Durante décadas, el príncipe Andrés fue visto como el hijo favorito de la reina Isabel II. El príncipe intocable, el héroe de guerra, el que parecía tener una vida libre sin consecuencias. Mientras otros miembros de la familia eran duramente cuestionados, a Andrew se le perdonaba todo. Sus errores se minimizaban, sus amistades incómodas se ignoraban y sus decisiones se cubrían.
Cuando se casó con Sara Ferguson, el público los adoraba. Los medios hablaban de que traían aire fresco para la monarquía y de un futuro prometedor, pero lo que comenzó como escándalos aislados terminó convirtiéndose en una caída total. Su cercanía con Jeffre Epstein y su incapacidad de romper esa amistad terminó cobrándole muy caro.

Y la acusación de Vegina Yufre marcó un punto de quiebre del que ya no pudo regresar. En un intento de aclarar la situación y contar su versión de los hechos, dio una entrevista a un medio de televisión que terminó siendo desastrosa, porque dejó claro cómo está superdconectado en la realidad y que mientras las cosas funcionen como a él le benefician, lo demás no importa.
Pero esta vez, por primera vez, no pudo esquivar las consecuencias. Esa entrevista lo hundió mucho más y se convirtió en memes, en parodias y es conocida hoy como el ejemplo clásico de cómo no dar una entrevista. Y para que se den una idea, fue idea suya. Incluso una vez que terminaron la entrevista le dijo a todos, “Nos fue muy bien.
” No creía que con contar su versión, aunque las pruebas indicaran que estaba mintiendo, todo el mundo le iba a creer. Pero a pesar de esto, la reina siempre lo protegió. hasta dejaba que la fotografiaran con él en señal de respaldo. Pero el escándalo se volvió tan grande y además, una vez que la reina murió en el 2022 y se quedó su hermano Carlos Io como rey, los privilegios se le acabaron drásticamente.
El 2025 fue uno de sus peores años. Salieron documentos, correos expuestos y el libro de Virginia que lo cambió todo, Nobirl, que a muchos nos deja la sensación de que el caso de Virginia no es solo un episodio aislado, sino que es la punta del iceberg en esta historia tan compleja. Recientemente, el rey le retiró sus títulos.
Ya nada de alteza real, ya nada de reverencias hacia él. Está apartado de la vida pública y no ocupa ningún lugar en la monarquía. Ya no ejerce como príncipe hoy es simplemente Andrew Mbatt Winsor. Pero hay algo que nunca podrá dejar de ser. Una persona profundamente inmadura, acostumbrada a los privilegios que nunca ha sabido enfrentar las consecuencias de sus errores.
Y eso es lo que más molesta de esta historia, porque como alguien que nace en una cuna de oro, que tiene todos los privilegios, tanto materiales como sociales a su alcance, decide hacer el mal. En vez dejar una huella positiva en el mundo, algo que valga la pena, hace todo lo contrario. Por lo que en este video reconstruiremos paso a paso cómo cayó uno de los hombres más protegidos de la monarquía británica y también su esposa Sara Ferguson, quien también fue muy cercana a Jeffre Hstin basado en correos e información que se ha liberado y
quédense hasta el final para saber lo que le ocurrió a su principal acusadora y cómo eso cambia por completo la forma en la que vemos esta historia. Pero antes de continuar estaba pensando que cuando entramos a un sitio web o a una tienda en línea va mucho más allá de una página bonita, porque muchas veces lo difícil no es vender, sino organizar todo lo que viene después.
Y ahí es donde entra Odu, que ODO no es solo un sitio web, sino es una plataforma que te permite gestionar todo tu negocio desde un solo lugar. Ventas, clientes, inventario, facturación, proyectos, contabilidad, todo está conectado y se actualiza en tiempo real. Por ejemplo, aquí hago una tienda en línea y automáticamente el cliente se guarda como contacto, la oportunidad aparece en ventas, el producto sale del inventario y se genera la factura.
Incluso puedes integrar WhatsApp, manejar un punto de venta físico y ver todo desde el mismo sistema. O es ideal si estás empezando un emprendimiento, si ya tienes tu propia empresa o si quieres lanzar un proyecto, evento o tienda sin complicarte la vida con 1000 aplicaciones distintas. Pruebo du hoy mismo con el link que les he dejado en la descripción y olvídate del estrés de la logística.
El favorito de mamá y papá. Para entender cómo Andrés pudo convertirse en esta persona tan problemática, es importante entender el contexto en el que él nació y la forma en la que fue creado. Fue el primer hijo de Isabel ya como reina. Ella asumió la corona en 1952, cuando sus primeros dos hijos ya habían nacido.
Charles tenía cuatro y An tenía dos, pero para ella el transicionar de princesa a reina fue algo muy estresante. Recordemos que ella ni siquiera estaba tan cercana a la línea de sucesión. El rey era su tío Edwardo, pero él decidió abdicar para casarse con Wally Simpson cediéndole la corona a su hermano George VI y padre de Elizabeth en 1936.
Pero murió repentinamente en 1952 y como no tuvo hijos varones, Elizabeth asumió la corona a sus 25 años. Esto fue un gran shock para ella, ya que Isabel no fue criada para ser reina. En medio del duelo de su padre, tuvo que tomar las riendas de la monarquía con un miedo profundo a fallar.
Y para no fallar, lo que hizo fue entregarse a sus responsabilidades. Con sus dos hijos fue bastante fría y ausente porque primero puso el reinado antes que a su propia familia. con reuniones desde temprano, compromisos reales y lo más desgastante, viajes por largos periodos al extranjero. Carlos y Ana crecieron con una madre reina, pero bastante alejada de la maternidad.
Su infancia transcurrió entre niñeras e internados y una sensación constante de que primero estaba la formalidad y luego el afecto. Y seguramente no fue falta de amor, sino que fue la forma en la que una mujer tan joven pudo seguir adelante con tanto peso. Así transcurrieron varios años y como era de esperarse, esto también le trajo problemas en su matrimonio.
Circulaban rumores de frecuentes discusiones y de un príncipe Felipe frustrado por haber quedado en un rol en segundo lugar y en muchos sentidos a la sombra del deber real. Pero el 19 de febrero de 1960 nació Andrés, quien se ha documentado que fue el bebé que la reina vio como una segunda oportunidad de conectar con su maternidad y renovar su matrimonio.
Para este punto ya tenía 8 años de reinado, ya se había adaptado al rol. Carlos ya tenía 12, Ana 10 y era una oportunidad de comenzar de nuevo como familia. Fue al primero al que le pusieron el apellido Man Buten, todo para complacer a Felipe, quien ya tenía tiempo quejándose de que sus primeros dos hijos llevaban solo el apellido Winsor, el apellido de ella, por lo que Andrew fue registrado como Andrew Manhaten Winsor, que desde su nombre representa la reconciliación de sus padres. Isabel quiso compensarlo todo.
Todo el amor, atención y tiempo que no le había dado a sus hijos y lo que ella misma no se había permitido vivir como madre. Durante sus primeros años pasaba largas horas con él. Le enseñó a leer el reloj, el alfabeto, lo bañaba. Por las noches le contaba cuentos antes de dormir y estuvo mucho más presente en su creanza de lo que estuvo con Carlos y Ana juntos.
