Como dicen las abuelitas, primero es el sufridero y luego a ver si llega la gloria. Ya después empezó a pisar programas más fuertes de Televisa y a sonar poco a poco en el ambiente musical. Pero tampoco crean que todo mundo quedó fascinado desde el inicio. Mucha gente dentro de la industria no sabía ni dónde acomodarla porque en esos años el rock and roll y la música en inglés traían vuelto loco al público joven.
Y de repente aparece esta muchacha elegante, medio seria y con voz de balada romántica. Era como llevar mole a una fiesta donde todos querían hamburguesas. Una vez más. Pero Estela tenía algo que no se podía fabricar, la voz. Una voz fina, potente y bien llegada que hacía que la gente se quedara calladita escuchando.
Y entonces llegó el momento que prácticamente le cambió la vida. La película Sorelleye. Ahí contrataron a Estela para cantar las canciones mientras Hilda Aguirre aparecía en pantalla haciendo playback. Ya ya terminé, ya me voy a casar, quiero mis hijos, mi casita y ya otro rollo. Y sí, estuvo medio gachito el asunto porque mucha gente salió del cine diciendo, “Ay, qué bonito canta Hilda Aguirre.
” Mientras Estela estaba atrás viendo cómo los aplausos se los llevaba la actriz. Como dicen en el pueblo, ella puso la vaca y otros se tomaron la leche. Y todavía peor, según se cuenta, primero le hicieron creer que ella podía aparecer más en la película, pero a la mera hora noás la dejaron como la voz escondida.
Ahí sí le dieron a Tole con el dedo sabroso. Qué fácil es la vida. Pero el secreto no duró mucho tiempo guardado porque Enrique Guzmán, que nunca fue precisamente de los que se quedaban calladitos, terminó soltando la sopa en entrevistas y reveló que la verdadera voz de aquellas canciones era la de Estela Núñez y no la de Hilda Aguirre como todo mundo pensaba.
Núñez conquistó al público con su extraordinaria voz y desde entonces la cantante constru y madres santas. Ahí fue donde se armó el mitote sabroso. Mucha gente empezó a criticar durísimo a Hilda Aguirre, creyendo que había querido quedarse con el crédito, aunque realmente esas decisiones venían desde la producción de la película.
Pero ya saben cómo es la gente cuando el chisme agarra vuelo. Luego luego empiezan a sacar conclusiones. Desde entonces comenzó a correr el rumor de que Hilda Aguirre no había quedado nada contenta con todo el escándalo y que le guardaba cierto coraje a Estelita, porque al final la atención terminó yéndose hacia aquella muchachita de voz elegante que había estado escondida detrás de la pantalla.
Años después, Hilda Aguirre soltó el veneno completito y aseguró que Enrique Guzmán prácticamente la había saboteado. Según contó la actriz, aquella película iba a ser su gran lanzamiento musical porque ella había grabado las canciones y el disco relacionado con la cinta, pero de pronto Enrique agarró por su lado y decidió sacar las canciones junto a Estela Núñez.
Y claro, Hilda sintió que le apagaron el reflector justo cuando más estaba brillando. Imagínense el coraje. Ella era la protagonista de la película y terminó viendo como el público comenzaba a hablar más de la voz escondida de Estelita que de ella misma. Ahí fue donde el mitote se puso más caliente que comal de tortillas. Él sacó su disco por su lado con Estela Núñez de toda esta historia que es muy desagradable.
Y mientras unos andaban en el argüende, las disqueras no perdieron el tiempo. RCA Víctor prácticamente cayó sobre Estela Núñez en cuanto se destapó el asunto, porque entendieron rapidito que aquella voz podía convertirse en mina de oro. O sea, ella tiene una gran voz, una gran voz y su voz contribuyó mucho a esto. Ahí fue donde arrancó el verdadero despegue de Estelita y donde la industria empezó por fin a verla como algo más que una simple voz escondida.
¿Ustedes creen que a Estela Núñez le quisieron esconder el talento? ¿O tarde o temprano aquella voz iba a terminar robándose toda la atención? La reina de la balada que sonaba hasta en las cantinas. Después del escándalo de Sor Yeyey y de que medio mundo descubriera que aquella voz elegante realmente era la de Estela Núñez, la carrera de la cantante empezó a despegar como cohete en feria de pueblo.
