La situación se volvió aún más difícil por involucrar a alguien que él consideraba como un hermano de muchos años. Las conversaciones revelaban un vínculo emocional e íntimo entre Ani y Carrascal a lo largo del tiempo. Algunos audios también mostraban discusiones personales, lo que indicaba que la relación ya venía ocurriendo desde hacía meses.
En medio del escándalo, Carrascal llegó a poner en duda públicamente la paternidad del segundo hijo de Annie, lo que aumentó aún más la tensión y la repercusión del caso. Con la exposición del conflicto, surgieron rumores de que Annie habría pasado por un momento emocional muy difícil, llegando incluso a intentar hacerse daño, aunque esta información no fue confirmada oficialmente.

Jader, por su parte, afirmó que ella estaba frágil y atravesando un periodo delicado. Días después, Anni Sarmiento publicó un mensaje en una nueva cuenta de red social pidiendo disculpas y reconociendo errores, diciendo que necesitaba levantarse de nuevo. Al mismo tiempo, anunció que podría tomar medidos legales contra las declaraciones hechas por Carrascal.
La situación llevó a la salida oficial de Carrascal del grupo Cabras bajo acusaciones de conducta grave y ruptura de confianza. El caso tuvo una gran repercusión en Colombia y en otros países, afectando directamente la imagen del grupo y dejando el futuro de la banda incierto mientras nuevos acontecimientos comenzaban a surgir sin un cierre claro del conflicto.
Número cinco, Karen Martínez. Karen Martínez nació en Cartagena, Colombia, en 1980, en una familia ligada al mundo artístico, ya que es hija de una actriz. Desde joven decidió seguir una carrera en la televisión, construyendo su propio camino y ganando espacio en producciones colombianas. A lo largo de los años participó en proyectos como El Cartel de los Apos y El Paseo I, que ayudaron a consolidar su nombre en el medio artístico.
A comienzos de los años 2000, su vida personal y profesional cambió de forma importante. En ese mismo periodo conoció al cantante Juanes, con quien se casó en 2003. La pareja tuvo tres hijos llamados Luna, Paloma y Dante. Mientras sus carreras crecían rápidamente, también aumentaba la exposición pública de la familia, lo que trajo presión a la relación.
Con el tiempo, la rutina intensa y la fama comenzaron a crear distancia entre ambos. En entrevistas posteriores, Karen comentó que los dos estaban tan enfocados en el trabajo que terminaron perdiéndose en algunos momentos de la vida. También reflexionó que una persona no debe dejar de ser quién es dentro de una relación, incluso con el éxito y la rapidez del día a día.
En 2007, la relación enfrentó una crisis grave. Fotografías divulgadas por la prensa mostraron a Juanes en una situación interpretada como comprometedora junto a la actriz y modelo Joana Bajamón, conocida por su trabajo en televisión colombiana. Las imágenes fueron difundidas ampliamente en Colombia y en otros países de América Latina.
generando gran repercusión mediática. Después de lo ocurrido, la pareja anunció a la separación. Este periodo duró aproximadamente 4 meses. Karen vivió un momento difícil marcado por reflexión personal y reconstrucción emocional. Ella relató en entrevistas que durante ese tiempo se preguntó sobre su propia identidad fuera de la relación y de la vida familiar.
Según relatus de la época, amigos cercanos y personas del medio artístico habrían ayudado en el acercamiento de la pareja nuevamente. En algunas versiones de la historia se menciona que el cantante Juan Luis Guerra habría aconsejado a Juanes sobre el valor de la familia, lo que habría influido en un cambio de perspectiva. Tras el periodo de distanciamiento, Karen y Juanes decidieron retomar el matrimonio.
Karen afirmó que el perdón fue un paso importante, pero que también fue necesario reconstruir la confianza y el respeto entre ambos. Destacó que el amor siguió siendo la base para continuar la relación. Después de la reconciliación, la familia siguió adelante y el nacimiento de Dante marcó una nueva etapa en la vida del matrimonio, simbolizando un nuevo comienzo.
A pesar de los desafíos, ambos continuaron juntos a lo largo de los siguientes años, enfrentando la vida pública y personal de manera compartida. La trayectoria de la pareja sigue siendo recordada como un ejemplo de cómo las relaciones pueden atravesar crisis y aún así encontrar caminos de reconstrucción. Con el paso del tiempo, ambos han preferido mantener su vida privada en reserva, evitando exponer detalles íntimos.
