estaban trabajando discretamente, metódicamente, construyendo. El periodista Miguel Badillo lo documentó parcialmente años atrás. Calderón tenía inversiones en el extranjero, cuentas en plazas financieras fuera del radar de la Secretaría de Hacienda Mexicana. Pero lo que Badillo vio era la punta. La Unidad de Inteligencia Financiera durante los gobiernos anteriores y el actual había identificado que durante los exenios de Calderón y Peña Nieto, una red de corrupción extrajo 745 millones dó del erario a través de
contratos fraudulentos con instituciones de seguridad pública. 745 millones de dólares, no pesos, dólares. Y una parte de ese dinero, según los registros que Harfush y su equipo construyeron durante 14 meses, encontró su camino hacia estructuras empresariales que hoy, esta mañana del 7 de mayo de 2026, ya no existen como estaban.
Necesitas entender también el contexto de Iberdrola para comprender la lógica detrás de esta red. En 2016, 4 años después de dejar la presidencia, Felipe Calderón se convirtió en consejero de una filial estadounidense de Iberdrola, la energética española que durante su sexeni recibió contratos por miles de millones de pesos en el sector energético mexicano.
Los defensores del antiguo modelo neoliberal lo llamaron asesoría privada legítima. Los analistas independientes lo llamaron por su nombre puerta giratoria. El mismo hombre que como presidente firmó condiciones preferenciales para una empresa se convierte 3 años después en funcionario pagado de esa misma empresa. Y eso en muchos países del mundo es un conflicto de interés que tiene consecuencias legales.
En México del viejo régimen era una práctica rutinaria, pero lo de Iberdrola, por más escandaloso que sea, no es lo central de esta historia. Los centrales, lo que Harfush encontró más cerca, mucho más cerca dentro del propio territorio mexicano, en el Estado de México, en Michoacán, en las zonas más exclusivas del país, en negocios que cualquier ciudadano puede visitar sin saber qué parte de lo que paga ahí termina.
Semanas después en una cuenta bancaria que lleva en el fondo de su estructura corporativa el apellido Calderón, la investigación comenzó según fuentes directas dentro de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en febrero de 2025. No comenzó con Calderón, eso es importante entenderlo. Comenzó con una revisión sistemática de expresidentes mexicanos ordenada por el propio Harfch en el marco de una iniciativa más amplia de transparencia patrimonial y rastreo de activos de figuras públicas del viejo régimen.
La orden inicial era clara, construir un mapa completo del patrimonio real, no declarado de los últimos cuatro expresidentes mexicanos. No para hacer política, para hacer justicia fiscal. El equipo asignado fue la División de Inteligencia Financiera Avanzada de la SSPC, un grupo de 23 analistas especializados en rastreo de activos, estructuras corporativas y flujos de dinero transfronterizos.
No son policías en el sentido tradicional, son básicamente los mejores contadores forenses del gobierno mexicano. Personas que saben leer una estructura de holdings en Delaware. Identificaras un prestanombre a través de patrones de comportamiento bancario, seguir una transferencia desde una cuenta en Panamá hasta un restaurante en Polanco.
Durante los primeros 6 meses, el equipo construyó lo que internamente llamaron el árbol, un diagrama de relaciones corporativas que partía del nombre de Felipe Calderónosa y se ramificaba hacia afuera. Familiares, colaboradores históricos, socios de campaña, funcionarios de su gobierno que permanecieron en el sector privado después de 2012.
Identificaron 47 personas físicas que actuaban como posibles prestanombres. De esas 47 profundizaron en 31. De esas 31 encontraron patrones consistentes en 18. Y de esas 18 personas, 12 estaban vinculadas directa o indirectamente a a estructuras empresariales que operaban en cinco sectores distintos de la economía mexicana informal y semilegal.
negocios reales, físicos, con empleados y facturas y servicios reales, pero cuya propiedad final, una vez que se deshacía la maraña de razones sociales, holdings intermedios y fid comisos privados, apuntaba siempre hacia el mismo punto de origen, lo que Harf presentó esta mañana del 7 de mayo ante los medios con la misma frialdad que lo caracteriza, parado no desde una oficina y desde una sala de prensa oficial, sino sino desde la entrada de la sede de la división de inteligencia financiera en la colonia Ansures. Fue el resultado final de ese
trabajo. No habló durante mucho tiempo, habló durante exactamente 11 minutos y en esos 11 minutos desmanteló 14 años de silencio. Encontramos 133 establecimientos comerciales activos”, dijo Harfch, operando en tres entidades federativas, propiedad real verificada de estructuras corporativas que a través de prestanombres identificados por nuestra división de inteligencia financiera apuntan al mismo y origen.
