Nunca más las gobernadores y las gobernadoras de Colombia volverán a sufrir el dolor de la hostilidad, el abandono, la discriminación ideológica y el castigo político por parte del gobierno nacional. Nunca más. [aplausos] Lo que el actual gobierno ha hecho con tantas gobernadoras y gobernadores y alcaldes del país no ha sido una simple diferencia de estilo, ha sido algo mucho más grave.
Ha sido la utilización sectaria del poder presidencial para premiar afinidades, castigar discrepancias, bloquear territorios y convertir la relación entre la nación y las regiones en un mecanismo de dominación política. Y eso hay que decirlo con claridad, no solo es injusto, es una demostración del talante autoritario y antidemocrático de un gobierno que ha confundido el Estado con su propia facción.

Yo vengo a proponer, queridos gobernadores y gobernadoras, exactamente lo contrario. Vengo a decirles en mi condición de demócrata, de abogado, de hombre que cree en la Constitución y el estado de derecho, que yo reconozco y respeto y acato la legitimidad de todos los gobernadores de la patria elegidos por el pueblo colombiano, sin distingos de partido, sin distingo de ideología, sin distingo de origen social, económico o regional.
Para mí ustedes no son gobernadores o gobernadoras afines o enemigos. Para mí ustedes son gobernadores y gobernadoras de Colombia. Ustedes son estado. Ustedes son institucionalidad democrática. Ustedes son expresión legítima de la soberanía popular de los territorios que representan, queridos y respetados gobernadores.
Y por eso, [aplausos] y por eso, y por eso quiero hablarles de un principio que para mí será sagrado en la presidencia de la República, el espíritu del artículo 113 de la Constitución Nacional. ese que ordena la colaboración armónica de las ramas y de los órganos del poder público para la realización de los fines esenciales del Estado.
Esa norma no es un adorno doctrinal, es una obligación moral, política y constitucional. El presidente no está para humillar a los gobernadores de la patria, no está para bloquearlos, no está para convertirlos en rehenes presupuestales, está para trabajar y articular el desarrollo de la región con los gobernadores de la patria.
Yo lo digo con total claridad, la extrema coherencia será uno de los principios rectores en mi gobierno. Extrema coherencia entre lo que digo y lo que hago. extrema coherencia entre la Constitución que juro defender y la conducta concreta que el presidente de la República debe tener frente a las instituciones. Extrema coherencia entre los discursos de descentralización y la decisión real de devolverle a los territorios poder, recursos y capacidad de ejecución.
Porque no hay lealtad a la Constitución, sino hay lealtad con la descentralización. No hay lealtad con la democracia. Si no hay solidaridad institucional con gobernadores y alcaldes, no hay lealtad con la patria si Bogotá sigue tratando a las regiones como periferias mendicantes, en lugar de reconocerlas como la sustancia viva de la República, el alma de la nación.
Por eso hoy quiero plantearles tres compromisos fundamentales, señores gobernadores y gobernadoras. Primero, seguridad para devolver el territorio a la República. Yo me comprometo a hacer lo que no hizo este gobierno. Voy a ser el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la República de Colombia. Voy a ejercer, como dice la Constitución y la ley, el control del orden público y en ese sentido me comprometo a ir a cada una de las regiones para liderar personalmente la construcción de estrategias diferenciales en cada uno de los
territorios de la patria para recuperarlos de las manos de los criminales que campean gracias al fracaso de la TAS PAL Total. La seguridad no puede seguir estando protegida y abandonada por el gobierno nacional. Y la lucha contra los bandidos en manos de ustedes, gobernadores, a quienes la ciudadanía les reclama por la inseguridad que ha causado el gobierno nacional.
Fue el gobierno el que entregó los territorios al narcoterrorismo y a los criminales. No a ustedes, señores gobernadores, pero a ustedes les pasan las facturas. Petro desarmó y desinstitucionalizó a las fuerzas armadas en detrimento de todos ustedes y la ciudadanía. Él no pone la cara. La cara la ponen ustedes ante los ciudadanos.
