Posted in

20 Películas COSTOSAS Que Fueron Un FRACASO Vergonzoso – INCREÍBLE

 El proceso de producción se convirtió en una verdadera pesadilla logística y de relaciones públicas cuando su estrella principal, Esra Miller, comenzó a acumular una larga racha de arrestos y escándalos criminales, como agredir a una mujer e invadir la casa de una pareja en Vermont. En lugar de cancelar el proyecto y asumir las pérdidas iniciales, los ejecutivos del estudio tomaron la cuestionable decisión de inyectar aún más capital, elevando el presupuesto a la exorbitante cifra de 300 millones dólares en un desesperado

intento por salvar la inversión mediante costoso resots y una campaña de marketing engañosa. De todos modos, la estrategia de ocultar a su protagonista durante la gira de prensa resultó ser un movimiento inútil, ya que el daño a la imagen pública de la cinta era irreversible. Los fans organizaron boicots masivos en redes sociales y la taquilla reflejó este rechazo generalizado de forma implacable, resultando en una recaudación de 268,000000es que se traducen en una pérdida de más de 200 millones de dólares cuando incluye

los costos de distribución y marketing. En consecuencia, este colapso financiero no solo sepultó al personaje de Flash y porzó el reinicio del universo de DYC, sino que también demostró que el público ya no está dispuesto a perdonar los excesos detrás de cámara, simplemente por ver efectos especiales en la gran pantalla.

 Múltiples carreras fueron destruidas y la confianza en DC Comics quedó pulverizada para siempre tras este cataclismo sin precedentes. Ahora, si este desastre te pareció un choque a alta velocidad, la siguiente película te va a quemar las retinas con los peores efectos especiales de los últimos años. Esta fue la peor pesadilla jamás proyectada en una sala de cine.

Universal Pictures creyó que adaptar uno de los musicales más exitosos de Broadway sería una apesta segura, pero crearon una verdadera abominación cinematográfica que perseguirá a sus creadores para siempre. La decisión de gastar $100,00000 en tecnología de captura de movimiento para transformar actores famosos en híbridos de humanos y gatos demostró ser uno de los errores de cálculo más graves en la historia moderna de Hollywood.

 Para ponerlo en perspectiva, el director Tom Hopper impuso una perspectiva visual tan perturbadora que la audiencia experimentaba incomodidad física y náuseas genuinas al ver a Judy dech, Taylor Swift y James Gordon cubiertos de pelaje digital mal renderizado. El desastre técnico fue de tal magnitud que en un movimiento sin precedentes en la industria del cine, el estudio tuvo que enviar de emergencia un parche digital mediante discos duros a los cines de todo el mundo.

 durante la primera semana de estreno para corregir los vergonzosos errores visuales, como manos humanas con anillos flotando sobre cuerpos felinos. A pesar de estos desesperados intentos por salvar la cara, el daño en la taquilla fue catastrófico, pues Cat se estrelló recaudando solo 75 millones, generando pérdidas de más de 113 millones dó y ganó los premios Six Golden Raspberry, incluyendo peor película y peor director.

 La reputación de actores de primera línea quedó manchada con bolas de pelo digitales, especialmente Taylor Swift, quien desde aquel fiasco no se atrevió a actuar en la gran pantalla otra vez. Y si esta pesadilla felina te revolvió el estómago, el siguiente desastre te hará ahogarte en un mar de arrogancia incomprensible.

 Este fue el agujero negro financiero más catastrófico en la historia de Disney. El estudio de Mickey Mouse apostó su futuro a la adaptación de la novela de ciencia ficción Una princesa de Marte, esperando crear el próximo Star Wars, pero terminaron orquestando uno de los fundimientos financieros más espectaculares de su historia.

 Desde el primer día de producción, el director Andrew Stanton venía respaldado por un rotundo éxito en las películas animadas de Pixar, lo que infló su ego a niveles estratosféricos y le otorgó un control creativo absoluto sin supervisión. Esta arrogancia desmedida lo llevó a tomar decisiones de marketing inexplicables, como negarse a utilizar a la estrella principal Taylor Kitch en los materiales promocionales y eliminar la palabra Marte del título original porque creía que espantaría la audiencia femenina.

 El resultado de estas pésimas decisiones fue una campaña publicitaria tan confusa que el público general jamás entendió de qué trataba la película y por consiguiente nadie acudió a verla durante su estreno en 2012. Sumado a esto, la regrabación de varias escenas y nuevos efectos especiales elevó el presupuesto a 2 $250,000000 más otros 100,000ones en marketing con las salas vacías en cada una de sus funciones.

 Disney se vio obligada a emitir un comunicado oficial explicando que John Carter perdió 200 millones de dólares y cancelaron los planes de filmar una secuela. La soberbia creativa destruyó una potencial franquicia antes de nacer y le costó a Disney una fortuna que casi hunde la compañía. Hablando de hundimientos, la siguiente película rojó cientos de millones en el fondo del mar sin ver un centavo de ganancia.

 En los 90, Kevin Cosner venía de protagonizar Danza con lobos, que le valió un Óscar y el guardaespaldas que recaudó 411 millones dó. Así que Universal Pictures confió ciegamente en el mayor proyecto de su carrera, sin saber que sería el pozo de dinero más infame de la década de los 90. En primer lugar, la insistencia del actor por filmar en aguas abiertas frente a la costa de Hawaii.

 En lugar de utilizar tanques en un estudio de Hollywood, desató una verdadera cadena de calamidades logísticas que roan lo absurdo. El gigantesco set flotante que costó una fortuna construir desde cero no fue diseñado considerando los impredecibles patrones climáticos del Pacífico y se hundió en el océano en múltiples ocasiones tras ser embestido por tormentas.

 Cada retraso provocado por la furia de la naturaleza, sumado a las constantes reescrituras de guion exigidas por Kevin Kostner, hizo que el presupuesto se disparara hasta rozar los 300 millones de dólares. Si ajustamos la cifra en la inflación actual, durante su estreno, la crítica fue despiadada y Waterw se convirtió en el asme reír absoluto de la industria cinematográfica, por lo que la pobre recaudación en taquilla ni siquiera logró recuperar la cifra gastada en la filmación, distribución y marketing.

 El prestigio de una de las mayores estrellas de la época se ahogó junto con la película que debía ser Mad Max en el océano, pero resultó ser un desastre que nadie se molestó en ir a ver al cine. Y si crees que el agua salada los presupuestos, espera ver como el siguiente descalabro cósmico vaporizó la era dorada de los superhéroes.

 Esta fue el acta de defunción definitiva para la invencibilidad de Marvel Studios. Los días del universo cinematográfico de Marvel dominando la taquilla quedaron atrás. y la mejor pruebas de Marvel, una cinta que tuvo un masivo presupuesto de 374,000000 pero el producto final evidenciaba el absoluto caos detrás de cena, con múltiples regrabaciones que intentaban desesperadamente conectar tramas incoherentes provenientes de series de televisión que la gran mayoría de la audiencia general nunca se molestó en ver. La desconexión con el público fue

inmediata, ya que la maquinaria de marketing de Disney fue incapaz de explicar por qué debíamos invertir nuestro tiempo en este confuso equipo de heroínas. cuya única cara familiar era Capitana Marvel. La falta de interés se tradujo en salas de cine vacías durante todo el tiempo que estuvo en cartelera, lo que se traduce en uno de los mayores fracasos en la historia de Marvel tras perder 237 millones dó.

Read More