Hoy esos establecimientos están bajo proceso de revisión fiscal y las cuentas bancarias asociadas a esta red están congeladas. 133 establecimientos. Ese número es el que necesitas tener en la cabeza mientras te cuento lo que había dentro de cada uno. El primer grupo que encontraron los analistas fue el más grande numéricamente y en muchos sentidos el más cotidiano.
38 franquicias de cafeterías distribuidas en el Estado de México. No una cadena propia con marca registrada a nombre de Calderón. Obviamente eso hubiera sido demasiado fácil de rastrear. Lo que había era un esquema más sofisticado. Las franquicias operaban bajo marcas nacionales conocidas, marcas que tienen miles de puntos en el país y que nadie asociaría a un expresidente.
Pero la propiedad de esas franquicias específicas, los 38 contratos de franquicia firmados entre 2014 y21 estaba a nombre de cuatro personas físicas distintas, cuatro prestanombres, dos de ellos familiares directos de excaboradores del gobierno calderonista y dos más con vínculos documentados a operadores políticos del PAN en el Estado de México.
Los analistas los identificaron a través de un patrón bancario inusual. Las cuentas corporativas de esos 38 establecimientos mostraban mes a mes transferencias sistemáticas hacia una empresa intermediaria en Querétaro. Esa empresa en Querétaro a su vez hacía transferencias quincenales hacia una sociedad de propósito específico constituida en 2017 en el estado de Delaware, Estados Unidos.
Y esa sociedad en Delawar, cuya estructura accionaria no es pública por las leyes de ese estado, tenía como único beneficiario económico identificado a través de documentos notariales mexicanos a un fideicomiso privado cuyos beneficiarios finales, según los documentos que Harfood mostró esta mañana, incluyen el nombre de Felipe Calderón y Nojosa.
38 cafeterías operando normalmente, sirviendo americanos y lates y sándwiches a clientes que no saben, no pueden saber que parte de lo que pagan ahí termina en una cadena de transferencias que cruza dos países y tres estructuras corporativas antes de llegar a su destino. El segundo grupo fue más sorprendente por el sector que representaba.
24 franquicias de centros de rehabilitación física, clínicas de fisioterapia, rehabilitación postquirúrgica, terapia deportiva, también en el Estado de México con algunas en municipios limítrofes con la Ciudad de México, Naucalpan, Tlalnepantla, Ecatepec, Whisky Lucan. El mismo esquema corporativo, pero con una vuelta adicional.
Estas 24 clínicas facturaban servicios a aseguradoras privadas y en algunos casos documentados por los analistas a dependencias públicas del gobierno del Estado de México bajo contratos de servicios de salud, lo que significa que parte del dinero que ingresaba a esa red no venía solo de pacientes particulares, venía en algunos meses del herario del Estado de México, de impuestos de los ciudadanos mexiquenses.
Entrando a una red que terminaba en las cuentas de un expresidente. Si llevas tiempo siguiendo este canal, ya sabes que este tipo de contenido requiere semanas de trabajo de síntesis y verificación de información pública. Si todavía no estás suscrito, este es el momento. Dale click al botón y activa la campanita porque lo que vienen los próximos días sobre este caso, sobre las cuentas congeladas, sobre lo que encontraron en Michoacán y en las zonas más exclusivas del país, lo vamos a cubrir con el mismo nivel de detalle con que lo estamos haciendo
ahora. Suscríbete, no te cuesta nada y es la mejor manera de asegurarte de no perderte lo que viene. El tercer grupo fue geográficamente el más alejado del centro político del caso, pero estratégicamente el más revelador. 11 gasolineras en el estado de Michoacán distribuidas en seis municipios distintos: Morelia, Uruapán, Zamora, Lázaro Cárdenas, Apatingán y Sitácuaro.