Errese a Víctor prácticamente la agarró rapidito porque entendieron que aquella muchacha tenía una voz capaz de poner sentimental hasta al señor más amargado de la tienda cuando le piden fiado. El primer trancazo fuerte llegó con una lágrima. Aquello sonó por todos lados. La canción empezó a escucharse en la radio, en las rocolas, en restaurantes, en programas musicales de Televisa y hasta en bodas donde la tía ya andaba llorando abrazada de la comadre.
Ahí fue donde Estela dejó de ser una desconocida y comenzó a convertirse en una de las nuevas figuras fuertes de la balada romántica en México. Una lágrima por tu amor. Y ojo, porque la cantante logró pegar en una época complicada. En aquellos años, el rock and roll y las canciones en inglés traían vuelto loco al público joven.
Todo mundo quería rebeldía, guitarras y artistas modernos. Pero Estela apareció toda elegante, fina y con aquella voz cargada de sentimiento cantando baladas románticas y terminó conquistando a la gente calladita, como dicen en el pueblo, agua tranquila. pero bien profunda por esperar. Durante los años 70s y buena parte de los 80s, la cantante estuvo en todos lados.
Programas musicales, palenques, teatros, festivales y televisión. Era de esas artistas que trabajaban durísimo y casi no descansaban. odame medida ni clemencia. Y mientras más famosa se hacía, más canciones exitosas le llegaban. Temas como lágrimas y lluvia. ¿Te acuerdas? Por amores como tú y no me arrepiento de nada, comenzaron a convertirla en una de las voces más reconocidas de la balada mexicana.
Además, Estera tenía algo que muchísimas artistas envidiaban. No necesitaba andar haciendo escándalos ni agarrándose del chongo con nadie para llamar la atención. La mujer no más agarraba el micrófono y ya tenía al público calladito escuchando. Había algo en su manera de cantar que conectaba muchísimo con la gente, sobre todo con las mujeres que andaban despechadas y con los señores que ya después de dos copitas sentían que aquellas canciones les pegaban directo en el corazón.
con alguien que me haga daño. Y tú, en su mejor época, Estera Núñez llenaba teatros, aparecía constantemente en programas importantes de Televisa como Siempre en domingo y se convirtió en una de esas voces que sonaban tanto en salas elegantes como en cantinas donde más de uno terminaba chillando por el amor perdido.
Porque si algo tenía Estela era eso, una voz fina pero peligrosa, de esas que entraban suavecito, pero terminaban dejando a la gente toda apachurrada del corazón. ¿Ustedes creen que Estela Núñez merecía estar al nivel de las artistas más gigantes de la música mexicana? ¿O sienten que la industria nunca terminó de darle su verdadero lugar? La mujer que estuvo cerca de Juan Gabriel antes de que explotara el fenómeno.
Cuando Estera Núñez conoció a Juan Gabriel, Alberto Aguilera todavía no era el monstruo musical que después volvería loca a media Latinoamérica. En aquellos años, él era más conocido como compositor que como cantante. De hecho, todavía ni arrancaba oficialmente su carrera discográfica fuerte como intérprete. Y mientras él andaba buscando quién creyera en sus canciones, Estela ya empezaba a sonar durísimo con temas como una lágrima y otros éxitos que traían a la gente suspirando en las rocolas y estaciones de radio.
Como llegó a mi casa, tocó y dijo, “Soy compositor, quiero que cantes mis canciones.” O sea, fue así como según contó la propia Estela, Juan Gabriel llegó directamente a buscarla porque en Ciudad Juárez la escuchaba muchísimo sonar en las rocolas y quería que ella grabara sus canciones. Imagínense la escena.
Alberto Aguilera llegando con guitarra en mano, tocando la puerta de la casa y soltando así no más que quería que ella cantara sus temas. Y claro, ahí empezó una amistad que terminó siendo importantísima para los dos, que él empezaba y yo prácticamente pues pesado con como Estela Núñez. Juan Gabriel todavía estaba trabajando como compositor dentro de la misma compañía donde grababa Estela Núñez y cuentan que un día después de escuchar las canciones que componía, el director artístico prácticamente le soltó la pregunta que cambiaría todo.
