Y es importante entenderlo porque es el patrón que los adultos que vinieron después supieron explotar con una eficiencia que da vergüenza. Después de Annie, Pilar participó en un popular programa de música para niños. La televisión encontró a esta niña con voz y presencia y supo exactamente qué hacer con ella.
Y la niña, a quien nadie parece haberle explicado que había otra opción, siguió adelante. Guarda este detalle porque vuelve. En 1988 con 16 años, Pilar Montenegro entró a Fresas con crema, un grupo musical pop que había sido creado por el productor Luis de Llano Macedo, el mismo hombre que años antes había creado Timbiriche, el grupo que lanzó a Talía, a Paulina Rubio, a Eduardo Capetillo.
Entre las otras integrantes del grupo estaba Andrea Legarreta, quien décadas después se convertiría en la conductora más reconocida del programa matutino Hoy de Televisa. Fresas con crema fue efímero, pero fue la antesala directa de algo que sí sería histórico. En 1989, Luis de Llano Macedo, que a esas alturas ya era uno de los productores más poderosos del espectáculo en México y América Latina, reunió en la Ciudad de México a ocho jóvenes con una propuesta concreta.
Iban a formar un grupo musical que fusionara la cultura popular mexicana con ritmos modernos y contemporáneos. Versiones actualizadas de canciones tradicionales mexicanas mezcladas con pop, merengue, lambada, salsa. El concepto visual incluía vestuarios folclóricos estilizados. El nombre del grupo rendiría homenaje a la famosa plaza Garibaldi del centro histórico de Ciudad de México.
Ese lugar donde se concentran los mariachis y la música mexicana de raíz. Los ocho jóvenes que integraron la formación original de Garibaldi fueron Pilar Montenegro, Patricia Manterola, Sergio Mayer, Charlie López, Xavier Ortiz, Luisa Fernanda Lozano, Katia Llanos y Víctor Noriega. Pilar tenía 17 años. 17 años. la misma edad que tienen hoy millones de jóvenes mirando TikTok desde su cuarto, sin que nadie espere de ellos una carrera profesional ni una firma en un contrato.
¿Sabes qué es lo más cruel de este momento? que en esa sala donde firmaron el acuerdo con Luis Deano y con los productores españoles que estaban asociados al proyecto, nadie les explicó en detalle exactamente a que estaban renunciando y lo que estaban renunciando era algo muy específico. En 2022, más de tres décadas después, el propio Luis de Llano Macedo fue al programa Ventaneando y reveló públicamente algo que ilumina de una manera diferente toda la historia de Garibaldi.
Los productores españoles que coproducían el proyecto, explicó de Llano, nunca quisieron contratar formalmente a los integrantes del grupo para las grabaciones de los discos, porque hacerlo hubiera significado pagarles regalías. Sus palabras exactas, citadas por el portal Heraldo de México en su cobertura de esa entrevista fueron nunca quisieron contratarlos para grabar disco porque no les querían pagar regalías.
Dijo también que reconocía que había talentos genuinos en el grupo, especialmente Paatti Manterola, Pilar Montenegro y Luisa Fernanda. Que estás tres, dijo. De hecho, lanzaron carreras solistas exitosas después, lo que probaba que el talento era real. El talento era real, sí, pero las regalías no llegaron. Pilar Montenegro a los 17 años comenzó a construir un éxito que tendría su cara, pero que estaba estructurado para que las ganancias más importantes fluyeran hacia arriba, hacia los productores, hacia los contratos que ella no redactó.
7 años. 7 años de tours por México, Estados Unidos, España, Argentina, el conosur del continente americano. 7 años de canciones que se convirtieron en himnos de generaciones. La ventanita banana, dame un beso, Garibom. Canciones que todavía hoy suenan en las bodas y en las fiestas y en los eventos de los años 90 que se celebran en salones de todo México.
7 años de Pilar Montenegro poniéndole su voz, su cuerpo y su presencia un proyecto que la hacía famosa, pero no necesariamente la hacía libre. Aquí viene lo primero que te prometí. 1989, Ciudad de México. Estudios de grabación, giras internacionales, escenarios de media América Latina. El propio Charlie López en una entrevista para el programa de primera mano, años después aclaró algo importante.
Las cuatro chicas de Garibaldi si cantaban, si tenían voces reales. Paty, Luisa, Katia y Pilar dijo, venían de castings de Timbiriche, estaban preparadas. El propio Luis Deano lo confirmó en esa entrevista de Ventaneando de 2022. Pilar Montenegro tenía un talento genuino que después demostró de sobra con su carrera solista.
Pero en los conciertos, entre 1989 y 1992, el grupo hacía playback. Así lo confirmó el propio Charlie López en 2019. Los productores españoles querían que en vivo sonaran exactamente igual que en el disco. La voz de Pilar sonaba en los altavoces porque era la suya grabada. Su micrófono se abría o se cerraba según las instrucciones de la producción.