Michoacán, el estado donde el CJNG y el cártel de Jalisco tienen presencia histórica. El estado donde las gasolineras han sido durante años uno de los negocios preferidos del crimen organizado para lavar dinero. Y en medio de todo eso, 11 gasolineras cuya cadena de propiedad real desecha capa por capa por los analistas de la división de inteligencia financiera, apuntaba hacia el mismo árbol corporativo que las cafeterías del Estado de México.
Los analistas encontraron algo adicional en las gasolineras de Michoacán que no encontraron en los otros negocios. Dos de las 11 estaciones de servicio habían recibido entre 2018 y 2023 visitas de inspección de la Comisión Reguladora de Energía que derivaron en sanciones menores por irregularidades en los registros de volumen de combustible.
Irregularidades que en el lenguaje técnico del sector energético pueden indicar una sola cosa, que lo que entra en los tanques y lo que se vende al público no coincide en los registros. Una práctica conocida en México como huachicol institucionalizado, no el robo de ductos, el robo de números.
El combustible entra, parte se vende en efectivo sin registro y ese efectivo no aparece en ninguna factura ni en ninguna declaración fiscal. Esto es un dato crítico porque si las gasolineras estaban manejando ingresos en efectivo fuera del sistema de facturación, eso significa que parte del flujo que llegaba mensualmente a las cuentas congeladas no era solo dinero de negocios legales sin pagar impuestos, era dinero sin origen documentado, dinero negro en el sentido más literal y técnico del término.
El cuarto grupo en la lista es el que más trabajo le dio a los analistas durante los primeros meses de investigación. No porque fuera el más grande ni el más rentable, sino porque estaba diseñado específicamente para ser invespachos de contaduría distribuidos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Despachos pequeños con entre 4 y 12 empleados cada uno especializados en servicios fiscales para personas físicas y morales.
contadores, auditores, asesores en materia de cumplimiento tributario. Piens en lo que eso significa un momento. Los instrumentos que en teoría existen para garantizar que las empresas paguen impuestos correctamente. Los despachos de contaduría formaban parte de la red no como víctimas, como engranajes, porque lo que los analistas descubrieron a través de la revisión de los registros del SAT y de los contratos de prestación de servicios profesionales que obtuvieron mediante orden judicial, es que esos siete despachos prestaban sus
servicios de manera exclusiva o casi exclusiva a las otras empresas de la red, las cafeterías, los centros de rehabilitación, Las gasolineras, los restaurantes, todas las estructuras corporativas de la red usaban para sus declaraciones fiscales, para sus auditorías internas, para sus revisiones de cumplimiento, a despachos que también eran parte de la red.
Es un sistema de autorreferencia perfecta, un círculo cerrado. Los negocios declaran lo que los contadores les dicen que declaren. Los contadores declaran lo que los negocios necesitan que se declare. Y el flujo real de dinero, el que no aparece en ninguna de esas declaraciones, el que viaja en efectivo o en transferencias hacia estructuras intermediarias, sigue su camino sin que nadie desde afuera pueda ver la inconsistencia.
Porque todos los documentos que existen para revelarla los producen las mismas personas que tienen interés en ocultarla. Los analistas de la División de Inteligencia Financiera rompieron ese círculo desde afuera, no revisando las declaraciones fiscales, revisando los patrones bancarios, cruzando los ingresos declarados de los 38 establecimientos de cafetería, con los volúmenes de facturación reportados a la ESAT y con los movimientos reales en las cuentas bancarias corporativas, cuando los tres números no coinciden de manera
sistemática y consistente durante meses y años, Hay una sola explicación técnica posible. Alguien está moviendo dinero que no quiere que aparezca en los registros. Y los siete despachos de contaduría eran el mecanismo que hacía que esa inconsistencia apareciera en el papel una simple variación contable menor, correcciones de ejercicios anteriores, ajustes por cambio de régimen fiscal, diferencias en criterios de amortización.
El lenguaje técnico de la contabilidad puede hacer que cualquier irregularidad suene como un error administrativo ordinario si quien lo escribe sabe exactamente qué palabras usar. Y estos contadores sabían. Todos los responsables identificados de esos siete despachos están desde las 6:14 de esta mañana citados a comparecer ante la Fiscalía General de la República en un plazo de 72 horas.