Aún así, el interés del público continúa acompañando de forma discreta cada nueva etapa de sus vidas y carreras. Número seis, Shakira. Shakira nació el 2 de febrero de 1977 en Barranquilla, Colombia, y se convirtió en una de las artistas latinas más exitosas de la historia. A lo largo de su carrera logró un reconocimiento mundial con álbumes como Laundry Service, Shewolf y Las mujer Mujeres ya no lloran.
También ha recibido múltiples premios Grammy y Grammy Latino, consolidando una trayectoria marcada por el éxito internacional. En su vida personal, Shakira inició una relación con el futbolista español Gerard Piqué en 2010 después de conocerse durante la grabación del videoclip de Waka Waka para el mundial de Sudáfrica.
Con el tiempo, la pareja formó una familia y tuvo dos hijos, Milan y Sasha. Durante esos años, Shakira adaptó su vida personal y profesional para acompañar la carrera de Piqué en Barcelona, lo que incluyó largas temporadas lejos de sus propios proyectos musicales. Con el paso del tiempo comenzaron a surgir rumores sobre tensiones en la relación.
Diversos reportes de la prensa internacional mencionaron posibles distanciamientos y cambios en la dinámica de la pareja, aunque durante años ambos mantuvieron la discreción sobre su vida privada. En 2021 la relación entró en una etapa más compleja. Piqué, además de su carrera como futbolista, estaba vinculado a proyectos empresariales a través de su compañía Cosmos.
En ese contexto surgió la figura de Clara Chia, una joven que trabajaba en el entorno de la empresa. Con el tiempo, la presencia de Clara Chía en la vida de Piqué comenzó a ser señalada por la prensa como parte de un vínculo que se desarrollaba en paralelo a la relación con Shakira. La situación se volvió más difícil para Shakira en medio de un momento familiar delicado cuando su padre sufrió un accidente de salud que requirió hospitalización.
En ese periodo comenzaron a circular informaciones sobre una posible infidelidad, lo que aumentó la presión emocional en su entorno. En abril de 2022, Piqué dejó la casa familiar. Aunque hubo intentos breves de reconciliación, la separación terminó consolidándose semanas después. Poco tiempo más tarde, su relación con Clara Chia se hizo pública, generando una gran atención mediática internacional.
La exposición del caso convirtió la separación en uno de los temas más comentados del año. Shakira decidió canalizar sus emociones a través de la música, lanzando canciones que reflejan el proceso de ruptura y sus consecuencias personales. Estas producciones tuvieron un gran impacto global y reforzaron su conexión con el público.
Finalmente, Shakira se mudó a Miami junto a sus hijos, iniciando una nueva etapa de su vida centrada en su carrera y en su familia. Mientras el caso con Piqué continuaba siendo uno de los más mediáticos de la cultura pop reciente. Número siete, Natalia París. Natalia París nació en Medellín, Antioquia, y se convirtió en una de las modelos colombianas más reconocidas a nivel internacional.
Además, fue DJ, empresaria e influenciadora digital. y desarrolló su propia línea de performes, cremas y aceites. Tiene una hija y ha mantenido una carrera activa como creadora de contenido. En su vida sentimental tuvo una relación muy conocida con el actor venezolano Juan Alfonso el Gato Baptista, reconocido por su participación en Pasión de Gabilanes, relación que comenzó en 2004.
Vivieron juntos durante varios años y fueron considerados una de las parejas más glamorosas del entretenimiento latino. En 2007, durante las grabaciones de la telenovela La marca del deseo, el actor inició un vínculo con la actriz peruana Stephanie Callo, su coprotagonista. Natalia comenzó a notar cambios a través de rumores en revistas de entretenimiento y enfrentó la situación directamente con él en varias ocasiones, pero él negó todo.
Posteriormente, ella afirmó que el proceso fue emocionalmente difícil y que buscó ayuda terapéutica para superar la situación. El conflicto generó tensión pública, incluyendo declaraciones cruzadas entre los involucrados y fuertes reacciones mediáticas. Con el tiempo, la relación terminó definitivamente y cada uno siguió su camino profesional y personal.