A partir del 7 de agosto voy a estar yo como comandante en jefe poniendo la cara con las fuerzas armanas ahí de frente con la ciudadanía. No los voy a dejar solos. Voy a enfrentar el crimen con ustedes para derrotar a la criminalidad y entregarle a Colombia la tranquilidad que tanto se merece nuestro país y que tanto anhela. Mi gobierno se va a sentar con todos los gobernadores y gobernadoras de la patria y con todos los alcaldes para construir territorio por territorio los planes de seguridad nacional.
No hablo de reuniones decorativas, no hablo de mesas de para que nos tomemos una foto. Hablo de una reconstrucción real de la autoridad legítima del Estado en cada departamento de Colombia. Vamos a desalojar el control territorial de los criminales hasta el último metro de tierra de la geografía nacional, de todos nuestros campos y ciudades.
Vamos a enfrentar con toda la fuerza legítima del Estado a las organizaciones narcotraficantes, a las bandas de extorsión, al sicariato, a la minería ilegal, al contrabando criminal, a las estructuras armadas que hoy regulan regulan la vida cotidiana de millones de compatriotas como si fueran un poder paralelo reemplazando al Estado.
Colombia no puede seguir tolerando que haya regiones donde los criminales imponen toques de queda, administran justicia de facto, cobran impuestos de sangre, regulan la actividad económica y reclutan a nuestros jóvenes. La patria no puede aceptar que en tantos lugares la ley del delincuente pese más que la Constitución y la ley de la República.
Mi compromiso es este: la seguridad volverá a ser una política integral de Estado construida con ustedes, señores gobernadores y gobernadoras, con inteligencia operativa, con presencia territorial, con recuperación del mando, con metas verificables y con responsabilidades claras. La seguridad no será una improvisación ideológica ni una negociación vergonzosa con el crimen.
Será una decisión de gobierno, una política clara de Estado y esa seguridad estará articulada con la justicia, la inversión social y con la recuperación económica de los departamentos. Porque sabemos que la defensa del orden democrático no se hace solamente con fuerza. También sabemos que sin fuerza tampoco es imposible hacerlo, pero hay que hacer inversión.
social, inversión en la salud, en educación para tener verdadera libertad, que es lo que reclama nuestro pueblo. Segundo compromiso, señores gobernadores, reactivación de las obras traicionadas por el centralismo. Mi segundo compromiso es fundamental porque ha sido una obligación y un imperativo categórico a lo largo de toda esta campaña.
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Voy a retomar junto a ustedes las obras estratégicas de infraestructura regional que fueron frenadas arbitrariamente por deslealtad, sectarismo o abandono del gobierno nacional. Colombia y las grandes obras están paralizadas y están paralizadas porque este gobierno no ejecutó el presupuesto, porque decidió entregarle a sus cómplices, a sus afines ideológicos y políticos, el presupuesto y se lo feriaron en corrupción, como ya es de todos sabidos.
En mi mandato, tengo que decirlo, yo soy independiente y no tengo nada que esconder. Voy a sentarme a ejecutar el presupuesto nacional de la mano de las autoridades legítimamente elegidas, ustedes, señores gobernadores, con los alcaldes. No voy a ejecutar el presupuesto desde Bogotá, lo voy a ejecutar con ustedes desde las regiones.
Por eso les pido que prioricen proyectos que juntos de la mano y con total transparencia vamos a ejecutarlo juntos. Mi gobierno irrigará los recursos y cumplirá los compromisos atrasados con ustedes. Los dolientes en cada departamento tendrán una solución, porque cada departamento tiene sus propios dolores y quiero ayudar a sanar esos dolores junto a ustedes.
Yo soy un gerente, yo soy un ejecutor y con ustedes, con total transparencia haremos acompañados por los organismos de control un plan de ejecución nacional para que el gobierno, las gobernaciones y las alcaldías articulen en favor del pueblo los proyectos que este gobierno nacional no ejecutó. El desarrollo de las grandes obras de infraestructura que necesita el país requiere que ustedes prioricen sus obras, prioricen todo aquello que el gobierno nacional no ha ejecutado. Nos queda año y medio.
