El CASO de Versace y el hombre detrás del CRIMEN | Gianni Versace | Documental
Versache, el hombre detrás de la marca de lujo que definió los 90s hasta que alguien decidió accionar un arma y todo terminó. Lo más extraño de todo es que quien cometió el crimen no fue por un robo ni nada pasional. De hecho, algunos piensan que estos dos ni siquiera se conocían. Al analizar la escena, la policía no tardó en conectar el caso con un nombre, Andrew Kunanan, un joven con una historia inquietante, pero que no parecía tener motivos para eliminar a Versa o al menos eso se pensaba hasta que comenzaron a investigar el oscuro
pasado de ambos. Así arranca la búsqueda para encontrar a Andrew Kunanan y entender por qué quiso acabar con Versachi. Y esta búsqueda y entendimiento de su historia no remonta a 1946 en Rey Calabria, Italia, donde Giovanni y María Versachi nacer. pasa sus primeros años frente al mar, entre el sol, color y ruinas griegas que después influirían en uno de los símbolos más icónicos de su marca, la medusa.
Pero quien más marcó su vida fue su madre, Francesca tenía su propio taller de costura y ahí confeccionaba ropa para las mujeres más ricas de la ciudad. Así, Yanni prácticamente crece dentro del taller de su madre. Le encanta pasar horas viendo cómo nace un vestido. En medio de todo eso, su hermana mayor, Tinucheia, muere por una peritonitis mal diagnosticada.
El golpe es durísimo, sobre todo para Francesca, que decide enterrarla con el vestido blanco más bonito que ha hecho. A partir de ahí, Giani empieza a entender que la moda no es solo un pasatiempo, sino también una forma de expresar lo que a veces no sabe poner en palabras. Con la muerte de Tinuchia, Yan y su otro hermano mayor Santo quedan devastados hasta que llega la noticia de que su madre va a tener otra hija, Donatela Versachi.
Cuando esta nace, Donatela y Yan se la pasan jugando juntos. En medio de eso, él empieza a hacerle vestidos a las muñecas de Donatela hasta que da el siguiente paso y crea su primer diseño real, un vestido de terciopelo azul de un solo hombro. Desde ese momento, Yan se la pasa dibujando bocetos, pero un día su maestra los descubre y se escandaliza.
La libreta está llena de mujeres con cuerpos muy marcados. Entonces llama a su mamá y le dice, “Señora, su hijo es un pervertido, pero nada más lejos de la realidad.” Lo que la maestra no sabe es que en el fondo Yan ni siquiera se siente especialmente atraído por las mujeres, aunque siendo los años 50, jamás se atrevería a decirlo en voz alta.
Él no está fantaseando con esas figuras, lo que está haciendo es diseñar. Francesca, en cambio, capta enseguida lo que está pasando y reacciona con mucha inteligencia. entiende que Yanni quizá no va a sobresalir en la escuela, pero en vez de castigarlo o hacerlo sentir menos por eso, decide respaldarlo en aquello para lo que sí tiene talento, la moda.
Por eso, cuando él decide dejar la preparatoria, ella lo apoya. Junto a su taller de alta costura, le abre un espacio para que monte una boutique, pero no para vender prendas hechas por ella ni por Yanis, sino ropa traída de otras ciudades y de marcas de lujo como Miss Sony y Chloe. Esa decisión termina siendo clave para el futuro de Yan.
por un lado, porque lo encamina hacia el lugar donde realmente puede desarrollarse, pero además le da algo todavía más importante, es una base mucho más sana para entenderse a sí mismo, porque Francesca no lo está obligando a encajar en un modelo donde claramente no está funcionando y con eso le deja la lección de que no existe un solo camino válido para construir una vida valiosa, pero al mismo tiempo tampoco cae en el extremo contrario.
no le inventa una realidad más cómoda. No le dice que la maestra está mal, ni que en realidad él sí es brillante en la escuela, ni que no importa si no se esfuerza, porque ella es increíble tal como es. Ella hace algo que me parece mucho más útil y esto es reconocer la situación tal como es. Y eso cambia mucho la forma en que Yanni empieza también a verse a sí mismo, porque una autoestima sana no nace ni de sentirse inútil por no encajar, ni de creer que uno tiene que ser bueno para todo.
Nace de entender con honestidad qué áreas te cuestan más, en cuales tienes mucha habilidad y saber que aún así sigues teniendo valor. Eso es justo lo que Francesca le da a Yanni, una forma mucho más sana y firme de construir su confianza. Debido a esto, cada tanto ya ni viaja a Florencia para ver los desfiles de moda y elegir nueva ropa para la boutique.
Pero cuando vuelve con prendas atrevidas y modernas, Francesca se alarma. Teme que no se vayan a vender. Pero para su sorpresa, a las jóvenes les encanta la selección de Yan. Por la ropa, claro, pero también por la manera en que él la presenta. Yan tiene muy buen ojo para entender qué le favorece a cada mujer. Recomienda accesorios y detalles finales que hacen que cada conjunto destaque.
Esta es una cara del caso. Pero mientras todo esto sucede, al otro lado del mundo comienza una historia muy diferente. En 1969 en California nace Andrew Kunanan en una familia llena de tensiones. Su nacimiento parece el último intento de sus padres por salvar el dañado matrimonio, pero empeora todo. A los pocos meses, su madre, Mary Anne cae en una depresión postparto, es hospitalizada y pasa muchos años entre estabilidad y recaídas.
Y para empeorar las cosas, al no encontrar apoyo en su esposo, Maryanne empieza a volcar todo en Andrew. Él se vuelve el centro de su mundo, lo llena de afecto y le repite que es especial, extraordinario, que merece todo. A simple vista, esto podría parecer algo bueno. Uno podría pensar que crecer escuchando ese tipo de cosas le va a dar a Andrew mucha seguridad, porque en su caso este trato le va a ir formando una idea exagerada de sí mismo en la que Andrew crece creyendo que merece admiración, privilegios y un trato especial solo por existir.
Mientras tanto, en Italia, Yanni empieza a tener más claro qué quiere hacer. El éxito de su boutique le da la confianza para dar el siguiente paso, empezar a diseñar su propia ropa. Cada vez que viaja a Florencia, lleva una carpeta llena de bocetos con la esperanza de llamar la atención de algún fabricante.

Y sí lo consigue, aunque no exactamente como imaginaba. Sus dibujos llaman la atención de los dueños de Florentine Flowers, una empresa cuyos diseños ya no estaban conectando con el público joven. Al ver el trabajo de Yan entienden que justo ahí puede estar la respuesta que estaban buscando.
Entonces, le hacen una oferta enorme, convertirse en el director creativo de su empresa en la ciudad de Luca. Y ni acepta de inmediato. Su primera colección para Florentine Flowers resulta un éxito total. A partir de ahí, marcas más lujosas empiezan a buscarlo para que también diseñe para ellas. Entre estas están Jenny, Calagan y Compliche.
Lo impresionante es que ya ni trabaja para todas al mismo tiempo y eso hace que de pronto sus diseños empiecen a estar por todos lados. Pero hay algo que no termina de llenarlo. Por más éxito dinero que esté ganando, Yan no quiere que sus diseños estén bajo el nombre de otras marcas.
Lo que realmente quiere es ver su propio nombre en la etiqueta. Sin embargo, él conoce muy bien sus límites. Tiene un talento enorme para diseñar, pero no para las finanzas ni para manejar un negocio. Por eso recurre a su hermano Santo, que había estudiado economía y trabajaba como contador. Ambos aceptan emprender y después de 5 años trabajando para otras marcas, por fin llega el gran momento.
El 28 de marzo de 1978, Yan Versachi presenta su primera colección propia en Milán, una ciudad que en ese momento ya se está convirtiendo en la capital de la moda. Curiosamente, para esta colección, Yan mezcla dos ideas que no tienen mucho que ver entre sí. Por un lado, presenta prendas que recuerdan a uniformes militares modernos con chamarras de cuero, cintos cruzados sobre el pecho y siluetas rígidas.
Por el otro, se inspira en las flores. Crea faldas con formas suaves y abiertas, casi como si fueran flores al revés. El resultado es una mezcla muy contrastante y aunque algunas piezas sí gustan, en general la colección deja los críticos un poco confundidos. Aún así, algo importante ya había pasado.
Y Versachi ya estaba en el mapa. De hecho, pocos meses después, tanto Bog Italia como Bog Francia eligen sus abrigos para sus editoriales de moda. Pero justo cuando empieza a tener estos primeros logros, llega una noticia durísima. Francesca, su madre, fallece por complicaciones en el hígado y ninguno de sus tres hijos alcanza a despedirse de ella.