Años después, ambos retomaron una relación cordial y han expresado respeto mutuo en apariciones públicas, dejando atrás los conflictos del pasado. El caso se convirtió en uno de los más comentados dentro del entretenimiento colombiano de la época y fue seguido ampliamente por programas de farándula. Natalia utilizó este periodo para enfocarse en su bienestar emocional y en el crecimiento de sus proyectos personales.
Con el tiempo consolidó su carrera como empresaria en el mundo de la belleza y continuó activa como figura pública en redes sociales. La historia con el gato bautista también evolucionó con los años, pasando de una ruptura dolorosa a una relación más tranquila. Ambos llegaron a coincidir en espacios públicos y entrevistas, mostrando madurez al hablar del pasado sin profundizar en conflictos.
En distintas ocasiones, el propio actor reconoció públicamente el valor de la relación que tuvo con Natalia y el impacto que dejó en su vida. Hoy en día, Natalia París continúa siendo una figura influyente en redes sociales y en la industria del bienestar y la belleza en Colombia. Su historia personal sigue siendo recordada como uno de los episodios más comentados del entretenimiento latino de los años 2000, especialmente por la forma en que logró transformar una experiencia dolorosa en crecimiento personal. Aunque el tiempo
ha pasado, su nombre aún aparece en conversaciones sobre figuras femeninas fuertes dentro del espectáculo colombiano debido a su trayectoria y a la manera en que enfrentó la exposición mediática. El caso también se recuerda por la intensidad con la que fue cubierto por la prensa del corazón, generando debate sobre la privacidad de las figuras públicas en América Latina.
Con el paso de los años, la narrativa en torno a Natalia París se ha ampliado más allá de su vida sentimental, enfocándose también en su rolaria y creadora de contenido digital. En la actualidad, su historia sigue generando interés en el público y en medios digitales, donde se analiza su evolución personal y profesional, sin un cierre definitivo de su trayectoria que continúa activa hoy en día y más allá.
Número ocho, Marcela Reyes. Marcela Reyes es una modelo, empresaria y DJ colombiana conocida en el escenario musical como la reina de la guaracha. A lo largo de los últimos años ganó gran visibilidad en las redes sociales y en la escena del entretenimiento latinoamericano, acumulando más de 1 millón de seguidores que acompañan su vida profesional y personal.
También participó en el reality show La Casa de los famosos Colombia, lo que aumentó aún más su exposición pública y trajo nuevos desafíos relacionados con la vida bajo los reflectores. En el ámbito personal, tuvo una relación con el DJ Exoric, que su nombre real es Daniel Alejandro Salinas. De esa relación nació su hijo llamado Valentino, que se convirtió en una parte importante de la vida de ambos.
Con el paso del tiempo, la relación comenzó a enfrentar dificultades, principalmente por la exposición pública y por situaciones que generaron desconfianza. En este contexto, Marcela afirmó haber recibido un video en el que Exoric aparecía en una piscina de hotel con su amiga Valeria Gutiérrez. Según relatos divulgados en la época, Marcela confrontó a ambos, pero ellos habrían dicho que se trataba solo de inseguridad por su parte.
Aún así, la situación comenzó a intensificarse con nuevos acontecimientos. Poco tiempo después surgieron informaciones de que Exoric y Valeria habrían viajado a Medellín en el mismo avión, lo que aumentó aún más la tensión. Marcela decidió entonces expulsar a Exoric de la casa iniciando un periodo de separación entre ambos DJs.
En medio de este distanciamiento ocurrió uno de los episodios más comentados del año 2019 en internet colombiano. Durante un show, Marcela tuvo un presentimiento y fue a buscar información sobre el paradero de Exoric, lo que la llevó hasta un apartamento en Medellín. Este episodio ganó gran repercusión cuando un video comenzó a circular mostrando a Marcela frente al apartamento en un momento de fuerte emoción.
Las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales y se convirtieron en uno de los temas más comentados del entretenimiento colombiano de ese año. Después de este periodo, Exoric confirmó públicamente parte de lo ocurrido y llegó a lanzar una canción titulada El malo, donde hizo referencia indirecta a la situación hablando de culpa, sentimientos y cambios en la relación.
