la decisión del pueblo de México y de Lázaro Cárdenas e en contra además pues de muchos intereses extranjeros. Eh, la soberanía. Por eso el pueblo de México masivamente salió a apoyar la expropiación y dio lo poco que tenían para poderle pagar a las empresas extranjeras. Es una decisión de soberanía, de nación, de patria, de futuro, de soberanía energética y ese le compete a todas y a todos los mexicanos.
La Alianza Latinoamericana en contra del fracking, presidenta, solicita un pronunciamiento de usted y aprovechando que están los académicos aquí de ellos para garantizarnos que el fracking no es solamente una extensión de contaminación del agua, que produce cáncer, produce sismicidad y aprovechando que el rector de Mi UNAM, como es la UNAM de usted, pues nos diga si él puede contradecir a la Alianza Latinoamericana contra el franking como punto número uno.

Hace una semana y después en varias conferencias dije lo siguiente, ¿qué nos hace pensar nuevamente en el gas no convencional? Que en durante muchos años dijimos, no es necesario el gas no convencional y tiene impactos ambientales graves, sobre todo relacionados con el agua. utiliza mucha agua y se contamina el agua.
Eso siempre lo planteamos. ¿Qué nos lleva a decir, a ver, ¿por qué no analizamos otra vez el gas no convencional? Dos temas sustantivos. El primero es la soberanía energética. Nosotros consumimos gas no convencional. México consume gas no convencional. está a 100 m de la frontera, nada más que está en Texas. 75% del gas que consume México es gas no convencional, solamente que se explota en Estados Unidos.
O sea, ya estamos consumiendo gas no convencional. Eso es lo primero. Lo segundo, ah, bueno, y con la soberanía, como bien dijo el rector, pues la situación actual, lo que vivió Europa hace algunos años. Por supuesto que tenemos muy buena relación con el gobierno de Estados Unidos y queremos seguir teniendo muy buena relación y lo vamos a seguir haciendo y vamos a resolver las diferencias que tengamos siempre porque son nuestros vecinos, porque allá viven 40 millones de mexicanos y porque tiene que haber una política de buena vecindad
y porque tenemos siempre que buscar la paz, la cooperación sin subordinación. Pero nosotros tenemos que ver por la soberanía de nuestro país. Energética, igual que Estados Unidos ve por la soberanía energética de los Estados Unidos. Entonces, eso es lo primero. Consumimos 75% del gas que consumimos.
El 75% del gas que consumimos es gas no convencional, solo que viene de Texas. Segundo, en varias reuniones que hemos tenido con el equipo Pemex, el Instituto Mexicano del Petróleo, eh el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. Lo que hemos estado observando es que hay una innovación enorme en este tema que permite que ya no se usen químicos tan contaminantes, que se usen químicos biodegradables y también el reciclamiento de agua y muchas otras tecnologías alrededor de ello.
Entonces, eso nos hace ver que hay que voltear a ver nuevamente al gas no convencional con ojos de soberanía. y con ojos de reducción al máximo de los impactos ambientales. No digo cero impacto ambiental porque no hay ninguna actividad humana que sea de cero impacto ambiental, sino la reducción y la mitigación de los impactos ambientales. Entonces, con esos ojos es que estamos volviendo a ver el gas no convencional y, por supuesto, si hay reservas, dónde hay reservas, si es factible la explotación, en dónde, bajo qué técnicas y bajo qué condiciones. Ese es un tema.