El cuerpo de Pilar estaba sobre el escenario. Su energía, su presencia, sus años de ensayo y preparación estaban sobre el escenario, pero las ganancias discográficas de esas canciones que tenían su voz no le llegaban con la estructura que corresponde a quien crea el producto artístico. Si empezó la carrera de Pilar Montenegro con las luces encendidas, el estadio lleno, el nombre, los carteles y la estructura económica diseñada para que la mayor parte del valor generado por su trabajo fluyera hacia otros. Este es el patrón
que el sistema del espectáculo mexicano aplicó a docenas de artistas en esa época. No fue accidente, fue diseño. Garibaldi fue, sin embargo, un fenómeno real. Durante los 7 años que Pilar estuvo en el grupo, entre 1989 y 1996, la agrupación giró por más de 20 países. Llegaron a España en varias ocasiones.
Durante una de esas visitas, según relató la propia Luisa Fernanda en entrevistas posteriores, hijos del rey de Marruecos que estudiaban en España asistieron a sus conciertos. Uno de ellos quedó prendado de Pilar Montenegro, un romance que, según la misma fuente no prosperó porque el monarca marroquí se opuso.
Pilar Montenegro, a sus vein picos años era lo suficientemente magnética como para cautivar a un príncipe. Y aún así, la estructura del contrato que había firmado a los 17 no le daba la protección que un príncipe habría dado por sentada desde su nacimiento. En 1994, mientras todavía era parte de Garibaldi, Pilar Montenegro hizo su debut como actriz en la telenovela Volver a empezar, producción de Televisa.
El papel que le dieron fue el de Jessica, una villana. En 1996 participó en Marisol, también de Televisa. El papel que le dieron fue el de Suema Chávez, otra villana. En 1998 participó en gotita de amor. El papel que le dieron fue nuevamente el de la mala de la historia. Siempre la villana, siempre el personaje que el espectador debe aborrecer, contra quien debe tomar partido, a quien desea ver castigado al final del último capítulo.
Nadie en Televisa se detuvo a preguntarse qué le hace eso a una persona joven que sistemáticamente le asignen el rol de la mala. ¿Qué mensaje le manda a una mujer que el mundo del entretenimiento cada vez que la ve decide que encarna mejor la malicia que la inocencia? ¿Qué es más creíble como la que hace daño que como la que lo recibe? Tal vez para Pilar era simplemente trabajo.
Tal vez era el único trabajo que le ofrecían y lo tomaba porque era lo que había. Pero hay algo en ese patrón de castín que resulta incómodo mirarlo desde afuera sabiendo lo que vino después. Fue en ese periodo, mientras construía paralelamente su carrera como actriz de telenovelas, cuando Pilar Montenegro conoció a Jorge Reynoso.
Jorge Reynoso nació el 23 de mayo de 1957 en Aguascalientes, México. Tenía 43 años cuando Pilar tenía 29. Hijo del actor David Reinoso, uno de los grandes del cine mexicano de mediados del siglo XX con más de 170 películas en su carrera. Jorge creció en el mundo del espectáculo desde niño.
Conocía sus reglas, conocía sus puertas traseras, conocía exactamente lo que necesita una artista joven con talento, pero sin representación para crecer en ese sistema. Y lo que necesitaba Pilar Montenegro era exactamente lo que Jorge Reynoso ofrecía, un representante. Reyoso tenía contactos, tenía experiencia en los mercados de Estados Unidos y América Latina y tenía la capacidad demostrada de abrir puertas que para Pilar en ese momento estaban cerradas.
Pilar tenía un talento vocal que Luis Deano mismo reconocía como genuino, una trayectoria de 7 años con Garibaldi que la hacía conocida en toda América Latina y una carrera solista que en 1997 apenas empezaba con su primer disco De amarte. Se hicieron pareja y en ese momento exacto, en ese instante donde la misma persona que te dice te amo por la noche es también quien negocia tus contratos por el día.
Pilar Montenegro cruzó la línea más peligrosa que puede cruzar un artista joven, la de depender emocionalmente del mismo hombre del que depende profesionalmente. No fue la primera, no sería la última, pero el precio que pagó por esa confusión fue uno de los más documentados y más brutales de la historia del espectáculo mexicano.
El 15 de junio de 2001, en el sur de Florida, María del Pilar Montenegro López y Jorge Reinoso contrajeron matrimonio. Ella tenía 29 años, él tenía 43, una diferencia de 14 años que tal vez en ese momento se veía como experiencia, como solidez, como alguien que ya había recorrido el camino y podía guiarla con seguridad.
Y hay que decirlo, los primeros años del matrimonio produjeron resultados profesionales extraordinarios. Bajo la representación de Reinoso, Pilar firmó con Univisión Records y en 2002 lanzó el álbum Desahogo. Lo que pasó a continuación con ese disco no fue un éxito, fue un fenómeno de proporciones históricas.
