embargo, aunque grabaron mucho material, nunca lograron terminarla ni estrenarla. Después de esto, Silvester logra acercarse a un director llamado Woody Allen, quien está buscando extras para una película llamada Bananas. Al principio, Allen lo rechaza porque, según él, no lo ve como alguien que pueda intimidar, pero esta vez Silvester no acepta ese no como respuesta.
Él mismo cuenta en una entrevista que para convencerlo se vistió como un delincuente e intimidó al director, lo que terminó por convencer al hombre y le dio el papel. Es un rol pequeño con poco tiempo en pantalla, pero marca oficialmente su entrada al mundo del cine. Gracias a este papel, consigue entrar una película ambientada en los años 50 sobre un grupo de tipos rudos de Brooklyn, Los Amos de Flatbos.
Una historia que retrata a un grupo de amigos que forman parte de una pandilla callejera. Chicos sin rumbo, con conflictos internos, atrapados entre la rebeldía y la presión social. Cuando empieza a rodar sus escenas, no está conforme con el guion, así que comienza a improvisar, reescribe sus líneas, prueba nuevas actitudes y aporta mucho de sí mismo al rol.
Ese proceso de modificar el guion mientras actúa le da experiencia para entender cómo funciona una historia desde dentro y cómo puede moldear un personaje para hacerlo más auténtico y poderoso. Una habilidad que usará en todas sus películas y papeles que dirija y en las que actúe. El problema es que este papel también termina encasillándolo.
A partir de ahí comienzan a ofrecerle una y otra vez el mismo tipo de personaje, un estereotipo que si bien le da trabajo, también le cierra la puerta papeles más complejos o a protagonistas. Así que entiende que si quiere dejar de interpretar siempre el mismo papel o actuar como protagonista, va a tener que escribir su propia historia.
Con los 1300 que gana aproximadamente por la película, se casa con Sasha. Luego arma una valija, toma a su perro y juntos viajan durante 11 días a Hollywood en busca de otro tipo de papeles y nuevas oportunidades. Instalados en un lugar humilde y sin recursos, Silvester busca trabajo en el medio, pero al poco tiempo de no encontrar, la situación se vuelve desesperante.
Su esposa queda embarazada y ni ellos ni su perro tienen que comer. Así que llega un punto en el que a Silvester no le queda más opción que vender a su único compañero. Butkus es vendido por $60 para que al menos alguien pueda alimentarlo. y Silvester pueda comer y conseguir su objetivo, uno de los momentos más duros de su vida. con mucho esfuerzo logra conseguir pequeños papeles casi siempre de gangster o asaltante que no eran lo que realmente quería, pero al menos le daban lo justo para sobrevivir junto a su esposa. Este periodo difícil empieza a
cambiar cuando consigue un papel en la serie Kohak, actuando con figuras importantes de Hollywood, lo que le da algo de impulso. Después de esto, Silvester sigue tomando papeles mientras en paralelo empieza a desarrollar más a fondo al personaje que tenía en mente. En un inicio, Silvester había concebido a Rocky como un tipo brutal, violento y complejo, pero con todo lo que Silvester ha vivido, decide darle un giro que lo cambiara todo.
Opta por hacer una historia de un hombre vulnerable e inseguro, casi como si fuera un reflejo de sí mismo. Cuando ya tiene esa base, busca un giro que haga la historia más interesante y lo encuentra al convertirlo en boxeador. Así nace una historia emotiva y épica con un personaje con el que la gente podría identificarse.
Una vez que lo tiene, empieza a contar su idea a algunos productores quienes ven potencial en el proyecto y por eso Silvester se encierra tres días y escribe el primer borrador. Cuando se los muestra los productores quedan impresionados, pero piensan en actores famosos para interpretar el papel, pues rostros reconocidos tienen más experiencia y son fáciles de vender.
Silvester insiste en que la única forma de hacer la película es que él sea el protagonista, pero los productores le ofrecen hasta $300,000 por el guion con la condición de que no actúe. La oferta de dinero es tentadora, pues solucionaría muchos de los problemas económicos que ha estado atravesando y los que vendrían, pues recordemos que está por convertirse en papá.
Es una decisión muy difícil, pero se mantiene firme en no venderlo. Años después, él explica que no aceptó el dinero porque sabía que era su única oportunidad real para entrar al cine por la puerta grande y salir del encasillamiento de papeles secundarios de chico malo. Y pensaba que si lo vendía se arrepentiría toda su vida.
