¿Vale? ¿Y quién hace eso? Unas profesionales increíbles que son las perfusionistas. Perfusionistas. Es un término que mucha gente no perfusionistas, son enfermeras perfusionistas. No tocan la batería. Hemos traído a dos perfusionistas magníficas. Fuertísimo aplauso para Lorena Carballo y María Cobo. Hola, ¿qué tal? ¿Qué tal? Encantada.
Hola, encantada. Como decía antes, Hola, encantada. Enfermeras perfusionistas. Lorena es coordinadora de perfusión de cirugía cardíaca en cuatro hospitales distintos. Uno de ellos la Fundación Jiménez Díaz. Aparte es profesora del Máster en perfusión de la Universidad Autónoma de Madrid y María, su compañera en quirófano, también enfermera perfusionista y también tienes el Máster de perfusión en la Universidad Autónoma de Madrid.

Muchísimas gracias a todos por estar aquí con nosotros, chicas. A mí se me escapa una pregunta. Sí, es te la tengo que hacer. ¿Cómo fue la primera vez que estabas tú sola en un quirófano que tú eras la responsable última y paraste tu primer corazón? ¡Uf! Bueno, eso es muy fuerte. Nerviosos. Sí, son muchos nervios porque la situación es voy a parar y luego tiene que latir.
Entonces la situación es voy a hacer que el corazón se pare. Yo soy el corazón y el pulmón. Lo voy a asistir, lo voy a sustituir para que el cirujano repare y luego tiene que latir. Entonces das el hay como dos momentos de éxito. Cuando lo paras, después no sabes nada porque hay alguien operando y cuando vuelve en operaciones que pueden durar 5 horas, 6 horas, lo que sea necesario, hasta reparar la O sea, una operación seria de corazón puede durar 7 horas, 8 horas.
Sí, sí, sí, sí. Eso es lo normal. Y el corazón está parado a las 7 horas. No, no, no, no. Todo es como en su base, o sea, llegas, pasa el tiempo de anestesia, entras en bomba, el tiempo de isquemia, que es lo que nosotros no tenemos perfusión en el corazón, que es lo que el tiempo que está parado. Y eso cuanto menos sea mejor, puede ser una hora, 2 horas, lo que la cirugía que nosotros hagamos requiera.
Claro. Y tú, hay un momento en el que las dos, perdón, hay un momento en el que veis que hay cero palpitaciones. Sí, eso es. Y entonces tiene que volver eso el número otra vez a subir. Ese momento, bueno, ese momento es uno de los más bonitos para nosotras porque tú estás deseando que tiene que latir. ¿Cuánto tiempo pasa hasta que no hay latido? O sea, desde que enchufamos a este señor hasta que no hay latido, ¿cuánto tiempo pasa? Nosotros podemos estar en isquemia, lo que la cirugía sea.
Es decir, no, no. ¿Cuánto tiempo? ¿Cuánto tiempo pasa desde que lo conectáis a esta máquina hasta que no hay latido? Pues ah lo que pues a veces 5 minutos, eso depende del clampaje. Sí, sí, sí. Nosotros eh para que os hagáis una idea, es entra el paciente si es una cirugía programada, ¿vale? Porque nosotros trabajamos también de urgencias.
Entonces entra el paciente, claro. Lo canulan en este, bueno, empiezan este, hecho María, estás ahora mismo de guardia, o sea, puedes salir disparada porque le hagan una llamada, de repente te llaman por un infarto serio, ¿no? Claro. Sí, sí, sí. Entonces es canular al paciente y te dicen, entra en bomba. Entonces, damos las líneas, damos las bombas y hay y hay cirujanos que te dicen, “Bueno, ya 05 clampamos.