El sencillo Quítame ese hombre. Una versión de la canción original de la cantante puertorriqueña Yolandita Mon comenzó a escalar en las listas de popularidad con una velocidad que nadie había visto antes en la música latina de esa época. Semana a semana subió hasta llegar al número uno del Hot Latin Tracks de la revista Billboard de Estados Unidos y una vez ahí se quedó una semana, dos semanas, 5co semanas, 8 semanas, 11 semanas consecutivas en el número uno.
Pilar Montenegro se convirtió ese año en la primera y única artista latina que se mantuvo durante 11 semanas consecutivas en la posición más alta de esa lista. Nadie lo había logrado antes, nadie lo ha igualado después. Simultáneamente, el sencillo encabezó las listas de popularidad en México, España, Centroamérica y Sudamérica.
El álbum de Saogo obtuvo disco de platino. En 2003, en la 15inta edición de los premios Loestra la música latina, Pilar Montenegro fue nominada a cuatro galardones en los géneros de pop y regional mexicana. Esa noche ganó como artista femenina del año en música regional mexicana. Y esa misma noche hizo historia al convertirse en la primera artista en la historia del premio en llevarse la canción del año en dos géneros distintos en una misma ceremonia.
Popy regional mexicana. Imagina eso. La misma noche, dos premios máximos, dos categorías distintas. Una artista de 30 años en la cúspide absoluta de lo que puede alcanzar en la música latina. En 2004 fue convocada para interpretar el tema de entrada de la telenovela prisionera producida por Telemundo.
El título de esa canción, el título de esa novela prisionera resultaría irónicamente profético si se mira desde la distancia que da el tiempo. Pero lo peor aún no había empezado, porque mientras el mundo del espectáculo latino celebraba el fenómeno Pilar Montenegro, mientras su nombre era pronunciado en los mismos escenarios donde se pronunciaban los nombres de Talía y Paulina Rubio y Ricky Martín y Mark Anthony, algo se estaba corrollendo en el núcleo de su vida personal, siendo el su esposo y su representante al mismo
tiempo, siendo el quien negociaba sus contratos, quien hablaba con los sellos discográficos, quien decidía a qué oportunidades decir sí y a cuáles no. ¿Quién tenía acceso a toda su vida, la profesional y la íntima? Cuando las dos cosas existen en la misma persona, la línea entre el amor y el control se vuelve imposible de ver desde adentro.
Aquí viene lo segundo que te prometí. 2006, Miami, Florida. Un año después del divorcio. En octubre de 2005, Jorge Reinoso presentó ante la Corte de Familia del condado Miamidade la demanda de divorcio. En el documento de 10 páginas, el empresario argumentó ante el juez Richard Zapiro que la relación estaba irreparablemente rota y sin esperanza de reconciliación.
El juez concedió el divorcio con rapidez porque no había hijos en común ni bienes en disputa que complicaran el proceso. Los que estuvieron cerca de la pareja dicen que separar el trabajo de la relación siempre fue difícil. El propio Reinoso lo admitió después en distintas entrevistas. Decía que al ser artista y manejador siempre les fue difícil separar ambas cosas.
Y mientras él presentaba esos papeles, mientras se formalizaba legalmente el fin de esa relación, Reyoso ya era visto en escenas románticas con la cantante puertorriqueña Noelia, de quien también se había convertido en representante artístico. Hasta ahí, un divorcio doloroso, pero documentado. Lo que vino después no tiene nombre limpio.
En 2006, fotografías íntimas de Pilar Montenegro comenzaron a aparecer en la revista TV y novelas. una publicación de espectáculos mexicana de amplia distribución. Las fotografías eran imágenes privadas, imágenes que habían sido tomadas dentro de su matrimonio en la intimidad de esa relación.
Imágenes que ninguna mujer en el mundo querría ver publicadas sin su consentimiento. Pilar Montenegro apareció en televisión nacional hablando desde San Antonio, Texas, con el programa El escándalo de la cadena Telefutura. estaba llorando y dijo, “Con las palabras que salen cuando el dolor es real y no hay forma de disfrazarlo. Estoy muy dolida porque han lastimado a mi familia y porque eran fotos muy personales que nos tomamos cuando éramos matrimonio.
” Señaló directamente a Reinoso como la fuente de las imágenes. Lo acusó de haberlas entregado a la revista TV y novelas para perjudicarla y explicó cuando entendió que algo había cambiado definitivamente en él. A pesar de que él andaba con Noelia, nos llevábamos bien, pero él cambió conmigo, dejó de hablarme y comenzó a atacarme en público.
La respuesta del sistema fue la que siempre da cuando una mujer acusa a un hombre poderoso de haberla traicionado. Reinoso negó ser la fuente. El editor de TV y novelas también lo negó. La cantante Noelia salió públicamente a decir que no entendía por qué Pilar atacaba a Reyoso, porque él siempre la había querido y apoyado. Así funciona.
