Posted in

Familia real en shock tras abogados de Edward confirmar que hereda lo que Charles reclamó años

Familia real en shock tras abogados de Edward confirmar que hereda lo que Charles reclamó años

Es muy triste, pero debo decir que los extraordinarios homenajes y los recuerdos que todos han estado dispuestos a compartir recientemente han sido fantásticos y profundamente conmovedores. Sin embargo, detrás de ese luto público se esconde una realidad mucho más fría e intrigante. Todo esto nos lleva a confirmar una noticia de última hora sobre el príncipe Eduardo.

 Esta es, sin lugar a dudas, la clase de historia que la familia real rogaba mantener bajo llave y que nunca saliera a la luz pública. Durante años, el rey Carlos se aferró a algo que en el fondo de su corazón sabía que no era verdaderamente suyo. Era algo por lo que su padre, el príncipe Felipe, luchó en silencio. Algo que Eduardo esperó con tanta paciencia y durante tanto tiempo que muchos llegaron a pensar que jamás se haría realidad.

 Pero el viento ha cambiado de dirección. Ahora los acuerdos legales de Eduardo han sido confirmados. Los documentos ya son públicos y la institución monárquica está corriendo de un lado a otro en graves apuros. Amigos, esto no es un simple chisme de pasillo. Hablamos de herencias millonarias, de propiedades deslumbrantes y del poder absoluto.

 Una vez que comprendan lo que Eduardo realmente ha asegurado a puerta cerrada, jamás volverán a mirar a esta familia con los mismos ojos. Para entender por qué esta historia tiene un peso monumental, necesitamos viajar en el tiempo hasta el año 1947. En aquel entonces, un joven oficial de la Marina llamado Felipe Mount Button se casó con la princesa Isabel.

 En el día de su boda, el rey Jorge VI Duque de Edimburgo, un honor inmenso y prestigioso en la nobleza británica, profundamente conectado con Escocia y su vasta historia real. Felipe llevó ese título con orgullo durante más de 70 años hasta su triste fallecimiento el 9 de abril de 2021. Como dicta la tradición, tras su muerte, Carlos, siendo el hijo mayor, heredó el codiciado título de forma automática.

Sin embargo, cuando la reina Isabel cerró los ojos para siempre en septiembre de 2022 y Carlos ascendió al trono como rey, el título volvió a fundirse con la corona y técnicamente dejó de existir. Aquí es donde entra la promesa rota. En el año 1999 se hizo una promesa solemne. Cuando Eduardo y Sophie Ris Jones se casaran, Eduardo sucedería a su padre como duque de Edimburgo.

 Pero esto solo ocurriría después de que tanto Felipe como la reina fallecieran. Esta promesa se hizo a la vista de todo el mundo, lo que llevó a la gente común a creer que era un trato cerrado y sagrado. Pero en el mundo de los reyes nada está garantizado. Se dice que Carlos dudaba muchísimo en cederle el título a Eduardo, quien ya se encontraba bastante lejos en la línea de sucesión al trono.

Tras perder a su padre, el propio Eduardo dejó caer de manera sutil en una entrevista televisiva que la herencia del título dependería de lo que decidiera el nuevo rey. Finalmente, la presión dio sus frutos. El 10 de marzo de 2023, justo el día del cumpleaños número 59 de Eduardo, el palacio de Buckingham anunció que el rey Carlos I le concedía el ducado a su hermano, permitiéndole ostentarlo de por vida.

Esa espera de 6 meses para el anuncio fue inusualmente larga y agonizante para los estándares de las decisiones reales, lo que nos demuestra lo amarga y tensa que fue esta disputa detrás del telón. Sofie, la esposa de Eduardo, recordó una vez que apenas dos días después de su compromiso en 1999, el mismísimo príncipe Felipe les pidió que consideraran aceptar el título.

 Se sorprendieron por la petición. El deseo de Felipe era genuino y de corazón, pero su hijo Carlos tenía otros planes y retrasó cumplir la última voluntad de su padre durante casi dos años tras convertirse en rey. Pero prepárense porque aquí es donde el ángulo de lo que los abogados han confirmado se vuelve muy real y sumamente controvertido.

Mientras el mundo entero mira al nuevo duque de Edimburgo como un simple símbolo de tradición. La verdadera historia, el verdadero tesoro es Bagshot Park. Hablamos de una gigantesca y majestuosa mansión de 120 habitaciones en el condado de Surry, que ha sido el hogar de Eduardo y Sofí desde 1999. Lo que este nuevo acuerdo legal demuestra es que Eduardo no solo ganó un título brillante para lucir.

 Él logró un acuerdo inmobiliario tan lucrativo que gran parte de la prensa británica no ha dudado en calificarlo de obseno. En el año 2007, el príncipe Eduardo firmó un acuerdo a través de su propia empresa llamada Eclipse Nominees Limited. Este documento le otorgó un contrato de arrendamiento de nada menos que 150 años sobre Bagshot Park.

 ¿Y saben qué es lo más asombroso? Este trato le permite ganar dinero vendiendo el contrato de arrendamiento, siempre y cuando el nuevo habitante pueda demostrar que tiene los medios para mantener la gigantesca mansión. Veamos los números, porque hablan por sí solos. Inicialmente, Eduardo consiguió Bagshot Park en marzo de 1998 con un contrato de 50 años, pagando apenas 5,000 libras al año.

 Después de gastar 1,36 millones de libras de su bolsillo en renovaciones, el costo anual subió a 90,000 libras. Pero atención, el patrimonio de la corona cubrió los 3 millones de libras restantes en gastos de remodelación. En 2007 alargó su contrato a 150 años por la suma de 5 millones de libras, algo que describieron como un precio de mercado.

 Tras esta extensión, Eduardo paga hoy en día lo que se conoce como un alquiler de grano de pimienta, Peppercorn Rent. En palabras sencillas y claras, no paga prácticamente nada por vivir en una finca de 51 acres en Surry, valorada hoy en unos impresionantes 30 millones de libras. Los activistas sociales están alzando la voz. Señalan que Bagshot Park podría generar una inmensa cantidad de dinero para el país si se alquilara comercialmente.

 Y se preguntan con justa razón, ¿por qué alguien que ocupa el puesto número 15 en la línea de sucesión al trono consigue una ganga tan espectacular después de llevar viviendo allí cómodamente durante 25 años? Lo que hace que el trato de Eduardo sea mucho más poderoso que el de su polémico hermano, el príncipe Andrés, es que el contrato de Eduardo no tiene cadenas sobre quién puede heredarlo.

El contrato de Andrés limitaba la herencia de su casa únicamente a Sara Ferguson y a sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz. El acuerdo de Eduardo, en cambio, le da la libertad absoluta de venderlo en el futuro y quedarse con cualquier ganancia que este genere. Andrés, por otro lado, solo podía pasarlo a su viuda o a sus hijas.

Read More