El hombre está tan decidido y el guion es tan bueno que a los productores no les queda otra opción y terminan accediendo con tal de no dejar pasar la oportunidad. Le asignan un director de cine y le dan más o menos millón de dólares de presupuesto. Esto, aunque suena como mucho, no lo es tanto si lo comparamos con otras películas de esos años.
Por ejemplo, King Kong, que se estrenó en 1976, tuvo un presupuesto de 23,000000 y además debían de sacar la película en muy poco tiempo. Cuando la vida de Silvester empieza a tomar rumbo y está por comenzar el rodaje, decide recuperar a su perro Butkos. Pero el hombre al que se lo vendió le pide $3,000 para devolvérselo, una suma que Silvester no tiene.
Afortunadamente logran llegar a un acuerdo. Le devolverá a Butkus a cambio de un pequeño papel en Rocky. Y si te preguntas de qué escena hablo, es en la que un hombre le dice a Rocky que debería tomarse un descanso. Y ese hombre fue el que alguna vez tuvo a Butkus con su perro de regreso, el nacimiento de su primer hijo, a quien llamó Sage, y la firme motivación de hacer la mejor película de su vida, Silvester inicia el proceso de casting.
Más que seguir criterios técnicos, Silvester busca personas con las que conecte y que compartan su visión de la historia. Esta película seguramente ya la viste, pero si no te cuento de qué va. Rocky Balboa es un boxeador amateur de Philadelphia que vive solo en un pequeño departamento. No tiene grandes oportunidades ni rumbo claro.
Tiene 30 años. Trabaja como cobrador de deudas para un prestamista y aunque todavía entrena de vez en cuando, su carrera parece estancada. Todo cambia cuando Apolo, Creed, el campeón mundial de los pesos pesados, se queda sin rival para su próxima pelea. Como apuesta publicitaria decide elegir un boxeador desconocido y elige a Rocky simplemente porque le gusta su apodo, el semental italiano.
Rocky acepta consciente de que es una oportunidad única. Comienza a entrenar con Mickey, un viejo entrenador que siempre creyó en su potencial. También inicia una relación con Adrien, una joven tímida que trabaja en una tienda de animales con quien crea una conexión sincera. Mientras se prepara para la pelea, Rocky entrena con todo lo que tiene, incluso golpeando carne en una cámara frigorífica.
Cuando llega el día de la pelea, Apolo no espera que su rival le dé pelea, pero este resiste los golpes, cae, se levanta y lo lleva al límite. Al final, Rocky pierde por decisión dividida, pero eso ya no importa. Para las personas que asistieron a ver el combate, el verdadero ganador es él. Si ya te diste cuenta, esta película tiene mucho de Silvester, más o menos como ha sido su vida en el mundo del cine.
Y si digo que le mete mucho de él al personaje, es porque en una escena usó su propia vida para darle la emoción que necesitaba. Me refiero en donde le reprocha a su entrenador la falta que le hizo tiempo atrás con la frase, “Te necesité hace 10 años y no estuviste cuando te necesité.” Silvester cuenta que en ese momento se sintió como si hablara a través de Rocky con su propio padre.
Finalmente llega el día del estreno, el momento más importante de su vida. La película se presenta en el cine de Nueva York, donde él trabajaba soñando con algún día estar en la pantalla grande. Ahora ese sueño está muy cerca de hacerse realidad, pero si algo sale mal, las puertas de Hollywood podrían cerrarse para siempre. Él cuenta que en ese momento se colocó detrás del público para observar sus reacciones y cuando llega el momento más emocionante, cuando Rocky derriba a su rival, la sala entera se levanta y celebra el golpe con una energía tan
intensa que parecía que todos estaban dentro de la pelea. Ese instante marca un antes y un después para Silvester. Es el momento en que su esfuerzo deja de pasar desapercibido y la película se convierte en un éxito rotundo. Rocky alcanza rápidamente el primer puesto en Hollywood, lo que abre muchas puertas al actor.
El impacto es tan grande que su vida cambia por completo. La película termina generando aproximadamente 160 millones de dólares en taquilla y con eso pasa de no tener casi nada a convertirse en una persona para quien el dinero ya no es un problema. La película recibe varias nominaciones a premios importantes, incluyendo el globo de oro. Pero lo que sorprende al mundo entero es cuando es premiado con el Óscar a mejor película. La sala estalla en aplausos.