Alguien hace algo. Tres personas salen a negarlo y la víctima queda sola con el daño. Nadie fue a la cárcel, nadie pagó una multa, nadie tuvo que dar explicaciones formales ante ninguna autoridad. Las fotografías ya estaban publicadas, el daño ya estaba hecho y Reyoso, desde su nueva posición como representante y después esposo de Noelia continuó su carrera como si nada.
En 2007 se casó con Noelia en una boda que llamaron Secreta, pero la historia de Jorge Reinoso con el daño a personas vulnerables no terminó ahí. Porque en 2011, cuando Pilar Montenegro posó para la revista Playboy en una sesión fotográfica profesional consensuada, decidida por ella misma, Jorge Reinoso volvió a hablar públicamente de su exesposa, esta vez para compararla con Noelia y afirmar que eran productos musicales de la Tierra hasta Júpiter para insinuar sin ninguna vergüenza que Pilar se desnudaba para una revista
porque no tenía estabilidad económica. Pilar respondió que ese capítulo de su vida estaba cerrado, que ella no hablaba mal de él, que en todas sus entrevistas siempre se había expresado bien de él, mientras que él dijo, había hecho lo contrario. Esa asimetría, ella guardando silencio y él atacando, se volvería el patrón de lo que vendría.
Recuerda este nombre. Jorge Reinoso volverá una última vez en esta historia. La carrera de Pilar Montenegro continuó después de todo esto. Siguió trabajando. En 2004 había grabado prisionera. En 2010 regresó a Televisa para una participación especial como villana en Soy tu dueña. En 2012 hizo otra aparición especial en Qué bonito amor.
Siempre las villanas hasta el final, pero algo en ella empezó a cambiar. Los que la vieron en esos años dicen que algo estaba diferente, no de la manera que el mundo del espectáculo empezó a describir con los rumores que se construyeron después, sino de una manera más difícil de nombrar, como cuando alguien que ha sostenido demasiado peso durante demasiado tiempo empieza a mostrar las señales del esfuerzo y dentro de su cuerpo algo también había comenzado a moverse.
Los primeros síntomas, según la única declaración pública que Pilar Montenegro hizo sobre su salud, una entrevista que concedió a la revista TV Notas en 2015 fueron vértigo, mareos que llegaban sin aviso, cansancio que no respondía al descanso, dolor muscular sin explicación visible. “Lo que sentí primero fue eso,”, confesó en esa entrevista.
Estrés severo causado por un problema de neurología. Los médicos en ese momento, dijo, no sabían decirle con exactitud que tenía. Imagina vivir así, sabiendo que algo en tu cuerpo no funciona, sin que nadie pueda darte un nombre claro para lo que te ocurre, con síntomas que en público, cuando aparecen de manera visible son interpretados por quien te rodea como otra cosa completamente distinta.
Porque la taxia, la enfermedad que después se confirmó como el diagnóstico más probable, tiene un síntoma devastador en términos sociales. Hace que quien la padece parezca a los ojos de alguien que no sabe lo que está viendo, alguien que está borracho. Dificultad para coordinar los movimientos, para caminar en línea recta, para hablar con la claridad y precisión que tenía antes, para usar las manos con la delicadeza que el cuerpo ya no puede garantizar.
La industria del espectáculo mexicano, que nunca se distinguió por su compasión y por su capacidad de hacer preguntas antes de hacer afirmaciones, respondió de la única manera que sabe responder cuando ve a una mujer que no puede controlarse. Le inventó un vicio. Circularon rumores de que Pilar Montenegro tenía problemas con el alcohol, que aparecía tomada en sus presentaciones, que no podía controlarse, que estaba destruyéndose.
Nadie investigó, nadie preguntó con el respeto que la situación requería. Nadie dijo, “Espera, ¿qué está pasando realmente con esta mujer que lleva más de 30 años trabajando sin parar? Y lo que pasaba realmente era algo que su padre había vivido antes que ella. Aquí viene lo tercero que te prometí. 2016, Ciudad de México.
El diseñador de vestuario Jerónimo García, que había sido el encargado de los vestuarios de Garibaldi durante sus años de mayor fama y que seguía siendo amigo personal de Pilar, habló con el diario Basta y dijo lo que nadie había dicho con esa claridad antes. Sus palabras reproducidas por múltiples medios mexicanos en ese momento fueron estas.
Lo de la silla de ruedas es porque padece una enfermedad degenerativa. Su papá de eso murió y posiblemente lo haya heredado. Usa la silla para no cargar todo su peso. Sus pies no le responden muy bien. Tiene que sostenerse con algo. Me dijo que no quería saber nada del medio artístico porque ya estaba harta.
y luego agregó algo que contiene todo el peso de lo que había vivido. Ella está sufriendo por ese deterioro y le está pegando la depresión. Una fuente cercana, citada ese mismo año por la revista TV Notas, sin revelar su identidad, añadió el nombre técnico de la condición Ataxia, una enfermedad neurológica que ataca el tejido nervioso del cerebro y provoca la descoordinación del movimiento.