Bueno, si escribes así de bonito, entonces, ¿por qué no cantas tú mismo? Y madres santas, ahí fue donde empezó a cocinarse el nacimiento de Juan Gabriel cantante, que después se volvería leyenda. Mientras tanto, Estela ya estaba bien posicionada dentro de la balada romántica y terminó convirtiéndose en una de las primeras artistas importantes en grabar de canciones y no cualquier cantidad.
La cantante le grabó cerca de 50 temas. Muchas canciones que después harían historia, primero se las cantaba Alberto en privado a Estela, sentado con su guitarra como compositor buscando aprobación. Ella misma contó que antes de grabarlas él ya le había enseñado temas como iremos de la mano, no me trates mal y lágrimas y lluvia. Todos los temas que después tuve la oportunidad de grabar, eh, él ya me los había cantado anteriormente porque Y claro, dentro del medio empezó el run bien sabroso, porque muchos aseguraban que Estela Núñez era la cantante que
mejor entendía las canciones de Juan Gabriel en aquellos años. Había quienes decían que la química entre ambos era peligrosísima, porque él escribía puro drama desgarrador y ella lo cantaba como si acabara de descubrir una infidelidad 5 minutos antes de entrar al estudio. Pues él me decía cómo quería que que yo este interpretara su canción.
era como, pero luego vino la fama grande, los nuevos círculos y el dinero a montones. Y ahí fue donde las cosas empezaron a ponerse raras. Poco a poco la relación entre ambos comenzó a enfriarse y aunque nunca se supo exactamente qué pasó, el mitote dentro del espectáculo agarró vuelo rapidísimo. Unos decían que hubo gente alrededor de Juan Gabriel que empezó a meter distancia entre ellos.
Otros aseguraban que Alberto ya traía un carácter más complicado y que las amistades cercanas comenzaron a cambiar. conforme se volvió más famoso. Y claro, tampoco faltó quien dijera que hubo ceros profesionales y movimientos dentro de la industria cuando empezaron a aparecer otras intérpretes alrededor del compositor. Algo ahí, ¿no? Pero la misma vida, las mismas situaciones te van separando.
Mientras Estela se iba alejando poco a poco, Juan Gabriel comenzaba a construir una relación musical gigantesca con Rocío Durcal. Y ahí fue donde muchos empezaron a rumorear que Estela pudo haber ocupado ese lugar si la amistad con Alberto no se hubiera quebrado. Entonces él cuando le daba la gana hablaba, cuando le da la gana no.
Entonces, pues de hecho, dentro del medio había quienes juraban que Estela entendía mejor las canciones de Juan Gabriel porque estuvo cerca de él cuando todavía era Alberto Aguilera y no el personaje gigantesco en el que terminó convirtiéndose. Lo más extraño es que ninguno de los dos quiso hablar demasiado claro del distanciamiento.
Nunca hubo pleitos públicos ni ataques directos. Aunque se decía que se habían peleado fuertemente, pero sí quedó esa sensación de que algo pasó detrás de cámaras y que una amistad que parecía inseparable terminó enfriándose silenciosamente. Como dicen en el rancho, cuando el río suena es porque piedras trae.
Ya está juzgado de Dios, por favor, ya déjenlo en paz. Pobre. ¿Ustedes creen que la fama terminó separando a Estela Núñez y Juan Gabriel? ¿O sienten que detrás de todo hubo algo mucho más fuerte que nunca quisieron contar? Los amores que le dejaron más lágrimas que canciones. Mientras Estela Núñez llenaba teatros y comenzaba a sonar por toda la radio mexicana, por dentro traía otra batalla muy distinta, porque aunque la fama iba creciendo, la cantante seguía viviendo bajo la sombra del control familiar que prácticamente la había acompañado desde
niña. Y ahí fue donde el corazón terminó tomando decisiones más rápidas que la cabeza. Con el paso del tiempo, las ganas desesperadas de independizarse de sus padres comenzaron a crecer como olla de presión. Estela ya estaba cansada de sentirse vigilada, de pedir permiso para todo y de vivir prácticamente encerrada entre reglas, trabajo y escenarios.