” Y para nosotros el 05 es bajar el flujo, dejar toda la sangre fuera, ¿vale? Clampan con una pinza la horta para que el corazón no se perfunda y se quede en isquemia parado. Luego luego vamos a ver un vídeo en que se ve cómo se para el corazón. Y esta este es el corazón. Sí. Bueno, esta es una bomba corpórea. Vamos a ir explicando, vamos a poner un poco en valor también el trabajo de de ellas, eh, porque hay alrededor de 400,000 enfermeras en España, pero perfusionistas, ¿cuántas hay? Pues unas 300, o sea, pero bueno, la
cirugía cardíaca se hace en centros especializados, o sea, hay 800 hospitales y solo en 60 se hace cirugía cardíaca. Entonces, nosotras somos muy poquitas, o sea, son enfermeras, pues eso, 400,000 hay y nosotras 300. Bueno, cuéntanos eh partes de la bomba extracorpórea. Eh, bueno, esto es lo que realmente nosotras, imaginaros, somos corazón y pulmón, ¿vale? Vamos a operar.
Evidentemente, si el corazón está latiendo, no se puede operar. Entonces, lo que nosotros hacemos es le vamos a dar este circuito. Voy voy a mover un poquito. Sí, sí, dale. Vale. Te ayudamos a lo que ha. Y entonces esto yo a la enfermera se lo doy para que son las cánulas que van a conectarse con el paciente. Cuando yo digo que se conecta con el paciente es porque el paciente está eh con una arteria y una avena, viene la sangre desoxigenada, entra aquí, yo soy el corazón, le doy al pulmón y se la devuelvo por esta línea oxigenada. ¿Vale? De hecho, cuando sale
eh está en un color muy oscuro porque no lleva oxígeno y una vez que ya la conseguís oxigenar en el sale rojo brillante. Claro, de hecho, fijaros cómo es azul rojo, que es lo típico de los que salen en los libros para diferenciar. Entonces, si queréis nosotros aquí dale le vamos a dar para que veáis cómo echamos el suero, que es como nosotros lo tenemos preparado.
Y fijaros, empieza a caer. Esta operación del suelo, ¿por qué se hace, Lorela? Para nosotros no tenemos que tener aire. Esto siempre está purgado, ¿vale? Jamás tenemos aire aquí, eso es nefasto. Entonces, siempre lo echamos con un poquito de agua, ¿vale? Que se produce hemodilón con el paciente. Y luego cuando nos dicen, “Entra en bomba,” que lo vais a ver porque vamos a utilizar sangre artificial y le cambiamos el color.
Pasa la bolemia y vais a ver cómo saldría en un quirófano la sangre muy negra, corazón, pulmón y oxigenada sangre roja. Entonces, fijaros como aquí yo ya he echado agua. Sí, ahí se ve cómo está entrando. Vale, entonces yo lo voy a subir al corazón. Ah, mira, ese es el corazón. Esto qué guay. Sí. Y luego los botones son para viajar en el tiempo, me imagino, ¿no? Que tiene ahí un como un panel que parece el coche de regreso al futuro, ¿eh? El panel ese.
Sí. Eh, María Lorena, vosotras, ¿cómo sabéis qué cantidad de sangre tenéis que suministrar a una persona? Bueno, nosotros porque cada, me supongo que cada paciente será un mundo. Claro, nosotros tenemos unas tablas y calculamos el gasto cardíaco del paciente, es decir, los litros de sangre que pasan por el por el cuerpo y los que se necesitan.
Si vamos a trabajar en temperatura normal, la que tenemos todos, pues nosotros utilizamos su su gasto normal, 4 L, 5 L, lo que nosotros calculamos. Hay cirugías que requieren, eh, mira como ya empieza a subir, ¿vale? Mira, ahora vamos a ver cómo Mira, ahí ya se ve el suelo, ¿vale? Va subiendo poco a poco. No sé si se ve en pantalla.
Sí, llegando, está llegando, está llegando, está llegando. Ahí va, por ahí va. Pues y esta y esta la vamos a echar para que veáis el cambio de color, ¿vale? Y con la experiencia que tenéis, tenéis la deformación profesional de ver a una persona y ya calcular su peso y tal y decir, “Uy, este, por ejemplo, Pablo, así a ojillo, ¿cuánto dirías?” ¿Cuántos litros de sangre calculas que tengo? 4800.
Se ha ofendido como un vato pequeño. No llego ni a 5 L. Ha dicho 4800 que es como pero de una sangre de una calidad. Pablo, estás por debajo de los mínimos. Es que me encanta que se ofenda por un dato así, hombre, por favor. Ay, poca sangre. Eres un poca sangre. Qué Dios más gracioso. Mira, mira.