Y confirmó que esta enfermedad está presente en la familia del papá de Pilar, don Miguel, quien murió por esta misma causa. Don Miguel, el padre de Pilar, el hombre que ella vio perder el control de su propio cuerpo, el hombre que murió de una enfermedad que destruye los nervios que le dicen a las piernas cómo caminar, a la boca cómo hablar, a las manos cómo moverse y luego su hija empezó a sentir los mismos síntomas.
La ataxia, según la clínica Mayo de Estados Unidos, es un trastorno neurológico que compromete el sistema nervioso central, en particular el cerebelo, la zona del cerebro encargada de coordinar los movimientos voluntarios. Esta enfermedad provoca desequilibrio, dificultad para caminar, pérdida de precisión en los movimientos y alteraciones en el habla y la deglusión.
puede ser hereditaria, lo que significa que se transmite de padres a hijos a través de mutaciones genéticas. Cuando el origen es genético o degenerativo, el avance de la enfermedad suele ser progresivo y no tiene cura definitiva. Según la Fundación Nacional para la Taxia de Estados Unidos, organización que lleva desde 1957 trabajando en el tratamiento e investigación de esta condición clasificada como enfermedad rara.
Algunos de los tipos de ataxi hereditaria pueden ser fatales. Las complicaciones de la enfermedad son graves y muchas veces debilitantes, dice su documentación oficial. En 2018, durante el reencuentro público de varios integrantes de Garibaldi, la exintegrante Luisa Fernanda habló con Aucusena Cierco, conductora del programa al rojo vivo.
Cierco reprodujo lo que le había dicho su amiga. Pilar tiene una condición que se llama esclerosis múltiple. Le cuesta muchísimo, sufre de muchos dolores, es una enfermedad muy seria que de alguna manera no te permite moverte ni hablar igual. Las dos enfermedades que han circulado como posibles diagnósticos, ataxia y esclerosis múltiple, son distintas en su mecanismo, pero comparten síntomas visibles devastadores, especialmente los que el ojo público confundió durante años con alcoholismo.

Pilar Montenegro nunca confirmó públicamente su diagnóstico con precisión médica. Eso es su derecho. Pero lo que sí ha dicho en sus apariciones esporádicas en redes sociales, cuando los rumores se volvieron insostenibles, fue esto. Para todos aquellos que se preguntan si realmente me retiré del medio por una enfermedad que me dejó en silla de ruedas, déjenme decirles que no es verdad.
Bendito Dios, estoy más sana que nunca. Lástima para algunos que quisieran verme mal. Estuve enferma. Sí, pero jamás fue algo grave. Esa respuesta, que parece una negación en realidad confirma dos cosas, que estuvo enferma y que el mundo la quería ver peor de lo que estaba. En octubre de 2013, Pilar Montenegro participó en la obra teatral El Comitenorio.
Esa fue su última aparición pública sobre un escenario. Desde ese día se retiró completamente del mundo del espectáculo, sin conferencia de prensa, sin comunicado oficial, sin entrevista de despedida. Un día estaba ahí y al siguiente ya no. y el mundo del espectáculo. En lugar de preguntarse con dignidad qué había pasado con esta mujer que les había dado 30 años de trabajo ininterrumpido, empezó a fabricar versiones que tenía VIH, que tenía hepatitis C, que tenía elefantiasis, que tenía dermatitis, que era alcohólica, que se había
deformado. Las versiones circularon durante años en revistas, en programas de espectáculos, en redes sociales, en portales de chismes. Ninguna de esas personas que construían esas versiones se detuvo a pensar que lo que estaban haciendo era atacar a una mujer enferma que había pedido solamente que la dejaran en paz.
El 7 de septiembre de 2020, Xavier Ortiz, compañero de Pilar en Garibaldi desde 1989, fue encontrado sin vida en su domicilio en la colonia Providencia de Guadalajara, Jalisco. Tenía 48 años. Había nacido el mismo año que Pilar. 1972. La Fiscalía del Estado de Jalisco confirmó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por ahorcamiento.
La hermana de Xavier, Olga Ortiz Ramírez, lo confirmó públicamente en redes sociales con una frase que resume todo el peso de lo que la pandemia de 2020 le hizo a los artistas que dependían del escenario para vivir. Estamos en SOC. Sabíamos que estaba muy deprimido por el aislamiento, la falta de ingresos y una separación muy tormentosa.
Según una reportera de Telemundo que logró comunicarse con Pilar Montenegro después de la muerte de Xavier, la exintegrante de Garibaldi quedó devastada por la noticia. Devastada. Esa fue la palabra. Pilar Montenegro, que ya llevaba 7 años retirada del mundo artístico, que ya vivía con una enfermedad neurológica, cuyo nombre nunca quiso pronunciar en público, que ya cargaba con el peso de todo lo que había pasado desde los 8 años hasta los 40, recibió la noticia de que uno de los ocho jóvenes que habían firmado
juntos en 1989 ya no estaba. Ocho integrantes originales, uno muerto. Guarda ese número. Ahora hay que hablar de lo que Jorge Reinoso hizo cuando nadie miraba hacia él. En agosto de 2019, 4 años antes de que Juliana Figueroa, hija del cantante Joan Sebastián, decidiera que ya estaba lista para hablar, Jorge Reinoso fue arrestado en Edinburg, Texas.