Sus propias cuentas bancarias personales también están bajo revisión porque los analistas identificaron que al menos cuatro de los siete titulares de esos despachos recibían pagos mensuales que excedían por mucho lo que sus propias declaraciones fiscales indicaban como ingresos por honorarios profesionales. Alguien les estaba pagando bien, muy bien, por guardar silencio y hacer los números funcionar.
Y entonces llegamos al quinto grupo, el que en términos de volumen económico supera a todos los anteriores combinados. 53 restaurantes y bares de lujo en las zonas más exclusivas del país. Polanco, Santa Fe, Lomas de Chapultepec, Enterlomas en la Ciudad de México, Providencia y Andares en Guadalajara, San Pedro Garza García y Valle en Monterrey, Acapulco Diamante, Los Cabos, Cancún, zona hotelera.
53 establecimientos. No fondas, no taquerías, restaurantes con carta de vinos de cuatro dígitos por botella, bares con servicio de reservación privada y menú de degustación, el tipo de negocios donde los clientes no preguntan el precio antes de pedir. Y eso es precisamente lo que los hace tan eficientes como instrumentos financieros.
Un restaurante de lujo tiene márgenes variables, tickets promedio altos, una fracción significativa de pagos en efectivo, especialmente en los servicios de bar y en los eventos privados, y una estructura de costos lo suficientemente compleja como para que las variaciones en los ingresos declarados sean difíciles de auditar sin una revisión profunda.
Son en el lenguaje de la inteligencia financiera negocios con alta tolerancia al efectivo no documentado. Los analistas estimaron, con base en los patrones bancarios de los 53 establecimientos cruzados con sus declaraciones fiscales del periodo 2019 a 2025, que el volumen de ingresos no declarados de este grupo solamente representaba entre el 35 y el 45% de los ingresos totales reales.
en algunos establecimientos específicos, especialmente los ubicados en zonas turísticas de Cancún y Los Cabos, donde la temporalidad alta genera picos de ingresos difíciles de proyectar. Ese porcentaje llegaba al 60%. 60% de los ingresos reales de un restaurante de lujo en Los Cabos, sin registrar, sin facturar, sin pagar impuestos, moviéndose en efectivo hacia cuentas intermediarias que a su vez alimentaban quincena a quincena la misma estructura corporativa que ya conocemos.
Los 53 restaurantes y bares emplean en total a 1847 personas. Veeros, cocineros, bartenders, personal de limpieza, gerentes hostés somelier, 1847 trabajadores que esta mañana llegaron a su trabajo y encontraron notificaciones de la autoridad fiscal pegadas en las puertas de sus establecimientos. No van a perder su empleo de manera inmediata.
Eso lo aclaró Harfut en su declaración de esta mañana. La revisión fiscal no paraliza las operaciones de los negocios, sino sus estructuras corporativas de propiedad. Pero esos 1847 trabajadores también son, en cierta manera, parte de la historia, porque ellos son los que hacían funcionar día a día una red que nunca supo que existía más allá de sus establecimientos.
Son las personas reales detrás de los números, los que llegaban a las 6 de la mañana a preparar el Miss Plus. Los que cerraban a las 2 de la madrugada después de limpiar las barras. Los que no tienen ninguna culpa y que ahora van a tener que explicarle a sus familias por qué su lugar de trabajo está en las noticias.
Ahora viene el número. El número que hace que todo lo anterior tome dimensión real. 528 millones de pesos. Congelados esta mañana en cuentas de BBUV a Banco Meramex. distribuidos en 14 cuentas corporativas y tres cuentas personales, todas vinculadas a través de los documentos que identificaron los analistas a la red de prestanombres que hemos descrito.
No es el patrimonio total estimado de Calderón, es lo que había acumulado en esas cuentas específicas en el momento en que se ejecutó la orden de congelamiento. Pero el número más revelador no es el saldo. El número más revelador es el flujo mensual, 32 millones de pesos al mes, libres, sin declarar, depositados mes a mes en esas 17 cuentas bancarias a través de una cadena de transferencias que partía de los 133 negocios, pasaba por las estructuras intermediarias, cruzaba los despachos de contaduría que limpiaban
los números y llegaba siempre al mismo punto de destino. 32 millones de pesos mensuales equivalen al tipo de cambio actual aproximadamente 1,6 millones de dólares al mes, 19,2 millones de dólar al año, año tras año, durante al menos 6 años comprobados documentalmente por los analistas, que es el periodo que cubre la investigación de manera sólida.