Y fue justo en medio de ese momento cuando apareció Ignacio Aguilera, un agente de seguros al que conoció durante un viaje a Chihuahua. “Mira, con ese que va entrando me voy a casar”, le dije, “¿Cuánto apuestas a que baje en 5 minutos?” La propia Estela contó que prácticamente desde que lo vio sintió algo fuerte y claro, mientras más crecía el romance, más crecía también el pleito con sus papás.
Porque ellos no querían aquella relación ni tantito. No lo dejaban entrar a la casa y prácticamente le hacían la vida imposible a la pareja. Pero ya saben cómo termina eso muchas veces. Entre más le decían no, más ganas tenía ella de salir corriendo. Como dicen las abuelitas, el amor prohibido sabe más bueno. No lo querían, no les gustaba.
este no dejaban que que entrara a mi casa. Y ahí fue donde la cosa se aceleró. Las ganas de sentirse libre y hacer su propia vida terminaron llevando a Estela a tomar una decisión bastante precipitada, casarse. Justo cuando su carrera empezaba a ponerse más fuerte, la cantante decidió dejarse llevar por la idea de tener una familia, una casa y una vida lejos del control que había vivido desde pequeña.
Incluso la cantante pensó en ese momento en retirarse de la música para dedicarse a su familia. Ya yo un día llegué y dije, “Me voy a casar.” ¿Cómo? El grito en el cielo. Durante un tiempo parecía que ahora sí había encontrado la tranquilidad que tanto buscaba, pero el destino le tenía preparada una etapa durísima. Durante su primer embarazo, sufrió una caída muy fuerte que terminó afectando a uno de sus hijos, quien nació con problemas motrices.
Y ahí sí la vida le cambió por completo. Mientras muchas artistas de su época seguían creciendo en fama y escenarios, Estela prácticamente frenó gran parte de su carrera para dedicarse de lleno al cuidado de su hijo. se entregó completamente a su familia y poco a poco el matrimonio empezó a desgastarse entre presiones, preocupaciones y problemas emocionales.
Entonces le faltó al compadre mucha comprensión. La cantante siguió haciendo crecer su familia y después de su primer hijo todavía se embarazó tres veces más. Poco a poco comenzó a alejarse de escenarios, programas y grabaciones para enfocarse casi completamente en su vida de esposa y madre.
Y aunque mucha gente pensaba que estaba en el mejor momento para conquistar todavía más fama, Estela parecía sentirse más cómoda, refugiándose en su casa, que viviendo el ritmo pesado del espectáculo. Incluso hubo quienes llegaron a decir que le tenía miedo al tamaño del éxito que podía alcanzar. que Estela tenía miedo al al éxito, tenía miedo de Pero como dicen por ahí, una cosa es el sueño y otra la realidad, porque después de 8 años de matrimonio, aquella historia de amor terminó derrumbándose y la cantante acabó divorciándose en medio
de una etapa bastante complicada de su vida. Y ahí fue donde a Estela Núñez no le quedó de otra más que volver a levantarse y regresar a trabajar con todo. Porque según se llegó a comentar durante años, después de la separación, el padre de sus hijos prácticamente no aportaba nada para mantener a la familia.
Así que la cantante tuvo que retomar su carrera para sacar adelante sola a sus cuatro hijos. Y aunque ya llevaba tiempo alejada de los escenarios, volvió a meterse de lleno a la música, porque las cuentas no se pagaban con aplausos ni recuerdos de gloria. Como dicen las abuelitas, cuando hay hijos de por medio, una madre se vuelve más brava que leona cuidando crías.
Nunca tuve yo ese coraje o ese reselo de decir si si no me das no los ves. Y por si todo aquello no fuera suficiente, todavía vino otro golpe que prácticamente la terminó quebrando por dentro. Estela sufrió la pérdida de su padre, el mismo hombre que la había empujado desde niña al mundo artístico y que había estado detrás de ella en los momentos más importantes de su carrera.
