Posted in

Asi fue como Fidel Castro desapareció al che

 

Marzo de 1965, La Habana. Ernesto Cheegevara desapareció del mapa. No había anuncio oficial, no había explicación, no había despedida pública, simplemente dejó de aparecer en reuniones gubernamentales, dejó de dar discursos, dejó de existir en la vida política cubana. Los diplomáticos extranjeros preguntaban con curiosidad creciente, ¿dónde está el Che? El gobierno respondía con evasivas, ¿está de viaje? ¿Está enfermo? está ocupado, pero nadie sabía realmente dónde estaba el segundo hombre más famoso de la revolución cubana. La

verdad era más incómoda que cualquier rumor. Fidel Castro había decidido que Ernesto Guevara ya no tenía lugar en Cuba. No porque fuera traidor, no porque conspirara contra el régimen, sino porque era demasiado radical, demasiado puro, demasiado incómodo. Y en revolución que se consolidaba como estado, la pureza era problema político.

El Che había llegado a Cuba en 1959 como héroe, comandante guerrillero, médico convertido en revolucionario. Cerebro ideológico del movimiento junto a Fidel. Fue nombrado presidente del Banco Nacional sin tener formación económica, después ministro de Industria sin experiencia administrativa y desde esos puestos intentó construir nueva economía socialista basada en sus convicciones marxistas ortodoxas.

 Fue desastre. Espectacular. El Che creía que los trabajadores debían motivarse por conciencia revolucionaria, no por incentivos materiales. Rechazaba pagar salarios diferenciados según productividad. Despreciaba bonificaciones, premios, cualquier forma de estímulo económico individual. Insistía en que el verdadero revolucionario trabaja por amor a la causa. No por dinero.

 Implementó políticas que ignoraban completamente realidades económicas básicas. Cerró fábricas rentables porque producían bienes considerados burgeses. Abrió industrias sin estudios de viabilidad porque sonaban revolucionarias. Rechazó asesoría de técnicos soviéticos porque los consideraba burócratas acomodados y la producción industrial cubana cayó dramáticamente para 1963.

El fracaso era innegable. Las fábricas bajo control del Ministerio de Industria operaban con pérdidas masivas. La producción de azúcar, columna vertebral de economía cubana, estaba en crisis. Los trabajadores, lejos de motivarse por conciencia revolucionaria, simplemente dejaban de trabajar cuando no veían recompensa Tible.

 El experimento económico del Che había fallado estrepitosamente, pero el problema no era solo económico, era ideológico. Mientras Fidel Castro navegaba pragmáticamente hacia alianza total con Unión Soviética, el Che miraba hacia otro lado. Admiraba modelo chino de Macedon. Creía en revolución permanente en guerra de guerrillas como método de liberación continental en rechazo absoluto a cualquier compromiso con capitalismo o imperialismo.

 Los soviéticos lo detestaban. Moscú enviaba informes a La Habana describiendo al Che como extremista peligroso, aventurero, poco confiable, ideólogo que ponía pureza revolucionaria por encima de realidad geopolítica y tenían razón para preocuparse, porque el Cheno ocultaba su desden por modelo soviético.

 En febrero de 1965, el che viajó a Argelia para discurso en seminario económico afroático y allí lanzó bomba política que selló su destino. criticó públicamente a Unión Soviética. Acusó a países socialistas de ser cómplices del imperialismo por comerciar con naciones del tercer mundo. A precios de mercado en lugar de solidaridad revolucionaria.

 No se puede ser socialista y al mismo tiempo vivir como burgés, exportar a precios de explotación, pagar salarios desiguales. El discurso cayó como terremoto en La Habana. Fidel estaba construyendo toda su estrategia de supervivencia alrededor de subsidios soviéticos. Kube recibía petróleo, alimentos, armas, tecnología, todo financiado por Moscú.

 Y el segundo hombre del régimen acababa de insultar públicamente a los benefactores. Fidel no respondió públicamente, pero tomó decisión. El Che tenía que irse. No podía quedarse en Cuba eclipsando su liderazgo chocando con soviéticos, predicando revolución permanente cuando Fidel necesitaba estabilidad. El comandante guerrillero, que había ayudado a ganar revolución se había convertido en estorbo político.

 Cuando el Che regresó de Argelia encontró puertas cerradas, ya no era convocado a reuniones importantes. Sus opiniones ya no eran solicitadas. Fidel lo recibió en privado y tuvieron conversación que nadie documentó, pero cuyo resultado fue claro. El Che saldría de Cuba oficialmente para llevar revolución a otros pueblos oprimidos, realmente para sacarlo del mapa político cubano.

 El primero de abril de 1965, Fidel leyó públicamente carta de despedida supuestamente escrita por el Che. En ella, Guevara renunciaba a todos sus cargos, a su ciudadanía cubana, a su grado militar. Decía que otras tierras del mundo reclamaban el concurso de sus modestos esfuerzos. Sonaba romántico, heroico, voluntario, pero quienes conocían la situación real sabían la verdad.

 La carta había sido negociada, presionada, casi extorsionada. El Che no quería irse de Cuba, quería seguir peleando batallas ideológicas desde dentro, pero Fidel le dio opción. Vete voluntariamente como héroe o serás removido como problema. El che eligió preservar dignidad y entonces vino decisión aún más oscura a donde enviar al comandante incómodo.

 Primero fue Congo, misión desastrosa que duró apenas 7 meses. El Che intentó entrenar guerrillas africanas pero fracasó miserablemente. No hablaba idiomas loques, no entendía política tribal, no tenía apoyo logístico real. regresó derrotado, enfermo, humillado y después vino Bolivia, país sin litoral, pobre rural, gobierno débil, geográficamente perfecto en teoría para lanzar revolución que se expandiría a Argentina, Perú, Brasil, pero en realidad era trampa mortal, no había movimiento revolucionario fuerte.

 Los campesinos no apoyaban insurrección armada. El Partido Comunista Boliviano rechazaba estrategia guerrillera y Estados Unidos ya estaba entrenando fuerzas especiales específicamente para combatir. Insurgencias. ¿Por qué Fidel permitió que el chef fuera a Bolivia sabiendo todo esto? Esa pregunta persegiría a historiadores durante décadas porque la respuesta más simple era también la más brut vivo.

 El Che era problema permanente. Muerto en combate heroico sería mártir. UTIL y Bolivia ofrecía probabilidad muy alta de convertir problema en mártir. Noviembre de 1966, un hombre con pasaporte uruguayo a nombre de Adolfo Mena González cruza la frontera boliviana. Barba afeitada, gafas gruesas. Ropa de empresario.

Read More