Vamos a compartir año y medio, queridos gobernadores. El 7 de agosto empieza a transformarse todo para que ustedes puedan con las obras priorizadas empezar a darle resultados a su gente. De mi mano y con el gobierno nacional podemos terminar esas obras, pero eso requiere un trabajo conjunto, transparente y patriótico por parte de ustedes gobernadores.
Ustedes no tendrán que volver a Bogotá a mendigar cita con un ministro que no los quiera atender, porque yo, Abelardo de la Espriella, iré a gobernar desde las regiones con ustedes y vigilaré el presupuesto público de la nación para que sea ejecutado con total transparencia. Ahí están los mecanismos contractuales y mi voluntad política para que las obras se prioricen y en un año y medio podamos cumplir el mandato y promesas que ustedes le hicieron a sus electores y que por culpa de este gobierno no han podido ejecutar.
Ese es mi compromiso con ustedes. Yo no soy un mercader de ilusiones. Soy un empresario de realidades y esto no es una promesa, gobernadores. Es un compromiso con ustedes y con el pueblo colombiano al que ustedes representan mejor que nadie. El país no aguanta un gobierno que siga castigando a las regiones, paralizando carreteras, aeropuertos, puertos, proyectos férreos, conectividad fluvial, infraestructura energética y obras logísticas de impacto regional.
Donde había que ejecutar, frenaron absolutamente todo. Donde había que respaldar, boicotearon. Donde había que construir patria, construyeron rencor burocrático. División. Eso se acaba conmigo. Colombia necesita una nueva etapa de infraestructura nacional al servicio del desarrollo regional.
Necesita reactivar concesiones, destrabar iniciativas privadas, recuperar seguridad jurídica, acelerar licencias donde corresponda eliminar cuellos de botellas administrativos y poner a trabajar al Estado para que las regiones prosperen de verdad. El destrave de proyectos regionales y la eliminación del cuello de botella desde el gobierno nacional si serán prioridad nacional en la era del tigre.
Voy a gobernar con una idea muy sencilla, gobernadores, pero que es muy poderosa. Cada región debe poder desplegar su vocación económica con apoyo del Estado, no con obstáculos del Estado. Donde la vocación sea agroindustrial, habrá seguridad. vías, riego, comercialización y crédito. Donde la vocación sea minera y energética, habrá reglas claras, autoridad ambiental seria, formalización, control a la ilegalidad y aprovechamiento soberano de la riqueza.
Donde la vocación sea turística, habrá infraestructura, seguridad y promoción estratégica. Señor gobernador de Antioquia, bienvenido. Qué placer verlo aquí. Gracias. Un aplauso. [aplausos] Acabo de llegar de su tierra hace dos días. Ahorita le cuento. Qué belleza. Donde la vocación, queridos gobernadores, sea logística, portuaria o fronteriza, habrá integración, conectividad y visión geoeconómica.
Colombia no puede seguir gobernándose desde prejuicios ideológicos contra la riqueza. Yo no le tengo miedo al desarrollo, yo no le tengo miedo a la empresa. Yo no le tengo miedo a la inversión. Yo no le tengo miedo a la minería legal bien hecha, al agro que produce, a la energía que sostiene la economía, ni a las regiones o a los departamentos que quieran crecer.
Lo que sí me produce rechazo moral es que el presupuesto nacional termine desviado hacia circuitos clientelistas, intermediaciones corruptas o pactos oscuros, mientras se le niega a los gobernadores y gobernadoras de la patria, elegidos popularmente con mecanismos de transparencia, control de gasto y veduría ciudadana, que haya inversión en sus regiones, que haya posibilidad de ejecutar.