A los 4 años nació el príncipe Edward y había ocasiones en las que ella misma los llevaba a ambos a la escuela para demostrarles que le importaban y que quería ser una madre cercana. Pero según biógrafos y personas cercanas al ambiente real, su corazón se inclinaba por Andrew. Ella nunca admitió en vida que tuviera un hijo favorito y mucho menos quién era, pero según cuentan, si curioseabas en su cartera, te encontrarías solo una foto de sus cuatro hijos, la del príncipe Andrew.
Y esta predilección no solo venía de su madre, sino de su padre, aunque por razones distintas. Para el príncipe Felipe, Andrés era el que más se parecía a él. Sentía cierto desagrado hacia la personalidad de Carlos al ser tan introvertido, serio, amante de la poesía, poco interesado en los deportes o en la vida militar.
Eso le resultaba aburrido. En cambio, Andrés desde pequeño mostró un carácter fuerte, atlético energético, competitivo y Felipe lo llamaba con orgullo el diablillo y vaya que lo fue. Aunque sí me parece triste que todo este amor y atenciones de sus padres, en vez de forjar en él un carácter empático, lo impulsaran a lograr grandes cosas, tuvo justo el efecto contrario.
Desde pequeño él se supo que era superior a los demás y ya ni mencionar su rol en la monarquía. Porque en ese momento los varones tenían preferencia sobre las hermanas mujeres para la línea de sucesión. No importaba que fuera menor que la hermana, por el simple hecho de ser hombre, estaba delante, por lo que desplazó a Ana y él se quedó como el segundo. Hoy esa ley ya no existe.
Isabel la quitó durante su reinado. Por ejemplo, en los hijos de William, la princesa Charlotte sigue siendo la segunda en la línea a pesar de tener un hermano menor varón. Pero en aquel entonces pues no era así y Andrés lo sabía. Y tal vez eso desde temprana edad le enseñó una visión en la que las mujeres valen menos que los hombres.
Materialmente, como podrán imaginar, lo tuvo absolutamente todo. Los juguetes más costosos, los caprichos más extravagantes. Para que se den una idea, les doy un ejemplo. En su sexto cumpleaños le regalaron un Aston Martin en miniatura, réplica exacta del coche de James Bond en Goldfinger, que fue construido a su medida por más de 4,000 libras, un regalo digno de un príncipe y así creció creyéndose ser alguien muy especial.
Janny Carlos, que era el heredero, se comportaba así. El staff del palacio le tenía miedo porque era un niño arrogante, exigente y grosero con el personal de servicio. Les hacía bromas pesadas a los empleados, a los guardias y hasta su propia madre y a su abuela. Como que disfrutaba ver a los demás incomodarse y nadie podía ponerle un alto, nadie se atrevía a decirle que no.
Este fue el único clip que encontré de él como en acción, que está jugando las luchitas de nieve con su hermano Edward. Y aunque pues parece un simple juego de niños que lo es, pero sí cumple con este patrón de que Andrés no sabe cuándo parar. Pertenece al famoso documental de 1969. Hay un análisis de este caso del psicólogo británico Oliver James, quien explica que el problema no es amar a un hijo, por supuesto, ni quererlo hacer feliz, sino el no ponerle límites que no aprendan a lidiar con la frustración y que no enfrenten consecuencias. Y además dice que en él
se desarrolló apego ansioso, ya que aunque sí tenía el amor y la atención de sus padres, a final de cuentas su madre era la reina y su padre también tenía muchísimos compromisos que tenían que estar fuera por mucho tiempo. Y había momentos en los que le daban todo cuando estaban con él y cuando se iban eso desaparecía, que en un niño puede generar muchísima ansiedad y llevarlo a buscar estímulos constantes para sentirse visto y querido.
Que esto, según Oliver James, puede producir adultos disfuncionales siempre dependiendo de que los hagan sentir bien, no pueden establecer relaciones permanentes y no entienden los límites. En su vida escolar era lo mismo. A Andrés no le gustaba el estudio, le aburría eso de escribir, de leer y además era muy difícil de manejar por los profesores y siempre lo comparaban con Eduardo, que por qué Eduardo podía ser tan tranquilo, estudioso, aplicado y él todo un buelí.
Con sus compañeros era muy difícil la convivencia porque siempre aplicaba el típico, “No sabes quién soy yo más grandecito, dicen que hacía demasiados chistes sexuales, incomodaba a todos y que por eso nadie lo tomaba en serio, le apodaban el Risitas o el gran yo.” que todas estas historias y gran parte de las fuentes de este video pertenecen al libro Entitle, el biógrafo Andrew Loney, quien hizo una investigación exhaustiva tanto del pasado como del presente del príncipe Andrew, e incluyó este pasaje de la princesa Diana, quien lo conoció desde
su infancia y en una entrevista dijo, “Andrew era muy ruidoso y escandaloso. Me dio la impresión de que había algo que lo inquietaba por dentro. No era para mí. Estaba muy contento con pasarse todo el día sentado frente al televisor viendo caricaturas y videos, porque no es alguien que le gusta hacer las cosas.
El príncipe héroe, después de graduarse de la preparatoria en Quartonstone, a sus 18 años decidió seguir los pasos de su padre. Se unió a la Academia Naval de Darkout para formarse como oficial de la Marina Real Británica. Su motivación parecía ser una combinación entre la tradición familiar y también porque estaba en búsqueda de emociones fuertes.
Pronto se especializó como piloto de helicópteros y sus compañeros de esa época sí admiten que quería aprender, que se esforzaba, que se mostraba interesado en las clases, pero también que era bastante complicado tenerlo ahí porque todo giraba alrededor de él. Tenían que protegerlo al ser el segundo en la línea de sucesión.
Y eso a veces complicaba las cosas y él las complicaba aún más porque les pedía a todos que se dirigieran a él como su alteza real y le hicieran reverencias. Pero no solo a él, sino también a su carro. Según Loni, quería que desde que vieran de lejos el carro ya hicieran la reverencia, a lo cual sus compañeros, por supuesto, que se quejaban de cuál era el punto de hacerle reverencia a un simple carro.
Así que, como podrán imaginar, siempre estaba solo. Le resultaba muy difícil hacer amigos y pues con justa razón. A sus 22 años, en 1982, insistió en servir en la guerra de las Malvinas a pesar del grave peligro que eso implicaba. Y así fue durante 74 días. ingreses contra argentinos se enfrentaron en un clima extremo y contrario a lo que muchos pudieran pensar de un príncipe, Andrew no se quedó en una posición cómoda o para tomarse la foto, sino que fue a pelear en serio.
Sirvió como carnada volando su helicóptero para que los misiles argentinos lo persiguieran a él y no se estrellaran contra los barcos británicos. Esto lo hizo sentir muchísimo miedo. Años más tarde contó el terror que sintió cuando vio un proyectil pasar muy cerca de su helicóptero. Por un momento pensé que hasta ahí llegaba todo.