La relación entre Marcela y Exoric terminó de forma definitiva y cada uno siguió caminos diferentes en su vida personal y profesional. Aún así, el episodio continuó siendo recordado como uno de los más marcantes de la carrera pública de Marcela. En años posteriores, Marcela continuó su carrera en la música electrónica y en los negocios, manteniendo presencia constante en redes sociales y expandiendo su marca personal.
En 2025, nuevos rumores y declaraciones públicas volvieron a poner su nombre en destaque cuando afirmó haber enfrentado otra situación de traición relacionada con el cantante B. King y una participante del reality La casa de los famosos, lo que reavivó discusiones en redes sociales. Actualmente Marcela sigue activa en el escenario musical y empresarial participando en eventos, presentaciones y proyectos digitales, además de mantener interacción frecuente con sus seguidores en redes sociales, donde comparte parte de su rutina profesional
y momentos de su día a día, sin alejarse de la visibilidad pública que ha construido a lo largo de los años. Su nombre sigue siendo citado con frecuencia en conversaciones sobre música urbana latina y cultura digital contemporánea, manteniendo relevancia y presencia constante en el entretenimiento colombiano actual, mientras nuevas etapas continúan surgiendo de forma natural en su camino.
Número nueve, Vicky Rueda. Vicky Rueda, cuyo nombre completo es Victoria Eugenia Ruedao Hoyos, es una actriz colombiana reconocida por su participación en producciones como Perro Amor, Nuevo Rico, Nuevo Pobre, Los Reyes y la película Paraíso Travel. Después de una carrera activa en la televisión, se mantuvo alejada de las pantallas colombianas por más de 10 años hasta que volvió a aparecer en entrevistas en 2024, donde habló de aspectos personales y profesionales de su vida.
En su vida personal, Vicky estuvo casada con el actor Carlos Mariño, con quien tiene una hija. Ambos compartieron trabajo en la telenovela La traicionera, producción en la que coincidieron en el set durante las grabaciones. Con el paso del tiempo, esa etapa de su vida se convirtió en una de las más difíciles de su trayectoria.
Durante la producción de la traicionera, Vicky aseguró que fue víctima de situaciones de acoso y presión por parte de una compañera de elenco. Según su relato, con el tiempo descubrió que esa misma persona habría mantenido una relación sentimental con su entonces esposo Carlos Mariño. Esta situación generó un conflicto personal fuerte que afectó tanto su vida familiar como su trabajo en la televisión.
En una entrevista realizada en 2024 para el programa La Red de Caracol, Vicky explicó que se dio cuenta de la situación mientras trabajaba en la misma novela, lo que hizo que la experiencia fuera aún más dolorosa. También comentó que la situación no terminó allí, ya que posteriormente hubo comportamientos que aumentaron el malestar dentro de su entorno familiar.
Su hija también llegó a mencionar episodios incómodos relacionados con la misma persona, lo que profundizó el conflicto dentro de la familia. Según lo relatado, existieron intercambios de imágenes y mensajes que complicaron aún más la relación entre las partes involucradas. Vicky decidió no revelar públicamente el nombre de la persona señalada, aunque expresó su molestia y pidió respeto por las relaciones de pareja y la vida familiar.
Sus declaraciones generaron amplio interés en los medios de entretenimiento en Colombia, donde el caso fue comentado ampliamente. Como consecuencia de esta etapa difícil, Vicky Rueda se alejó completamente de la televisión colombiana durante más de una década. Su decisión de retirarse estuvo relacionada con el impacto emocional que vivió durante ese periodo y con la necesidad de proteger su bienestar personal y el de su familia.
Con el paso del tiempo comenzó a buscar apoyo legal para entender mejor la situación vivida y evaluar posibles acciones formales. A pesar de los años transcurridos, el episodio sigue siendo recordado como un momento determinante en su vida profesional y personal, marcando un antes y un después en su carrera en la televisión colombiana.

Actualmente, su historia es mencionada en análisis de medios sobre la vida privada de actores en producciones televisivas, especialmente en Colombia, donde los rodajes suelen generar relaciones cercanas y también conflictos personales. Su caso es citado como ejemplo de cómo los problemas personales pueden afectar la continuidad de una carrera artística y provocar decisiones de retiro temporal o definitivo de la industria.