Los productores suben al escenario y llaman a Silvester para que los acompañe. Cuando llega el turno de Silvester para hablar, simplemente dice, “Gracias a todos los Rockis del mundo, los amo.” ¿Pero por qué? Porque una película con tan poco presupuesto y contando una historia tan simple se volvió tan exitosa.
Para empezar, un factor clave fue que rompió con el molde. Hasta entonces, los protagonistas del cine parecían sacados de una vitrina. Hombres físicamente perfectos, con principios firmes, sepulcros que vencían al villano, se quedaban con la chica y encarnaban el ideal del héroe aspiracional. Y de pronto aparece Rocky Balboa, un tipo de barrio sin rumbo, sin grandes talentos, con la mirada caída y una vida desordenada, con un trabajo común, entrenando en un gimnasio polvoriento, callado, inseguro, alguien que sí se comió al mundo, pero tampoco
se dejó tragar por él. No tenía nada extraordinario y justo por eso se sentía real. Además, es evidente que si Rocky se sintió tan cercano fue porque Stalón lo escribió viéndose reflejado en él. Stalon también venía de abajo. Había crecido con un padre violento, con una parálisis facial que le marcó el rostro para siempre, con rechazos constantes de productores que le decían que no daba el tipo, que su voz no servía, que su cara no funcionaba y que tuvo que vender a su perro para poder comer. Es alguien que
falló y que fue golpeado por la vida, pero como Rocky golpeó de vuelta y cuando por fin logró que su guion se hiciera película, también peleó por protagonizarla. le ofrecieron una suma que le habría resuelto la vida, pero no aceptó porque sabía que esa historia solo tenía sentido si la contaba él, pues en el fondo era su vida disfrazada de boxeo.
Eso me parece que hicieron aún más poéticas sus palabras en la entrega del premio. Gracias a todos los Rockis del mundo, los amo. Lo dijo porque sabía que hay millones como él, hombres comunes, con trabajos normales, con problemas reales. hombres que madrugan, que aguantan y que fallan, pero que vuelven a intentar, que no salen en los diarios, pero que todos los días de una forma u otra se levantan a pelear.
Para ellos era esa historia y por eso me parece que se volvió eterna. Y con golpear de vuelta, no solo me refiero a seguir intentando, también tienen otras formas, pero esas las descubriremos más adelante en su vida. Ahora, Silvester tiene respeto, reconocimiento y por primera vez la posibilidad de elegir sus proyectos.
Uno de ellos es Fist, símbolo de fuerza, donde interpreta a Johnny Kobak, un obrero que se une a un sindicato y con el tiempo se convierte en su líder, mostrando cómo el poder puede desdibujar los ideales de cualquiera. El problema es que la película no logra conectar del todo con el público ni con la crítica, marcando el inicio de una nueva etapa en su vida.
Por un lado, tiene más estabilidad y su esposa está embarazada de nuevo, algo que debería llenarlo de alegría. Pero junto con esa felicidad llega la presión de las expectativas del público que ahora espera que repita el éxito de Rocky. Esa carga empieza a pesarle más de lo que imaginaba, afectando su tranquilidad y su relación con Sasha.
Con esa presión sobre los hombros, Silvester decide volver a escribir, pero esta vez se anima a dirigir y protagonizar su propia película, La cocina del infierno. La historia sigue a tres hermanos que crecen en Health’s Kitchen, el barrio donde él nació durante los años 40, mostrando cómo uno de ellos se involucra en la lucha profesional, pero los críticos la destrozan.
cuestionando su dirección, su actuación y su talento como escritor. Y como estuvo a cargo de todo, el golpe se siente personal. En una entrevista escrita con Roger Evert, Stalon cuenta que la versión original era mucho más larga y profunda, pero un Universal Pictures la recortó para hacerla más dinámica. Frente a esto, Silvester decide no rendirse y en lugar de eso dobla apesta con la secuela de Rocky.
Su meta es repetir el éxito, aunque sabe que es un riesgo, ya que en ese momento las secuelas suelen decepcionar y muchos le aconsejan no hacerlo. Aún así, retoma la historia. Rocky sale del hospital con Adrien, se casa, compra una casa modesta y se preparan para formar una familia cuando ella queda embarazada. Intenta alejarse del boxeo y busca trabajos, pero nada le funciona y las deudas siguen acumulándose.
Mientras tanto, Apolo Creit también enfrenta críticas que cuestionan su victoria, por lo que reta públicamente a Rocky a una revancha. Rocky queda atrapado entre volver al ring o mantener su promesa de ser un hombre de familia. La historia refleja su propia vida, dando al personaje una humanidad con la que cualquiera puede conectar.
