante más de 40 días encontraría sentido en el instante que estaba por llegar.
Antes de salir Messi da un discurso. Hoy quiero darles las gracias muchachos, por estos 45 días. Se armó un grupo espectacular, un grupo hermoso y lo disfruté muchísimo. 45 días sin ver a nuestras familias. El dibu fue papá y todo, ¿por qué? por este momento, porque teníamos un objetivo y estamos a un pasito de conseguirlo.
Así que salgamos confiados y tranquilos que esta la vamos a llevar para casa. Y así con los ojos llorosos y la piel erizada, los jugadores salen a la cancha a darlo todo. La tensión es gigante durante los primeros minutos del partido hasta que Argentina decide contraatacar. El portero manda la bola al centro de Paul la recibe y le da un pase a Di María.
Este controla, la bombea sobre el portero y marca un golazo. Después de esto, Argentina se dedica a defender su portería. No obstante, en el segundo tiempo Brasil empuje fuerte y en eso un delantero brasileño recibe un pase filtrado que conecta en un gol. Pero antes de que puedan celebrar, el árbitro lo anula porque el delantero estaba en posición adelantada.
Argentina respira, los chicos defienden con coraje hasta que finalmente el árbitro anuncia que el tiempo ha terminado y Argentina después de 28 años es el nuevo campeón. Messi llora arrodillado en el suelo por la emoción mientras sus compañeros corren hacia él, menos Divu, quien simplemente se desploma en la cancha al no poder creer lo que acaba de suceder.
Mientras todo el equipo espera formado, a Messi le entregan la Copa América y este después de tanto pelearla y desearla, la alza mientras celebra con su nueva familia. Una muestra clara de cómo Messi ve a su país aparece en una entrevista donde dice, “Fue mucho tiempo el que Argentina no levantó una copa y ser nosotros quienes la llevamos es un privilegio.
” Una declaración que no habla desde lo individual ni desde el ego. Habla desde el orgullo que siente por un país que llevaba décadas esperando este momento. Entrevistas, algunos chicos de la Nueva Camada cuentan que si bien gran parte la felicidad que sintieron en ese momento fue por poder llevar la copa a su país, otra gran parte fue por Messi.
Rodrigo de Paul declaró, “Me pone muy feliz que lo haya logrado, que lo hayamos logrado, pero sobre todo por él, por cómo nos enseñó a no dejar de intentarlo. Algún día les contaré a mis hijos de lo que fui parte y creo que lo ayudé a cumplir uno de sus sueños.” Esa mentalidad fue clave en todo esto.
La nueva camada que entró a la selección argentina crecieron admirando a Lionel desde niños, así que llegaron con la misión de ayudarlo a ganar. El propio director técnico declaró que era un equipo lleno de talento, pero construido para apoyar a Lionel, porque deseaban con todas sus fuerzas verlo lograr sus objetivos. Y este hecho será extremadamente importante para el último gran reto que está por venir, el mundial de Qatar 2022.
Sin embargo, después de este logro increíble, viene una noticia que se quedará marcada en la historia del fútbol para siempre. Y es que mientras la Copa América se jugaba en las oficinas del Barcelona, las cosas se estaban poniendo muy mal. Regresamos un poco antes de la victoria de la Copa América.
Después de los incidentes con Bartomeu, La Porta volvió a tomar las riendas del club. Él había sido el presidente durante la era dorada del Barcelona, así que cuando Messi se enteró de su regreso, sus ganas de ir se desaparecieron. Confiaba en que esta nueva directiva haría las cosas bien. Por eso, antes de irse a jugar a la Copa América, Lionel ya había palabrado renovar su contrato por 5 años más.
Él de verdad quería quedarse, pero ese acuerdo era solo verbal porque durante la Copa América su contrato venció, así que el plan era volver a Barcelona para firmarlo oficialmente. No obstante, había un problema enorme. Bartomeu había dejado al Barcelona muy endeudado y esa deuda no solo significaba falta de dinero, sino un obstáculo legal llamado límite salarial.
Te explico, el límite salarial es una norma impuesta por la liga que establece cuánto puede gastar cada club en su plantilla según los ingresos reales que genere. Al inicio, tanto La Porta como Messi creían que podían ajustarse a ese límite. De hecho, Messi aceptó rebajarse el 50% del sueldo, que es lo máximo que la ley española permite.
La idea era que con ese recorte y algunas ventas del club sería posible inscribir el nuevo contrato de Lionel. Pero mientras Messi estaba jugando la Copa América, la Liga realizó su revisión anual de las cuentas de los equipos y cuando vio las del Barcelona encontró una deuda astronómica, por lo que actualizó y redujo drásticamente el límite salarial del club.
