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ERNESTINA GODOY CITA a 11 GOBERNADORES PANISTAS el MISMO DÍA: la LISTA DESTROZA al PAN

 

Los estados panistas con mayor presencia en el norte del país, que tienen economías más dinámicas, pero también más integración con el sector privado y con los flujos de recursos que esa integración produce, tienen historiales de gestión de recursos rasos que en algunos casos tienen áreas gris dice que las auditorías han señalado en distintos periodos.

 Si la FGR construyó sus expedientes sobre esas áreas grises, tiene material verificable con el que trabajar. La pregunta que sigue siendo difícil de responder desde afuera es si ese material es suficientemente sólido para producir consecuencias jurídicas o si es suficientemente delgado para que un buen equipo de abogados lo desvirtúe.

Y hay algo sobre ese terreno específico de los recursos federales que quiero desarrollar porque tiene una dimensión política que va más allá del caso de los 11 gobernadores panistas. La relación entre el gobierno federal y los gobiernos estatales en México es está atravesada por una atención estructural que existe con independencia del partido que gobierna a cada nivel.

 El gobierno federal controla la mayor parte de los recursos públicos del país y los transfiere a los estados a través de distintos mecanismos que tienen sus propias reglas. Los estados dependen de esas transferencias para financiar la mayor parte de sus funciones, lo que crea una asimetría de poder entre el nivel federal y el estatal que el federalismo formal no elimina.

 En esa asimetría, el gobierno federal siempre tiene instruments de presión sobre los estos que van más allá de las políticas públicas formales. Uno de esos instrumentos es precisamente la investigación de la gestión de los recursos federales que se transfirieron. Si la FSher activar esos instrumentos de manera sistemática contra los gobernadores del partido de oposición principal, produce un efecto de presión que tiene consecuencias sobre la política de los gobernadores que lo reciben.

 La pregunta que ese efecto genera y que es la más difícil de de responder con certeza es si la activación de esos instrumentos responde a irregularidades reales que la FGR encontró en sus investigaciones o si responde a la decisión política de usar esos instrumentos para presionar a la oposición en un momento específico del ciclo político.

 Fíjate en el sim de las citaciones simultáneas, porque la decisión de citar a 11 gobernadores el mismo día en lugar de hacerlo de manera escalonada dice algo sobre el objetivo del movimiento. Una citación de un solo gobernador, aunque sea significativa, produce un impacto que los medios cubren durante uno o dos días y que luego queda en el espacio de la noticia política ordinaria.

 La oposición puede responder señalando el caso específico. Puede movilizar el argumento de la persecución política en torno a un individuo. Puede activar la solidaridad del partido con uno de sus miembros. 11 citaciones simultáneas producen un impacto diferente. Generan un titular que no puede ser gestionado de la misma manera que un caso individual.

 La narrativa de la persecución de un individuo se vuelve más difícil cuando son 11 al mismo tiempo, porque la imagen que 11 citaciones simultáneas producen habla de un patrón que la fiscalía identificó y no de un caso individual que puede ser relativizado. Esa diferencia de impacto entre la citación individual y la citación en masa fue calculada.

 La decisión de citar a 11 el mismo día fue una decisión estratégica que maximiza el efecto político del movimiento, independientemente de si las investigaciones habrían justificado hacerlo así desde el punto de vista puramente jurídico. Y eso que el timing tiene el sello del cálculo político es parte de por qué el episodio produce las preguntas que produce sobre la línea entre la Fiscalía Autónoma y la Fiscalía como instrumento del gobierno.

 Déjame hablarte ahora de la respuesta del PAN al episodio, porque esa respuesta dice algo sobre el estado del partido que las citaciones mismas no alcanzan a describir. El PAN respondió con el argumento que cualquier partido en esa situación desplegaría. Persecución política. uso indebido de las instituciones del Estado, el gobierno de Shainba usando a la fiscalía para intimidar a la oposición que tiene el valor de señalar sus irregularidades.

Esta respuesta es predecible y tiene una base de verdad que el análisis honesto del episodio tiene que reconocer. La posibilidad de que la citación simultánea de 11 gobernadores tenga un componente de presión política que va más allá de la persecución de irregularidades específicas, es una posibilidad real que no puede ser descartada sin ver el contenido detallado de los expedientes.

