Posted in

El regreso del capitán Gideon Altman

El regreso del capitán Gideon Altman

No fue por amor.

Fue por hambre.

Y porque siete niños me miraban como si yo fuera la última oportunidad que les quedaba en este mundo.

Mi nombre es Agnes Reed y, en el pueblo de Oakhaven, nadie habría apostado una sola moneda por mí.

Tenía veintidós años, dos vestidos remendados y una deuda en la tienda del señor Miller que crecía más rápido que mi miedo. Mi madre había muerto durante el invierno más cruel que yo recordara. Mi padre se marchó a Texas buscando trabajo y jamás regresó. Algunas personas decían que había encontrado otra familia. Otras afirmaban que lo habían matado unos ladrones cerca de la frontera. Yo dejé de preguntar hacía mucho tiempo.

Lavaba ropa ajena en el río por unas cuantas monedas. El agua helada me abría heridas en las manos y por las noches me ardían tanto los dedos que apenas podía dormir. Aun así, seguía adelante porque no había otra opción.

Hasta que una tarde apareció Gideon Altman.

Capitán del ejército.

Viudo.

Serio.

Con un rostro endurecido por el sol y unos ojos grises de hombre que ya había visto demasiadas tumbas.

Llegó montando un caballo oscuro, con una carta de reclutamiento doblada dentro del bolsillo y siete niños detrás de él.

Siete.

El mayor, Tommy, tenía doce años y una mirada llena de rabia.

La segunda, Clara, cargaba a los gemelos como si ella también fuera una madre agotada.

Los demás estaban descalzos, flacos y silenciosos.

Y la menor, Lucy, apenas sabía caminar. Tenía un lazo rojo en el cabello y una muñeca sin un ojo.

Gideon no intentó conquistarme.

Read More