Posted in

Ali Jamenei: El Ayatolá que Consolidó el Régimen Más Destructivo de Irán

 

Irán es un país donde una mujer puede ir a la cárcel por dejarse ver el pelo en la calle, donde un periodista que escribe algo incómodo aparece detenido al día siguiente, donde el 40% de los jóvenes no tiene trabajo y los que se gradúan de la universidad piensan primero en cómo salir del país antes que en cómo quedarse a construir algo dentro de él, donde la moneda ha perdido el 90% de su valor en 10 años [música] y una familia que era de clase media hace 20 años, hoy no llega a fin de mes, donde salir a protestar por todo eso puede

costarte la vida. Y sin embargo, Irán no siempre fue así. Tiene una de las civilizaciones más antiguas del mundo. Tiene petróleo, [música] gas natural y recursos suficientes para ser uno de los países más prósperos de su región. Tiene universidades, ingenieros, médicos y artistas. tiene una diáspora de millones de personas que salieron del país y triunfaron en todo el mundo, desde Silicon Valley hasta las mejores universidades europeas.

 Tiene, en resumen, todo lo que necesita para ser un país completamente diferente al que es hoy. La pregunta es, ¿cómo llegó hasta aquí? Y la respuesta tiene nombre y apellido. Se llamaba Ali Hamenei y durante 36 años fue el hombre con más poder en Irán, el que tenía la última palabra sobre absolutamente todo. Las leyes, los jueces, los medios de comunicación, el ejército, la economía, la política exterior.

 un poder tan absoluto que ni siquiera los presidentes que salían elegidos en las votaciones podían hacer nada que él no aprobara. Todo pasaba por él, todo dependía de él y todo lo que Irán es hoy, lo bueno y sobre todo lo malo, lleva su firma. El 28 de febrero de 2026, a las 4:47 de la madrugada, Yamenei murió cuando los misiles llegaron a su residencia en Teerán.

 Pero antes de hablar de cómo terminó su historia, hay que entender cómo empezó, porque este hombre no nació siendo lo que fue. Se construyó. Y ese proceso de construcción, esa transformación de un niño humilde de provincia en uno de los gobernantes más destructivos del siglo. Es una historia que merece contarse desde el principio. Nació el 19 de abril [música] de 1939 en Mashhad, una ciudad del noreste de Irán famosa [música] por sus cúpulas doradas y sus peregrinajes religiosos interminables.

Su familia era humilde, ocho hijos, poco dinero, mucha fe. Su padre [música] era clérigo, un hombre tranquilo que creía que la religión y la política debían ir por caminos separados. Lo que su hijo haría décadas después con esa idea sería [música] exactamente lo contrario. Desde pequeño, Alí era serio y disciplinado, con una memoria excelente para los textos religiosos, pero había en él algo que sus seguidores nunca mencionan y que resulta significativo conocer.

 Amaba la poesía, leía novelas de Tolstoy y Víctor Hugo, fumaba. Era un muchacho con curiosidad genuina por el mundo, con sensibilidad, con interés por cosas que iban mucho más allá de los sermones del viernes. Ese [música] muchacho con el tiempo desaparecería completamente y en su lugar quedaría algo muy diferente. [música] En 1958 llegó a com el centro más importante del islam chi en Irán [música] y allí conoció al hombre que cambiaría todo, el ayatolini.

un maestro que hablaba sin miedo, que no le tenía ningún respeto al Sha ni a los norteamericanos que lo apoyaban y que tenía una idea que al joven Jamenei le cayó como una revelación. La religión no era solo un camino hacia Dios, era también una herramienta para tomar el poder y transformar el mundo de arriba a abajo.

Yamenei absorbió esa idea con una intensidad que nunca lo abandonaría. Desde ese momento, la fe y el poder fueron para él la misma cosa. El Sha tenía una policía secreta muy temida que detenía y presionaba duramente a los opositores. Yamenei fue arrestado seis veces, fue sometido a interrogatorios duros durante años.

 Fue enviado al exilio interno lejos de su familia y cada vez que salía, en lugar de asustarse y retroceder, se endurecía más. Aprendió en esas experiencias algo que definiría todo lo que haría después, que el miedo es la herramienta de control más eficaz que existe y que quien la maneja bien puede gobernar durante décadas sin que nadie lo detenga.

Aprendió esa lección tan bien que décadas después la usaría con una precisión brutal contra su propio pueblo. Cuando la revolución islámica triunfó en 1979 y el Sha huyó del país, Yamenei ya era uno de los hombres clave del nuevo sistema. No el más carismático ni el más querido del grupo, [música] pero sí el más paciente, el más calculador y el más dispuesto a hacer exactamente lo que fuera necesario para [música] que el poder se consolidara.

Mientras los demás celebraban la revolución, él ya estaba pensando en los siguientes movimientos. En 1981, alguien intentó matarlo. Una bomba [música] explotó a pocos metros de él en una mezquita de Teerán y perdió la movilidad del brazo derecho para siempre, pero sobrevivió y esa supervivencia se convirtió en su primera gran marca política, el hombre [música] al que no pudieron matar.

En 1989, cuando Yomeini murió, [música] Yamenei ejecutó una maniobra que dejó a todos los expertos religiosos del país [música] con la boca abierta. No tenía los estudios religiosos que la Constitución exigía para ser líder supremo. La solución fue tan simple como escandalosa. Cambiaron la Constitución para que ya no hiciera falta.

 En cuestión de horas, sin debate, sin consulta popular, Jamenei tomó el control absoluto de Irán y lo que hizo con ese control durante los 36 años siguientes es exactamente lo que explica el país que Irán es hoy. Pero lo que muy poca gente sabe, lo que los libros de historia oficial de Irán nunca van a contar, es que antes incluso de tomar el poder formalmente, Camenei [música] ya era parte de un sistema que había cometido uno de los crímenes más grandes y más silenciados de la historia moderna de Oriente Medio. Un crimen que ocurrió

en el verano de 1988, que [música] involucró a miles de personas y que sus familias siguen buscando sin respuesta hasta hoy. Un crimen [música] que el mundo casi no sabe que existió y que es el punto de partida perfecto para entender todo lo que este hombre fue capaz de hacer cuando nadie lo detuvo. Eso es lo que viene ahora.

Antes de hablar de lo que Hamenei hizo durante su mandato como líder supremo, hay que hablar de lo que pasó justo antes de que llegara al poder, porque el episodio más oscuro de toda esta historia ocurrió en 1988, un año antes de que tomara el control. Y aunque [música] técnicamente ocurrió bajo el mando de Yomaini, Camenei no solo lo sabía, era parte del sistema que lo ejecutó.

 Los iraníes que lo vivieron lo llaman simplemente la masacre. El mundo casi no sabe qué ocurrió. En el verano de 1988, mientras la guerra con Irak llegaba a su fin agotador después de 8 años, el régimen iraní tomó una decisión que todavía hoy hace difícil encontrar las palabras [música] correctas para describirla.Muere el ayatola Alí Jamenei, líder supremo de Irán | CNN

Read More