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¡NO LO ESCUCHARON! EL PAPÁ DE VICENTE LUCHABA POR SU CUSTODIA … LA TRAGEDIA PUDO EVITARSE

¡NO LO ESCUCHARON! EL PAPÁ DE VICENTE LUCHABA POR SU CUSTODIA … LA TRAGEDIA PUDO EVITARSE

La casa estaba en silencio, la camioneta estaba afuera y Vicente, un niño de apenas 3 años, seguía dentro. No estaba jugando, no estaba dormido en su cuarto, no estaba con sus hermanos, no estaba con su papá, estaba en la parte trasera de una chebrolet captiva negra sujeto a su silla infantil, mientras en Mexicali avanzaban las horas y el calor empezaba a convertir ese vehículo cerrado en una trampa.

 Según la Fiscalía de Baja California, Roxana N había salido con él el viernes 1 de mayo de 2026. Primero pasó por Vicente a la escuela. Después lo llevó a una fiesta infantil de un familiar. Más tarde, la celebración siguió en un mosop en una reunión en el fraccionamiento Verona. Horas después, Roxana se retiró rumbo a su domicilio en el fraccionamiento La Rioja.

 En el trayecto, Vicente se quedó dormido y cuando ella la llegó a casa, según la reconstrucción presentada en audiencia, creyó haberlo bajado, pero no lo bajó. Ese fue el punto exacto donde la historia se partió. Roxana entró a la vivienda, prendió el boiler, se bañó, según lo expuesto por el Ministerio Público, continuó bebiendo vino, usó su teléfono celular y después se fue a dormir.

 Afuera, la camioneta seguía cerrada. Vicente seguía atrás y el tiempo siguió corriendo. No fueron minutos, no fue un descuido de segundos. De acuerdo con la fiscalía, el niño permaneció más de 12 horas dentro del vehículo. Fue hasta el sábado 2 de mayo, cerca del mediodía. Cuando Roxana notó un silencio extraño, salió a revisar la camioneta y encontró a Vicente en su silla de seguridad.

 Para ese momento ya no había forma de cambiar el final. Pero esta historia no empieza en la camioneta, empieza mucho antes. Empieza con una separación, con una pareja rota, con una disputa legal, con una audiencia que según el padre del niño estaba por llegar y con una frase que ahora pesa como una losa. Yo estaba peleando la custodia.

 El padre de Vicente se llama Juan Carlos Mesa Beltrán. Y su papel en esta historia no puede verse como un dato secundario. Porque si Juan Carlos ya estaba intentando obtener la custodia de Vicente, si ya había un proceso abierto, si ya existía una audiencia pendiente, entonces la pregunta cambia por completo. Ya no se trata únicamente de saber qué hizo Roxana esa noche.

También se trata de saber qué se sabía antes, qué vio el padre, qué pidió, qué documentos presentó, qué respondió la autoridad y por qué Vicente no llegó con vida a la audiencia que según su papá estaba por celebrarse. Antes de seguir, suscríbete a Alerta Roja, porque aquí vamos caso por caso, pista por pista, hasta donde otros no quieren mirar.

 La Fiscalía confirmó algo clave. Roxana tenía la custodia de Vicente al momento de los hechos. También confirmó que existían antecedentes de diferencias entre ella Corá y su expareja, una separación con muchos conflictos. Y hay otro dato que golpea todavía más. Roxana tenía otros hijos, pero esos otros hijos estaban con el padre.

 Vicente, en cambio, estaba únicamente con ella. La fiscal María Elena Andrade Ramírez lo dijo de forma directa. El niño estaba solo con su madre, a merced de sus actuaciones. Ese detalle cambia todo, porque si los otros hijos estaban con Juan Carlos Mesa Beltrán, ¿por qué Vicente estaba con Roxana esa noche? ¿Por qué el niño más pequeño quedó bajo su cuidado? ¿Era una custodia provisional? ¿Era una decisión judicial? ¿Era un acuerdo entre los padres? ¿Qué elementos tenía el juez en la mesa? ¿Qué pidió el padre? ¿Qué se investigó antes

de permitir que Vicente siguiera bajo esa custodia? Hasta ahora no hay una fecha pública confirmada de boda entre Roxana y Juan Carlos. Tampoco hay una fecha pública verificada y completa del inicio del juicio familiar o del trámite de divorcio. Lo que sí ha sido reportado es que Juan Carlos afirmó estar en trámite de divorcio y buscando quedarse con el cuidado de Vicente.

 En presuntos mensajes difundidos por medios, cuestionó por qué un juez habría determinado que el menor permaneciera con la madre sin realizarle pruebas psicológicas. Esa versión debe leerse con cuidado, es la versión del padre, no una sentencia judicial. Pero si se confirma dentro del expediente familiar, entonces abre una pregunta enorme.

 ¿Hubo señales previas que no fueron atendidas? Y aquí viene lo inquietante. Muchas veces cuando una pareja se separa, las advertencias se confunden con pleito. Un padre dice algo y se piensa que está atacando a la madre. Una madre denuncia algo y se piensa que está atacando al padre. Los adultos se acusan, los abogados responden, las audiencias se programan, los papeles avanzan lento, pero los niños no pueden esperar a que el sistema termine de ordenar el expediente.

 Vicente en otro podía esperar. Vicente tenía 3 años. No podía pedir una audiencia, no podía explicar si tenía miedo, no podía decir qué casa era más segura, no podía llamar a una autoridad, no podía abrir una puerta pesada, no podía bajarse solo de una camioneta. Su vida dependía de los adultos, de Roxana, de Juan Carlos, de una autoridad familiar, de quien hubiera escuchado antes cualquier alerta.

 Lo confirmado por el servicio médico forense es que Vicente no presentaba huellas de agresión física visible. El director del Semefo, César González Vaca, informó que el menor tenía buen peso y talla para su edad y que la causa determinante fue golpe de calor. Ese dato es importante porque la fiscalía no está hablando de una agresión directa, está hablando de una omisión grave, de un deber de cuidado que según la acusación no se cumplió.

 Pero el caso ya no puede entenderse solo como una omisión de una noche, porque Juan Carlos Mesa Beltrán asegura que estaba peleando la custodia porque había otros hijos con él, porque existía una separación conflictiva, porque según reportes apenas iban a tener audiencia, porque Vicente no llegó a esa audiencia y porque ahora la gran pregunta es si el sistema tuvo oportunidad de actuar antes.

 Esto no significa que Juan Carlos tuviera automáticamente la razón. No significa que Roxana fuera considerada previamente incapaz de cuidar. No significa que una autoridad actuó mal sin que existan documentos que lo prueben. Pero sí significa que hay una línea que debe investigarse a fondo. ¿Qué sabía Juan Carlos? ¿Qué había visto? ¿Qué había denunciado? ¿Qué pruebas tenía? ¿Había mensajes? ¿Había antecedentes? ¿Había solicitudes formales? ¿Había pedido estudios psicológicos? Había pedido custodia exclusiva, había pedido medidas urgentes. Y si pidió algo de eso, ¿quién

le contestó? La fiscalía ha señalado que hasta el momento las evidencias se dirigen contra Roxana porque ella estaba sola con Vicente durante las horas centrales del caso. También ha dicho que no hay obstáculo para investigar a cualquier otra persona si aparecen datos adicionales. Eso debe quedar claro.

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