Quiero que te detengas un segundo en ese número. 32 millones de pesos al mes, libres sin impuestos. El salario del presidente de la República en México es de aproximadamente 150,000 pesos al mes brutos. Calderón, según lo que encontraron los analistas de Harfuch, recibía de esta red 32 millones de pesos al mes, es decir, más de 213 veces el salario presidencial en dinero que no aparece ninguna declaración patrimonial, dinero que no pagó un solo peso de ISR, dinero que no existe en ningún registro oficial de ninguna autoridad fiscal mexicana. Hasta esta
mañana, Harf, con la misma frialdad que lo caracteriza frente a los micrófonos en la entrada de la sede de la División de Inteligencia Financiera, dijo algo que vale la pena citar exactamente. Encontramos la red, encontramos los negocios, encontramos las cuentas y encontramos los números. Todo está en los expedientes que hoy se entregan a la Fiscalía General de la República.
A partir de hoy, esto ya no es una investigación financiera, es un asunto de la justicia mexicana. 11 palabras al final se dio vuelta y se fue. Ahora quiero hablarte de lo que esto significa más allá de los números, porque hay una dimensión de esta historia que los datos no capturan completamente y que me parece importante decir con claridad.
Durante el sexenio de Felipe Calderón, entre 2006 y 2012, se desplegó el ejército mexicano en las calles de este país en una guerra contra el narcotráfico que costó, según las estimaciones más conservadoras, entre 60,000 y 80,000 vidas. Algunas estimaciones llegan a 120,000 muertos directamente atribuibles al conflicto durante ese periodo.
Familias destruidas, comunidades enteras en Michoacán, en Tamaulipas, en Chihuahua, en Guerrero, viviendo bajo el control de organizaciones criminales que no retrocedieron, sino que se fragmentaron y multiplicaron después de los golpes militares. Los datos de la Unidad de Inteligencia Financiera señalan que durante esos años y los que siguieron, mientras esa violencia consumía el país, mientras las madres de Juárez seguían buscando a sus hijos desaparecidos, mientras los comerciantes de Michoacán pagaban derecho de piso para no ser asesinados,
miles de millones de pesos que debían ir a hospitales, a escuelas, al ISSST, que fue saqueado en 15,000 millones de pesos según la denuncia del gobierno actual, se movían hacia otros destinos y lo que Harf encontró esta mañana sugiere que parte de ese flujo, parte de ese dinero que no aparece en los registros correctos, encontró su camino hacia una red de negocios que operó durante años con total impunidad, mientras el ISC este no tenía equipamiento suficiente en sus clínicas, mientras las comunidades rurales de Michoacán vivían entre
gasolineras sin supervisión y clínicas sin medicamentos. Mientras todo eso pasaba, 32 millones de pesos al mes llegaban puntualmente a cuentas bancarias Camen BBVA y Banamex. Eso no es solo un fraude fiscal, es una descripción precisa de lo que significa el privilegio del viejo régimen.
Los que nunca aceptaron que el dinero público era del pueblo. Los que construyeron estructuras invisibles para preservar su riqueza mientras el país pagaba el costo de sus decisiones. Las élites que creyeron que las reglas eran para los demás. ¿Qué sigue ahora? Porque Harf claro esta mañana en algo. El congelamiento de cuentas es el principio de un proceso, no el final.
Los 14 expedientes que la División de Inteligencia Financiera entregó esta mañana a la Fiscalía General de la República contienen, según lo que se informó en la declaración, no solo la documentación de la red de negocios y las cuentas bancarias. Contienen también registros de transferencias internacionales hacia cuentas en el extranjero que están siendo investigadas.
en coordinación con autoridades financieras de Estados Unidos, Colombia y Panamá. Esos tres países no son casuales. Las investigaciones previas sobre el Infonavit señalaban transferencias por más de 15 millones de pesos hacia empresas vinculadas a Calderón a través de filiales en Colombia y Panamá. La investigación de Harf, según lo que se desprende de su declaración, encontró que esas rutas seguían activas.