Esto tuvo como consecuencia que el contrato de Messi, aún recortado 50%, se saliera del nuevo presupuesto permitido. ¿Y ahora por qué si le tenía tanto amor al equipo, simplemente no jugaba gratis? Bueno, primero porque legalmente no se puede y segundo porque el límite salarial no funciona así. No se trata de cuánto cobra un jugador, sino de cuánto dinero puede gastar el club en total para inscribir a toda su plantilla según sus ingresos reales.
El Barcelona estaba tan por encima de su límite que incluso si Messi hubiera firmado por 0 € la Liga no habría permitido inscribirlo. Registrar un jugador no depende solo de su sueldo. Cualquier contrato nuevo genera un coste contable obligatorio, como la inscripción, la duración del contrato, su valor financiero, ciertas variables automáticas, incluso el simple hecho de ocupar un lugar en la plantilla.
Todo eso cuesta y el Barcelona ya no tenía ni un euro de margen. Lo más fuerte de todo esto es que Messi no se enteró de nada por estar jugando la Copa América. Así que a finales de julio de 2021 vuelve a Barcelona para renovar su contrato, pero La Porta le da la noticia que le rompe el corazón.
Messi ya no podrá jugar en el Barcelona. A los pocos días, Lionel da una rueda de prensa casi sin poder contener las lágrimas, sube al podio para anunciar que se va del equipo que le dio todo. Una decisión que pesa porque es en contra de su voluntad. Además, dejar el equipo también significa despedirse de la vida que construyó ahí, de la ciudad donde crecieron sus hijos y donde él mismo creció como futbolista.
habla sobre la desilusión que siente por irse de esta forma, pues pensaba que si algún día se iba sería con una despedida en el estadio y cerca de la gente. Agradece a todos por lo vivido y dice adiós. La gente comienza una ovación de pie que hace que Lionel se termine de quebrar por completo y con él todos los fans que lo apoyaron desde el inicio.
Después de salir del Barcelona, Messi firma con el Paris Saint-Germain como agente libre, lo que significa que el Barcelona no recibe dinero por su traspaso. La llegada de Messi al PSG representa un cambio total en su vida. Nuevo país, idioma y ambiente. Aunque gana la liga francesa, su adaptación es difícil y marca solo seis goles, su cifra más baja desde 2005, aunque lidera el equipo en asistencias con 14.
Sin embargo, el gran objetivo del club, ganar la Champions League, no se cumple, ya que el PSG es eliminado en octavos de final por el Real Madrid. La excepción es tal que por primera vez en su carrera Messi es abucheado por su propia afición. Esa es la nueva realidad que Lionel vive, por lo que la selección argentina se convierte en su refugio emocional, lo que lo une más al equipo y le da una motivación aún más fuerte para cumplir una misión que tiene pendiente la de llevarle una Copa del Mundo a su país.
Para el Mundial de Qatar 2022, Argentina llega como uno de los favoritos del torneo, en gran parte por la victoria de la Copa América, pero también por hilar una racha de 36 partidos invictos. La presión este año es aún más grande, pues para este punto Messi tiene 35 años, una edad avanzada para futbolistas de alto rendimiento, por lo que este torneo podría ser el último.
Esto es algo que la selección argentina sabe y por lo tanto esos mismos chicos que ayudaron a Messi a ganar la Copa América en este mundial dejarán su alma en la cancha para ver a su ídolo levantar la Copa del Mundo porque lo admiran, porque los inspiró, porque quieren ver feliz a su país, pero sobre todo porque saben que después de tanto se lo merece.
Con esta mentalidad, la selección argentina entra al torneo. Argentina comienza con el pie izquierdo y da una de las sorpresas más grandes de la historia de los mundiales. Pierden el primer partido contra Arabia Saudita 2 a 1 y una tormenta de críticas le llega a la selección, pero esta vez Messi sale a dar la cara pidiéndole a su afición que confíen en ellos.
El segundo encuentro es contra México en un partido muy cerrado. Los mexicanos presionan fuertemente durante el primer tiempo, pero Argentina toma la ventaja con un golazo de Messi. Posteriormente, Enzo Fernández mete el segundo gol del encuentro, lo que termina en un partido 2 a0 a favor de Argentina. En el tercer partido ante Polonia, los argentinos dominan el juego de principio a fin y logran la victoria con un 2 a0.