 Pero hay algo en la respuesta del PAN que va más allá de la estrategia comunicacional de la persecución y que dice algo sobre el estado interno del partido. Cuando el partido tiene 11 de sus gobernadores citados simultáneamente por la fiscalía, la respuesta eficaz requiere dos cosas que el PAN han que tener al mismo tiempo.

La narrativa de la persecución política para el espacio público y la tranquilidad de saber que los 11 gobernadores tienen sus expedientes de gestión de recursos suficientemente en orden como para que las citaciones no produzcan consecuencias formales. Si los 11 tienen esa tranquilidad, la respuesta del PAN puede ser confident.

 Van, explican, muestran que todo está en orden y la citación queda como el movimiento de presión política que era sin producir más consecuencias. Si alguno de los 11 tiene irregularidades reales en su gestión de recursos federales, la narrativa de la persecución política tiene que cargar también con el peso de defender lo indefendible.

 La respuesta del PAN en los primeros días después del episodio tuvo la intensidad del que sabe que al menos algunos de los 11 tienen algo que explicar. Esa intensidad no fue uniforme. Algunos gobernadores respondieron con rapidez y con argumentos claros sobre la solidez de su gestión. tardaron más en aparecer públicamente y esa diferencias de velocidad fue leída por los periodistas que cubren el partido como una señal de qué tan cómodas eran las posiciones de cada uno frente a los expedientes que la FGR tiene.

 Y hay algo sobre esa intensidad de la respuesta que quiero que pienses, porque dice algo sobre el estado interno del PAN que el análisis político ordinario raramente desarrolla con suficiente claridad. El PAN es el partido de oposición más fuerte que México tiene en este momento. Presencia en varios estados importantes, con gobernadores, con legisladores, con figuras que tienen perfiles nacionales y sin embargo, lleva meses en una posición donde sus movimientos ofensivos contra el gobierno producen cada vez más respuestas del gobierno que van directo

a sus propias vulnerabilidades. Eso dice que el gobierno de Shane Bom y sus instituciones tienen una inteligencia políticas sobre el estado interno del PAN que es suficientemente detallada como para saber dónde atacar con más efectividad. La citación símul de 11 gobernadores es en la misma semana, donde el partido tiene sus propias tensiones internas sobre el liderazgo y la estrategia tiene el sello de alguien que sabe cuándo golpear y dónde.

 Y el PAN, que debería estar consolidando su posición como la alternativa más creíble al gobierno de Morena, está en cambio gestionando la crisis de sus 11 gobernadores citados y la pregunta de hasta dónde sus propias gestiones pueden soportar el escrutinio que la fisca está aplicando. De lo que el episodio dice sobre Ernestina Godoy como figura institucional y sobre el tipo de fiscal general que está construyendo ser.

 Los fiscales generales en México tienen un margen de decisión sobre cómo usar su autoridad que puede materializarse de muchas maneras distintas. Hay fiscales que priorizan los casos de alto impacto social, el feminicidio, la trata de personas, la violencia contra periodistas. Hay fiscales que priorizan los casos que tienen consecuencias políticas más amplias y hay fiscales que intentan hacer ambas cosas al mismo tiempo con distintos grados de éxito.

 Ha construido en sus primeros meses como fiscal general una imagen de alguien que tiene disposición de usar las herramientas de la institución de manera activa y de hacerlo en el espacio político donde esa actividad tiene más impacto. La citación de los 11 gobernadores panistas es el ejemplo más visible de esa disposición hasta este momento, pero no es el único.

Lo que esa imagen le produce a Godoy dentro del mundo jurídico y político es compleja, le produce apoyo entre quienes creen que la fiscalía ha sido demasiado pasiva históricamente frente a las irregularidades de los gobiernos estatales y que un uso más activo de su autoridad es bienvenido. que produce críticas de quienes creen que la actividad de la fiscalía tiene que ser más proporcional y menos concentrada en los adversarios políticos del gobierno federal y le produce una reputación entre los gobernadores de

todos los partidos de que elimino, en la gestión de recursos federales tiene consecuencias que bajo otras fiscalías habrían quedado en el espacio de las auditorías administrativas. Y hay algo sobre esa reputación que tiene consecuencias más allá del PAN y que quiero que pienses porque dices algo sobre el efecto de la citación de los 11 gobernadores sobre el sistema de relaciones entre el gobierno federal y todos los estados.