Entonces, a todos aquellos movimientos legítimos que están contra el fraking, primer lugar les decimos, estamos involucrando a los mejores científicos de México, académicos en distintos temas. para que nos digan si en efecto hay nuevas tecnologías para la explotación del gas no convencional y en dónde sería viable explotarlo, porque hay gas no convencional en distintas regiones de México, pero a lo mejor tiene más impactos ambientales en uno que en otros o tiene afectación a la población en unos que en otros, en una
primera visión y después seguir trabajando con ellos y ellas para que nos puedan seguir asesorando y orientando. Eso es lo primero. Es decir, la decisión la vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta, sino incorporando a científicos de tratamiento de agua, a geólogos, a ingenieros y ingenieras petroleras, eh especialistas en tratamiento de agua, en fin, y también en impactos ambientales en general, porque también hay otro grupo eh de impactos ambientales relacionados con el cambio
climático, con las emisiones de metano. Entonces, un grupo interdisciplinario que queremos que nos ayude a ver si en efecto hay nuevas técnicas, innovación de técnicas y qué impactos puede tener y en dónde sería en todo caso factible. Eso es lo primero. Lo segundo, no vamos a hacer nada contra la población.
Nunca tenemos que si se decide explotar, como decía en Coahuila, por decir algo, digo, Coahuila, ¿por qué? Porque del otro lado está una cuenca que sabemos que tiene gas y que incluso Estados Unidos al sacar el gas o las empresas de Estados Unidos al sacar el gas, pues no sabemos qué tanto gas están sacando de este lado, porque finalmente está aquí los geólogos que me que me corrijan, pero está en el Jurásico, o sea, está 3,000 m de profundidad, no más 3,000 km de profundidad, más 3,000 m de profundidad, perdón, 3,000 metros de profundidad.
Entonces, eh por eso planteó Coahuila, pero hay otras regiones del país. Entonces, si vemos que es factible en esta zona con esta tecnología, bajo estas condiciones, pues hay que hablar con la población de esa zona. Es decir, ¿estás de acuerdo? ¿No estás de acuerdo? ¿Estos son los impactos que va a haber? ¿Cómo se incorporan las comunidades? ¿Qué beneficios habría para las comunidades en caso de que fuera así? No vamos a hacer nada en contra de una comunidad, no somos gobiernos de antes que olvidaban a las comunidades y que no
las incorporaban en la toma de decisiones. Entonces, eso es lo que le decimos a los grupos que e que durante muchos años han luchado contra el fracking. Yo misma durante muchos años dije, “El fracking no.” Pero cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país en términos de la dependencia, pues lo peor que podemos decir es solo no, sino a ver, vamos a averiguar si en efecto hay nuevas tecnologías, menores impactos ambientales.
Ahora, ¿estamos apostando el futuro de México a eso? ¿no? Y por eso qué bueno que el rector de la WAM lo menciona, porque hay muchas otras desarrollos tecnológicos vinculados con lo que se llaman tecnologías verdes o renovables, que también el objetivo es eh orientarse hacia ellas. Lo que no queremos pues es cerrar la puerta al futuro de México y a la decisión soberana que tenemos que tomar, pues en momentos en donde estamos viendo que cada vez dependemos más de un energético del exterior.
Por lo pronto, estamos planteando las renovables y eh y e investigar si tiene una posibilidad viable en términos de sustentabilidad y de la propia geología y de costos eh la explotación del no convencional. Solamente considerar para concluir, presidenta, el tema de la región de Vaca Muerta en Argentina que es del Esnabl, usted lo conoce, para que no se repita ese capítulo en México.
Sí, hay varias zonas del mundo que explotan gas no convencional. Las más importantes son Estados Unidos, Canadá, Argentina e China y hay otros países también que eh lo están viendo como opción. Entonces, por eso es no cerrar la posibilidad y tomar una decisión consensada también eh eh informada, no una decisión de una ocurrencia, sino una decisión informada.
Y lo mejor que podemos hacer pues es acudir a nuestros propios científicos. Cuando Lázaro Cárdenas decide expropiar el petróleo, las empresas extranjeras le decían, “No vas a poder. México no tiene técnicos, México no tiene desarrollo, nos vas a necesitar.” Entonces, ¿a quién volteamos a ver? Pues a nuestras universidades, a nuestros institutos de investigación, a nuestros académicos.