Con esto quedan en primer lugar de su grupo, incrementando aún más la confianza en esta selección. En octavos de final se enfrentan Australia en un partido controlado por Argentina. Este juego representa el partido número 1000 para Lionel como profesional y por supuesto fue uno de los autores del primer gol de la victoria.
El partido termina 2 a 1 a favor de los sudamericanos. Con esta victoria pasan a cuartos de final en un partido mucho más acalorado que el anterior. De hecho, tanto es así que terminó pasando a la historia como la batalla de Luail debido a que lo que se vivió ese día fue algo que rara vez sucede en este tipo de torneos. El partido es contra Países Bajos, pero la batalla había comenzado incluso antes de tocar la cancha.
De hecho, en este partido hay un contexto particular y cuando te enteres lo vas a disfrutar aún más. Tenemos a dos hombres importantes en esta historia. Primero, el director técnico de Países Bajos en Qatar, Bangal. Un hombre que hacía muchos años había sido director técnico del Club Barcelona. El segundo hombre importante es Rielme, un jugador argentino que jugaba en Boca Juniors.
De hecho, un día hizo una celebración con las manos detrás de las orejas que se volvió muy reconocida. Además, él fue quien portó el número 10 antes para la selección argentina antes que Messi. Bueno, Relme terminó jugando en el Barcelona cuando Bangal era director técnico ahí, pero se dice que Bangal fue déspota y grosero con Rielme, pues él nunca lo quiso en el equipo y le dijo que solo había sido un capricho de los directores ficharlo.
Esto ocasionó un ambiente de trabajo muy tenso, lo maltrató públicamente, lo colocó en posiciones absurdas y lo terminó descartando. De hecho, estas actitudes de Bangal se han visto en otras ocasiones con los brasileños Rivaldo y Ronaldo Nazario, también en el Barcelona y con Ángel Di María en el Manchester United.
¿Notas algún patrón en las conductas de Bangal? Así es, el neerlandés parece solo comportarse así con jugadores sudamericanos. Por supuesto que siendo fan de Rielme, Messi sabía todo este antecedente, lo cual ya generaba tensión entre Bangal y Lionel. Pero días antes del partido en Qatar, Bangal menosprecia el nivel del equipo argentino ante la prensa y con estas declaraciones, el problema entre Bangal y Messi se vuelve el problema de toda la selección argentina.
Y con esa carga emocional el partido comienza. Durante la primera media hora, ambos equipos llegan sin demasiado peligro, pero al minuto 31 el partido empieza a calentarse. El árbitro amonesta a Walter Samuel, auxiliar argentino, por protestar con fuerza. Al 35, tras una asistencia brillante de Lionel, Nael Molina marca el primero y ese gol rompe el orden del juego.
Antes del descanso caen más amarillas, Marcos Acuña por una falta sobre Justin Timber. Timber también por reclamar y Cuty Romero por una mano clarísima. Ya casi al final del primer tiempo, Wood Wehorst, que está en la banca, recibe otra amestación por protestas. En el segundo tiempo, la tensión se vuelve más evidente. Casi todas las llegadas vienen de choques fuertes.
Esa tensión explota cuando Messi anota de penal al minuto 73. pero sobre todo por cómo lo celebra. Va directo al banquillo neerlandés, mira Bangal de frente y se lleva las manos detrás de las orejas. Un festejo a lo riquelme como diciendo, “Sigue hablando, no te escucho.” 3 minutos después, el dibu corta un centro y se queda parado al lado de un neerlandés en el suelo, lo que provoca un tumulto.
El árbitro amonesta Memphis y Alisandro Martínez. Al 83, Países Bajos anota de cabeza. Luego cae otra amarilla para Países Bajos por un pisotón a Leonel y enseguida Leandro Paredes mete una barrida dura a un rival y para colmo patea con fuerza el balón hacia la banca de Países Bajos. Eso hace que los neerlandeses entren a la cancha y se arme otra pelea.
Con tantas faltas y discusiones, el árbitro agrega 10 minutos. En el último suspiro, Argentina comete una falta fuera del área. Messi se para frente a la pelota para frenar el cobro y recibe amarilla. Países Bajos ejecuta una jugada preparada y empata 2 a dos. Antes de ir a la largue, Otamendi también es amonestado por provocar mientras ellos celebran.
En la prórroga hay pocas acciones claras, aunque siguen las amarillas. Todos se definen penales y Argentina gana 4 a TR con un dibu enorme atajando dos disparos. Aún así, las tarjetas no paran. Downfri recibe una por encarar al dibu y al final otra más junto con Noa Alang por seguir reclamando.