La acusación en su contra era una felonía de segundo grado por contacto sexual infantil, un delito grave que en el estado de Texas puede resultar en entre 2 y 20 años de prisión y una multa de hasta $10,000. Se fijó una fianza de $250,000. Reinoso salió libre pagando esa fianza, pero con condiciones.
Un brazalete electrónico en el tobillo y la entrega de su pasaporte para evitar que abandonara los Estados Unidos. En ese momento 2019 la identidad de la presunta víctima no fue revelada públicamente. Reinoso salió de la prisión de Edinburg y concedió una entrevista al programa Ventaneando, en la que explicó, con una tranquilidad que resulta perturbadora en retrospectiva, que había estado en Monterrey cuando lo llamaron para decirle que había una orden de arresto grave en su contra y que se presentó voluntariamente cruzando
el puente. El caso quedó detenido durante años porque la víctima no estaba lista para hablar públicamente. No fue hasta el 13 de marzo de 2025 cuando la periodista e influence Jacqueline Martínez, conocida en redes como Chamoni, reveló la identidad de la persona que había presentado la denuncia, Juliana Figueroa, hija del fallecido cantante Joan Sebastián y de Erika Canales.
Aquí viene lo cuarto que te prometí. Juliana Figueroa tenía 5 años cuando comenzaron los hechos que describe la denuncia. Los documentos de la acusación, según Chamonique, describen que los hechos comenzaron cuando la menor se estaba preparando para una boda, cuando Reinoso se la acercó, la sentó en sus piernas y la empezó a tocar inapropiadamente.
Y no fue una sola vez. Según la información revelada por Chamonic, los hechos se prolongaron desde que Juliana tenía 5 años hasta que tuvo 14. 9 años. 9 años en que, según la denuncia, este hombre estuvo en contacto con esta niña gracias al vínculo familiar que lo unía a su entorno.
El lazo que unía a Reyoso con la familia de Juliana era este. Jorge Reynoso era esposo de la abuela materna de la niña. Ese vínculo le daba acceso. Chamonique también reveló que Juliana no sería la única víctima, que había dos jovencitas más y que Jorge Reinoso, al momento de esa revelación en 2025 ni siquiera había dado el divorcio a la abuela de Juliana, que se negaba a firmar los papeles por una disputa de propiedades en México.
el mismo hombre que en 2005 presentó rápidamente la demanda de divorcio contra Pilar Montenegro porque la relación estaba irreparablemente rota. Ese mismo hombre no le daba el divorcio a una mujer mayor que era la abuela de la niña a quien había abusado. El mismo hombre que en 2006 vendió las fotografías íntimas de su exesposa para destruirla profesionalmente.
El mismo hombre que en 2011 la comparó desfavorablemente con su nueva pareja y sugirió que se desnudaba por necesidad económica. ese hombre. Al momento de esta investigación no existe una condena judicial formal y pública en el caso relacionado con Juliana Figueroa. El proceso legal está activo. Lo que sí existe son hechos documentados.
El arresto en agosto de 2019 en Edinburg, Texas. La fianza de $250,000. el brazalete electrónico, la entrega del pasaporte y la denuncia que describen 9 años de presuntos abusos contra una menor. Eso es lo que hizo el hombre en quien Pilar Montenegro confió, en quien puso su carrera y su vida íntima, a quien defendió cuando ella misma ya tenía razones para no hacerlo.
Hoy, en febrero de 2026, Pilar Montenegro tiene 53 años. A finales de diciembre de 2025 reapareció en su cuenta de Instagram @pilarmontenegrons, con fotografías de su celebración navideña y de Año Nuevo junto a su familia. En las imágenes aparece sonriente, rodeada de personas que la quieren, con un mensaje escrito por ella misma, disfrutando de los últimos días del año en familia.
Las adoro, mi tía bella, mi mamita querida y mi primita adorada. En esa frase no hay artistas, no hay productores, no hay periodistas de espectáculos, no hay compañeros de industria, no hay representantes, hay una tía, una mamá, una prima, el círculo más pequeño, el más antiguo, el que existía antes de que el mundo supiera su nombre.
También publicó una fotografía de Navidad con el mismo tipo de mensaje sencillo, felicitando a sus seguidores, sin hablar de salud, sin hablar de proyectos, sin hablar de nada que tenga que ver con la industria que la formó y la destruyó. Sus excompañeros, que han hablado con ella en años recientes ofrecen versiones similares.