Y guarden ese dato porque será muy importante más adelante en la historia. Y pues, Reino Unido ganó la guerra. Andrés regresó como héroe. La reina le dio una rosa al recibirlo. Él se lo puso en los dientes como señal de victoria en forma juguetona. Y esto reforzaba en sus padres el por qué era su hijo favorito. Para la reina, él no podía equivocarse y para Felipe, un hijo que sí lo representaba.
Imagínense, el ego de Andrés se le fue al cielo. Ahora sí tenía más razones para creerse superior a los demás y también fue el inicio de su alta popularidad y su consolidación como soltero codiciado. Aunque para este momento ya estaba muy enamorado, por primera vez de tantas mujeres con las que había salido casualmente, hubo una que sí lo conquistó y planeaba casarse con ella.
Se trataba de la actriz estadounidense Q Stark, 4 años mayor. Ella tenía 25 y él 21. y se conocieron antes de la guerra. A él le encantaba porque era completamente ajena al mundo de la realeza y lo trataba como un chico normal. Andrés la llevó al palacio. La reina la aceptó inicialmente y por un tiempo dejó ese patrón de fiestero y mujeriego que lo caracterizaba durante su juventud porque tenía una muy mala reputación de mujeriego.

Lo llamaban Randy Andy, que significa como Andy el cachondo. Pero con Q todo eso era parte del pasado. Ella lo esperó durante su tiempo en la guerra. se mantuvieron en contacto siempre apoyándolo. Pero una vez que regresó con toda esta popularidad, también los medios empezaron a indagar quién era esta mujer.
El problema fue una película bastante problemática que había grabado unos años atrás llamada El despertar de Emily. Y la prensa la empezó a llamar injustamente que era una actriz nopur y que pues ya le conocían todo, que qué clase de mujer era esta. una humillación muy fuerte que se convirtió en un riesgo para la imagen de la monarquía y fue la primera vez en la que sus padres le dijeron que no a Andrés.
Se opusieron rotundamente a que siguiera con ella. Así que a pesar de amarla, Andrés terminó la relación. Ni siquiera luchó por estar con ella. como que fue fácil para él la decisión, que si ese amor representaba perder sus privilegios de príncipe, pues primero los privilegios antes que el amor. Hu quedó superdolida, le dolió muchísimo y de hecho hubo rumores que más adelante continuaron con esto, pero ella ganó una demanda a un periódico por haberlo publicado, así que tal vez solo fueron rumores.
Y Andrés inmediatamente regresó al patrón anterior. Fiestas, alcohol, mujeres, pero ahora mucho más intenso que llegó a convertirse en un problema de seguridad para la familia real. Porque según relatan los miembros del staff, Andrew llevaba a una mujer diferente prácticamente todas las noches. Para los guardias esto era una pesadilla porque no sabían quién entraba, quién era y qué riesgos implicaba.
Se lo hicieron saber a la reina para que ella le pusiera un alto, pero ella les contestó que lo dejaran hacer lo que quisiera. Tal vez para Andrés el perder a esta novia fue más doloroso de lo que estaba dispuesto a admitir y esta era la forma de anestesiarlo, pero también es un reflejo de su profunda inmadurez emocional y fue en esta etapa de desenfreno cuando comenzó su larga y problemática amistad con Gilane Maxwell.
Según lo cuenta Loney en su libro, ambos conectaron muy bien porque les gustaba mucho hablar y todo lo que tuviera que ver con la vida íntima. Ya saben que se hicieron superamigos, que iba cada rato a verlo al palacio y los guardias ya ni le preguntaban nada al llegar porque ya sabían que era de las mejores amigas de Andrew.
Aunque no dice que fueron pareja romántica, es un poco ambigua la descripción de su amistad en esos primeros años, pero más adelante ella terminaría siendo el vínculo entre el príncipe Andrew y Jeffre Epstein. Matrimonio. Sara y Andrés se conocían superficialmente desde la niñez. Por ejemplo, existe esta foto de 1970 tomada 16 años antes de su boda, pero quien realmente la hizo de Cupido para que se conocieran fue Diana, la princesa de Gales, quien en ese momento ya era esposa de Carlos y seguía siendo muy amiga de Sara. Pensó que ellos harían
muy buena pareja e invitó a Sara a una fiesta en Winswor en 1985. Andrés quedó cautivado por esta pelirroja carismática y a ella también le pareció muy guapo. Desde el inicio se mostraron superenamorados, siempre riéndose y como muy relajados, muy alejados de la típica rigidez de la monarquía y hacían mucho contraste con la pareja de Carlos y Diana porque ellos siempre se veían más serios, más distantes y Andrés y Sara parecía que siempre se la pasaban muy bien.
La prensa desde un inicio los amaba. Los llamaban los príncipes de la eterna sonrisa porque en todas sus apariciones, ya fuera en eventos formales o más deportivos, siempre se estaban riendo. La reina y el príncipe Felipe vieron a Sara con muy buenos ojos, ya que pertenecía a una familia aristocrática. Y tras meses de noviazgo intenso, Andrés tomó la decisión de pedirle matrimonio.
Le dio un anillote digno de su futura esposa y se casaron en 1986. La reina les otorgó los títulos de duque y duquesa de York y el público estaba fascinado. Que un momento que se volvió icónico de esa celebración es cuando estaban en el balcón. La gente empieza a gritar beso, beso y ellos juegan a que no escuchan y la gente gritando y terminan besándose a pesar de que les dijeron que no lo hicieran.
Se fueron de luna de miel a las islas Azores, pero en cuanto regresaron y tuvieron que adaptarse a la vida cotidiana, también el cuento de hadas comenzó a terminar. Sara arrastraba muchísimos problemas emocionales desde antes del matrimonio, que aunque venía de un ambiente con mucho dinero, también era muy carente en lo afectivo.
Su padre, Ronald Ferguson, fue un esposo ausente, fiestero, jugador, infiel y su madre, sus embarrantes, era profundamente infeliz en ese matrimonio. hasta que llegó un punto en el que no pudo más, se enamoró de otro hombre y se fue con él a vivir a Argentina, abandonando a sus hijos y a su esposo, con el pretexto de que dejaba a sus hijos para no interrumpir su educación cuando Sara apenas tenía 12 años.
Esto fue devastador para ella y su padre lo que hizo fue enviarlos a internados, lo cual aumentó esta sensación de abandono y soledad que ya tenía y además cargaba con una culpa de su infancia porque en una ocasión que hizo enojar a su madre, ella perdió al bebé que estaba esperando y para Sara ella fue la responsable, dijo años después.
Me sentí incapaz de ser amada. Pensé que no valía lo suficiente para que mi madre se quedara. Para sobrellevar este dolor, Sara encontró refugio en la comida. lo hacía como consuelo para no pensar en nada más. Decía literalmente que se comía sus emociones, un problema que la acompañaría durante toda su vida y también moldeó su personalidad para ser la más ruidosa, la más chistosa, como una forma de no sentirse invisible, dicho por ella misma.