 Cuando la FGR cita simultáneamente a 11 gobernadores panistas, el mensaje que llega no llega solo a esos 11, llega a todos los gobernadores del país, independientemente de su partido. Todos ven lo que le ocurrió a sus colegas panistas y todos hacen la pregunta de qué tienen ellos en su gestión de recursos federales, que podría producir el mismo tipo de citación si la fiscalía decidiera revisarlos.

 Eso produce un efecto de disciplinamiento que va más allá de los 11 citados. Gobernadores de todos los partidos que tienen expedientes de gestión de recursos que podrían aguantar un escrutinio más o menos sin problemas no se preocupan de la misma manera que los que saben que y a algo en su gestión que una revisión seria encontraría y los que saben que tienen algo producen el tipo de comportamiento que el gobierno federal puede aprovechar en el debate político.

más cuidado, más disposición a no confrontar al nivel federal de manera que active esa revisión del tipo que no requiere actos explícitos de amenaza, sino simplemente la existencia de un instrumento que todos saben que puede ser activado, del tipo que no requiere actos explícitos de amenaza, sino simplemente la existencia de un instrumento que todos saben que puede ser activado.

 Y hay algo sobre ese tipo de control que quiero que notes, porque dice algo sobre el balance de poder entre el nivel federal y el nivel está estatal en el México de Shane Boomb, que es diferente al que existía en el periodo de López Obrador. AMLO mantuvo su relación con gobernadores, de todos los partidos a través de las mañaneras y de los programas de transferencia directa que el gobierno federal hacía las comodidades sin pasar por las estructuras estatales.

 Esa forma de relacionarse con los estados producía su propia presión. Los gobernadores que se oponían al gobierno federal veían como los recursos de los programas sociales llegaban a sus territorios, de manera que debilitaba su propia capacidad de atribuirse los logros sociales de ese dinero. Shainum usa un instrumento diferente, la FGR, donde AMLO usaba la transferencia directa. Godoy usa la citación.

 El resultado buscado es similar. Que los gobernadores de todos los partidos calculen que confrontar al gobierno federal tiene costos que van más allá de la política de la tribuna y de los medios. Ese cambio de instrumento tiene sus propias sí para el federalismo y para el sistema de pesos y contrapesos que el diseño institucional mexicano intentó construir entre el nivel federal y los niveles estatales.

 Déjame hablarte ahora de algo que tiene con los ciudadanos de los 11 estados cuyos gobernadores recibies la citación, porque es esa dimensión del episodio raramente [música] aparece en el análisis político que se centra en los actores institucionales. Los ciudadanos que votaron por sus gobernadores panistas reciben el episodio de una manera diferente a la de los actores políticos que lo ven desde la perspectiva de la confrontación entre partidos.

 Para el ciudadano que vive en un estado con gobernador fista, la citación de la FGR sobre su gobernador produce preguntas que son más inmediatas que el debate sobre la autonomía de la fiscalía. ¿Qué hizo mi gobernador con los recursos? Las obras que prometió se hicieron con el dinero que tenían que hacerse. Estas preguntas son las que la citación de la fiscalía instala en los ciudadanos de los 11 estados con independencia de si la citación tiene más de instrumento político que de investigación sólida, que una citación de la FGR produce la

presunción de que hay algo que investigar y esa presunción le llega a los ciudadanos de los estados afectados como un dato sobre su gobernador que antes del episodio no tenían. Y el daño de esa presunción en la imagen de los 11 gobernadores ante sus propios ciudadanos es real, aunque el proceso judicial eventualmente no produzca consecuencias formales.

 Ese es un aspecto del episodio que merece ser señalado con claridad, que la citación produce daño político a los gobernadores independientemente del resultado del proceso y que ese efecto es uno de los más estudiados de la teoría política sobre el uso de los instrumentos jurídicos como herramientas de confrontación política. Se llama efecto estigmatizante de la acusación.

Una vez que alguien es señalado formalmente por una institución con poder jurídico, parte de ese señalamiento permanece exis en la pensón pública, aunque el proceso termine sin consecuencias. Y hay algo sobre ese daño de imagen que quiero desarrollar con más detalle, porque tiene consecuencias electorales que el PAN tiene que calcular con mucho cuidado en los próximos ciclos.