La pérdida los deja devastados y de alguna forma también los une más. Donatela se muda con sus hermanos a Milán y empieza a integrarse cada vez más al negocio familiar, aunque no ocupa un puesto formal, más bien se convierte en la mano derecha de Yanni. Entretanto, en California, Andrew Kunanan también atraviesa un cambio importante en su familia.
Su padre Pitt decide retirarse de la marina y empieza a perseguir su sueño de convertirse en corredor de bolsa. Para lograrlo se mete a estudiar administración de empresas, primero la licenciatura y después una maestría. Y hasta ahí todo podría sonar admirable. Pero si uno mira más de cerca empieza a aparecer una fijación muy fuerte con el dinero, el lujo y la imagen.
Verás, cuando Marine Or, periodista y autora de favores vulgares, la historia del hombre que eliminó a Versachi, habló con Pit Kunanan, él mismo admitió con orgullo que siempre buscó estar donde estuviera la gente rica. También le cuenta que desde que Andrew era niño, [ __ ] le enseñaba a identificar marcas como Gucci, Chanel o Missone y a entender lo que representaban.
incluso lo hacía memorizar el manual de etiqueta de Amy Vanderbuild, lleno de reglas sociales sobre cómo comportarse y cómo moverse en ciertos círculos. Pit lo cuenta como si fuera una virtud, pero Delfin Lavao, un amigo de la familia, ve ahí algo mucho más peligroso. Según él, [ __ ] le estaba enseñando a Andrew que el valor de una persona dependía del dinero, las marcas y el lujo, que si quería ser alguien importante tenía que vivir de esa manera.
El gran problema es que esa no era la vida que Andrew y su familia realmente tenían. No eran millonarios ni mucho menos. y las marcas que [ __ ] le enseñaba a admirar estaban muy lejos de su realidad. Aquí es donde las cosas empezaron a mezclarse de una forma bastante perjudicial. Por un lado, su madre le repetía desde niño que era especial, que era extraordinario y que merecía todo, pero por el otro, su padre le enseñaba que para ser alguien importante hay que tener dinero, marcas y estatus, justo lo que él no tenía.
Así Andrey pudo haber crecido con dos ideas que chocaban entre sí. Por dentro podría haber sentido que estaba destinado a algo grande, pero su vida real no reflejaba esa grandeza. El problema es que parece que interiorizó las palabras de su madre como si él fuera alguien excepcional solo por existir. Y eso evita que desarrollara muchas herramientas para lidiar con los límites, la frustración o con el hecho de que la realidad no siempre va a coincidir con lo que él cree merecer y por eso cuando se topa con esa contradicción no sabe procesarla de una
forma saludable. Entonces, en vez de aceptar que su vida real no coincide con esa imagen de grandeza y ajustar sus expectativas o trabajar para ello, Android intenta hacer lo contrario, ajustar la realidad para que encaje con la imagen que tiene de sí mismo. ¿Y cómo lo hace? fingiendo que tiene el dinero, el lujo y el estatus que siente que le corresponde.
En un momento vas a ver cómo. Mientras tanto, en Italia, los tres hermanos Versachi siguen enfocados en sacar adelante la nueva marca, especialmente Santo, que logra abrir la primera tienda Versa no está en Vía Montepoone, la calle del lujo, por excelencia Milán, pero sí a unos minutos de ahí. Así inauguran su primera boutique en vía de la espiga.
A diferencia de otras boutiques de lujo, donde todo es serio y silencioso, en Versache hay música de moda, bebidas, risas y hasta los propios hermanos Versachi atendiéndote en persona. La idea es que además de comprar ropa, salgas de ahí sintiéndote más relajado, guapo y poderoso. Justo por eso a la gente le encanta ir.
Poco después llega el momento de abrir otra tienda, pero se topan con un problema. Abrirlas ellos mismos es muy caro y complicado. Entonces, Santo tiene la idea de que en vez de pagar cada local de su propio bolsillo, Versachi empiece a crecer a través de franquicias. Gracias a eso, la marca crece muchísimo más rápido. En poco tiempo empiezan a aparecer tiendas Versachi en ciudades como Roma, París, Nueva York, Los Ángeles e incluso Sydney, haciendo que la marca se vuelva cada vez más reconocida.
Entrre tanto, Yanni propone otra idea, lanzar una gran campaña de publicidad fotografiada por nada menos que Richard Abedon, uno de los fotógrafos de moda más importantes del mundo. Santo no está muy convencido porque eso implica gastar una fortuna, pero Yanni lo ve clarísimo. Si quieren que sus diseños se vean como algo grande, tienen que presentarlos como tal. Y tiene razón.
Gracias a esas fotos de Abedon, donde la ropa de Versachi aparece como algo teatral, llamativo y lleno de vida, todavía más gente empieza a fijarse en la marca y a correr a comprar sus diseños. Yani aprovecha ese impulso al máximo. Cada temporada lanza una colección nueva, casi siempre con una inspiración completamente diferente a la anterior.
A veces mira hacia el Renacimiento, otras hacia el África colonial o hacia Japón. Son referencias muy distintas entre sí, pero justo en esa búsqueda tan cambiante empieza a descubrir qué es lo que realmente le interesa como diseñador. El contraste. Le gusta juntar cosas que en principio parecen opuestas, pero que al combinarse pueden crear algo mucho más llamativo y poderoso.
Así empieza a mezclar materiales duros con otros mucho más suaves, como el cuero con seda o mezclilla con satén. Además, mezcla lo femenino con lo masculino, lo rígido con lo voluptuoso y la fuerza con la sensibilidad. Por ejemplo, ve esta colección de primavera verano de 1981. Yani combina blusas con hojas de palma que tienen una vibra mucho más orgánica y tropical con faldas y pantalones que llevan un tartán, es decir, un patrón escocosés cuadriculado, mucho más rígido y estructurado.
Y encima de eso añade joyería dorada con un aire más moderno. O en esta otra donde combina trajes mucho más estructurados, pero les añade toques florales que suavizan el conjunto y al mismo tiempo deja visible la ropa interior, lo que le da un toque mucho más sensual. Así, poco a poco empezamos a ver los primeros intentos de Yan por construir un sello propio.
Todavía no está en su mejor momento, pero ya se alcanzan a notar algunas ideas que más adelante va a llevar mucho más lejos. Poco después, Yanni sigue empujando los límites de la moda y encuentra una inspiración de lo más inesperada, los guantes metálicos que usan los carniceros. A partir de esa idea, trabaja junto a un artesano alemán para desarrollar una malla finísima hecha de pequeños anillos de metal entrelazados que al unirse se comportan casi como una tela.
Con ese material, al que llama orotón, diseña un vestido derrapeado que se amolda el cuerpo de la mujer y crea un efecto de oro líquido. La primera vez que lo presenta al mundo es en su colección de otoño de 1982, usándolo en faldas, vestidos de noche e incluso en un vestido de novia. En 1982, Yan recibe una invitación que lo emociona muchísimo, crear el vestuario para una puesta en escena del ballet Joseph’s leyend de Richard Stross en la escala de Milán.
Fiel a su estilo, hace trajes mucho más arriesgados de lo que normalmente uno imaginaría en un ballet. La noche del estreno, Versachi, de 36 años llega acompañado de su pareja, un hombre de 40. No sabemos con claridad su nombre porque Yan en ese momento cuidaba mucho de su vida personal. Lo que sí se sabe es que después de la función, ambos van a celebrar junto con más gente a Bify, un restaurante cercano al teatro.
Ahí nota un joven de piel la perlada y ojos verdes y queda completamente fascinado. Se llama Antonio Damico. Casi olvidando que llegó acompañado y Anni pasa gran parte de la noche hablando con él antes de irse. Incluso le pide su teléfono para invitarlo a cenar. Poco a poco empiezan a salir y con el tiempo también a enamorarse.
Y termina su relación anterior y él y Antonio formalizan la suya. Aunque su historia empieza en circunstancias bastante peculiares, la relación termina siendo seria, estable y duradera. Te adelanto que Antonio se quedará al lado de Yanni hasta el último día y será justamente él quien escuchará el disparo y se topará con una escena que lo perseguirá por el resto de su vida.
Al mismo tiempo, del otro lado del mundo, Andrew Kunanan entra a la secundaria y desde el primer día llama la atención. Mientras la mayoría de los niños de su edad visten de forma casual, él aparece con trajes y ropa mucho más formal. Pero no es solo su manera de vestir. Según Gary Bong, uno de sus compañeros, Andrew también transmite una clara sensación de superioridad.