Sergio Mayer dijo en abril de 2024 que había hablado con Pilar y que le había dicho que estaba contenta, aunque de repente se sentía mareada. Luisa Fernanda ha dicho en entrevistas recientes que Pilar no tiene ningún plan de regresar al medio artístico, que lo ha dicho con claridad, que no le interesa volver.
En 2014, después del divorcio de Reinoso, Pilar se casó con Joao Pedro Oliveira Cruz, un hombre brasileño del que la información pública disponible es mínima. La familia ha confirmado que siguen casados. No hay hijos. No hay hijos en ninguno de sus dos matrimonios. No está claro si eso fue elección o circunstancia, pero es un dato que se sienta solo en esta historia y pesa de una manera difícil de explicar.
En julio de 2025, el periodista Javier Seriani dijo en su canal de YouTube que Pilar estaba al borde de la muerte, que ya no estaba muy consciente, que varios allegados ya se habían despedido de ella. La familia de Pilar Montenegro respondió de inmediato. Contactados por Televisa Espectáculos, los familiares desmintieron categóricamente la versión.
Dijeron que estaba bien. Dijeron que respetarían su privacidad. Dijeron, “¿Será Pilar quien decida hablar de su vida?” Esa última frase será Pilar quien decida. ¿Cuánto tiempo tardó el mundo en aprender eso? ¿Cuántos años pasaron en que otras personas decidían qué decir de ella, cuándo decirlo? ¿Cómo contarlo, con qué palabras describirla? Su última fotografía antes de la reaparición navideña de 2025 había sido en octubre de 2024, más de un año sin publicar nada en redes sociales, un año en que el silencio generó una avalancha de
especulaciones que llegaron a afirmar que estaba muerta y ella estaba ahí en algún lugar con su tía y su madre y su prima, esperando que el ruido se callara. La canción Quítame, ese hombre sigue en circulación en plataformas de streaming. Sus escenas de villana en Marisol, en gotita de amor, en Soy tu dueña siguen disponibles en plataformas digitales.
El nombre de Pilar Montenegro aparece en las presentaciones del años 90 Pop Tour como referencia de una época. Su legado artístico está intacto, circula solo, no necesita que ella lo sostenga. El arte sobrevive. La artista vive en algún lugar de México tratando de coordinar sus movimientos un día a la vez.
Recapitulemos esta historia en números fríos. 1972. Nace María del Pilar Montenegro López en Ciudad de México. 1980. 8 años. Debut profesional en ANIE. 3 años de trabajo continuo sobre un escenario profesional. 1988. 16 años. Entra a fresas con crema. 1989, 17 años. Firma con Garibaldi. Luis de Llano Macedo produce el grupo.
Los productores españoles no les pagan regalías discográficas. 1989 a 1996, 7 años de giras internacionales en más de 20 países. Éxitos en México, Estados Unidos, España, Argentina y el resto de América Latina. 1994, primer papel en telenovela Siempre La Villana, 2001, 29 años. El 15 de junio se casa con Jorge Reinoso en Florida.
Él tiene 43 2002 lanza desahogo. 11 semanas en el número uno de Billboard. Disco de platino. Nadie lo había logrado antes en la música latina. 2003. Premios Lo nuestro Nuestro. Artista femenina del año. Canción del año en dos géneros distintos en la misma noche. Primera en la historia del premio en lograrlo.
- Reinoso presenta la demanda de divorcio ante el juez Richard Zapiro en Miamidade. No hay hijos ni bienes en disputa. 2006. Fotografías íntimas de Pilar aparecen en la revista TV y novelas. Pilar acusa a Reyoso públicamente llorando en televisión. Reyoso niega. Nadie paga por el daño. 2011.
Reinoso vuelve a atacarla públicamente comparándola desfavorablemente con Noelia. 2013. Octubre. La obra teatral El Comitenorio. Última aparición pública. Desaparición total 2015. Entrevista a TV Notas. Primera declaración sobre salud. Estrés severo causado por un problema de neurología, vértigo, mareos, cansancio, dolor muscular.
- Jerónimo García confirma la silla de ruedas en entrevista con Diario Basta. Fuente cercana cita a TV Notas. El diagnóstico es ataxia. El padre de Pilar, don Miguel, murió de lo mismo. 2018. Luisa Fernanda dice a su cenaco en Al Rojo Vivo que Pilar tiene esclerosis múltiple y que sufre muchos dolores. 2019 agosto.
Jorge Reinoso es arrestado en Edinburg, Texas. Felonía de segundo grado por contacto sexual infantil. Fianza de 250,000. Brazalete electrónico. Entrega de pasaporte 2020 7 de septiembre. Xavier Ortiz, 48 años, exintegrante de Garibaldi. Es encontrado sin vida en Guadalajara. Asfixia mecánica por ahorcamiento.