Con todas las trabas posibles se le niega esa posibilidad a los gobernadores. ¿Cuál es el tercer compromiso, queridos gobernadores y gobernadoras? ¿Qué pasó? Recreo. Es el recreo. No, pero espérense un segundito. Ya, ya. Un segundín. Tercer recreo. Estamos en una universidad. Tercero. Vio gobernador de Antioquia.
llevó usted y se armó el desorden. Tercero, gobernar desde los 32 departamentos de la patria. Esto es muy importante. Yo he dicho algo que sostengo con total convicción. No saldré del país durante 4 años, durante los 4 años de mi gobierno. Y no lo digo como un gesto simbólico, vacío. Lo digo porque estoy decidido a gobernar desde Colombia para Colombia.
Lo digo porque la prioridad para mí será recorrer los 32 departamentos de la patria, sentarme con ellos allá, con la gente y con ustedes y con los alcaldes, trabajar mancomunadamente y resolver los problemas en cada departamento. Iré con los equipos de gobierno, iré con la lista de necesidades en la mano, iré a sentarme con los gobernadores y gobernadoras y alcaldes, iré a buscar soluciones concretas, queridos gobernadores.
Y esas soluciones concretas serán las que tendrán a su disposición el presupuesto nacional, la gerencia pública, la articulación técnica, el control administrativo y la capacidad de ejecución del gobierno central. Quiero un gobierno que deje de administrar excusas y empiece a producir resultados. Un gobierno que active por regiones la política de salud para rescatar hospitales, garantizar atención y reorganizar financieramente el sistema.
La gravedad de la deuda de la GPS intervenidas con los hospitales públicos demuestra que la salud territorial ya no soporta más improvisación un gobierno que active por regiones la economía con agendas productivas adaptadas a cada vocación territorial de cada departamento. Un gobierno que active por regiones la educación, la conectividad, la justicia y la modernización institucional.
Y todo ello bajo una regla de oro, concertación seria con las gobernadoras y los gobernadores. Si debe haber una concertación seria es con ustedes. Sí, para que ejecutemos una descentralización real. Claro que debe haber una relación entre la nación y los territorios basada en corresponsalía, competencias claras, recursos suficientes y respeto recíproco.
Yo no vengo a ofrecerles un centralismo amable. Vengo a proponerles una nueva alianza entre la presidencia y las regiones. No vengo a pedir subordinación política. Vengo a ofrecer colaboración institucional. No vengo a prometer favores. Vengo a comprometerme con reglas, con lealtad, con resultados. Porque la patria no se construye desde la soberbia del centralismo.
La patria se construye desde la dignidad de sus territorios. La patria se construye cuando el presidente entiende que gobernar no es mandar desde arriba, sino articular la energía moral, productiva e institucional de toda nación. Señoras y señores gobernadores y gobernadoras, si los colombianos me honran con su confianza, ustedes no tendrán en mí a un presidente distante, no tendrán en mí a un competidor político armado de presupuesto, no tendrán en mí a un inquisidor ideológico.
Tendrán en mí a un presidente leal con la Constitución, tendrán en mí a un presidente solidario con las instituciones regionales. Tendrán en mí un presidente decidido a recuperar la seguridad, a destrabar las obras, a respetar la autonomía territorial y a devolverle a las regiones el lugar que les corresponde en la conducción del destino nacional.
Porque Colombia no será una patria milagro por decreto, será una patria milagro cuando volvamos a poner en marcha la fuerza creadora de sus regiones. Será una patria milagro cuando el gobierno nacional deje de hostigar a los territorios y empiece a servirlos. Será una patria milagro cuando la autoridad legítima regrese a donde hoy mandan los criminales.

Será una patria milagro cuando la riqueza de cada departamento encuentre respaldo, seguridad y horizonte. Será una patria milagro cuando la democracia vuelva a sentirse cercana, eficaz y honorable en cada rincón de Colombia. Es mi compromiso con ustedes, es mi compromiso con los departamentos, es mi compromiso con la República, porque hoy más que nunca estoy firme por las regiones y firme por la patria.
Gracias gobernadores. [aplausos] [música]