Lo recuerda como alguien convencido de que algún día terminaría por encima de todos los que lo rodeaban. Otro compañero, Charlie Thompson, recuerda que Andrew siempre buscaba llamar la atención. En el camión escolar, por ejemplo, siempre se sentaba en la parte de atrás y hablaba en voz alta para obligar a todos a voltear a verlo.
Y poco a poco eso no solo se quedó en llamar la atención. Andrew comenzó a armar todo un personaje alrededor de sí mismo. Habla de forma rebuscada. cuenta anécdotas exageradas y deja caer casi siempre de manera casual comentarios sobre los lujos que supuestamente disfrutan él y su familia. Por ejemplo, en la fiesta de cumpleaños, un compañero se queja de que no hay agua Perrier, sino agua de la llave.
En otra ocasión hasta critica que en una fiesta sirvan pizza en vez de cangrejo. También corrige una familia diciendo que la ensalada debería servirse después de la comida como en Europa. Además, le encanta decir que pasa los veranos viajando por el mundo y que tiene acceso a una vida de lujo. Sin embargo, con el tiempo, algunos de sus amigos empiezan a darse cuenta de que Andrew en realidad no tiene nada de eso.
Mucho de lo que presume es pura apariencia. Aún así, como es divertido y sabe contar historias, no lo hacen a un lado, al contrario, se dejan llevar por ese mundo que él inventa y eso solo termina reforzando el personaje que Andrew está construyendo. Y dentro de ese personaje hay una parte muy importante, la del futuro corredor de bolsa.
Imitando a su padre, Andrew empieza a decir una y otra vez que ya invierte en empresas como Coca-Cola y Rickly. Lo que Andrew no alcanza a ver es que en realidad su padre no es el hombre exitoso que aparenta ser. Para este punto [ __ ] ya lleva no uno ni dos, sino tres despidos de distintas casas de bolsa. ¿Y por qué lo corren? En ese momento lo único que se dice es que hubo alguna conducta indebida, pero no se dan más detalles, simplemente lo despiden y Pit busca otro empleo donde, de forma bastante sospechosa, vuelve a meterse en
problemas. Poco a poco Pit Kunan va cayendo cada vez más bajo hasta terminar en firmas más pequeñas, con menos prestigio y con muchas menos posibilidades de alcanzar la vida de lujo que tanto desea. Y con eso, la fantasía que Andrew está tratando de sostener con tantas fuerzas amenaza con venirse abajo.
Mientras tanto, Yan quiere traer a más clientes hombres. Y es que aunque sus diseños para mujer son los que más llaman la atención, desde el principio también ha trabajado ropa masculina. Gracias a nuevas estrategias, empieza a ataer más clientes hombres y también a más celebridades como Paul McCarney y Elton John, al igual que Amadona y la princesa Diana.

Simultáneamente en California, Andrew Kunanan también está cumpliendo uno de sus sueños. entrar a Bishops, una escuela privada de élite a la que asisten hijos de algunas de las familias más ricas de San Diego. Claro que esa escuela está muy por encima de lo que su familia puede pagar cómodamente. Aún así, su padre, empeñado con acercarse a la gente de dinero, está dispuesto a hacer el sacrificio con tal de que Andrew entre a ese mundo.
Sin embargo, esta decisión también trae un problema gigante. Por primera vez, Andrew convive con chicos que sí viven rodeados de todo lo que él siempre ha deseado. Carros de lujo, restaurantes exclusivos y mansiones hermosas. Y justo por eso su frustración se vuelve más fuerte. Ahora tiene ese mundo tan cerca, pero también entiende que en realidad no pertenece a él.
Un maestro de bishops recordaría después que Andrew parecía sentir mucha envidia y resentimiento hacia esos compañeros que sí tenían todo lo que él deseaba y quizá por eso se aferra todavía más al personaje que ya viene formando, el de un chico sociable, adinerado y siempre listo para contar una historia exagerada, como si esa imagen pudiera llenar, aunque fuera un poco, la distancia entre quién es y quién siente que debe ser.
Pero en medio de toda esa actuación, Andrew también empieza a mostrar una parte de sí que sí es real y esa es su preferencia ***ual por los hombres. Durante mucho tiempo no se había atrevido a decirlo abiertamente, pero en Bishops por alguna razón se sintió más cómodo para hacerlo. El problema es que esa parte auténtica también se mezcla con el personaje que lleva tiempo construyendo.
Según recuerdan algunos compañeros, su forma de hablar, de moverse y de hacerse notar se vuelve cada vez más exagerada y teatral. A algunos eso les causa risa, a otros les parece una manera bastante obvia de llamar la atención y de tapar un vacío con el que carga. Mientras tanto, Yan Versachi pone toda su atención en crear sus nuevas colecciones.
Para la temporada, otoño invierno de 1984 toma como punto de partida un contraste que le interesa cada vez más, lo masculino y lo femenino. De hecho, el desfile arranca con parejas de hombres y mujeres entrando de la mano. Ellas llevan prendas con cortes más duros, como pantalones de aire masculino, mientras que ellos aparecen con suéteres abotonados y detalles más delicados.
Después vienen sus abrigos de invierno en un rojo intenso. Tienen una estructura de hombros amplia más asociada con la ropa masculina, pero al mismo tiempo cierran en forma de falda, marcando y abrazando la silueta femenina. Luego presenta chaquetas con cinturones anchos y hombros exagerados que en plena década de los 80 se vuelven una sensación.
Al año siguiente, ya ni lleva todo todavía más lejos. El desfile ya no se siente solo como una pasarela, sino como una especie de pequeña película que vende una fantasía completa. Todo empieza con una pareja enamorada caminando por las calles de Italia. Después los vemos en casa. Él toma un expreso, la besa entre las sábanas, comparten un baño lujoso, rodeados de esculturas clásicas y al final terminan viendo en televisión el propio desfile de Versai.
Con eso Yanni deja claro que Verschi ya no es solo ropa, sino todo un estilo de vida donde todo gira alrededor del placer, la sensualidad y la belleza. Y entre los vestidos que aparecen en esa televisión destacan algunos inspirados en Gustav Clint, un pintor famoso por sus obras llenas de dorado, ornamentos y sensualidad.
Como puedes ver, estos diseños ya son interesantes y bonitos, pero todavía están lejos de las grandes creaciones que Versachi era años después. Y mientras Yanni está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera, Andrew Kunanan entra en una de las etapas más oscuras de la suya. En su último año de preparatoria empieza a juntarse con un grupo de chicos que toman alcohol y consumen sustancias.
En ese ambiente él también comienza a fumar cannabis y a probar éxtasis. Pero no parece hacerlo solo por curiosidad o por encajar. Andrew le atrae mucho la idea de verse como parte de esa juventud rica, glamurosa y autodestructiva que aparece en Less than Zero, la novela de Bread Easton Ellis.
Fascina esa imagen de jóvenes con dinero, exceso y una especie de vacío. Como si eso no fuera suficiente, Andrew también empieza a añadirle otro elemento a su imagen, el peligro. Para reforzar su fama de alguien escandaloso e impredecible, comienza a llevar una pistola a la escuela. la guarda en su coche y se la enseña a varios compañeros, a veces diciendo que su padre se la dio para protegerse.
A pocos días de graduarse, Andrew tiene una conversación con un compañero llamado Matthew sobre lo que ambos quieren hacer con su vida. Y ahí Andrew dice algo que llama mucho la atención. Él quiere ser alguien a quien la gente recuerde. Lo curioso es que no habla de una meta concreta. No dice que quiere ser presidente, millonario o famoso por algún logro en específico.
Lo que quiere más bien es volverse inolvidable por quién es. y al menos dentro de la prepa parece que lo consigue. En los superlativos de graduación, sus compañeros lo eligen como el más probable de ser recordado y con el tiempo eso terminará volviéndose cierto, aunque de una forma bastante inquietante.
Por su parte, Santo Versachi se da cuenta de que la marca todavía puede crecer por otro lado, entiende que el negocio no está solo en la ropa, sino también en los accesorios, por lo que empiezan a lanzar más lentes, bolsos, cinturones y otros productos que hacen que la marca llegue mucho más lejos.
Justo en medio de esa expansión empieza a aparecer una imagen que con el tiempo se volverá el sello de Versachi, la Medusa. La medusa viene de la mitología griega, un mundo que conecta mucho con Yanni por su infancia en Reyo Calabria, rodeado de ruinas y de toda esa herencia cultural griega. Pero además hay algo del personaje mismo que le fascina.