Con el tiempo, Vicky ha optado por mantener una vida más reservada, enfocándose en su bienestar personal, su familia y en proyectos que no implican exposición constante en los medios de comunicación tradicionales, priorizando la estabilidad emocional y la tranquilidad a largo plazo. Número 10, Lina Tejeiro. Lina Tejeiro nació el 7 de agosto de 1992 en Villavicencio, Meta, Colombia.
Desde muy joven mostró interés por la actuación y con el tiempo se convirtió en una de las actrices más reconocidas de su generación en la televisión colombiana. Participó en producciones importantes como Los Victorinos, La Ley del Corazón, La Nocturna y Bolívar, construyendo una carrera sólida y muy popular entre el público.
Además de la actuación, también se destacó como influenciadora digital, reuniendo millones de seguidores en redes sociales y convirtiéndose en una de las figuras más comentadas del entretenimiento colombiano. A lo largo de su vida personal también tuvo relaciones que llamaron la atención de los medios. En entrevistas reveló que ya vivió una experiencia de infidelidad en una relación anterior.
Sin embargo, decidió no revelar la identidad de la persona involucrada, manteniendo este aspecto de su vida en privado. Aún así, habló abiertamente sobre el impacto emocional que esta situación tuvo en su vida. Según sus relatos, la infidelidad marcó profundamente su forma de ver las relaciones.
Afirmó que este episodio afectó su autoestima y también su manera de confiar en otras personas. Con el tiempo, este impacto emocional influyó en sus decisiones personales y en su forma de protegerse en nuevas relaciones. Lina también contó que en determinado momento de su vida reaccionó de forma impulsiva a situaciones emocionales como consecuencia directa de las heridas dejadas por esa experiencia.
Ese comportamiento reflejó lo difícil que fue su proceso de superación, que no ocurrió de manera inmediata y requirió madurez y reflexión. A pesar de las dificultades, Lina Tejeido continúó enfocada en su carrera artística y logró consolidar aún más su presencia en la televisión y en las redes sociales.
Su popularidad creció con el tiempo, especialmente entre el público joven que sigue tanto su trabajo actoral como su vida digital. Hoy es vista como una de las personalidades más influyentes de la televisión colombiana contemporánea. Su historia personal, aunque marcada por desafíos emocionales, también está asociada a la superación y al crecimiento personal.
En los últimos años también se ha convertido en referente en debate sobre autoestima, salud emocional y exposición en redes sociales. Su postura abierta al hablar de experiencias personales ha generado identificación con el público, especialmente entre jóvenes que atraviesan situaciones similares. utiliza sus plataformas digitales para compartir mensajes de motivación y también para promocionar sus proyectos profesionales, manteniendo una presencia constante en el entretenimiento colombiano.
A pesar de su alta exposición, Lina busca equilibrar su vida personal con su carrera, priorizando el bienestar y la estabilidad emocional. Ha mencionado en entrevistas que el equilibrio emocional es fundamental para enfrentar la presión de la fama. Con el paso del tiempo ha aprendido a transformar experiencias difíciles en aprendizaje y fortaleza.
Su público acompaña de cerca esta evolución, reconociéndola como un artista que ha crecido tanto profesional como personalmente. Continúa construyendo una carrera sólida en el audiovisual colombiano con una trayectoria en constante desarrollo. Número 11, Carolina Cruz. Carolina Cruz nació el 24 de octubre de 1980 en Tuluáis, Valle del Cauca, Colombia.
Desde muy joven mostró interés por el mundo del modelaje y la televisión, lo que la llevó a construir una carrera pública reconocida en su país. En 2001 alcanzó uno de los hitos más importantes de su vida al ser coronada Miss Colombia, representando al Valle del Cauca, lo que abrió las puertas a nuevas oportunidades en los medios de comunicación.
Con el paso del tiempo, Carolina se consolidó como presentadora de televisión, destacándose por su trabajo en el programa Día a día del canal Caracol, donde permaneció durante muchos años. Su estilo cercano y natural le permitió conectar con el público colombiano, convirtiéndose en una de las figuras más queridas de la televisión nacional.
Además de su trabajo en pantalla, también exploró otros proyectos personales y profesionales. En 2017 publicó su libro Mi mundo, mis huellas, donde compartió momentos importantes de su vida personal y profesional. En este mismo proyecto también dio espacio a experiencias difíciles, incluyendo situaciones sentimentales que marcaron su juventud.