 Los gobernadores panistas que recibieron la citación tienen que gestionar dos audiencias simultáneas con dos mensajes diferentes. Hacia el espacio nacional, hacia los medios y hacia el debate político. La narrativa es la de la persecución política. El gobierno nos ataca porque somos la oposición que dice verdades. Hacia sus propios ciudadanos, hacia los medios locales y hacia las comunidades que los eligieron.

 La narrativa tiene que ser diferente. Todo está en orden. Los recursos se manejaron correctamente. Vamos a demostrar que la citación no tiene fundamento. Esas dos narrativas pueden coexistir mientras el proceso judicial no produce resultados [carraspeo] concretos. Pero si la investigación de la FGR avanza y encuentra irregularidades reales en algunos de los 11, la narrativa de la persecución política tiene que cargar con el peso de esas irregularidades de una manera que la hace mucho más difícil de sostener.

 Para el PAN, el cálculo electoral hacia los próximos ciclos tiene que incorporar el efecto que las citaciones dejan en la imagen de sus gobernadores. Incluso si ninguno de los 11 enfrenta consecuencias jurídicas formales, el episodio dejó una marca en la percepción de esos gobiernos que es más difícil de borrar que cualquier comunicado de prensa.

 Para el PAN, el cálculo electoral hacia los próximos ciclos tiene que incorporar el efecto que las citaciones dejan en la imagen de sus gobernadores. Incluso si ninguno de los 11 enfrenta consecuencias jurídicas formales, el episodio dejó una marca en la percepción de esos gobiernos que es más difícil de borrar que cualquier comunicado de prensa.

 Y hay algo sobre esa marca específica que quiero desarrollar, porque tiene consecuencias que van más allá del daño a los 11 gobernadores individualmente y que afectan al PAN como proyecto político. El PAN construyó parte de su identidad histórica. sobre la imagen del partido de la legalidad, de la transparencia, del rechazo a la corrupción que durante décadas identificó con el PRI.

 Esa imagen fue parte central de lo que lo diferenció del partido hegemónico y de lo que construyó su base electoral en los sectores de la sociedad mexicana, que querían una alternativa que no se pareciera al PRI, que eleven gobernadores panistas, sean citados simultáneamente por la FGR o irregularidades en la gestión de recursos federales.

 Saca esa imagen de frente. Independientemente de si las irregularidades son reales o si la citación es un instrumento de presión política, la asociación entre gobernadores del PAN y la fiscalía en un mismo titular de noticias produce un efecto en la memoria política del electorado que es adverso, para la imagen que el partido construyó durante décadas.

 Eso no destruye al PAN, pero complica la conversación sobre por qué votar por él. Pues mira, hay algo más que quiero que pienses antes de cerrar y que tiene que ver con que el episodio de las citaciones simultáneas dice, la táctica del gobierno de Shane Bom en su relación con la oposición. El gobierno de Chain heredó de López Obrador una tradición de confrontación permanente con la oposición que en algunas de sus manifestaciones fue productiva y en otras fue desgastante.

AMLO tenía la habilidad de mantener el conflicto con la oposición en un nivel de intensidad que le era favorable porque podía producir contenido político todos los días desde la mañanera. Shane Bom tiene un estilo diferente. Sus confrontaciones son más espaciadas, más concentradas en momentos de máximo impacto, más orientadas a Sors a producir un golfe específico que a mantener un conflicto permanente.

 La lista de los seis partidos de Telles fue eso y la citación simultánea de 11 gobernadores panistas es eso también. Un movimiento calculado para producir el máximo impacto en el mínimo tiempo y luego dejar que el episodio siga generando consecuencias por su propio peso. Esa táctica tiene ventajas sobre la confrontación permanente de AMLO, concentra la atención, produce un momento de impacto claro y le da al gobierno el control de cuándo y cómo escalar la presión.

 Pero también tiene sus límites. Requiere que cada movimiento tenga la solidez suficiente para aguantar el escrutinio que produce y requiere que la institución que lo ejecuta, en este caso la FGR, mantenga una apariencia de independencia suficiente para que los movimientos no sean leídos simplemente como extensiones de la estrategia política del ejecutivo.