Durante el rodaje se involucra al máximo en la producción. El compromiso es total, pero eso le pasa factura. Está con su familia, pero su mente sigue en la película. absorbido por completo por el trabajo. En 1979 se estrena Rocky 2, un momento clave en su carrera que definirá si su éxito anterior fue un golpe de suerte o el inicio de algo grande.
Y contra todo pronóstico, la secuela se convierte en su segundo gran éxito, duplicando la recaudación de la primera y demostrando que las secuelas pueden funcionar. En medio de ese éxito, nace su segundo hijo, Sergio, dándole un nuevo impulso para seguir adelante. Sin embargo, detrás de las luces de Hollywood, Silvester siente un gran vacío.
En una entrevista, admite que tras cumplir su sueño y demostrar de lo que era capaz, ya no sabe qué sigue ni cuál es su propósito. Cuando las aguas se calman, toma nuevos trabajos mientras busca su rumbo. Actúa en Victory, donde interpreta un prisionero de guerra que planea escapar durante un partido de fútbol contra un equipo nazi y después en halcones de la noche como un policía encubierto que persigue a un terrorista.
En el guion original de esta segunda película, su personaje moría, pero Rocky se opone a esta decisión creativa y afortunadamente logra salvarlo. Aunque estas películas no tienen el impacto de sus grandes éxitos, le permiten mantenerse activo y quizás eso es justo lo que necesita, porque en lo personal atraviesa dos momentos muy difíciles.
Con los años su relación con Sasha, quien lo acompañó desde el inicio, se rompe y deciden separarse. Además, cuando su hijo menor tiene casi 3 años, le diagnostican autismo, algo que Silvester describe como un golpe duro al enterarse de las limitaciones que enfrentaría. Desde entonces, su vida familiar se vuelve más compleja, con momentos de calma que se ven interrumpidos por crisis que lo sacuden todo.
En medio de todo esto, surge un proyecto que parece funcionar como un desahogo personal. Casi al mismo tiempo que trabaja en Rocky 3, le ofrecen protagonizar Rambo, una película de acción basada en la novela First Blood de David Morell con una buena historia y gran potencial de éxito. Si no la viste, te resumo. La historia sigue un excbatiente con dificultades para adaptarse a la vida civil que recorre Estados Unidos.
En uno de esos viajes llega Hope, un pueblo de montaña en Washington, donde tiene un choque con el sherifff, un veterano de Corea que lo arresta. En la comisaría, Rambo es golpeado y forzado a ducharse, lo que le dispara recuerdos de su tiempo como prisionero de guerra. Cuando intentan afeitarlo, explota, golpea a los oficiales, roba una moto y huye a las montañas.
La policía no logra atraparlo, ya que Rambo domina técnicas de guerrilla. El sherif fe apoyo militar, pero aparece Trodman, su antiguo oficial, que advierte del peligro de tratarlo como un criminal común. Sabe lo que vivió y lo que puede hacer si se sienta acorralado. Durante el rodaje, Silvester se involucra de lleno en el papel, habla con veteranos, se inspira en su padre, también exmitar, y construye a Rambo como un hombre duro por fuera, pero quebrado por dentro.
entrena intensamente para las escenas de combate y decide que Rambo hable lo menos posible. Quería que todo se entendiera con la mirada y el cuerpo para mostrar a un hombre completamente solo, cargando con lo que ya no puede decir. Como dato curioso e importante, cuando Silvester descubrió que Leon terminaba con la muerte de Rambo, abandonó el set incumpliendo el contrato.
Él sabía que lo incumplía, pero lo incomodó tanto que no le importó. solo regresó una vez que aceptaron cambiar el final y permitieron que Rambo sobreviviera. Afortunadamente para Silvester esta historia se convierte en un gran éxito. Lo posiciona en la cima del cine de acción, un género donde finalmente encaja y encuentra su lugar.
Al entrar en este mundo surge una competencia con Arnold Schwarzenegger. Aunque hay rivalidad por papeles y taquilla, ambos se respetan y esa competencia los impulsa a superarse. Silvester aprovecha el impulso para lanzar Rocky 4 con el mismo tono emotivo, pero más espectáculo y patriotismo, y Rambo 2, una secuela más explosiva y enfocada en la acción.