Más adelante también participó como presentadora de un podcast con el mismo nombre, ampliando su conexión con el público en un formato más íntimo. En su vida personal, Carolina tuvo una relación con el actor Lincoln Palomeque, con quien tuvo dos hijos llamados Matías y Salvador. Sin embargo, antes de esta etapa vivió una experiencia sentimental que ella misma relató como una de las más dolorosas de su vida.
El episodio ocurrió cuando tenía entre 23 y 24 años. con un exnovio empresario cuyo nombre nunca fue revelado públicamente. Según su relato, un día llamó a la casa de su pareja y una persona contestó por error, generando un momento de silencio que le despertó sospechas. A partir de allí, decidió ir personalmente a la casa de él.
Al llegar notó detalles que aumentaron su desconfianza, como el estado del carro y las explicaciones que él le dio sobre su llegada reciente. Sin embargo, la situación se volvió más tensa cuando entró al baño y encontró un objeto que interpretó como una señal de traición, lo que cambió por completo el rumbo de la conversación entre ambos.
Carolina ha contado que en ese momento sintió un dolor profundo y una sensación de que su mundo se desmoronaba. A pesar de confrontar a su pareja, no recibió una explicación clara y él negó ocurrido hasta el final. Ella decidió irse sin respuestas concretas, cargando con muchas dudas y emociones difíciles.
Con el paso del tiempo, Carolina reflexionó sobre aquella experiencia y la incluyó en su libro Mi mundo, mis huellas, dentro del capítulo Me rompieron el corazón. Allí expresó que ese tipo de vivencias la ayudaron a comprender la importancia del amor propio y de no entregarse por completo a otra persona sin mantener su identidad.
Años después ha comentado que no guarda rencor hacia su exnovio e incluso han mantenido una relación cordial. También ha dicho que aquella etapa fue una de las más importantes en su crecimiento personal antes de iniciar su historia con Lincoln Palomeque. Actualmente, Carolina continúa trabajando en televisión y proyectos digitales, manteniendo presencia activa en medios y compartiendo mensajes sobre amor propio, resiliencia y crecimiento personal con su audiencia en Colombia y Latinoamérica. Número 12.
Laura Yaramillo es una modelo colombiana con gran visibilidad en redes sociales, donde ha construido una comunidad amplia y activa. A lo largo de su carrera también ha estado vinculada al mundo del entretenimiento digital, lo que la ha convertido en una figura conocida dentro del ecosistema de influenciadores en Colombia.
En su vida personal, mantuvo una relación con Michael Ortega durante un periodo de tiempo, relación que más tarde se convirtió en tema de interés público. El conflicto comenzó cuando Laura acusó públicamente a Michael Ortega de haberle sido infiel con la presentadora e influenciadora Andrea Valdiri. Esta situación rápidamente llamó la atención en redes sociales, ya que involucraba a tres figuras con gran presencia mediática.
El caso se difundió ampliamente en plataformas digitales, generando debates, comentarios y reacciones de seguidores y medios de entretenimiento. A diferencia de otros escándalos más complejos del mundo del espectáculo, este episodio tuvo un desarrollo más breve y directo. La relación entre Laura y Michael no era un matrimonio formal y tampoco llevaba muchos años, lo que hizo que el impacto emocional y mediático fuera diferente en comparación con otros casos similares.
Con el paso de los días, Michael Ortega terminó confirmando públicamente su relación con Andrea Valdiri, lo que dio mayor claridad a la situación y cerró parte de las especulaciones que circulaban en redes sociales. Después de sus declaraciones iniciales, Laura Yaramillo decidió mantener el silencio público, evitando continuar con el conflicto en medios o plataformas digitales.
A partir de ese momento, el tema siguió circulando por un tiempo en redes sociales, pero con menor intensidad. Laura continuó enfocada en su vida. profesional como modelo e influenciadora, manteniendo su presencia en el entorno digital sin volver a profundizar públicamente en el episodio. Entonces, ¿te sorprendió alguno de esos nombres? Estas 12 actrices y famosas colombianas que aceptaron ser amantes en la vida real demuestran que la realidad puede ser mucho más sorprendente que cualquier ficción. Déjalo en los comentarios.
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