Con este matrimonio con el príncipe Andrew, Sara pensó que había encontrado la felicidad, pero no se imaginaba que iba a estar prácticamente sola porque la mayoría del tiempo él la pasaba en sus asignaciones militares. Fuentes indican que de los 365 días del año, Andrew pasaba solo 40 en casa.
Ella dijo, “Pasé mi primer embarazo sola.” Cuando nació Beatriz, Andrew estuvo 10 días con nosotras y luego tuvo que partir de nuevo. Si me veían llorar, me decían, “Crece y afronta la realidad.” Tampoco ayudaba el carácter de él, que aunque Sara también era aristócrata, había tenido una vida mucho más normal que la de un príncipe entre privilegios.
Y le molestaba mucho como a Andrew no le interesaba ninguna tarea del hogar, no quería compartir ninguna responsabilidad básica y las discusiones empezaron a escalar. Se empezaron a gritar, a insultarse verbalmente y cuando Sara lo intentaba hablar con la reina, ella rápido desviaba la conversación hacia sus perros, hacia sus caballos, como que no le gustaba que alguien le dijera que su hijo no era perfecto.
Y creo que en un inicio Andrew quiso a Sara porque lo hace sentir bien. Se divertían relajados, pero una vez que ella lo necesitó emocionalmente con la maternidad, que se acabó esa etapa de enamoramiento, él se alejó, le empezó a ser infiel. Según el autor Loney, estuvo con más de una docena de mujeres solo el primer año de casado, cositas que el palacio sabía esconder muy bien.
Con el paso de los años, la brecha entre ellos se fue ampliando, que aunque de cara al público todo se veía bien, por dentro las cosas eran muy distintas, pero aún así decidieron tener una segunda hija en 1990, la princesa Eugenia, creyendo equivocadamente que esto podría mejorar su matrimonio.
Pero no, no solamente no lo mejoró, sino que empeoró. Con dos bebés en casa y sola la mayor parte del tiempo, emocionalmente agotada, los conflictos se volvieron cada vez más intensos y Sara, además de la comida, también empezó a desarrollar un comportamiento bastante descontrolado con las compras. Creo que lo vio como una especie de desahogo, algo así como si nadie me hace caso, si a nadie le importo, bueno, pues yo al menos me cobro y me compro lo que yo quiera.
Y por muy de la monarquía y duques que eran, tampoco tenían el dinero ilimitado, Andrew ganaba entre 200 y 300,000 libras al año, que aunque sí es muchísimo dinero, tampoco es tanto como para llevar un estilo de vida tan alto cuando Andrew ya era super gastador y su esposa también, pues los gastos comenzaron a rebasarlos.
Sara se excedía con ropas, zapatos, joyas, todoñador y muchísimos más lujos que cuando se acababa el efectivo lo que hacía era ir a pedir préstamos y como ella era la duquesa de York, pues fácilmente le prestaban. Pero cada préstamo era superior al anterior y cada vez seía más grande, como una bola de nieve que la propia reina terminó interviniendo y diciéndoles que mejor se separaran.
Antes de que esto se volviera un gran escándalo, por lo que en 1992 se hizo un comunicado de que ya no estarían juntos como pareja, pero sí convivirían en los mismos espacios por la crianza de sus hijas. Y ellos han sido una pareja superrara que la mayor parte del tiempo después de su divorcio han vivido en la misma casa juntos, pero no revueltos como dice el dicho.
Supuestamente ellos dicen que solamente son grandes amigos. Y muy poco después de esta separación Sara fue fotografiada con su nueva pareja. el financiero estadounidense John Bryan en el sur de Francia y las imágenes eran muy comprometedoras que ya se imaginarán el escándalo que representaron. Y es que el mundo lo vio como una infidelidad porque a pesar de que ya estaban separados y de que el primero en ser infiel había sido Andrew, pues las fotos no podían mentir porque seguían legalmente casados y todo el mundo culpó a Sara. Andrew quedó
protegido por el palacio y Sara completamente expuesta, no solo por estas fotos, sino todo su comportamiento de gasto, su personalidad y hasta su cuerpo. La empezaron a llamar la duquesa del puerco, Dutches of Pork, un apodo que después dijo que le resultó muy humillante, ya que era un problema con el que cargaba.
Finalmente, en 1996, quedaron divorciados por lo legal, pero su historia juntos está muy lejos de terminar. El príncipe sin rol. Y así como lo hizo cuando su noviazgo con la actriz terminó, ahora divorciado y con 36 años, regresó a la vida fiestera y de relaciones casuales. En 1999 se le vinculó con la socialite Lady Victoria Hervy y también se le vio acompañado de múltiples modelos y actrices en eventos sociales, alimentando esta etiqueta del príncipe fiestero, pero se beneficiaba de que la prensa no lo cuestionaba. Lo veían como
un padre soltero, divorciado, oficial naval, con todo el derecho de divertirse, pero a la vez estaba perdiendo su identidad. Ya no era el veañero de inicios de los 80s y el palacio ya no quería que se siguiera arriesgando en operaciones de combate, por lo que lo ascendieron a comandante. Pero esto significó menos responsabilidades, más tiempo en Londres, más tiempo para pasarla en fiestas y mucha disciplina.
Y fue como volvió a conectar con su amiga Kilane Maxwell, quien ya se movía en estos ambientes de élite y de excesos. Ahora sí le presentó a su novio, el misterioso financiero Jeffre Epstein. Rápidamente conectaron, se volvieron superamigos. Es como si los estilos de vida, ya saben a lo que me refiero, de los tres encajaron perfectamente.
Y por lo que se ha documentado, Andrew era muy fácil de manipular. De hecho, en el libro entitled, el autor lo llama un labrador humano, porque los labradores son esos perritos como más inocentes, que no detectan tanto el peligro, que ellos siempre andan buscando atención, son muy sociables y como que no huelen tanto las intenciones de los demás.
Pero creo que este autor debería pedirles disculpas a los labradores por compararlos con este señor, aunque obviamente es solo una metáfora. Entonces, Guilen y Jeffrey supieron cómo llegarle, organizándole cenas, adulándolo, haciéndolo sentir importante, paseos en el Lolita Express y le presentaron mujeres como a Cristina Drunshwold, quien fue una de las socias de Jeffre Epstein y hasta lo defendió cuando vinieron las acusaciones.
Por ejemplo, aquí esta foto fue tomada en el club Maralago de Donald Trump y también le presentaron a Ana Malova de 27 años, quien fue Miss Rusia en 1998 y se reportó que era amiga cercana de Donald Trump. Y Andrés era muy recíproco con estas atenciones. Los invitó al moral a la residencia privada de su madre en Escocia.
Esta foto famosa de Jeffrey Gilane es tomada precisamente ahí, donde también existe esta otra foto de la reina en ese mismo lugar porque pues era solamente reservado para el círculo más íntimo de la familia. Esta foto es de una ocasión en la que solitos fueron Andrew y Ley a desayunar en Nueva York y después la reina organizó una fiesta por el cumpleaños 40 de Andrew, donde invitó a Guilane y a Jeffre.