Ese día se marcaron un total de 18 tarjetas amarillas, un récord mundialista. Los jugadores se mantienen calientes tras el partido y es entonces que Lionel nos regala una de las entrevistas más icónicas en la historia del deporte. En semifinales, Argentina tiene un partido mucho más tranquilo que la ronda anterior y vence cómodamente a Croacia por 3 a0.
Messi marca un gol de penal con el que se convierte en el máximo goleador histórico de la selección argentina, superando los 55 goles de Gabriel Batistuta. También ofrece una increíble asistencia en la que es una de sus mejores actuaciones en mundiales y con esta victoria, Argentina gana su pase a la final. Una vez más esta es contra Francia, quienes te recuerdo eliminaron a Argentina en el mundial pasado.
Argentina está tan solo un partido de poder levantar la copa y todo se decide aquí. El silvatazo suena y los primeros minutos corren. Al principio Argentina es muy dominante, pues primero Messi cobra un penal que termina en anotación y Di María nota un golazo. Pero los franceses no se dejan vencer tan fácilmente, ya que en tan solo 2 minutos Mbappé anota dos goles, lo que manda el partido a tiempos extras y hace que la tensión aumente.
En tiempos extras, Messi consigue la ventaja con un gol, pero después Mbappé cobra un penal por una mano, mismo que anota, empata y manda a ambas elecciones a penales. El primero lo tira Mbappé y anota. Es turno de Messi, quien también consigue acertar el suyo. Le toca Francia, Comán tira y el dibu ataja.
Dybala es el siguiente y su tiro le consigue un gol más a Argentina. Paredes es el siguiente y acierta el suyo. Argentina está arriba 3 a 1. Francia intenta remontar el marcador con el siguiente tiro, pero mandan la pelota fuera de la portería. Si Argentina mete el siguiente gol, todo se termina. Messi abraza a sus hermanos en la cancha mientras observan.
Un país entero aguanta la respiración. Montiel se prepara, corre Montiel al arco. El equipo se abraza. Dibu llora y Scaroni tampoco puede contener las lágrimas. En Buenos Aires, el estruendo los argentinos escucha en toda la ciudad para posteriormente salir a celebrar al obelisco. Y Lionel, Lionel saluda al público y sonríe.
Sonríe con el rostro de alguien que sabe que todo el viaje valió la pena. Con este logro, Messi se pasa todo el juego. Ganó todas las copas que se pueden obtener con un club europeo, todos los premios a nivel individual y todos los torneos a nivel selección. Mundial Sub20, medalla de oro olímpica, finalísima, Copa América y ahora la Copa del Mundo.
Y con este último trofeo, después de tantos años, ahora sí podríamos decir que el niño que no podía crecer se terminó convirtiendo quizás en el más grande de todos los tiempos. Después de esto, Messi es elegido Balón de Oro del Mundial, convirtiéndose en el único jugador en la historia en ganarlo dos veces.
Cerró el torneo con siete goles, tres asistencias y un nuevo récord argentino, 13 goles en Copas del Mundo. Además, igualó a Maradona con ocho asistencias en mundiales. Después de ganar el Mundial, Messi regresa al PSG, pero al finalizar la temporada 2022-2023 decide no continuar en París y en su lugar firma con el Inter de Miami. Ahí encuentra estabilidad para él y su familia.
revive el interés mundial por la MLS y gana la League Cup del 2023, el primer título en la historia del club. Y respecto a sus polémicas, realmente no me quise meter en eso y no por miedo a dar una opinión poco popular o algo por el estilo, es más que nada porque no encontré ninguna que estuviera atada directamente a él.
El tema de si los Balones de Oro fueron injustos o no, pues son unos premios en los que él no tiene la decisión final. Así que merecidos o no, el problema es de la asociación, no de él. Lo mismo para los casos de evasión fiscal, al menos las declaraciones oficiales indican que aunque fueron sus contadores y abogados, él no tuvo manejo de la situación y respecto a su salida del Barcelona es un poco lo mismo.

Además, me parece más importante lo positivo. Y no hablo de sus habilidades futbolísticas. Creo que lo que hace a Messi verdaderamente excepcional es su humildad, su dedicación y su capacidad para inspirar a otros dentro y fuera del campo. A través de su fundación trabaja para mejorar la vida de niños y familias necesitadas, demostrando que su impacto va mucho más allá de las canchas.
La vida de Messi es una historia que trasciende el fútbol. Es la prueba de que la grandeza también puede ser humilde y de perseverancia. Y no sé, quizás a la película sobre la historia de alguien que muchos recordarán como el futbolista más grande de todos los tiempos. [Música]