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El Triste Final de Jorge Luke | El Actor mas Degenerado | Esposo de Isela Vega

El Triste Final de Jorge Luke | El Actor mas Degenerado | Esposo de Isela Vega

Amigos, ¿qué le queda a un hombre cuando el mundo del espectáculo lo olvida? Después de casi 200 producciones, su padre lo llamaba inútil en lugar de por su nombre. Nunca estudió actuación, pero llegó al cine porque alguien vio su foto en un escritorio y aún así terminó compartiendo pantalla con Harrison Ford, enamorando a Farra Fauset y protagonizando casi 200 producciones en tres continentes.

 Estoy hablando de Jorge Lque. Me lleva el tren. Ya se nos fue esta mujer. Vete tú por allá, yo por acá. Órale. Pero antes de empezar con este video, te sugerimos que si aún no estás suscrito a nuestro canal, que ahora es el momento de hacerlo, porque eso nos ayuda a seguir subiendo más y mejor contenido y así tú no te pierdes de ninguna de nuestras interesantes historias.

 Ahora sí, sin más preámbulo, vámonos a lo que te truje Chencha. Esta es la historia de Jorge Luque, un hombre que vivió sin frenos y que al final no tuvo con qué frenar la caída. Jorge Oscura Luque nació el 18 de octubre de 1942 siendo el mayor de cuatro hermanos. Su familia no empezó precisamente en la abundancia, pero poco a poco fue subiendo de nivel, de la humildad a la vida más acomodada hasta terminar estableciéndose en el exclusivo barrio de San Ángel en la Ciudad de México.

 O sea, de alguna manera Jorge creció viendo cómo la familia iba escalando, cómo las apariencias empezaban a importar más y cómo el apellido tenía que sostener ciertas imágenes frente a los demás. Pero mientras por fuera la familia parecía ir acomodándose bonito, por dentro la historia era otra cosa. El gusto por la música, el teatro y el espectáculo le vino por parte de su madre.

 Ella era quien lo llevaba de niño a los teatros, a esos lugares llenos de luces, música, humo, aplausos y mujeres sobre el escenario. Y Jorge, con esa sinceridad medio descarada que lo caracterizaba, llegó a contar que aquellas bailarinas con poca ropa le despertaron algo desde muy temprana edad, sin hacerse santo ni poner cara de niño bueno.

 Desde chiquillo entendió que el mundo del espectáculo tenía una mezcla peligrosa, belleza, deseo, escenario y libertad. Pero lo que su madre le abrió con una mano, su padre se lo cerró con las dos. Porque la adolescencia de Jorge Luke no fue tranquila, se empezó a descomponer por culpa de un padre alcohólico, duro, violento y lleno de resentimientos.

 un hombre que según se cuenta lo maltrataba física y verbalmente, que no lo llamaba por su nombre y que prefería reducirlo a una palabra hiriente. Mi papá compitió con Jorge desde que era muy chico, porque desde que era muy chico era muy carismático. Imagínense crecer así, amigos, tener talento, tener carisma, tener presencia y empezar a notar que la gente te mira distinto, pero llegar a tu casa y que la figura que debería darte seguridad te tire al suelo con una sola palabra, eso sí que ha de ser muy difícil, porque vean,

amigos, hay golpes que duelen en el cuerpo, pero hay otros que se quedan tatuados en la cabeza y te duelen en el alma y que sea tu propio padre que te llame inútil una y otra vez no es cualquier cosa, ¿Esto te rompe, te enoja o te convierte en alguien que vive queriendo demostrar? Entonces, yo creo que de hecho de ahí viene el origen del maltrato a Jorge.

Y la cosa no termina ahí porque lo más retorcido de este asunto es que ese rechazo no venía solo de la disciplina ni del carácter fuerte. Según esta historia, el padre de Jorge sentía celos de él. Imagínense nada más un padre celoso del propio hijo, celos de su carisma natural, celos de la atención que recibía.

celos de cómo las mujeres lo volteaban a ver sin que él tuviera que hacer demasiado. No cabe duda que el padre estaba resentido. O sea, el muchacho todavía ni despegaba como artista y ya cargaba con la envidia del propio padre. Yo creo que lo maltrataba también un poco por celos. Un caso verdaderamente lamentable, amigos.

 Y ahí es donde la cosa se pone más amarga, porque no hay traición más rara que la que nace dentro de la misma casa, pero que lamentablemente es más común de lo que nosotros mismos pensamos. Jorge no solo tenía que pelear contra la vida y contra la industria, primero tenía que sobrevivir a un padre que parecía verlo como rival y no como hijo.

 Y Jorge sabía perfectamente que ese hombre jamás le permitiría ser artista. Jorge hizo lo que muchos hijos hacen cuando quieren evitar una guerra frontal. Tomó el camino correcto, el camino seguro, el camino que podía sonar respetable. en una familia que quería guardar apariencias. Entró a la UNAN y se tituló como arquitecto.

 Pero amigos, no hay mejor arquitecto que aquel que labra su propio destino. Esperamos a que tu marido se meta a la alberca a nadar. Salte conectamos. Ya quedó. Pero volvamos al tema y aquí está el detalle, amigos. Uno puede estudiar lo que la familia quiere. Puede ponerse saco, sacar título, cumplir con la foto bonita y parecer obediente.

 Pero cuando el arte ya te mordió, no te suelta. Ya Jorge Luke no lo soltó, porque detrás del arquitecto recién titulado Seguía viviendo ese muchacho que había descubierto el teatro de la mano de su madre, ese joven que tenía carisma de sobra, ese hombre que cargaba rabia, deseo, heridas y una necesidad enorme de convertirse en alguien.

 Su padre quiso hacerlo sentir inútil, pero la vida terminaría llevándolo justo al lugar donde esa presencia fuerte, ese rostro duro y esa energía salvaje iba a convertirlo en uno de los actores más reconocibles del cine mexicano. Ya no te andes con tantas preocupaciones, para eso traes est aparatito de control remotor. Pero vean amigos, ¿cómo fue que Luke llegó al cin? Ahorita les platico, su primera entrada al mundo artístico no fue por el cine, ni por la televisión, ni por esas películas donde después lo veríamos con cara de hombre bravo, ¿no?

Amigos, Jorge Luke primero quiso conquistar el escenario con música, con el bajo eléctrico, melena, rock and roll y esa hambre juvenil de querer comerse el mundo, aunque el mundo ni se enterará todavía. Durante los años 70 se integró a una banda de rock llamada Los Reapers, donde no solo tocaba el bajo, también cantaba y componía.

 O sea, el hombre no iba nada más ahí de adorno, era protagonista. ya traía esa vena artística queriendo salir por donde pudiera. Si no era actuando, era cantando. Si no era frente a una cámara, sería arriba de un escenario con instrumento en mano. Y en una época donde el rock mexicano empezaba a abrirse camino a empujones, Jorge creyó que por ahí podía encontrar su lugar.

 La banda no fue cualquier cosa, incluso logró grabar seis canciones con disco cisne, lo cual para un grupo de jóvenes roqueros no era poca cosa, pero ahí vino el baño de realidad, porque una cosa era grabar y otra cosa muy distinta era que la disquera te apoyara, te promoviera y te pusiera en el escaparate.

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