Y en diciembre de este mismo año 2000 ahora fue Jeffrey el que le organizó la fiesta de cumpleaños a Guilane un fin de semana de cacería. Y esta amistad con el príncipe Andrés a Jeffrey lo validó mucho más. le abrió las puertas a tratar ahora con diplomáticos, con embajadores, con otros monarcas y principalmente le daba prestigio y cancelaba cualquier sospecha.
Y Andrés también se empezó a mover en sus círculos. Por ejemplo, esta foto es tomada ahí en Palm Beach en el Club Maralago de Donald Trump en febrero del 2002. Ya para el año 2000 su carrera militar estaba prácticamente estancada y tampoco tenía un lugar muy claro dentro de la corona porque ya no era el segundo, sino en la línea de sucesión primero estaban los hijos de Carlos y no había nada que él pudiera hacer al respecto y pareciera que estaba atravesando una especie de crisis de la mediana edad porque ya había hecho todo lo que se esperaba de él. ya había ido a
la guerra, ya había ganado, ya había sido comandante, ya se había casado, ya había tenido hijos, había fracasado en su matrimonio. Tanta fiesta y tanta indisciplina lo llevaron a salir de la Marina en el 2001 y su madre como premio de consolación, se puede decir, le dio el puesto de representante comercial del Reino Unido, un rol como para tenerlo ocupado, donde veía a empresarios, inversionistas, financieros de alto nivel.
tenía que viajar mucho, pero fue lo mismo que lo unió más a Jeffre Epsin. Cruza la línea. Este fue el periodo en el que Andrew comenzó a visitar las propiedades de Epin con muchísima más frecuencia. Según el autor Loney, para Andrew esto era completamente normalizado. Hasta viajaba con artículos relacionados con esto y era como si él estuviera reconectando con su juventud porque hasta cambió la forma en la que se vestía de una forma más juvenil. con blazers y Jeans.
En marzo del 2001, según su relato, Jeffrey le pagó un viaje por Europa a Virginia Roberts, quien después fue conocida con Virginia Yfre para que conociera a un personaje importante que terminó siendo el príncipe Andrew. Ella nació en 1983 y su adolescencia estuvo marcada de situaciones superdfíciles. Vivió brevemente en la calle a los 14 años y después entró a una situación de vulnerabilidad extrema.
Y aunque tiempo después logró reunirse con su padre, quien trabajaba en el mantenimiento del club Maralagua de Donald Trump, ahí ella consiguió trabajo como asistente de spa y fue como conoció a Guilane Maxwell, quien la llevó a trabajar para ella y Jeffre Epstein. Pero el trabajo pues no era lo que Virginia esperaba, pero se quedó por muchas razones por lo que le había pasado anteriormente, por necesidad económica y por la normalización de ese ambiente.
Esta reunión con el príncipe fue en la residencia de Guilén en Londres y existe esta prueba de que sí sucedieron las cosas, una foto que estuvo oculta por muchos años, pero que después se convirtió en la evidencia más grande en contra de él, que si lo pensamos en el contexto del 2001 es muy muy diferente al contexto actual.
En ese momento no existía ese factor de viralidad de que voy a subir la foto y rápido lo van a ver en todo el mundo. Virginia les dijo que si por favor le tomaban la foto para enseñársela a su madre y decirle que había conocido a un príncipe en un contexto en el que se suponía que no saldría de ahí. Creo que Andrés nunca se imaginó los alcances que iba a tener esta foto, que fue tomada por Jeffrein, por cierto.
Y aunque solamente existe esa foto, Virginia declaró en documentos judiciales que sucedió dos veces más en otras propiedades de Epstein. Y en el 2022 salió a la luz el tipo de mensajes que Andrew se mandaba con Gilin por correo, por ejemplo, este de agosto del 2001, donde él le pregunta si le ha encontrado nuevos amigos inapropiados, que eso fue después de marzo lo que nos hace pensar que no fue solamente un caso.
Y el año siguiente, en el 2002, Andrés recibió a Guilane y al actor Kevin Spacy en un recorrido por el palacio de Buckingham y ellos hasta se tomaron estas fotos en los tronos del príncipe Felipe y la reina Isabel Segunda. Y por varios años esta amistad se mantuvo igual, muy cercanos, todo iba bien, entre comillas. Y aunque muchos funcionarios se han quejado de cómo era Andrew en las visitas de negocios donde representaba Reino Unido, que era superarrogante, grosero, que siempre exigía reverencias y además que no le gustaba leer los documentos de las
reuniones, como que eso le parecía muy aburrido. A él le gustaba que le organizaran fiestas, pero como sí atrajo un par de inversiones, pues la reina estaba muy contenta y orgullosa de él, sin importarle el gasto, porque The Guardian hizo este artículo donde dicen todo el dinero que se gastaba, que no todo, pero mucho sí venía de los impuestos de los británicos, pero el palacio se hacía de oídos sordos y Andrew pensaba que nada iba a pasarle.
El otro problema de Andrés, su ex. Después del divorcio, Sara Ferguson perdió todo el respaldo de la monarquía. Aunque seguían medio aceptándola por sus hijas y mantenía el título de duquesa de York, ya no tenía asignaciones públicas y la pensión de $22,000 que le quedó, pues no le alcanzaba con el nivel de vida que se daba porque empezó a gastar mucho más ahora como mujer divorciada.
El autor señala esta lista que me impresionó. Encargaba zapatos hechos a su medida de una firma suiza de lujo. Recibía masajes diarios en el palacio de Buckingham como parte de su rutina de bienestar personal. Gastaba sumas considerables en moda, especialmente ropa diseñador y de alta costura. realizaba viajes al extranjero, muchos de ellos acompañada de sus amigos, que pues a los amigos le invitaba todo.
Restaurantes caros, cenas caras, tratamientos faciales, cuidado del cabello y otros servicios personales constantes. Tenía un esquema de belleza y bienestar donde incluía manicura, pedicura, peluquería, etcétera. Y Sara intentó reinventarse, como se volvió famosa, pues lanzó libros tanto autobiográficos como de literatura infantil, apariciones en televisión, comerciales, reality shows en Estados Unidos, ser la imagen de varias marcas, conferencias motivacionales y su ingreso más importante es que fue la embajadora
del programa Weight Watchers para el control de peso, algo que no está de acuerdo con la monarquía porque se supone que los miembros de la familia real no pueden sacar provecho de su imagen y ella deliberadamente haciendo todo esto, que algunos de estos proyectos sí funcionaron, pero solo por un tiempo la mayoría fracasaron rotundamente y su situación económica no hacía más que empeorar que se estaba hundiendo en deudas.

En el 2005, una madre reportó a Jeffrey con la policía de Palm Beach, lo que desató una investigación formal. Hasta las autoridades fueron a catearle su casa y se estaba armando un caso bastante fuerte en su contra. Y en medio de todo esto, en julio del 2006, la hija Beatriz de Andrés y Sara cumplió 18 años. Lo organizaron una fiesta con temática victoriana en el palacio de Winsor y entre los invitados estaban Gilane Maxwell, Jeffre Epstein y hasta Harvey Weinstein.