En el mito, Medusa es un monstruo con serpientes por cabello y cualquiera que la mire queda petrificado. A Yanni le atrae justo esa idea de crear algo tan impactante que una vez que lo veas ya no puedas apartar la mirada. Ante esto, la Medusa terminará convirtiéndose en el logo oficial de su marca. Al mismo tiempo, los hermanos apuestan por abrir una tienda en Madison Avenue, una de las zonas más exclusivas de Nueva York, y la jugada le sale muy bien.
Muy pronto, la boutique neoyorquina empieza a llenarse de gente famosa como Donald Trump, Cher y Mike Tyson. Es en ese ambiente donde Donatella por fin encuentra el lugar en el que puede brillar dentro de la marca. Ya no es solo la mano derecha de Yan, sino que ahora también se convierte en la persona encargada de relacionarse con ese mundo de celebridades, millonarios y socialites.
Los invita a fiestas, les regala la ropa de Versachi y poco a poco consigue que no solo compren la ropa, sino que se enamoren de todo lo que la marca representa. El problema es que en medio de ese ritmo de fiestas, lujo y excesos, Donatela también empieza a meterse cada vez más en un mundo mucho más oscuro, el de las sustancias.
Por ahora ni Yanni ni Santo lo saben porque ella se encarga de ocultarlo bastante bien. Mientras tanto, en California la fantasía de Andrew Kunanan por fin se viene abajo. Verás, durante años [ __ ] su padre se había presentado como un corredor de bolsa exitoso. Se suponía que gracias a ese trabajo podía pagarle a Andrew su educación en bishops, pero la verdad era muy diferente.
Pitt estaba robándole dinero a sus clientes. Les prometía que lo iba a invertir en ciertos fondos, pero esos fondos ni siquiera existían. Al final, el dinero terminaba en su propio bolsillo. Sin embargo, en 1988 su nuevo jefe descubre el fraude y lo reporta ante la Comisión de Bolsa y Valores, la Agencia del Gobierno de Estados Unidos, encargada de vigilar que todo en los mercados financieros se haga de forma legal.
Esto es bastante serio porque si esta comisión te atrapa, no solo te caen multas millonarias, sino que también pueden llevar el caso a juicio y de ahí incluso a la cárcel. Cuando Pitt se da cuenta de que ya no puede ocultarlo más, hace algo todavía peor. Vende la casa de su familia, toma el dinero y se fuga Filipinas sin decirles nada.
Así, en cuestión de días, deja su esposa e hijos sin casa, sin dinero y completamente solos. Para Andrew, el golpe es durísimo nivel mental. Si durante años Pitt le metió la idea de que el dinero es lo que realmente te da valor, entonces ahora Andrew también se siente más lejos que nunca de ser alguien que importe.
Pero en lugar de enfrentar la realidad, Andrew decide aferrarse todavía más a la fantasía que ya venía construyendo. Si antes solo fingía venir de dinero con el modelo que aprendió de su padre, ahora arma toda una historia falsa sobre su origen diciendo que su padre es un empresario adinerado de Filipinas. En medio de todo eso, Andrew conoce a Lis Scotte, una joven rica a la que logra deslumbrar con sus historias y con ese supuesto pasado lleno de privilegios.
La convence tanto que Lis termina abriéndole por completo las puertas de su casa y deja que se quede a vivir con ella. Pero no todo el mundo se la cree. En una de esas ocasiones, Andrew conoce a una vecina de Le llamada Elizabeth Ugglessy, que es psicóloga. Y desde el primer momento, Oguglesby nota que algo no está bien con él.
Años después, en una entrevista con la periodista Maurie Nord, Uglesbye lo describiría como una persona desesperada por recibir aunque fuera la aprobación más mínima, como si necesitara constantemente una sonrisa o alguna señal de validación. También diría que Andrew parecía vivir entrando y saliendo de estados muy desconectados de la realidad.
Según ella no entendía cosas muy básicas de la vida, como que para conseguir algo hay que trabajar y hay que construirlo poco a poco. En cambio, Andrew parecía pensar que si en su mente ya era alguien importante, entonces el mundo también tenía que tratarlo como tal. Por eso, Hugby veía en él rasgos cercanos a un perfil narcisista o de personalidad límite que por momentos entraba y salía de estados psicóticos.
Pero en ese momento Lis no tiene idea de nada de esto. Para ella, Andrew es divertido y encantador. Quien sí empieza a notar cosas raras es su novio Phel. Un día, mientras los tres van en el coche, Phil le en voz alta un fragmento de una novela policiaca. Andrew escucha y comenta, “Si yo matara a alguien, usaría una pistola calibre punto40.
” Le se ríe, pero a fin le parece extraño. Poco después, nota que en vez de usar frases comunes como, “Me voy a volver loco, Andrew suele decir cosas demasiado violentas y específicas como me voy a ir en una racha de asesinatos por cinco estados.” Lo dice como si fuera broma, pero a Phil no le parece que lo sea tanto. En medio de todo esto, Andrew lleva una vida nocturna bastante activa.
Sale casi todas las noches por San Francisco, donde hay muchos bares gays. A Phil eso también le empieza a hacer ruido porque Andrew no trabaja y casi nunca trae dinero, pero aún así siempre consigue que otro hombre le pague la noche. Eso lo lleva a preguntarse en qué tipo de situaciones se estará metiendo para lograrlo.
Mientras tanto, en Italia, Santo le propone a Yanni lanzar una línea más accesible y atrevida, pensada para gente joven. A Yanni le gusta la idea, pero en ese momento está demasiado ocupado para desarrollarla el mismo. Así que decide dejar el proyecto en manos de Donatella. Es la primera vez que ella entra de lleno al diseño dentro de la marca y aunque acepta el reto, no deja de ser una presión enorme.
Cuando finalmente salen Versus y Versach Jean Sutour, la respuesta del mercado es buena. conecta con un público más joven y ayuda a expandir todavía más el universo Versachi. Pero también queda claro que Donatela todavía está lejos del nivel creativo de Yan y esa comparación, lejos de desaparecer se va a volver cada vez más difícil de soportar.
Al mismo tiempo que Versachi lanza líneas más accesibles, también da un paso hacia la cima de la moda, su primera línea de alta costura. ¿Y eso qué significa? Verás. Hasta ese momento, Versachi se había enfocado sobre todo en el ready to wear, es decir, ropa lista para usar, prendas que se hacen en tallas estándar como chica, medianas o grande, y luego se venden en tiendas.
La alta costura es otra cosa, es el nivel más exclusivo de la moda. Aquí no se diseña para muchas clientas a la vez, sino para una sola. Cada vestido se hace desde cero para el cuerpo de una persona específica y puede tomar entre 200 y 800 horas de trabajo manual. Justo por eso estas piezas son tan exclusivas, porque están hechas casi como obras artesanales.
Y siempre tuvo claro que la ropa debía estar al servicio de quien la lleva. No le interesaba hacer vestidos impresionantes si al final la mujer no podía ni moverse o respirar bien. Para él lo importante era que se sintiera segura, cómoda y atractiva. Con esa visión, Yanni presenta su primera colección, Atelier Versachi, pero al principio no la lanza con un gran desfile, sino que la muestra de forma discreta sobre maniquí dentro de un museo, como si todavía no estuviera del todo seguro de cómo iba a reaccionar la gente. Y al final la respuesta es muy
buena. Para muchos críticos, este es el momento en que el estilo de Yan por fin se ve completamente claro. Si antes todavía parecía estar probando cosas y descubriendo que le gustaba, en esta colección de 1989-1990, ya da la impresión de haber encontrado su voz. Por ejemplo, mira este vestido al que llama circo.
Lo llena de colores primarios, formas abstractas y lentejuelas que lo vuelven exagerado y casi teatral, pero al mismo tiempo las siluetas intirantes y la falda amplia le dan un aire coqueto y ligero. O este vestido negro adornado con errajes dorados de metal que remiten al arte bizantino. Cuando ya ni ve que a la gente le encanta, ahora sí decide hacerlo en grande.
Para su siguiente colección de primavera, verano del 90, monta todo en el hotel Ritz de París. Como siempre, convierte el desfile en un espectáculo. pone roca a todo volumen y manda las modelos a la pasarela con diseños cada vez más atrevidos y coloridos. Y aunque esta ya es una de sus colecciones más celebradas hasta ese momento, lo que viene después será todavía más grande, porque al año siguiente llegará la colección que le dará a Yanni su lugar en la historia de la moda. Pero ya llegaremos a eso.
