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The Shocking Moment Poatan Pereira REFUSED to Kneel for Roman

 Comenta qué luchador de MMA quisieras ver en WWE. Activa la campana para no perderte nada. Narrado por Hugo Sabinovich. Narrado por Hugo Sabinovich. Damas y caballeros, bienvenidos a este episodio histórico de Monday Night Raw desde el Madison Square Garden de Nueva York. Soy Hugo Sabinovic y les traigo la acción más explosiva de la WWE.

La tensión se puede cortar con un cuchillo aquí en Nueva York. Durante semanas hemos sido testigos de una situación sin precedentes. El campeón indiscutible de WWE, Roman Reigns, ha estado obsesionado con traer al octágono de UFC convertido en superestrella de WWE, Alex Poatán Pereira, para que se arrodille ante él y reconozca la supremacía de The Bloodline.

 Las luces se apagan, se escucha el tema musical de Roman Reigns y aquí viene el jefe tribal, el hombre que ha dominado la WWE durante más de 1000 días. Roman Reygns. Roman avanza con esa presencia imperial que lo caracteriza. Los títulos brillan sobre sus hombros mientras el público lo recibe con una mezcla de abucheos y vítores.

 A su lado, los fieles miembros de The Bloodline, solo Sikoa y los Usos, siempre vigilantes, siempre protegiendo a su líder. Román toma el micrófono y el público guarda silencio. Nueva York, reconóceme. El público está ya en una respuesta ensordecedora. Durante semanas he extendido una invitación a un hombre que cree que puede trasladar su éxito de una jaula de MMA a mi ring, a mi territorio.

 Alex Pereira. Poatan, el supuesto Manos de piedra, ha estado esquivándome, ha estado huyendo. Roman camina por el ring con esa confianza intimidante que lo caracteriza. Esta noche le doy una última oportunidad a Poatan. Ven aquí, arrodíllate ante el jefe tribal. Reconoce que este es mi territorio o enfréntate a consecuencias que ni siquiera puedes imaginar.

 El público está completamente entregado. Algunos corean el nombre de Poatán, otros apoyan a Roman. De repente, las luces se apagan nuevamente. Una música desconocida comienza a sonar. Ritmos brasileños mezclados con un tema intenso y amenazante. Dios mío, no puede ser. Es él. Alex Poatán. Pereira está aquí en Raw. El Madison Square Garden explota.

El campeón de UFC, el hombre con el poder de knockout más devastador en las artes marciales mixtas, aparece en lo alto de la rampa. Poatan avanza con calma con esa mirada asesina que ha aterrorizado a sus oponentes en el octágono. Viste pantalones negros y una chaqueta con los colores de Brasil. Su presencia es intimidante, casi sobrenatural.

 Roman y The Bloodline observan desde el ring. Puedo ver la tensión en sus rostros. Esto no estaba en sus planes. No esperaban que Poatan realmente apareciera. Alex toma un micrófono mientras se mantiene en la rampa a una distancia prudente del ring. Su voz es profunda, su acento brasileño marcado. Roman Reigns.

 Hablas mucho para ser un hombre que nunca ha sentido lo que es ser noqueado de verdad. La multitud ruge. Este es el enfrentamiento que todos han estado esperando. Me has llamado durante semanas. ¿Quieres que me arrodille ante ti? que reconozca tu territorio, pero hay algo que debes entender. Poatan da un paso adelante, su mirada fija en Roman.

 Yo no me arrodillo ante nadie. Donde yo vengo, en las favelas de Sao Paulo, aprendimos a pelear de pie hasta el final. Y si quieres comprobar el poder de estas manos. Poatan levanta sus puños, aquellas armas que han dejado inconscientes a tantos luchadores de élite. Entonces, ven tú a mi territorio. UFC 300. Entra al octágono conmigo. Dios mío.

 Poatán ha rechazado la demanda de Roman y ha lanzado su propio desafío. La cara de Roman se transforma. La sonrisa confiada se convierte en una mueca de furia. The Bloodline comienza a moverse, rodeando el ring, preparándose para atacar. Roman toma el micrófono nuevamente. ¿Crees que puedes venir a mi show y poner condiciones? Nadie le dice a Roman Reigns qué hacer.

 Nadie rechaza al jefe tribal. Reigns hace una señal y The Bloodline comienza a avanzar hacia la rampa. Van por Poatan. Esto se va a poner feo. Pero Poatan no retrocede. Se mantiene firme mientras los usos y solo Icoa se acercan amenazantes. Y de repente desde el público aparecen figuras conocidas. Es Globert Teisira, el mentor de Poatán y con él varios luchadores de la academia brasileña.

 The Bloodline se detiene en seco. La situación acaba de equilibrarse. Roman está furioso. Este no era el plan. No esperaba que Poatan viniera con refuerzos. Si no vienes a mi territorio, entonces traeré mi poder a tu ring, dice Poatán con calma. Pero no será hoy, será cuando yo lo decida y no será una lucha, será una masacre.

 Con estas palabras, Poatán y su equipo brasileño retroceden manteniendo la mirada fija en The Bloodline. La tensión es insoportable. Dos de los guerreros más dominantes del planeta Tierra acaban de declararse la guerra. Tres semanas después, Survivor Series. Bienvenidos a Survivor Series. Soy Hugo Savinovic y estamos en vivo desde el Barkley Center de Brooklyn.

 La atmósfera es eléctrica. Durante las últimas semanas, la guerra entre Roman Reigns y Alex Poatan Pereira ha escalado a niveles nunca vistos. The Bloodline atacó la academia de entrenamiento de Poatan. En respuesta, el brasileño y sus compañeros irrumpieron en Smackdown, dejando un rastro de destrucción. Y finalmente, después de negociaciones tensas, Tublib y UFC han llegado a un acuerdo histórico.

 Esta noche, en un combate sin reglas, sin descalificación, sin conteo fuera, Roman Reigns y Alex Poatan Pereira se enfrentarán por primera vez. Las luces se apagan. Un video muestra momentos de la carrera de Poatan en UFC, sus brutales knockouts intercalados con imágenes de Roman dominando WWE. Y ahora el momento ha llegado.

 Comienza a sonar la música de entrada de Alex Pereira. Ritmos tribales brasileños mezclados con un tema amenazante. Aquí viene el hombre que se negó a arrodillarse, Alex Poatán Pereira. Poatan emerge entre una neblina con los colores de la bandera brasileña. Su mirada es asesina, concentrada. Esta noche no lleva su habitual vestimenta de UFC.

 Ha adoptado un estilo que mezcla su herencia indígena brasileña con elementos de lucha libre profesional. Sus puños están vendados, listos para causar destrucción. A su lado caminan Glover Shira y otros luchadores brasileños escoltándolo, asegurándose de que The Bloodline no intente nada antes del combate oficial. El público está completamente dividido.

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