Si nos ponemos a pensar es bastante sospechoso que Andrew haya decidido invitar a Jeffrey a esta fiesta, ya que estaba en medio de la investigación y parecería como un respaldo, como apoyarlo a pesar de la situación tan delicada en la que estaba. Aunque Andrew ha sostenido que él no tenía ni idea de esta investigación, lo cual es muy difícil de creer porque ya le habían cateado su casa y que nadie de su equipo le dijo al príncipe que estaba pasando esto en los Estados Unidos y además que haya sido el cumpleaños número 18 de Beatriz. es una edad
bastante inapropiada, digamos, para todo este contexto. Y es aún más grave porque solamente ocho días después de esa fiesta es cuando Jeffrey fue arrestado por estas graves acusaciones. Ahí Jeffrey solo pagó una fianza y se fue a su casa, pero como las tensiones estaban tan fuertes, él accedió a declararse culpable, pero con un acuerdo muy sencillo donde tendría que estar en la cárcel, pero solamente 12 horas.
tenía permiso de salir a trabajar, entre otras comodidades. Y esto coincide con el colapso económico de Sarah Ferguson. A los que le debía andaban atrás de ella y ella misma aceptó que por su orgullo no se declaraba en bancarrota. Y es que como una duquesa se va a declarar en banca rota.
Y fue cuando le pidió ayuda a su exesposo Andrés y Andrés le pidió ayuda económica a Jeffrein. La cifra que se conoce que Jeffrey le dio a Sara son 15,000 libras para ayudarla a salir de sus deudas, pero es gravísimo que hayan aceptado este dinero mientras Jeffrey estaba en la cárcel y con la naturaleza de cargos que tenía.
Y de hecho, una vez que salió de la cárcel, Jeffre le comentó a su abogado por tweet que Sara llevó a sus hijas para celebrar su salida de la cárcel. Sara fue la primera en celebrar mi liberación acompañada de sus dos hijas, pero que se quedaron afuera nada más. Aunque una fuente cercana a Sara ha negado que ellas recuerden esta visita.
Y lo que me llama mucho la atención aquí es que dice, “No recuerdan la visita, pero no dicen nada de que no pasó.” Pero de ser verdad, imagínense el tipo de mensaje que manda, que después de lo que había sido acusado Epstein, ella lleve a sus hijas a verlo. Y también sus hijas, no sé si las dos es solo una, pero hay fotos de ellas con Diri.
Y es que Di, al igual que Epstein, les gustaba mucho el tomarse fotos con celebridades y personalidades importantes como mínimo para elevarse y minimizar cualquier sospecha. Y este 2025 salió a la luz un correo de Sara para Jeffrey en el 2010 donde explícitamente le pide dinero. Dice, “¿Habría alguna posibilidad de que me prestara 50 o $100,000 para cubrir unas facturas pequeñas que ya me están rebasando? Tenía que preguntarlo.
Me sorprende mucho el lenguaje que usa, así supercual, como si fuera algo normal el pedirle dinero a este hombre. Y es que en el 2010 Sara estaba dispuesta a todo con tal de conseguir dinero, porque coincide con uno de los escándalos más grandes de su vida, donde la captaron en video aceptando dinero de un medio, con tal de venderles información y cercanía al príncipe Andrés.
Les estaba pidiendo 500,000 libras y hasta hace el gesto con la mano de Dame dinero y en ese video recibió 40,000 libras en efectivo. Y saben, en un principio sentí mucha empatía por Sara por ser una niña con una infancia tan difícil que se casó enamorada y terminó sufriendo en su matrimonio, abandono emocional, la presión de la prensa, las críticas sobre su cuerpo, su refugio en la comida y hasta llegué a entender sus comportamientos de compras impulsivas en un inicio, pero fue tomando decisión irresponsable tras decisión irresponsable que es imposible empatizar
con ella. hasta consintió que su hija estuviera con un chico mucho mayor que ella, Paolo Liuso, y que además tenía acusaciones muy graves en los Estados Unidos, pero ella lo defendía, hasta lo llamaba su hijo. Y ahora este involucramiento con Neptin, todo por dinero, de verdad que es una mujer con comportamientos bastante reprobables.
Y hay una cosa que pasó que es bastante curiosa porque en el 2011 salió la luz el préstamo que le hizo Epstein de las 15,000 libras en el 2008 y ella superarrepentida supuestamente le dio una entrevista a Einen Standard y eso fue un super error que nunca más tendría algo que ver con Jeffrey Epstein, que Epstein era esto y esto y aquello, ya se imaginarán, y le pidió perdón a las víctimas, que de verdad cualquiera creería que está hablando sinceramente.
Pero recientemente también salió la luz los correos de ese entonces. El vocero James Henderson dijo que Epstein al ver la entrevista se supermolestó, que le hizo una llamada a Sara y le hizo una amenaza tipo Hannibal Lecter, que tenía que retractarse públicamente de lo que había dicho o que si no él los iba a hundir a ella y a su familia.
Y Sara da un giro de 180 gr porque ahora lo llamó en ese correo. Tú eres mi amigo, inquebrantable, generoso y supremo. Humildemente te pido perdón por haberte criticado en público. Y todavía le dice que le aconsejaron que dijera eso, pero que ella no lo siente. Me aconsejaron en términos inequívocos que no tuviera nada que ver contigo, ni te hablara o escribiera.
Si lo hacía, causaría más problemas para ti, el príncipe Andrés y para mí, declarando toda su lealtad a Jeffre Epstein. Y el autor Loni dice que se mantuvieron en contacto por 5 años más y que Sara sí visitó la isla. Aunque de esto ya no hay reportes oficiales, lo que sí hay es que en la libreta negra de contactos que salió en el juicio de Guillen Maxwell, había un montón de números para contactar rápido a Sarah Ferguson, 18 números para ser exactos y 16 al príncipe Andrés.
Y ella también aparece en los registros de vuelos de Lolita Express, aunque no hay nada comprobado y el visitar la isla o el subirte al avión o que tengan tu número no te hace una culpable de nada, pero sí deja claro esa cercanía que tuvieron por mucho tiempo. Y tras exponerse estos correos tan reveladores, varias organizaciones de caridad con las que estaba vinculada rompieron toda relación con ella.
también cancelaron su aparición en eventos públicos y el palacio no ha dado ninguna declaración al respecto. No ha enfrentado ninguna consecuencia legal, pero la limpieza de imagen que estaba intentando en los últimos años se vino completamente abajo. En cierta forma, aunque no se haga justicia, al menos sí le está juzgando la opinión pública.
El hundimiento de un príncipe. El 6 de diciembre del 2010 se hizo un escándalo mundial porque el príncipe Andrés fue fotografiado caminando como si nada en Central Park con Jeffre Epstein. Todo esto después de que Jeffre había sido condenado, había salido de la cárcel y él todavía era el representante comercial del Reino Unido.