La citación de los 11 gobernadores panistas es el test de esos límites. Si los expedientes son sólidos, el movimiento produce sus consecuencias y fortalece la imagen de la FGR como institución que persigue irregularidades con independencia del color político. Si los expedientes son delgados, el movimiento daña la imagen de la FGR y le da al PAN la narrativa de la persecución que necesita para unificarse y para presentar su situación ante sus ciudadanos de una manera que le es favorable. Y hay algo sobre ese test que

quiero señalar, porque tiene implicaciones para cómo evaluamos el episodio en los próximos meses. El test no se resuelve en el momento de la citación, se resuelve cuando el proceso judicial avanzas, cuando los gobernadores presentan su documentación, cuando la FGR decide si tiene mérito para continuar o si los expedientes se archivan.

 Ese proceso toma tiempo, generalmente meses, a veces años. El debate político mexicano va así a seguir avanzando hacia otros temas, lo que hace que las consecuencias finales del episodio raramente lleguen al espacio público con la misma intensidad con que llegó el titular inicial. Esa asimetría entre el impacto del inicio del proceso SIS y el impacto de su resolución es parte de la lógica política del movimiento.

 El daño al PAN ocurre con la citación, independientemente de cómo termine el proceso. Y ese daño ya está hecho, aunque el proceso judicial eventualmente no produzca consecuencias formales para ninguno de los 11 gobernadores. Déjame ahora llevarte al cierre con algo que creo que es la dimensión más importante de todo el episodio para el ciudadano que sigue la política mexicana.

 11 gobernadores citados el mismo día, 11 estado, millones de ciudadanos que eligieron a esos gobernadores creyendo que iban a gestionar los recursos de sus estados de la manera que la ley exige y la Fiscalía General de la República diciéndoles de manera simultánea y con la misma formalidad institucional que tiene preguntas sobre cómo se hizo esa gestión.

 Y hay algo sobre ese mensaje simultáneo que quiero que pienses, porque tiene una dimensión que la política ordinaria raramente articula con claridad. Cuando la FGR cita a 11 gobernadores el mismo día, le dice a los ciudadanos de esos 11 estados algo que ninguno de esos ciudadanos eligió escuchar cuando fue a votar por subgobernador.

que el gobierno del estado en el que viven puede tener problemas con los recursos que el gobierno federal les envió, que el dinero que debía financiar hospitales, escuelas o carreteras en su estado puede haber tenido un manejo cuestionable y que esa posibilidad va a tardar meses o años en aclararse mientras el proceso judicial avanza a su ritmo.

 Eso es incómodo para los ciudadanos que votaron por sus gobernadores con la expectativa de que gestionarían los recursos de manera correcta y si es incómodo independientemente de si las irregularidades son reales o si la citación tiene más de instrumento político que de investigación genuina. Porque la incertidumbre es sobre lo que realmente pasó con los recursos ya existe.

 La FGR activó esa incertidumbre de manera simultánea en 11 estados y esa incertidumbre, una vez activa, produce sus propios efectos sobre la percepción de los gobernadores, sobre la confianza de los ciudadanos en sus instituciones locales y sobre el debate político en cada uno de esos estados que va a seguir presente durante meses.

 ese momento, independientemente de los cálculos políticos que lo prujeron y de las consecuencias jurídicas que eventualmente produzca, dice algo sobre el estado de la rendición de cuentas en el federalismo mexicano, que cualquier ciudadano tiene el derecho de procesar como lo que es. La señal de que el sistema tiene mecanismos formales para preguntar qué pasa con el dinero público en los estados y que esos mecanismos pueden ser activados cuando las condiciones son las correctas.

 Que esos mecanismos sean activados de manera consistente, con independencia del partido y sin cálculo político, es lo que haría que el episodio de los 11 gobernadores fuera recordado como un momento de rendición de cuentas genuina, que sean activados selectivamente. Solo cuando el partido en cuestión es el partido de oposición principal haría que el episodio sea recordado como un instrumento político con usó la forma de la rendición de cuentas sin la sustancia.

 ¿Cuál de las dos lecturas resulta correcta? Depende de lo que el proceso judicial que Godoy inició produzca en los próximos meses. Y ese proceso vale la pena seguirlo con atención. Y hay algo sobre ese seguimiento que quiero que añada como reflexión final. porque creo que dice algo sobre cómo los ciudadanos mexicanos deberían relacionarse con episodios de este tipo.