Por ahora, Yan recibe una invitación de la ópera de San Francisco para diseñar el vestuario de Capricho, una obra de Richard Stross. Y claro, ya que está en la ciudad, también aprovecha para salir por las noches a clubes y bares gays. Y es ahí donde por fin las historias de Versachi y Andrew, su futuro asesino, se cruzan.
Cabe mencionar que hasta la fecha la familia de Yan niega que Versachi haya conocido a Andrew. Sin embargo, según los testimonios y la evidencia reunida por Marie Nord, periodista y autora del libro Favores vulgares, la historia del hombre que eliminó a Versachi, ese encuentro sí ocurrió el 21 de octubre de 1990 en el club Colossus.
De acuerdo con Ort, Andrew entró al Colossus y al reconocer a Versachi se dirigió al área VIP. Ahí, mientras varios jóvenes se acercaban para conocer al diseñador, Versachi empezó a recorrer el lugar con la mirada. En eso vio a Andrew y caminó hacia él. “Yo te conozco”, le dijo. “Te vi en el lago di cómo” no. Según la información que recopiló Or, Yanni no dijo eso porque realmente hubiera reconocido a Andrew.
Más bien era una frase que él solía usar para iniciar conversación con alguien, pero Andrew, fascinado le respondió, “Así es, gracias por recordarme, señor Versachi.” Después intercambiaron unas cuantas palabras sobre si habían visto la ópera y poco después cada uno siguió por su lado. Al parecer, este momento tan breve bastó para despertar una fijación en Andro y tiene sentido si consideramos que él llevaba años persiguiendo el lujo y el dinero, pero también la atención, la aprobación y esa sensación de sentirse importante. Entonces, cuando se topa de
frente con un hombre que condensa todo eso y que además lo trata con amabilidad y aparente interés, Andrew queda profundamente conmovido. Ahora bien, ese encuentro realmente ocurrió según. Sí, sobre todo por el testimonio de Eric Gruenwalt, un abogado de los Ángeles que también estaba en el Colossus esa noche y declaró que vio a ambos ahí.
Aunque Gruen Wal creía mucho de las cosas que Andrew decía sobre sí mismo, siempre sostuvo que sí los vio juntos ese día en el club. Y bueno, hablando del club, hay una canción que no dejaba de sonar por esos años, Freedom. NY de George Michael se vuelve un hit enorme en parte gracias a su video musical dirigido por David Fincher.
Lo que hace especial ese video es que George Michael ni siquiera aparece cantando. En su lugar invita a cinco de las modelos más famosas del momento. Naomi Campbell, Linda Evangelista, Tatiana Patitz, Christie Turlington y Cindy Crawford para que sean ellas quienes lo protagonicen. Y los Versachi aprovechan muy bien ese momento en su desfile otoño invierno 1991-92.
Este abre con varios modelos en prendas coloridas, brillantes y muy ornamentadas, como esta chaqueta bolero bordada. Entre todo eso también empieza a aparecer un sello que con el tiempo se volverá inseparable de la marca, el estampado barroco amarillo sobre negro. Pero sin duda lo que más llama la atención llega casi al final del show cuando empieza a sonar Freedom Nighty.
Cuatro. Las modelos del famosísimo video musical salen una por una por la pasarela cantando la canción. La audiencia se vuelve loca, pero el gran momento llega al final cuando las cuatro se abrazan y avanzan juntas por la pasarela mientras siguen cantando. Al día siguiente la prensa no habla de otra cosa y no solo las revistas de moda, también los noticieros y los periódicos lo llevan a primera plana.
Poco después ni viaja a Miami, queda fascinado con la ciudad, compra una propiedad enorme y se construye un nuevo palacio en pleno corazón de South Beach. Lo llama casa Casuarina y se muda ahí con Antonio, con quien para entonces ya lleva 10 años. Muy pronto ese lugar se convierte en su favorito, sobre todo porque ahí puede vivir mucho más relajado, andar en sandalias, ir a la playa con amigos y en especial caminar tranquilo por la calle.
Santo, su hermano le insiste en que quizá debería llevar guardaespaldas, pero Yanni no lo cree necesario. A él le gusta sentirse libre. Además, ¿quién querría hacerle daño? Mientras tanto, Andrew también tiene que mudarse, aunque en su caso no es por gusto. Como Lis Cotte, la amiga con la que vive, decide irse de la ciudad, Andrew no tiene otra opción más que volver con su madre a un departamento pequeño.
Ese regreso lo confronta otra vez con la vida precaria de la que lleva años intentando escapar. La frustración se le empieza a acumular y poco a poco se vuelve más violento. En una ocasión, incluso ataca a su madre y la estrella contra la pared con tanta fuerza que le rompe el hombro. Con todo esto, es evidente que Andrew está desesperado y frustrado por alcanzar esa vida de lujo y estatus, pero curiosamente en ningún momento parece dispuesto a conseguirla por la vida tradicional.
No busca un trabajo ni construir algo poco a poco. Él lo quiere todo de inmediato porque siente que lo merece. Así que toma otro camino. Empieza a salir todas las noches a bares y clubes gays ofreciéndose como escort, es decir, alguien que cobra por acompañar a otros en salidas, viajes o encuentros privados a cambio de dinero.
Pero según la periodista Marine North, esto no le funciona como él esperaba. Al investigar esa etapa de su vida, habla con varias personas que se movían en ese mismo mundo y que llegaron a conocer a Andrew y todos coinciden en algo. No tenía mucho éxito, no conseguía muchos clientes y, sobre todo, nunca lograba lo que realmente buscaba, un sugar daddy que lo mantuviera a largo plazo y le diera acceso fijo a ese estilo de vida.
De hecho, uno de ellos lo resume así. Andrew tenía problemas para ligar, se la pasaba buscando y buscando, pero yo nunca lo veía irse con alguien. Además, en esas entrevistas aparece algo muy revelador. Uno de los hombres con los que habla Or, Shane O’Brien, cuenta que en esa época Andrew repetía la misma historia una y otra vez, que una vez al año él cenaba con Yanni Versachi, luego relataba con todo detalle una supuesta cena con él en el restaurante Stars de San Francisco cuando Bersachi había estado en la ciudad por la ópera. Pero
para quienes lo escuchaban era claro que esa historia no había ocurrido. Aún así, Andrew la sostenía con tal insistencia que muchos preferían seguirle la corriente. Según otra conocida, cada vez que alguien ponía en duda una de sus historias, él se ponía inmediatamente a la defensiva.
Al mismo tiempo, en una de esas salidas nocturnas, Andrew conoce a Jeff Trail, un chico de Illinois. Este fue criado en una familia conservadora, desarrolló una fuerte vocación de ayudar a otros y se unió al ejército. Ahí descubrió que era gay, lo que al inicio le generó mucho conflicto, aunque poco a poco comenzó a aceptarlo.
Cuando dejó el ejército para empezar de nuevo, se mudó a California y en una salida nocturna en un bar conoce a Andrew. Jeff aún vive su ***ualidad con cierta vergüenza, por lo que la seguridad, libertad y facilidad social de Andrew lo impresionan profundamente, sin imaginar que ese encuentro marcaría el inicio de su trágico final.
Desde ahí, los dos empiezan a volverse muy cercanos, pero no todo el mundo ve esa amistad con buenos ojos. Algunos conocidos le advierten a Jeff que tenga cuidado, que detrás del carisma de Andrew hay algo más inquietante, una oscuridad que no conviene ignorar. Sin embargo, Jeff, que siempre tiende a buscar lo bueno en las personas, decide no hacerles caso y sigue acercándose a él.
En medio de todo esto, Andrew sigue teniendo que encontrar otras formas de conseguir dinero, pero una vez más no busca un trabajo común, sino una salida que le parece más rápida y fácil. Así que empieza a vender sustancias en los clubes y no solo las vende, también empieza a consumirlas. La que más usa es la metanfetamina, una sustancia extremadamente adictiva que provoca una euforia muy intensa y puede mantener la persona acelerada durante muchas horas.
El problema es que cuando ese efecto se termina, la caída es igual de fuerte. La persona queda agotada, triste, ansiosa, irritable y con una sensación de vacío muy profunda. Con el uso constante, la mentafetamina puede provocar depresión, ansiedad, paranoia e incluso psicosis, haciendo que alguien vea o escuche cosas que no existen.
Además, esta sustancia altera tanto el funcionamiento del cerebro que la persona puede perder el juicio, empezar a tomar decisiones cada vez más peligrosas y volverse más agresiva o violenta. Y en el caso de Andrew, el consumo solo va escalando. Según su dealer, llegó a comprar unos $000 en metanfetamina. Viéndolo todo en conjunto, tanto el historial de Andrew como los efectos de la sustancia, entre ellos la psicosis y la violencia, se comienza a formar un perfil cada vez más peligroso.