Ambas son éxitos de taquilla y lo llevan al punto más alto de su carrera comercial. Aunque Rocky y Rambo lo consolidan como uno de los rostros del cine, también busca expandirse con otras películas. participa en Overthop, que es una mezcla de drama familiar y competencias de fuerza que pasa desapercibida en su estreno, pero con el tiempo se convierte en película de culto.
Más adelante protagoniza Tango and Cash junto a Kurtud Russell, que funciona bien en taquilla a pesar de sus problemas de producción. Tras años de explosiones y persecuciones en pantalla, Silvester empieza a diversificar su vida más allá del cine. Forma un equipo de polo para que él y su padre puedan participar en partidos enfrentando sus respectivos equipos.
Esta iniciativa los lleva a competir en escenarios importantes, entre ellos el campo de Wellington, considerado el más prestigioso del mundo. Sin embargo, su padre sigue siendo un hombre con problemas y durante un partido documentado por medios, Frank vuelve a actuar con violencia. Golpea a su hijo por la espalda con tanta fuerza que lo derriba del caballo.
Todo queda registrado en video. Después del partido se realiza una rueda de prensa en la que Silvester toma el micrófono y frente a todos dicen, si se dan cuenta, el primer golpe bajo y único golpe bajo del partido lo administró un padre. a su hijo. Ese momento marca un límite. A partir de ahí decide alejarse por completo.
Vende los caballos, el equipo, la camioneta y todo lo relacionado con ese mundo. Este tipo de relación puede afectar a cualquiera, pero tal vez es justamente eso lo que motiva Silvester a escribir su propia historia como padre. Después de todo lo que vivió, se pone manos a la obra para crear la quinta película de Rocky.
En esta entrega ya no es el centro absoluto de la historia porque escribe un papel especialmente pensado para su hijo mayor Sage, a quien incluye en la película. Estrena Riesgo en las alturas, una película de acción con escenas espectaculares en las montañas. Luego Elista, un thriller tenso. Juez Dread, una versión oscura de cómic.
Y Asesinos, otro thriller de suspenso. Uno de sus mejores papeles llega con territorio de policías, donde interpreta un sherifff en un pequeño pueblo mostrando una faceta más humana y cercana. La crítica lo recibe muy bien, destacando su capacidad para asumir personajes complejos y distintos a los que solía interpretar.
En lo personal, encuentra estabilidad. Se casa con Jennifer Flavin y forman una familia con tres hijas. Sin embargo, al llegar los años 2000, su carrera entra en una etapa difícil. Los proyectos que realiza ya no logran destacar ni generar el mismo impacto de antes, así que decide usar sus dos cartas infalibles, Rocky y Rambo.
En 2006 elige volver con Rocky Balboa, que vendría siendo la sexta entrega de su saga más personal. En esta película, Rocky es un excampeón de los pesos pesados que lleva 20 años alejado del boxeo. Sigue en el mismo barrio de siempre y maneja un restaurante que lleva el nombre de Adrien, el gran amor de su vida que falleció.
La relación con su hijo no es la mejor, ya que al chico le cuesta convivir con la sombra de su padre y el peso de su apellido. En un momento de la película, cuando su hijo le reclama y le pide que no se exponga así mediáticamente, hay una conversación muy importante donde parece que Silvester, a través de Rocky, está dejándole un mensaje a su hijo y un recordatorio a sí mismo.
El mundo no es de arcoiris y nubes rosas. Es malo y muy salvaje. Y no importa qué tan rudo seas, te pondrá de rodillas y te dejará así permanentemente si lo dejas. Ni tú, ni yo, ni nadie golpeará tan duro como la vida. Pero no importa qué tan duro lo hagas, importa lo duro que resistas y sigas avanzando. Así es como se gana.
Y si sabes cuánto vales, sal a buscar lo que mereces, pero debes ir dispuesto a que te den golpes y no a culpar a otros y decir, “No soy lo que quiero ser por él, por ella ni por nadie.” Los cobardes lo hacen y tú no lo eres. Tú eres mejor hijo. Poco después lanza Rambo 4 y para 2010 estrena los indestructibles.
Pero en medio de todo esto ocurre otro momento importante en su vida personal. Silvester muestra públicamente imágenes visitando a su padre en sus últimos días. Frank está en su lecho de muerte cuando le dice algo que lo deja pensando. “¿Sabes? Deberías aprender a amar y perdonar a la gente”, le dice con voz débil.