Rápidamente, tanto los medios como el público en general se empezaron a cuestionar, ¿qué hace el príncipe Andrés con Jeffrey Epstein? ¿Por qué siguen siendo amigos y qué imagen manda esto sobre la monarquía británica? Y todo empezó a empeorar porque a raíz de estas fotos salió más información que no se trata solo de un simple paseo en un parque, sino que Andrew había estado hospedado por varios días en la mansión de Manhattan de Epstein, que él le había organizado una cena y todavía sale este video donde se ve salir a Jeffre Epstein de su mansión
y luego se ve al príncipe Andrés saludando desde la puerta sin tal vergüenza. Pero me parece que es un como no supo qué hacer y pues mejor saludó. Hasta el parlamento británico se quejó con la reina de por qué su hijo seguía manteniendo ese puesto, pero la reina hizo como si nada pasaba y todavía pasaron 7 meses donde la presión seguía aumentando hasta julio del 2011, donde por fin fue retirado de su cargo.
hicieron un comunicado respaldando personalmente Andrés porque dice que aunque ya no servirá en este puesto del comercio, ligado al gobierno, sí lo tendrá como miembro de la familia real, apoyando iniciativas para este propósito. Y por un tiempo sí se calmaron las cosas. Creo que tanto Jeffre como Guilane y el príncipe Andrew pensaron que ya no iba a pasar nada.
Se acabó el 2011, 2012, 2013, 2014. No hay evidencia de que se hayan reunido en este tiempo, pero en el 2015 sucedió algo que lo cambió todo. Virginia Joffrey presentó una demanda en contra de Gilen Maxwell en los Estados Unidos, donde también mencionaba lo sucedido con Andrew. Él por supuesto que lo negó absolutamente todo, lo cual no me sorprende, pero lo que sí ya me parece demasiado es lo que hizo el palacio, la reina específicamente, que ellos hicieron un comunicado apoyando a Andrew diciendo que las acusaciones de Virginia
no eran verdad y esto enoja muchísimo porque aunque está bien el beneficio de la duda y toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, pues eso es lo que debieron de haber dicho. creemos en la inocencia de Andrés, pero que se lleven toda la investigación, se vaya a juicio, se haga lo que se tenga que hacer y si es culpable pues que se atengan las consecuencias, que es lo que molesta también con muchos políticos, me vino a la mente que hay una defensa incondicional hacia muchos políticos acusados de cosas graves y los partidos
lo que hacen son defenderlos a ciegas y ni siquiera da la oportunidad de que se arrojen los resultados de la investigación que ni siquiera se llevan a cabo, como en este caso. tampoco se llevaron a cabo con estos comunicados tan contundentes negando los hechos, pues lograron que se aplacara el caso y Andrés intentó reinventarse creando una especie como de Shark Tank, pero no era un programa de televisión.
se llamaba Pichad Palace, donde empresarios iban como a pichear sus negocios para obtener financiamiento. Y ahí el tiburón se puede decir que era el príncipe Andrés porque él era el que tomaba todas las decisiones. Así pasó 2016, 2017, 2018. Creo que otra vez los tres grandes involucrados creían que no iba a pasar nada, pero en el 19 fue cuando las cosas se pusieron verdaderamente color de hormiga con el arresto de Epstein y después su muerte misteriosa.
Y como dejó una gran sensación de injusticia, pues todos voltearon a ver a Guilén Maxwell, pero ella estaba desaparecida, no se sabía dónde estaba, así que el único a voltear a ver era el príncipe Andrés. Él se dijo horrorizado por lo que la gente estaba creyendo de él y la reina otra vez lo defendió. El 11 de agosto, solamente un día después de la muerte de Eftin, fueron fotografiados él a un lado de ella yendo a misa como si nada.
A misa, que desde mi opinión esta foto no fue casualidad, sino fue un rotundo mensaje de apoyo a su hijo a pesar de todo el torbellino en el que estaba envuelto. Pero la presión era grandísima. Todos los días estaban estos cuestionamientos. Andrés no podía salir y prefirió el dar la cara. pensó que dando una entrevista, contando su versión de los hechos, pues todo el mundo le iba a creer.
Así que recibió en el Palacio de Buckingham al equipo de News Night con Emily Mightle, quien le iba a hacer la entrevista y cuentan que él estaba superrelajado, siempre sonriendo, haciendo bromas y hasta les dio un tour por el palacio como queriendo quedar bien con ellos, pero ellos estaban muy confundidos de la naturaleza de la entrevista que le iban a hacer y la actitud como si fueran a hablar de fútbol que tenía él.
Se llevó a cabo en noviembre de 2019 a los 3 meses de la muerte de Etstein. Y resumiéndoles un poco, las partes más interesantes es que Andrew niega completamente el haber conocido a Virginia Yfrey. Dice que no se acuerda para nada ni se acuerda de esa foto, que aunque reconoce que sí es él, que él nunca ha subido al piso de arriba de la casa de Gilen Maxwell y que a lo mejor fue una foto manipulada porque esa no es su mano.
Emily le pregunta que si qué hizo ese día de la acusación y él le contesta con algo bastante específico. Le dice que estaba comiendo pizza express con su hija, algo que había pasado como 18 años atrás y él tenía en la memoria exactamente qué comió ese día. Un argumento que se volvió ridículo es que dijo que él no sudaba porque eran parte de las cosas que había dijo Virginia.
Y es que recordemos su tiempo en la guerra y el haber vivido tanta adrenalina, dijo que eso le impidió sudar por muchos años. Pero hay fotos de él entonces donde sí suda y además los médicos dicen que no existe tal cosa. Y además algo que pasó en 1982, todavía en el 2001 no puede sudar si suena muy muy difícil de creer.
Pero, ¿saben lo que a mí me impactó más de esta entrevista? No fue tanto que mintiera, porque eso pues ya te lo esperas. Pero lo que sí me sorprendió es que defendiera su amistad con Jeffre Estein y dijera que no se arrepentía de haber sido su amigo, que por medio de él conoció a personas muy valiosas y que eso hizo que todo valiera la pena cuando no se ponía a pensar en el tipo de acusaciones y la calidad de Jeffre Hstein, mientras él haya sacado provecho de esa amistad, pues que el mundo ruede.
Y fue super indignante cómo quiso justificar el viaje del 2010 donde fue fotografiado en Central Park. dijo que pues fue porque él era un hombre muy honorable y tenía que romper la amistad de Estin en persona. Y Emily le pregunta, “Pero para romper la amistad tuviste que pasar varios días ahí, el cenar con él, el estar en todo ese ambiente.
” Y él dice, “Pues sí, porque soy un hombre muy honorable. Y su mentira se evidenció aún más este 2025 porque salieron correos del 2011, meses después de que él había viajado supuestamente para cancelar la amistad, donde le dice a Jeffrey que cuente con él porque we are in this together, estamos juntos en esto. para que vean que su implicación parece ser mucho más allá de Virginia.
Y también le dice, “Sigamos en contacto y pronto volveremos a jugar.” Wow. Sí, parece que es peor de lo que pensé este hombre, porque ya como le mandaba estos mensajes, después de todo, pues pareciría hasta el tercero del equipo. Y como el humano labrador que es, pues él no entendió que esa entrevista le iba a traer graves problemas y cuando se hizo pública ya ni su mamá lo pudo ayudar.
