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ERNESTINA GODOY CITA a 11 GOBERNADORES PANISTAS el MISMO DÍA: la LISTA DESTROZA al PAN

 

Los estados panistas con mayor presencia en el norte del país, que tienen economías más dinámicas, pero también más integración con el sector privado y con los flujos de recursos que esa integración produce, tienen historiales de gestión de recursos rasos que en algunos casos tienen áreas gris dice que las auditorías han señalado en distintos periodos.

 Si la FGR construyó sus expedientes sobre esas áreas grises, tiene material verificable con el que trabajar. La pregunta que sigue siendo difícil de responder desde afuera es si ese material es suficientemente sólido para producir consecuencias jurídicas o si es suficientemente delgado para que un buen equipo de abogados lo desvirtúe.

Y hay algo sobre ese terreno específico de los recursos federales que quiero desarrollar porque tiene una dimensión política que va más allá del caso de los 11 gobernadores panistas. La relación entre el gobierno federal y los gobiernos estatales en México es está atravesada por una atención estructural que existe con independencia del partido que gobierna a cada nivel.

 El gobierno federal controla la mayor parte de los recursos públicos del país y los transfiere a los estados a través de distintos mecanismos que tienen sus propias reglas. Los estados dependen de esas transferencias para financiar la mayor parte de sus funciones, lo que crea una asimetría de poder entre el nivel federal y el estatal que el federalismo formal no elimina.

 En esa asimetría, el gobierno federal siempre tiene instruments de presión sobre los estos que van más allá de las políticas públicas formales. Uno de esos instrumentos es precisamente la investigación de la gestión de los recursos federales que se transfirieron. Si la FSher activar esos instrumentos de manera sistemática contra los gobernadores del partido de oposición principal, produce un efecto de presión que tiene consecuencias sobre la política de los gobernadores que lo reciben.

 La pregunta que ese efecto genera y que es la más difícil de de responder con certeza es si la activación de esos instrumentos responde a irregularidades reales que la FGR encontró en sus investigaciones o si responde a la decisión política de usar esos instrumentos para presionar a la oposición en un momento específico del ciclo político.

 Fíjate en el sim de las citaciones simultáneas, porque la decisión de citar a 11 gobernadores el mismo día en lugar de hacerlo de manera escalonada dice algo sobre el objetivo del movimiento. Una citación de un solo gobernador, aunque sea significativa, produce un impacto que los medios cubren durante uno o dos días y que luego queda en el espacio de la noticia política ordinaria.

 La oposición puede responder señalando el caso específico. Puede movilizar el argumento de la persecución política en torno a un individuo. Puede activar la solidaridad del partido con uno de sus miembros. 11 citaciones simultáneas producen un impacto diferente. Generan un titular que no puede ser gestionado de la misma manera que un caso individual.

 La narrativa de la persecución de un individuo se vuelve más difícil cuando son 11 al mismo tiempo, porque la imagen que 11 citaciones simultáneas producen habla de un patrón que la fiscalía identificó y no de un caso individual que puede ser relativizado. Esa diferencia de impacto entre la citación individual y la citación en masa fue calculada.

 La decisión de citar a 11 el mismo día fue una decisión estratégica que maximiza el efecto político del movimiento, independientemente de si las investigaciones habrían justificado hacerlo así desde el punto de vista puramente jurídico. Y eso que el timing tiene el sello del cálculo político es parte de por qué el episodio produce las preguntas que produce sobre la línea entre la Fiscalía Autónoma y la Fiscalía como instrumento del gobierno.

 Déjame hablarte ahora de la respuesta del PAN al episodio, porque esa respuesta dice algo sobre el estado del partido que las citaciones mismas no alcanzan a describir. El PAN respondió con el argumento que cualquier partido en esa situación desplegaría. Persecución política. uso indebido de las instituciones del Estado, el gobierno de Shainba usando a la fiscalía para intimidar a la oposición que tiene el valor de señalar sus irregularidades.

Esta respuesta es predecible y tiene una base de verdad que el análisis honesto del episodio tiene que reconocer. La posibilidad de que la citación simultánea de 11 gobernadores tenga un componente de presión política que va más allá de la persecución de irregularidades específicas, es una posibilidad real que no puede ser descartada sin ver el contenido detallado de los expedientes.

 Pero hay algo en la respuesta del PAN que va más allá de la estrategia comunicacional de la persecución y que dice algo sobre el estado interno del partido. Cuando el partido tiene 11 de sus gobernadores citados simultáneamente por la fiscalía, la respuesta eficaz requiere dos cosas que el PAN han que tener al mismo tiempo.

La narrativa de la persecución política para el espacio público y la tranquilidad de saber que los 11 gobernadores tienen sus expedientes de gestión de recursos suficientemente en orden como para que las citaciones no produzcan consecuencias formales. Si los 11 tienen esa tranquilidad, la respuesta del PAN puede ser confident.

 Van, explican, muestran que todo está en orden y la citación queda como el movimiento de presión política que era sin producir más consecuencias. Si alguno de los 11 tiene irregularidades reales en su gestión de recursos federales, la narrativa de la persecución política tiene que cargar también con el peso de defender lo indefendible.

 La respuesta del PAN en los primeros días después del episodio tuvo la intensidad del que sabe que al menos algunos de los 11 tienen algo que explicar. Esa intensidad no fue uniforme. Algunos gobernadores respondieron con rapidez y con argumentos claros sobre la solidez de su gestión. tardaron más en aparecer públicamente y esa diferencias de velocidad fue leída por los periodistas que cubren el partido como una señal de qué tan cómodas eran las posiciones de cada uno frente a los expedientes que la FGR tiene.

 Y hay algo sobre esa intensidad de la respuesta que quiero que pienses, porque dice algo sobre el estado interno del PAN que el análisis político ordinario raramente desarrolla con suficiente claridad. El PAN es el partido de oposición más fuerte que México tiene en este momento. Presencia en varios estados importantes, con gobernadores, con legisladores, con figuras que tienen perfiles nacionales y sin embargo, lleva meses en una posición donde sus movimientos ofensivos contra el gobierno producen cada vez más respuestas del gobierno que van directo

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