 Los escándalos políticos tienen una tendencia en México a producir mucho ruido en los primeros días y a diluirse en el siguiente ciclo de noticias antes de que el proceso que los produjo termine de desarrollarse. El episodio de los 11 gobernadores citados el mismo día ya produjo su ruido. El titular circuló, los análisis se publicaron, los comunicados del PAN salieron y en algún momento, en los próximos días o semanas, el [música] siguiente escándalo, el siguiente movimiento político, el siguiente episodio del debate perpetuo de la política mexicana va a desplazar a los

11 gobernadores de la primera plana. Pero el proceso judicial va a seguir avanzando aunque ya no esté en la primera plana. Las respuestas de los gobernadores a la FGR van a ocurrir, las decisiones de Godoy sobre si los expedientes tienen mérito para avanzar hacia consecuencias formales se van a tomar.

 Y los efectos de todo eso sobre el PAN, sobre sus gobernadores y sobre los ciudadanos que los eligieron van a materializar sección independencia de si Algger los está siguiendo en el ciclo de noticias de ese momento. Ese es el tipo de historia que mereces seguimiento sostenido. Y ese seguimiento sostenido es lo que este canal intenta hacer con los episodios que tienen ese tipo de dimensiones.

 Sos gobernadores, un solo día. una lista que dice más sobre el estado de las relaciones entre el gobierno federal y la oposición panista, que cualquier declaración de ninguno de los dos actores. Y un proceso judicial que acaba de empezar y que en los próximos meses va a decir si Godoy tenía los expedientes que el movimiento requería para hacer algo más que presión política.

 Eso es lo que este canal vas a seguir con la atención series episodio merece is. Is y en el caso de los 11 gobernadores panistas citados el mismo día, las consecuencias de Miana van a decir algo definitivo sobre el estado del PAN, sobre la credibilidad de Godoy como fiscal y o sobre la naturaleza real de la confrontación entre el gobierno de Shainbow y la oposición que lo señala.

Suscríbete para seguir el desarrollo de las investigaciones queación simultánea de los 11 gobernadores activó. Este canal va a estar siguiendo cada movimiento del proceso judicial con atención que merece y cuando llegue la resolución, si llega con la atención del espacio público o no, vamos a tenerlo. Comenta qué parte del episodio te parece más importante.

Si esa decisión de citar a 11 el mismo día. Si el contenido de las investigaciones sobre los recursos fedestales, si la respuesta del PAN y lo que dice sobre el estado del partido, o si la pregunta sobre la autonomía real de la FGR y cómo se relaciona con la agenda política del gobierno. Dale like si crees que la rendición de cuentas sobre la gestión de recursos federales en los estados es urgente y necesaria y que ese proceso debe aplicarse de manera consistente para todos los gobiernos sin importar el partido. Este video con

alguien que todavía piense que el federalismo mexicano funciona de manera que los estados rinden cuentas a sus ciudadanos de manera transparente y sin presiones políticas de ningún nivel. Descripción del vídeo. Ernestina Godoy, fiscal general de la República, citó en un solo día a 11 y se gobernadores del PAN por presuntas irregularidades en la gestión de recursos federales.

 La citación simultánea produjo un impacto político inmediato sobre el principal partido de oposición del país y generó un debate sobre la línea entre la investigación legítima y el uso de la fiscalía como instrumento de presión política. En este video analizamos quién es Ernestina Godoy y qué tipo de fiscalía está construyendo.

 ¿Cuál es el hilo común que une a los 11 gobernadores en una citación simultánea? Que la decisión de citarlos el mismo día en lugar de escalonar las investigaciones fue un cálculo estratégico. ¿Qué dice las respuestas sobre el estado interno del partido? Afecta el episodio a los ciudadanos de los 11 estados panistas.

 ¿Y qué dices el movimiento sobre la táctica de confrontación del gobierno de Shanbaum frente a la oposición? Comenta qué parte del episodio te parece más reveladora sobre el estado de la política mexicana en este momento. Si la decisión de Godoy de citar a 11 el mismo día. Si el contenido de las investigación se sobre los recursos federales, si la respuesta del PAN, aquí lo dice, del estado del partido, o si la pregunta sobre la autonomía real de la FGR y cómo se relaciona con la agenda política del gobierno. Dale like si crees que la

rendición de cuentas sobre los recursos federales en los estados es necesaria, suscríbete para seguir el desarrollo de las investigaciones. Este video es de análisis político basado en reportes de medios mexicanos que cubrieron las citaciones. El hilo común de las irregularidades investigadas proviene de esa cobertura y se presenta como tal.

 Los análisis sobre motivaciones y consecuencias son de carácter inferencial. Yeah.

 

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