Tuvieron que retirarlo de sus funciones reales porque ya era demasiado el daño que le estaba haciendo la imagen de la monarquía. Pero no fue un corte definitivo, porque en el comunicado dejaron claro que él seguía siendo duque de Yorgen y quien sí lo defendió públicamente es su esposa Sara Ferguson, quien lo llamó un hombre honorable, un buen padre y una persona con integridad, con tal de restarle gravedad al asunto.
En el 2021, Virginia presentó una demanda civil en contra del príncipe Andrew, Nueva York. Ahora sí iba en contra de él directamente, pero en ese momento no solamente su equipo y él negaron todas las acusaciones, sino que hicieron algo bastante bajo, que fue que investigaron toda la vida de Virginia Yufre para ver que le sacaban y poderla desacreditar, que lo que quería era fama, que lo que quería era dinero, que tenía una vida problemática y que por eso no estaba bien como para hacer esas acusaciones que estaba mintiendo, etcétera, etcétera, como una campaña
desprestigio en su contra. Se sabe que hasta investigaron sus datos privados para ver si tenía algunos antecedentes problemáticos, pero afortunadamente nada funcionó y la demanda procedió. Y como el ir a juicio le iba a costar demasiado públicamente, no solo al príncipe sino a su madre, toda la monarquía y las monarquías del mundo, pues mejor llegaron a un acuerdo extrajudicial.
La cifra que le pagaron a Virginia no se hizo pública oficialmente, pero varios medios han reportado que fueron entre 10 y 12,000ones de libras esterlinas y el dinero, varios reportes coinciden que viene directamente de la reina Isabel Segund porque Andrés no tenía ingresos en ese momento.
Al parecer vendieron propiedades para poder juntar este dinero. Mientras la reina vivió, además de estar protegido, también mantuvo su lugar en la familia. Por ejemplo, en el fallecimiento del príncipe Felipe, Andrés estuvo ahí. y también en el Memorial en el 2022 donde caminó junto a su madre. Pero una vez que falleció la reina, su hermano sí lo hizo pagar más consecuencias.
Por ejemplo, no le permitió el vestir su uniforme militar en el funeral de ella. Tuvo que estar vestido como civil. Pero el rey Carlos y William están en una situación complicada con Andrés porque no pueden dejarlo a su suerte completamente porque seguramente no quieren que suceda otra situación como el príncipe Harry donde empieza a hablar de más y hace negocios, contratos con Netflix, libros y demás para exponer a la familia real, por lo que seguramente lo van a seguir manteniendo de alguna forma, aunque ya no con los lujos, aunque ya no se tomen
fotos con él ni nada, pero creo que sí están destin destinados a soportarlo. Virginia Yufre fue una luchadora, un ejemplo para muchísimas víctimas y creo que es la heroína en todo este caso, porque gracias a ella la poca justicia que se ha obtenido viene porque ella habló, porque ella buscó la forma de ser escuchada a pesar de tantas desacreditaciones y seguramente amenazas que recibió.
En el último viaje que le pagó Epstein conoció al que después se convirtió en su esposo, Robert Joffre, quien la ayudó a escapar. Se fueron a Australia a vivir juntos. Allá se casaron, tuvieron hijos y él le dio el apoyo y la comprensión necesaria para buscar justicia. Pero con el tiempo su vida con él se fue complicando, que atravesaba por un proceso de divorcio y una larga batalla por la custodia de sus hijos.
Y además sufrió un grave accidente automovilístico que la dejó dañada de su salud. Y en abril de 2025 su familia comunicó que se había Por supuesto que han surgido teorías alrededor de esto, tanto del accidente como de lo que terminó pasando. Y aunque la familia y las autoridades australianas respaldan la versión oficial, hay una persona que lo duda completamente, su padre Sky Roberts.
Él expresó públicamente sus dudas y en una entrevista para la televisión dijo, “No hay manera de que ella se haya hecho eso. alguien llegó hasta ella. Y aunque entiendo que es válido tener dudas y que exige que se esclarezca todo, también él fue una persona que descuidó muchísimo a su hija y que no estuvo con ella en los momentos que más lo necesitaba, por lo que él, la verdad no me parece una persona confiable en este caso.
Pero también la abogada de Virginia en Australia, Carry Lauden, dijo que estaba muy desconcertada lo que había sucedido y que tenía grandes signos de interrogación al respecto, que le parecía muchísima casualidad cómo personas tan poderosas se habían beneficiado de que ella ya no estuviera en el camino, pero como esto tomó tanto revuelo en redes, después se retractó y dijo que malinterpretaron sus palabras y que ella confiaba en lo que decían las autoridades.
Pero lo que a mí me parece la contradicción y la revelación más grande es lo que dijo la propia Virginia en diciembre del 2019. hizo este tweet donde menciona explícitamente que ella no tenía ninguna intención ni lo más mínimo de hacer algo así, que ya lo había hablado con su terapeuta y que si algo llegaba a pasarle no dejáramos que las cosas se quedaran así y que la ayudáramos a proteger a su familia, que muchas personas malvadas la quieren silenciar.
Pero a pesar de todas estas casualidades, las autoridades australianas siguen insistiendo que no hay nada sospechoso y de hecho no hay ninguna investigación abierta. Y es que antes de morir ella estaba trabajando en este libro Noaris Carl y de hecho murió 6 meses antes de que se publicara. Pero afortunadamente su coautora, la periodista Amy Wallas, recibió la versión completa semanas antes y comentó en este artículo para Independent que Virginia le había enviado un correo semanas antes donde le decía que independientemente de lo que ella le
pudiera pasar, quería que ese libro saliera a la luz, por lo que el 21 de octubre del 2025 se hizo público honrando su memoria y su último deseo y haciéndole la vida prácticamente imposible al príncipe Andrew, que se lo tiene muy bien merecido. Pero el caso de Virgina Jofre es un claro ejemplo de que esto no se trata solamente de alegatos, de fotos, de famosos, sino de las consecuencias humanas que puede llegar a tener estas situaciones y que resulta indignante que personas como el príncipe Andrew, Sara Ferguson y tantos
relacionados sigan como si nada, sin ni siquiera aclarar qué tanto vínculo tenían en esto. Este video es la tercera parte de una ministerio del caso Epstin. En la primera abordamos a Jeffre Epstein, quién es, cómo se hizo tan rico? ¿Cómo acumuló tanto poder? ¿De qué se tratan los archivos y los posibles involucrados? En la segunda parte hablamos de Gillen Maxwell, la pieza clave para que todo esto haya funcionado y las motivaciones detrás de lo que hizo ella. No se lo pueden perder.
Les dejo los links aquí abajo para que corran a verlos si se los perdieron. Muchas gracias a Udu por haber hecho posible este video. También gracias a los miembros. Los invito a ser miembros si les gustaría apoyar al canal de esa forma, pero cualquier forma que ustedes puedan o quieran apoyar este canal, cuenta y cuenta muchísimo.
Cuéntenme qué sabían y qué no de este caso. Siempre cuidando el lenguaje, ya saben, para que YouTube no nos regañe. Gracias por ver y nos vemos muy pronto en uno próximo. Adiós.