Esto significa que el congelamiento de 528 millones de pesos en México es potencialmente solo la porción visible de un patrimonio mucho mayor que se encuentra distribuido en múltiples jurisdicciones. La fiscalía tendrá que trabajar ahora con sus contrapartes internacionales para determinar si existen activos en el extranjero que puedan ser sujetos de procedimientos de extinción de dominio o de repatriación de fondos.
Ese proceso puede tardar meses o años, pero comenzó esta mañana. Los 133 negocios catastrados van a enfrentar auditorías fiscales exhaustivas por parte del SAT. No es una revisión ordinaria, es una auditoría forense completa de todos los ejercicios fiscales desde su Constitución. Lo que eso significa en términos prácticos es que cada peso que entró y salió de esos establecimientos va a ser rastreado, documentado y comparado contra lo que se declaró.
y donde haya diferencias, donde haya ingresos no reportados, el SAT determinará el monto de los impuestos no pagados más, las actualizaciones y recargos correspondientes. En casos de evasión fiscal documentada de esta escala, ese monto puede multiplicar varias veces el valor original del impuesto omitido. Los prestanombres identificados, las 12 personas físicas que aparecen formalmente como propietarios de los negocios enfrentan también su propio proceso.
Ser prestanombre en México no es solo una cuestión moral, es un delito federal que puede implicar desde sanciones económicas hasta prisión preventiva dependiendo del grado de participación y conocimiento que pueda demostrarse. Sus abogados ya están activos esta mañana, los expedientes de la fiscalía también. Y Felipe Calderón Innojosa, que esta mañana no ha emitido ninguna declaración pública, que no ha respondido a los medios ni a través de sus redes sociales ni a través de ningún representante conocido, tiene ahora un plazo determinado por la fiscalía para
presentarse a rendir su declaración ministerial. No es una invitación, es una citación formal. En el marco de una investigación por probable evasión fiscal, lavado de activos y utilización de prestanombres para ocultar patrimonio. Los voceros del bloque conservador ya están en movimiento, ya se oyen las voces de los defensores del antiguo modelo neoliberal, hablando de persecución política, de loer, de venganza ideológica.
Es el guion de siempre. El mismo que usaron cuando cayeron otros. Pero los expedientes no tienen ideología, los números no tienen ideología y los 528 millones congelados en BBV. Ahí vanamex esta mañana tampoco. Si llegaste hasta aquí es porque esto te importa. Y si te importa necesito pedirte algo directamente.
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Suscríbete ahora y si conoces a alguien que quiera entender lo que está pasando en México de verdad, comparte este video. Esa es la mejor manera de apoyar este trabajo. Esta mañana del miércoles 7 de mayo de 2026, Omar García Harfuch habló durante 11 minutos. desmanteló en esos 11 minutos, lo que llevó 14 meses construir en silencio, 133 negocios, 17 cuentas bancarias, 528 millones de pesos congelados, 32 millones al mes que dejaron de fluir esta mañana hacia donde no debían fluir.
Y al final de sus 11 minutos, antes de darse la vuelta y desaparecer de los micrófonos con la misma discreción con que apareció, Harfush dijo una sola cosa más, la dijo en voz baja, casi como si no estuviera dirigida a los medios, sino a alguien más. la dijo así, “En este país la impunidad tiene fecha de vencimiento. La de algunos venció hoy.
El CJNG tiene su red, los cárteles tienen su estructura, pero los que robaron desde arriba, desde Los Pinos, desde las instituciones que se supone debían proteger al ciudadano, también tienen su red y esa red también se puede desmantelar. Negocio por negocio, cuenta por cuenta, presta nombre por presta nombre, hasta que no quede nada en pie.
Lo que viene ahora en Michoacán, en las rutas de transferencia hacia Colombia y Panamá, en los despachos de contaduría que ya están siendo revisados en los 1847 trabajadores que mañana van a ir a trabajar a establecimientos que ya no tienen el mismo dueño que tuvieron ayer. Eso es una historia que apenas está comenzando y la vamos a contar aquí con detalle y sin adornos como siempre.
¿Cuántos más creen que hay? ¿Cuántos más de los rostros del viejo régimen tienen redes similares operando en este momento mientras lees esto? escríbelo en los comentarios porque esa conversación, esa pregunta es exactamente la que este país necesita estar haciéndose. Sí.