Entrre tanto, llega el momento de presentar la colección de otoño invierno de 1992 y Versachi sabe perfectamente que va a provocar reacción tanto para bien como para mal. Cuando las modelos salen a la pasarela, el público se queda impactado. Y es que esta nueva colección está inspirada en el S&M, es decir, en prácticas ***uales ligadas al sadomasoquismo, pero reinterpretadas desde el lujo y la alta moda.
Las modelos aparecen como dominatrices, con arneses de cuero, evillas doradas y una estética mucho más agresiva de lo que se había visto hasta ese momento. La colección se convierte en una de las más polarizantes de su carrera. Para algunos es vulgar y despectivo hacia las mujeres. Para otros, incluido el propio Yanni, es todo lo contrario, una forma de mostrar a la mujer como una figura dominante, poderosa y dueña de su propia sensualidad.
Poco después llega otro momento que vuelve a causar revuelo. Es el estreno de la película Cuatro bodas y un funeral, protagonizada por Huge Grant, quien en ese momento ya es una estrella consolidada. Lo acompaña su novia Elizabeth Hurley, una actriz con una carrera bastante discreta hasta ese punto.
Pero en cuanto la pareja baja del coche, nadie está mirando a huge Grand. Todas las miradas se van directo a Elizabeth, que lleva un vestido negro con una abertura enorme en el costado sostenida únicamente por grandes seguros dorados. Y en cada uno de esos seguros, por supuesto, está grabada la cabeza de Medusa, el sello de Versachi.
Al día siguiente, los medios no hablan de otra cosa que del vestido de Elizabeth Harley y ese momento termina dándole un impulso enorme tanto a la carrera de ella como a la de Versachi. Sin embargo, en medio de todo este éxito, Yan empieza a notar que algo no anda bien. Escucha un zumbido constante en el oído e incluso pierde audición de un lado.
Al principio piensa que puede ser por tanto ruido, por las fiestas, los desfiles o incluso por el estrés, pero todo cambia cuando ese malestar empieza a convertirse en un dolor insoportable. Entonces va con doctores tanto en Italia como en Estados Unidos y recibe la noticia de que tiene un tipo raro de cáncer en el oído interno y al estar tan cerca del cerebro, la operación se vuelve mucho más complicada.
Desde entonces, Casa Casoarina en Miami se convierte casi en un hospital privado. Ahí recibe quimioterapias y radioterapias. Mientras tanto, Donatela va a los eventos y da la cara por él, diciendo que solo está descansando. Pero en realidad, Yanni está en casa, muy debilitado bajo el cuidado constante de Antonio. En California, Andrew parece estar en su mejor momento.
Consigue el sugar daddy que buscaba. Norman Blatchford, un millonario que acababa de perder a su pareja de más de 20 años y que le ofrece vivir en su mansión en la joya y mantenerlo a cambio de compañía. Rodeado de lujos, mesada, coche y tarjetas pagadas, Andrew siente que por fin vive la vida que siempre creyó merecer. Pero cuando todo parece perfecto, aparece David Mudson, un arquitecto que lo impacta de inmediato.
E incapaz de quedarse en paz, Andrew desarrolla una obsesión que pronto pone en riesgo su relación con Norman. En medio de esto, Versachi logra una recuperación que se siente casi milagrosa y en cuanto recupera fuerzas, quiere regresar al trabajo de inmediato, pero algo en él ha cambiado. Después de enfrentar el cáncer parece buscar otro tipo de lenguaje creativo.
Poco a poco deja atrás esa faceta de diseñador exuberante y ligado al mundo de las estrellas de rock para explorar un estilo más sobrio, minimalista e intelectual. Es así como pasamos de este tipo de diseños a otros mucho más sencillos y contenidos. Claro que de vez en cuando sigue presentando piezas atrevidas como esta o esta. Eso nunca desaparece del todo, pero en general a partir de este momento, su trabajo empieza a moverse hacia una dirección mucho más serena y refinada.
Al mismo tiempo, Andrew sigue movido por una ambición que parece no tener límite. Aunque Conorman ya tiene la vida de lujo que siempre quiso, eso no le basta. También quiere a David, el hombre que lo ha flechado y que no puede sacarse de la cabeza. El problema es que Andrew empieza a actuar como si pudiera tenerlo todo.
Cree que Norman está tan enganchado que le dará cualquier cosa, así que lo pone a prueba exigiéndole un Mercedes de $16,000. Pero ahí Norman le pone un alto. Andro interpreta eso como el fino y decide irse por David, solo que se topa con la realidad. David nunca ha sentido lo mismo. Esa relación solo existía en su cabeza.
Así, en un instante, Andrew se queda sin nada. Sin Norman, sin David y sin la vida de lujo. Se siente vacío, humillado y lleno de furia. Es en este momento cuando todo lo que Andrew venía arrastrando revienta. Años de obsesión con el estatus, una necesidad constante de sentirse especial, la rabia de perder justo la vida que llevaba tanto tiempo persiguiendo y el efecto cada vez más destructivo de las sustancias.
Con todo eso acumulado, Andrew Kunan llega a un punto de quiebre y toma una decisión. Desquitarse con un mundo que siente que le negó la vida que merecía. Él va a conseguir ser alguien importante cueste lo que cueste. El 25 de abril de 1997, un conocido suyo, Ken Higgins, habla con Andrew y lo nota bastante mal.
Por alguna razón, Andrew no puede dejar de hablar de Yanni Versachi. Lo llama pretencioso, pomposo y ostentoso. A Hims le da la impresión de que Andrew está volcando toda su frustración en él, como si Versachi representara exactamente todo lo que Andrew siente que no pudo conseguir.
Lujo, fama, éxito y hasta una relación estable con alguien que realmente lo quiera. Esa misma noche, Andrew llama a David y le pide quedarse en su departamento. Aunque a David le incomoda y sospecha que algo no anda bien, termina aceptando. Y adentro, Andrew llama a Jeff Trail y lo cita ahí aprovechando que David salió. Jeff también percibe que Andrew está raro, pero aún así decide ir.
A partir de ese momento, la historia entra en una zona mucho más oscura. Lo que sabemos de esa noche no viene de una sola versión clara, sino de la reconstrucción que hicieron la policía y varios periodistas a partir de los testimonios de quienes estuvieron cerca. Según la cuidadora del edificio donde vive David, Jeff Trail llega a las 9:45 de la noche y sube por el elevador.
10 minutos después, un vecino de David escucha una discusión en el departamento alcanzando a escuchar un grito. Lárgate de aquí! seguido del azotón de una puerta. Le parece extraño, pero asume que probablemente se trata de una pelea de pareja, sin embargo, la realidad es mucho peor. Del otro lado del pasillo, Andrew pierde el control con un martillo en la mano, se va contra Jeff y lo golpea una y otra vez hasta dejarlo tirado en el suelo sin vida.
En algún momento de la noche, David entra al departamento. Al llegar se encuentra con Jeff en el piso y a Andrew cubierto de sangre. No se sabe con certeza qué pasa después dentro de ese departamento, pero la reconstrucción más aceptada señala que Andrew obliga a David a ayudarlo amenazándolo con una pistola. Entre los dos envuelven el cuerpo de Jeff en la alfombra y lo arrastran hasta esconderlo detrás del sillón.
Durante los días siguientes, Andrew mantiene a David retenido dentro del departamento con el cuerpo de Jeff todavía ahí. Sin embargo, a Laura, una compañera de trabajo de David, se le hace muy raro que él no se haya presentado a trabajar, sobre todo porque él suele ser muy cumplido, así que decide ir hasta su departamento para ver qué está pasando.
Laura toca la puerta, pero nadie abre. Aún así, alcanza a escuchar algunos susurros del otro lado y eso le confirma que sí hay alguien adentro. Entonces, decide ir a buscar a la encargada del edificio. En ese momento, Andrew entiende que ya no pueden quedarse ahí mucho más tiempo. Obliga a David a salir con él.
Los dos logran irse sin que nadie los vea. Suben al jeep de David y huyen del lugar. Unos minutos después, Laura regresa con la llave maestra del departamento y se topa con una escena espantosa, un olor muy fuerte a descomposición y un cuerpo envuelto en una alfombra. La policía llega y confirma que el cuerpo envuelto en la alfombra es el de Jeffrey Trail, pero como apareció dentro del departamento de David y David no está por ningún lado, él se convierte en el principal sospechoso del asesinato.