La muerte del señor Ramón por problemas del corazón dejó a la cantante completamente devastada. Entre el estrés, la presión económica, el divorcio, los hijos y el cansancio emocional que ya traía cargando desde hacía años, el cuerpo terminó pasándole factura. Fue entonces cuando Estela cayó enferma de neuritis óptica, que la dejó ciega durante 5 meses, una condición relacionada con el estrés que incluso le provocó problemas severos en la vista y la dejó prácticamente viendo la vida como si se le estuviera apagando poco a
poco. Como dicen, cuando el cuerpo ya no aguanta, empieza a gritar lo que el corazón lleva años callando. Me llevan al médico, me empiezan a hacer una bola de estudios, me Cuando parecía que por fin Estela Núñez comenzaba a recuperar un poco de tranquilidad en su vida, la cantante volvió a apostar por el amor y terminó casándose con el productor Sergio Blanchet.
Pero la historia volvió a salirle chueca. El matrimonio duró muy poco y rápidamente comenzaron rumores bastante incómodos alrededor de la relación. En el medio artístico llegó a comentarse que había discusiones fuertes, problemas de carácter económico e incluso versiones de supuestos malos tratos que nunca terminaron de aclararse del todo.
Y así otra vez Estela terminó viendo como una nueva ilusión amorosa se le desmoronaba más rápido que Castillo de Naipes. Me volví a casar, pero me divorcié igual, rapidito. Lo curioso es que a pesar de ser una mujer famosa, elegante y admirada, Estera siempre fue bastante reservada con su vida sentimental. Nunca se caracterizó por andar ventilando romances ni armando escándalos públicos como otras artistas de la época.
Pero eso sí, dentro del medio artístico siempre existió el comentario de que más de uno quedó flechado con aquella mujer de voz fina y mirada triste que parecía cargar un montón de historias encima. ¿Ustedes creen que Estela Núñez se casó realmente por amor? ¿O sienten que en el fondo también estaba buscando escapar del control que vivió durante tantos años? La voz elegante que poco a poco se fue apagando del reflector.
Con el paso de los años, dentro del mismo ambiente artístico, comenzó a correrse el comentario de que Estela Núñez estaba perdiendo vigencia por su propia inconsistencia. Acá yo toda mi vida he cantado, o sea, ¿por qué? Porque como no estás en el foco. Y es que mientras otras cantantes andaban como trompo grabando discos, haciendo promociones y peleándose por salir en televisión, Estela de pronto desaparecía meses enteros por enfocarse en sus hijos, sus broncas personales o simplemente porque el mundo del espectáculo ya le había pasado factura
emocionalmente. Muchos productores llegaron a decir que tenía una de las voces más elegantes de México, pero que jamás tuvo esa hambre feroz de fama, que sí tenían otras artistas. Como dicen las abuelitas, no cualquiera aguanta el brillo sin quemarse. Y aún así, cada vez que reaparecía en un escenario les tapaba la boca a todos, porque Estela podía alejarse años de la radio, pero agarraba el micrófono y seguía teniendo esa voz.
capaz de dejar a más de uno con la piel chinita y el ojo cuadrado. Pero el tiempo pasa, los golpes pesan y hasta las estrellas se cansan de cargar tanta historia encima. Fue así como después de más de cinco décadas de carrera, Estela decidió retirarse oficialmente en 2018 con un concierto muy especial en el Teatro Metropolitan de Ciudad de México tras 51 años de carrera.
Hay descansar. ya no tener la, ya sabes, el nervio de que eh vas a ir a trabajar. Aunque después siguió apareciendo de vez en cuando en conciertos especiales y homenajes, la realidad es que aquella noche prácticamente cerró el capítulo más importante de una mujer que vivió entre aplausos, lágrimas, amores difíciles, enfermedades, sacrificios y canciones que todavía siguen sonando donde quiera que haya alguien despechado.
¿Ustedes creen que Estela Núñez desperdició parte de la enorme carrera que pudo haber tenido? O sienten que simplemente eligió vivir su vida lejos del circo de la fama, aunque eso le costara reflector. Está cansado, muy cansado de sufrir. ¿Y ustedes qué opinan, mi gente? Los leo aquí abajo en los comentarios. Y claro, si les gustó este video, no olviden suscribirse a Tutoriales Herberí, activar la campanita y compartir este mitote, porque todavía quedan muchísimas historias de artistas que parecen sacadas de una telenovela.
Yeah.