Y él con la mezcla de ironía y dolor responde, “Se te acaba de ocurrir esto cuando los malditos ángeles están a punto de susurrarte al oído como si acabaras de tener una epifanía. Su padre simplemente asiente y le dice, “Sí, la tuve.” Y al año siguiente pasa algo aún peor. Su hijo mayor, Sage, fallece repentinamente a los 36 años. Era actor, director y había fundado su propia productora independiente.
Todo con el apoyo y cariño de su padre. Estaba casado, tenía proyectos en marcha y una vida por delante. La causa oficial fue un ataque cardíaco producto de una enfermedad coronaria. no diagnosticada a tiempo. La noticia conmueve al mundo entero y deja a Silvester completamente destruido.
Creo que aunque Sage tuvo una vida corta, seguramente fue, en parte gracias a su padre una vida mejor que la que Silvester tuvo. Y haberle dado esa vida me parece a mí que es otra de las formas que tenemos de golpear de regreso. No quiere decir solo resistir, insistir o levantarte una y otra vez. A veces golpear de regreso significa elegir ser diferentes a como la vida nos trató, romper el ciclo y dar algo mejor de lo que recibiste.
El padre de Silvester lo marcó con violencia, ausencia y humillaciones que nunca se resolvieron del todo. Y sin embargo, cuando le tocó a él ser padre, eligió otra cosa. Apoyó a Se en sus sueños, trabajaron juntos, lo acompañó en su carrera, le dio espacio, respaldo y cariño, hizo lo que su propio padre no había podido hacer con él y eso también es una forma de resistencia, una que puede cambiar generaciones enteras.
Aún con ese dolor, sigue adelante con su carrera. En 2014 lanza los indestructibles tres y un año después regresa al universo de Rocky con Creed, donde ya no es el protagonista, sino el mentor del nuevo boxeador, Adonis, el hijo de Apolo Creed. La interpretación emociona la crítica y al público y le vale un globo de oro como mejor actor de reparto.
Además de una nominación al Ócar, algo que no le pasaba desde la primera Rocky. Es un reconocimiento no solo al personaje, sino al recorrido de toda su carrera. En 2018 vuelve con Creed 2 y el siguiente año lanza Rambo Last Blood, la que sería al menos hasta ahora la última entrega del veterano de guerra. Después de eso, Silvester comienza a ampliar su presencia en otros formatos y géneros.
Participa en Guardianes de la Galaxia, volumen 2 y más adelante en el volumen 3, interpretando a Stacar, un personaje menor pero con gran peso simbólico. En The Suicide Squad presta su voz a King Shark, un rol que sorprende por lo distinto y por el humor que aporta. Actualmente Silvester Stalon se mantiene activo en múltiples áreas.
Además de su carrera como actor, se dedica al arte, pinta, colecciona y ofrece algunas de sus obras en subastas benéficas. Su imagen pública no solo se construye desde la pantalla, sino también desde el compromiso con causas sociales y gestos solidarios. Su patrimonio supera los 400 millones dólares, pero lo que realmente lo define es su capacidad de esfuerzo, transformación y resiliencia ante los desafíos.
se convirtió en símbolo de perseverancia tanto dentro como fuera del cine. A lo largo de su carrera, Silvester interpretó a muchos tipos duros y musculosos que se lanzaban contra enemigos más grandes que ellos, pero lo que realmente los distingue no era su fuerza, sino su corazón. Eran personajes que sabían lo que era el dolor y las heridas, pero aún así tenían la capacidad de amar y de cuidar.
Especialmente Rocky, un personaje que vino a recordarnos que se puede ser firme sin ser cruel y resistente sin volverse de piedra. En más de una ocasión, Silvester se negó a que sus personajes murieran, incluso cuando y simbólicamente así lo dictaba el guion. Y eso dice mucho de él, de que le aterraba esa idea, porque quizás en el fondo ese boxeador que peleaba, ese soldado que lo intentaba o ese prisionero que buscaba escapar eran historias que intentaban decir que esto no podía terminar aquí, aún tenía algo
más para dar. Una filosofía de vida que englobó muy bien en ese último discurso en el que le recordó a su hijo, a él mismo y a todos nosotros que nadie golpea tan duro como la vida. Pero que no se trata de lo duro que golpeas, sino de lo duro que resistas y sigas avanzando, porque así es como se gana, no dejando que los golpes de la vida te definan, sino eligiendo qué hacer después de recibirlos.
Muchas gracias por llegar hasta el final de este video. Recuerda que si no te has suscrito a mi canal, lo puedes hacer en este momento y me ayudarías muchísimo. Y tú y yo nos vemos en el próximo