Aunque no todos los policías están completamente convencidos. Dentro del departamento también encuentran una bolsa que lleva escrito el nombre de Andrew Kunanan y eso abre la posibilidad de que David no haya actuado solo. Mientras tanto, Andrew va camino a Minnesota con David todavía retenido. Cuando llegan a la orilla de East Rush Lake, Andrew le apunta con su pistola y le ordena que baje del auto.
David no tiene opción, así que obedece. Andrew lo empuja hacia la orilla del lago y entonces dispara acabando con él. Después arrastra el cuerpo hasta una zona cubierta de maleza donde lo deja escondido. Con eso Andrew comete su segundo asesinato y elimina al único testigo directo que podía incriminarlo.
Sin embargo, la ventaja le dura muy poco porque al día siguiente unos pescadores encuentran el cuerpo de David en la orilla del lago. Con ese hallazgo, las autoridades por fin entienden que David no era el responsable, sino un ren otra víctima de Andrew. Desde ese momento, Andrew Kunanan se convierte en uno de los hombres más buscados por el FBI y su rostro empieza a aparecer en todas las noticias y periódicos del país.
Entretanto, Andrew se dirige a Chicago, específicamente a Gold Coast, una de las zonas más lujosas de la ciudad. Ahí se estaciona frente a la casa de Lee, un magnate de los bienes raíces que vive en ese barrio con su familia. Incluso al día de hoy no está claro por qué Andrew elige justamente aí.
No se sabe si ya había algún vínculo entre ellos o si Andrew simplemente escoge una nueva víctima dentro de una zona dinerada buscando un coche para seguir huyendo. Sea como sea, esa mañana Lee, de 72 años sale del garaje. Justo cuando está por subirse a su Lexus, Andrew lo intercepta. Hay un pequeño forcejeo, pero Andrew logra dominarlo y meterlo de nuevo al garaje.
Ahí le da un par de golpes, le amarra la cabeza, las manos y los pies con cinta aislante, toma un destornillador y lo apuñala una y otra vez. Finalmente agarra una sierra eléctrica y le corta la garganta. Después Andrew entra a la casa y actúa como si nada hubiera pasado. Va a la cocina, se prepara un sándwich de jamón con queso y se feita con las máquinas de le antes de irse también roba $2,000 en efectivo y una colección de monedas.
Luego deja el Jeep de David a la vuelta de la esquina, toma el Lexus verde de Leo. Claro que la policía termina localizando el Jeep y empieza a rastrear el Lexus que ahora trae Android y ahí Andrew comete un error. Desde un teléfono conectado al Lexus hace una llamada lo bastante larga como para alertar a las autoridades.
No logran ubicar su posición exacta, pero sí descubren que el vehículo robado sigue encendido y se mueve cerca de Chicago. Andrew se entera de esto por la radio y entiende que necesita cambiar de carro cuanto antes. Por eso, días después llega un estacionamiento de Nueva Jersey buscando otro vehículo que no pueda ser rastreado.
El detalle es que en la caseta de entrada está William Rees, el cuidador del lugar, escuchando en la radio un reporte sobre Andrew, sin tener idea que lo tiene enfrente. Sin pensarlo, Andrew lo amenaza con la pistola y lo obliga a bajar al sótano. Le ordena que se arrodille y dispara, con lo que termina con su cuarta vida. Después toma las llaves del Chevrolet de Re y se va en él.
Unas horas después, la esposa de William, preocupada porque no ha llegado a casa, va a buscarlo al trabajo y encuentra su cuerpo. La policía llega de inmediato, localiza el Lexus del Lee, pero ya no tiene forma de rastrear el Cheévrolet y para entonces Andrew ya va camino a Miami Beach, obsesionado con un nombre, Yanni Versace. Mientras tanto, Yanni prepara sus siguientes y últimas colecciones que vistas hoy adquieren un tono mucho más oscuro.
Como te comentaba, en esta etapa, acercándose al 20 aniversario de su marca, busca alejarse del exceso y moverse hacia algo más limpio y contenido. Por eso, muchas prendas aparecen completamente negras, algo inusual en él y que hoy se siente casi como una antesala al luto. Además, surgen múltiples diseños con cruces y otros símbolos religiosos inspirados en el arte bizantino que, vistos en retrospectiva, evocan ideas de protección, duelo, muerte y rituales funerarios.
Pero quizás el momento más impactante llega en la colección de ropa de hombre. Ahí Versachi sigue apostando por diseños provocadores, colores intensos y modelos cada vez más ***ualizados, muchos de ellos sin camisa. Sin embargo, lo que de verdad se queda grabado ocurre cuando aparece Naomi Campbell. sale a la pasarela con una pistola en la mano y al llegar al centro del escenario dispara primero al aire y luego hacia el público.
Unos días después de presentar sus colecciones, Yanni amanece con energía. Como de costumbre, sale de casa Casuarina, camina por las calles de Miami, toma un café y compra varias revistas de moda. Pero cuando regresa a su casa, Yan se encuentra de frente con el final. Andrew ya está ahí esperándolo, le dispara dos veces y ni se desploma en los escalones de su propia casa.
Andrew guarda el arma de inmediato y sale huyendo. Dentro de la casa, Antonio escucha los disparos y corre hacia la entrada donde lo encuentra bañado en sangre, sosteniendo con fuerza las revistas de moda, como si de alguna manera se estuviera aferrando aquello que le había dado vida durante tantos años. Pero poco a poco las fuerzas se acaban y suelta las revistas.
No queda mucho más por hacer. Yan Versachi muere. Cuando me enteré de estos sucesos, me quedé anonadado y preguntándome qué pasó, por qué parece que de la nada perdió el control y empezó a quitarle la vida a varias personas, pero como podrás intuir, las cosas no suceden de un momento a otro y mucho menos en un caso así.
Tampoco parece que las víctimas hayan sido completamente aleatorias. Así que más que buscar una explicación simple, aquí vamos a intentar hacer algo más complejo, una reconstrucción de lo que tal vez pudo haber estado pasando en su mente. Primero hay que aclarar un concepto importante. El narcisismo, a pesar de las connotaciones negativas que tiene hoy en día, no es algo que sea bueno o malo por sí mismo.
Es un espectro. Todos tenemos una percepción de nosotros mismos. Todos tenemos una autoimagen, un yo que se va construyendo a través de la forma en la que interiorizamos experiencias, nuestra propia constitucionalidad y la interacción con los demás. Hay casos donde esta autopercepción es muy mala o negativa.
Podríamos decir que esa persona está en un espectro muy bajo de narcisismo. Y eso es malo porque se vuelve una persona muy muy insegura. Pero en los casos donde se llega al otro extremo del espectro es cuando se dice que alguien tiene un narcisismo patológico. Personas con una autoimagen exageradamente inflada, con una sensación de grandeza y de merecer más que los demás, pero que muchas veces no está ni sostenida por la realidad.
Y aquí viene lo más importante. En muchos casos, ese yo grandioso no es realmente sólido. No es que exista una confianza real reforzada por experiencias e interacciones. En muchos casos, ese yo grandioso es una especie de coraza que protege a un yo que en realidad se siente muy frágil. Es un intento por tratar de compensar y proteger sensaciones de un rechazo profundo hacia uno mismo.
Es decir, por fuera se muestra grandeza, pero por dentro hay una sensación de ser pequeño, insuficiente o no merecedor. Adentro hay algo que duele. Entonces, cuando alguien o algo contradice esa coraza, no se siente como una crítica normal, se siente como una amenaza, como si una pequeña grieta fuera suficiente para derrumbar todo lo que has construido para no enfrentarte a lo que hay debajo.
Eso es lo que algunos llaman una herida narcisista y en esos casos la reacción no suele ser proporcional al ataque en cuestión. Son respuestas mucho más intensas, más defensivas y desproporcionadas porque se está tocando una herida muy dolorosa. Ahora ya entendimos por qué se construyen corazas de grandiosidad falsa, pero ¿por qué alguien como Andrew se sentiría así en primer lugar? Casi nadie despierta un día con una identidad completamente distorsionada de sí mismo.
Lo más probable es que esto se haya ido formando con el tiempo. En el caso de Andrew, además de una constitucionalidad, tal vez tuvo mucho que ver su figura materna, una que constantemente reforzaba la idea de que era especial, que era extraordinario y que merecía más que los demás, independientemente de lo que la realidad mostrara.