Pilar, según Telemundo, queda devastada. 2025 marzo. Se revela que la víctima del arresto de Reinoso en 2019 era Juliana Figueroa, hija de Joan Sebastián. Los presuntos abusos comenzaron cuando ella tenía 5 años y se prolongaron hasta los 14 9 años. 2025, julio. Javier Seriani dice que Pilar está al borde de la muerte. La familia lo desmiente.
2025 diciembre. Pilar reaparece en Instagram con fotos navideñas junto a su tía, su madre y su prima. 2026 febrero, 53 años. retirada, enferma, viva, sonriente en una fotografía familiar, con una enfermedad sin cura, con el legado artístico flotando solo en plataformas digitales, con el hombre que la destruyó libre y sin condena pública.
45 años de trabajo desde los ocho, dos matrimonios, cero hijos. 11 semanas en el número uno de Billboard. Cuatro nominaciones en una sola noche de premios. Una enfermedad neurológica sin cura, un padre muerto de lo mismo, un exesposo y representante arrestado en 2019 por presunto abuso sexual a una menor durante 9 años de su infancia.
¿Es esto maldición? ¿Es karma? ¿Es la historia de Garibaldi que persigue a sus integrantes? como dicen algunos, desde que el grupo se disolvió. No, no es ninguna de esas cosas. Es el resultado predecible de un sistema que tomó a una niña de 8 años. La puso a trabajar para el beneficio económico de adultos.
La contrató a los 17 sin las protecciones que correspondían. La vinculó durante 7 años a un proyecto sin regalías. la empujó hacia el brazo del hombre equivocado, porque ese hombre era el que tenía las llaves de las puertas que ella necesitaba abrir. Y cuando su cuerpo empezó a fallar, confundió su enfermedad con un vicio para no tener que asumir ninguna responsabilidad.
Es el resultado predecible de un mundo donde el talento de una mujer es siempre considerado más valioso que la mujer misma. Pilar Montenegro merecía que a los 17 años alguien le explicara exactamente lo que estaba firmando. No lo tuvo. Pilar Montenegro merecía que el hombre que fue simultáneamente su esposo y su representante artístico, eligiera en el momento de la separación irse con dignidad en lugar de destruirla con lo más íntimo que tenía. No lo tuvo.
Pilar Montenegro merecía que cuando su cuerpo empezó a manifestar los primeros síntomas de una enfermedad hereditaria que había matado a su padre, la industria del espectáculo mexicano la hubiera protegido y tratado con compasión en lugar de construir una narrativa de alcoholismo y abandono para explicar lo que no entendían o no querían tomarse el trabajo de entender.
No lo tuvo. Luis de Llano Macedo la puso a trabajar a los 17 con un esquema económico que beneficiaba más a los productores españoles que a los artistas. La industria completa remató su nombre con rumores cuando estaba enferma. Jorge Reinoso la traicionó con lo más privado e íntimo que existía de ella dentro de la relación, que se supone debería haber sido el lugar más seguro de su vida.
Y el mundo, ese mundo que todavía canta quítame ese hombre en las bodas y en los eventos y en las fiestas de generaciones enteras tampoco hizo lo suficiente cuando era el momento de hacerlo. Quizá tú también conoces a alguien como Pilar Montenegro, alguien cuyo talento fue lo primero que el mundo vio en ella antes de ver a la persona detrás del talento.
Alguien que confió en quien no debía confiar porque en ese momento era la única persona que le tendía la mano. alguien cuya enfermedad fue juzgada antes de ser entendida, porque es más fácil inventarle un vicio a alguien que reconocer que hay cosas que el cuerpo humano hace sin pedir permiso. Hay una diferencia enorme entre olvidar a alguien y abandonarlo.
México no olvidó a Pilar Montenegro. siguió escuchando su canción, siguió viendo sus telenovelas en reprise, pero si la abandonó colectivamente y sinvergüenza en el momento en que más necesitaba que alguien dijera simplemente, “Esta mujer está enferma, lleva 30 años trabajando para esta industria y merece dignidad.
Y aún hoy, mientras ella posa sonriente junto a su tía y su madre y su prima en las fotografías de diciembre, el debate público sigue siendo sobre si está muy enferma o un poco enferma, sobre si va a regresar o no va a regresar, sobre si el diagnóstico es ataxia o esclerosis múltiple, como si su valor siguiera dependiendo de lo que puede producir, como si 45 años después del primer escenario la pregunta siguiera siendo la misma.
¿Cuánto nos puede dar todavía? Pero la historia de Pilar Montenegro no existe sola. Existe dentro de un patrón que el espectáculo mexicano repitió docenas de veces durante los años 90. Un patrón de mujeres construidas por la industria, usadas hasta que ya no podían más y luego dejadas solas con el daño mientras la industria seguía funcionando exactamente igual con la siguiente generación.
Y hablando de ese patrón, hay una historia que México también necesita escuchar completa. Una historia con silencios todavía más profundos. Una historia donde el misterio lleva número 12, sino más de 20 años sin resolverse con claridad. La próxima semana Adela Noriega y el hombre que la hizo y deshizo.