Y por el otro lado tenemos a una figura paterna que le enseñaba que el valor de una persona estaba ligado al dinero, al estatus o a la apariencia, además de que la propia figura paterna también construía una narrativa falsa de sí mismo, lo que también pudo servirle como modelo. Entonces, tenemos dos mensajes que probablemente no se integraron bien entre sí y que en lugar de aterrizarlo pudieron haberlo desbalanceado aún más.
Tal vez Andrew creció creyendo que era grandioso, pero al mismo tiempo sintió que necesitaba demostrarlo a través de cosas externas. Y si a eso le sumas que la realidad nunca se lo confirmó, se generó una distancia cada vez más grande entre lo que creía ser y lo que realmente era. Y cuando esa distancia creció, en lugar de corregirse, se ignoró, se maquilló y se comenzó a sostener mediante mentiras y fantasías.
Ahí es donde todo se pudo empezar a acumular, porque no es una sola cosa, sino que es una suma de predisposición en torno, experiencias y decisiones. Fue una presión que fue creciendo poco a poco hasta que terminó reventando. Cuando esto sucede, a veces aparece una necesidad de defender esa imagen, cueste lo que cueste. A veces contra quién la pone en duda directamente y otras contra quién representa eso que está rompiendo la armadura.
Y ahora también me pregunto, ¿por qué esas víctimas? Y quiero volver a reiterar que lo que voy a decir es meramente especulación, porque en realidad nadie sabe con exactitud qué fue lo que pasó. Todo arrancó con Jeff Trail, alguien cercano que probablemente lo conocía más allá del personaje. En el contexto en el que Andrew ya venía con su coraza falsa tambaleándose, eso lo volvió especialmente peligroso porque era alguien que podía exponer la distancia entre lo que Andrew decía ser y lo que realmente era.
Tal vez la discusión tocó algún tema de los que le dolían a Andrew y sumado a todo lo demás, como también posiblemente las sustancias, decidió desquitarse. La segunda víctima fue David, alguien por quien Andrew sentía una carga emocional fuerte porque había obsesión por parte de Andrew, pero no correspondencia. Y ese rechazo probablemente fue algo que Andrew ya no pudo tolerar.
Además, después del primer asesinato, David era un testigo y eso tal vez le dio incluso más motivos para acabar con él. Luego tuvimos el caso más enigmático, Lee. Ni siquiera la investigación más detallada del caso consiguió encontrar una relación entre ambos, pero por la forma tan violenta y metódica en la que lo hizo y por la calma con la que después siguió comiendo y bañándose, algunos sospecharon que había tenido algún tipo de relación.
Pero estos son solo especulaciones. Lo que sí era cierto es que Lee era justo el tipo de figura que Andrew había perseguido durante años. alguien con dinero y estatus, lo que también se puede interpretar como que la violencia ya comenzaba a dirigirse hacia personas que en lo simbólico representaban ese resentimiento que Andrew había desarrollado.
Su siguiente acto de violencia, el que cometió contra William Bre, fue más funcional, así que no profundizamos mucho en ese caso. Pero donde sí se repitió ese patrón simbólico fue en el último con Janny Versachi. No había una relación comprobada, pero también existía este componente de lujo, estatus y reconocimiento.
Todo aquello que Andrew sintió que le correspondía, pero nunca logró sostener. Incluso poco antes empezó a hablar de él con desprecio, proyectando en su figura toda esa frustración acumulada de todo eso que le dolía. También podría ser que hubo una especie de identificación con Vers. Versachi, como ya hemos dicho, representaba tal cual la figura o la imagen falsa que él había construido de sí mismo.
Entonces, tal vez En Versachi vio esta imagen y al matarlo podría haber sido una forma de matar a esa imagen. Pero bueno, recordemos que esta es tan solo mi interpretación de todo esto. Recordemos que Andrew no vivió para contar sus motivos, así que continuemos para ver cómo terminó todo. Después de los terribles hechos, la familia Versachi queda devastada.
En el funeral, Donatela, Santo Antonio y los sobrinos de Yan están destrozados. También asisten varias de las figuras más cercanas y representativas de su mundo. Naomy Campbell, Christi Carla Broney, Elton John y la princesa Diana, que tristemente moriría apenas unas semanas después. Cuando termina la misa, la sociedad milanesa rompe en un aplauso que se extiende durante varios minutos.
Pero incluso en este momento tan duro, la familia Versachi no puede quedarse solo en el duelo. También tiene que enfrentar la pregunta que todos los medios están haciendo. ¿Qué va a pasar con Versachi ahora que Yani ya no está? Mientras tanto, la policía analiza toda la evidencia del asesinato y pronto llega a la conclusión de que todo vuelva a apuntar hacia Andrew Kunanan.
Con eso la búsqueda se intensifica todavía más, pero pasan los días y no hay rastro de él hasta que reciben una llamada del cuidador de una casa flotante. Sospecha que Andrew podría estar escondido ahí. En poco tiempo, decenas de agentes de la policía de Miami, del FBI y equipo SWAT rodean toda la zona.
El lugar queda completamente cercado, pero cuando finalmente se acercan para entrar, ya es demasiado tarde. Andrew está muerto, pues él mismo se ha disparado. Con eso termina una de las persecuciones criminales más seguidas por la prensa, pero la historia alrededor de Versachi está lejos de cerrarse. Después de la muerte de Yan, la marca entra en una etapa muy complicada.
Donatela toma las riendas creativas de Versachi, pero todavía no tiene la misma experiencia como diseñadora y durante varios años se enfoca más en repetir a Yanni que en encontrar una voz propia. retoma ese estilo exagerado y barroco que había hecho famosa la marca, pero muchas veces sin el mismo equilibrio. El resultado es una serie de colecciones que parte de la crítica llega a ver como caricaturas del viejo Versachi.
A esos tropiezos se suman el duelo por la muerte de Yanni y el estilo de vida de excesos que Donatela ya arrastraba desde antes. Poco a poco todo eso le empuja a consumir cada vez más sustancias. Aún así, en medio de esa etapa difícil, Donatela también consigue momentos muy poderosos. Uno de los más recordados llega en los premios Grammy del 2000 cuando viste a Jennifer López con el famoso vestido verde.
El impacto es tan grande y despierta tanta búsqueda en internet que con el tiempo ese momento termina siendo relacionado con la creación de Google Images. Sin embargo, su dependencia de las sustancias llega a un punto tan grave que Donatela tiene que entrar en rehabilitación. Después de su regreso, la marca logra estabilizarse un poco, pero ya no vuelve a alcanzar el nivel que había tenido con Yanni.
Ante esto, Versachi sobrevive, sí, pero deja de estar en la punta. La familia intenta distintas estrategias para mantener la flote hasta que en 2018 decide que lo mejor es ceder el control de la empresa. Ese año Michael CS Holdings compra la marca por 2,120 millones dó. Donatela permanece un tiempo más como directora creativa, pero para 2026 ya no queda ningún Versachi dentro de la marca.
Antes de cerrar el video, quiero hablar sobre un último tema respecto a Andro, sobre todas esas cosas que perseguía. En el fondo, muchas de las cosas que perseguía no son ajenas a nosotros. el deseo de reconocimiento, de estatus y de una vida que se vea bien hacia afuera. Claro está que no hay nada malo en perseguir eso.
Eso no es el problema. El problema es cómo construyes eso, porque hay una diferencia enorme entre alcanzar algo y aparentar que ya lo tienes. O, en otras palabras, entre construir una identidad y sostener una ilusión. Y lo mismo pasa con la autoestima. No hay nada más sólido ni más satisfactorio, creo yo, que irla construyendo poco a poco, con acciones reales, con intentos, con errores y con cosas que sí te cuestan.
Una autoestima sólida o saludable no se construye solo pensando positivo o repitiéndote que eres suficiente. Se construye contrastando, probando, fallando y ajustando una y otra vez. Se construye cuando haces algo bien y lo reconoces, pero también cuando algo te sale mal. Se construye cuando entiendes en qué eres bueno y también en qué no.
Y cuando esa base existe, creo que pasan dos cosas importantes. La primera es que si en algún momento alguien o el propio mundo va a contradecirte, va a haber cosas en las que no seas bueno o en las que vas a fallar. Pero cuando tu autoestima está construida sobre algo mucho más real, eso no se siente como el fin del mundo.
Al contrario, se internaliza como algo que te ubica y que te da límites. En cambio, cuando esa autoestima se construye sobre fantasía, validación externa, una idea inflada de lo que debería ser, lo que creas es una estructura frágil, una que depende de que el mundo no la contradía y tarde o temprano la realidad siempre termina haciéndolo. No.