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Esa Noche Ganó Julio Iglesias… Pero La Canción De Nino Bravo Se Hizo Eterna

En 1963 quedó segunda en el festival del Mediterráneo con la canción Paz. [carraspeo] Casi gana, casi, pero en la música casi no cuenta. ¿Alguna vez has estado a punto de conseguir algo grande y se te escapa por poco? Esa sensación de casi lo logro que duele más que nunca haberlo intentado. Así era la carrera de Francisca.

Casi, siempre casi. Para 1970 llevaba años sin un éxito real. La moda y estaba muriendo. Las minifaldas ya no eran noticia y ella necesitaba una oportunidad. Cuando su productora, Mariní Callejo, le propuso participar en la preselección de Eurovisión junto a un cantante llamado Nino Bravo, Francisca aceptó. Era su última carta.

La canción que iban a defender se llamaba Esa será mi casa. La habían compuesto tres personas: Carmen Fons, Enrique Carniser y Álvaro Sebastián. Los arreglos los había hecho Juan Carlos Calderón, uno de los mejores del país. Era una balada melancólica, una despedida, una canción sobre dejar atrás un hogar, un amor, una vida, sobre cerrar una puerta y no saber si alguna vez volverías a abrirla.

El estribillo decía, “Esa será mi casa cuando me vaya yo. Esa será mi casa. cuando te diga a Dios, ¿cuántas veces has tenido que decir adiós a algo que amabas? A una casa, a una ciudad, a una persona, a una vida que dejabas atrás. Esa canción hablaba de eso y cuando Nino Bravo la cantaba con esa voz, parecía que estaba despidiéndose del mundo entero.

Francisca y Nino ensayaron juntos. Probaron armonías, ajustaron tiempos, buscaron la química, pero algo no encajaba, porque Francisca venía del yye, de la alegría, del ritmo, de la juventud. Y esa será mi casa era todo lo contrario, era nostalgia, era peso, era mirar atrás. Nino, en cambio, parecía haber nacido para cantar esa canción, [carraspeo] pero no importaba.

Las reglas eran las reglas, dos voces, una canción. Y el 12 de febrero de 1970, ambos subieron al escenario del Palacio Nacional de Monik en Barcelona para defender esa será mi casa frente a toda España. El palacio de Monik estaba lleno. Joaquín Prat y Laura Valenzuela presentaban el festival. dos jóvenes presentadores que años después se convertirían en leyendas de la televisión española.

Pero esa noche, en febrero de 1970, eran solo dos chicos nerviosos tratando de que todo saliera bien. El sistema era sencillo. 20 canciones competían, 10 pasaban a la final y de esas 10 el jurado elegía una. Cada canción era interpretada dos veces, una con orquesta, otra con conjunto rítmico y luego votaban 15 jurados regionales, uno por cada una de las emisoras de Radio Nacional de España, repartidas por todo el país, de norte a sur, de este a oeste, toda España votaba.

¿Te imaginas la atención? [carraspeo] Porque esto no era solo un concurso de canciones, era el orgullo nacional. Era demostrar que España podía ganar Eurovisión por tercera vez consecutiva. Era historia. Entre las canciones que competían habían nombres importantes, mocedades, que años después irían a Eurovisión con Eres tú.

Los mismos Cristina, Jaime Morey y un joven que había ganado el festival de Benidorm dos años antes con la vida sigue igual. Julio Iglesias. Julio tenía 26 años, había estudiado derecho. Había sido portero en las categorías inferiores del Real Madrid hasta que un accidente de coche truncó su carrera deportiva. Durante la rehabilitación [carraspeo] aprendió a tocar la guitarra, empezó a componer y descubrió que tenía algo.

No era la mejor voz, él lo sabía, pero tenía carisma, tenía presencia, tenía esa capacidad de conectar con el público que no se puede enseñar. ¿Conoces a alguien así que no es el más talentoso, pero cuando entra en una habitación todos se giran a mirarlo. Eso era Julio. La canción que llevaba a la preselección se llamaba Gwendolin.

La había compuesto él mismo. La había dedicado a una chica francesa que había conocido en Cambridge, donde estudió inglés. Gendolin Bor, su primer amor, el que nunca olvidó. Los arreglos los había hecho Augusto Algueró, el mismo que había trabajado con Rafael, con Nino, con las grandes estrellas del momento.

Y Julio iba acompañado por una cantante de origen armenio llamada [resoplido] Rossy Armén, pero todos sabían que era él quien importaba. Las semifinales se celebraron los días 12 y 13 de febrero y el 14, la gran final. Nino y Francisca cantaron esa será mi casa y fue hermoso. Nino volcó todo en esa interpretación, esa voz desgarrada, esa emoción, como si supiera que esta podía ser su única oportunidad.

Francisca hizo lo que pudo, pero era evidente, no era su canción. Cuando terminaron hubo aplausos, corteses, cálidos, pero no una ovación. Luego cantó Julio, Gendolin, más aplausos, más cálidos, más largos y después el resto de candidatos. El jurado votó 15 regiones, cinco puntos cada una, 75 puntos en juego.

¿Alguna vez has esperado un resultado que sabes que puede cambiar tu vida? Esos minutos eternos, ese nudo en el estómago, esa sensación de que el tiempo se detiene. Nino esperó, Francisca esperó y entonces llegaron los resultados. Gendolina, interpretada por Julio Iglesias y Rosy Armen. 37 puntos. Ganador. Esa será mi casa interpretada por Nino Bravo y Francisca.

Ni siquiera pasó a la final. Eliminados en semifinales. Fracaso. Esa canción que no pasó ni a la final. Esa canción que España rechazó. Se llamaba Esa será mi casa. ¿La conoces? Claro que la conoces, porque hoy, más de 50 años después todo el mundo la conoce. Pero esa noche de febrero de 1970, nadie le dio una oportunidad y Nino Bravo volvió a Valencia con las manos vacías.

¿Sabes lo que se siente cuando das todo y no es suficiente? Cuando cantas con el alma. Cuando pones cada gramo de emoción en una actuación y al final alguien levanta la mano y dice, “No, gracias, pero no.” Nino lo sabía, pero Nino Bravo no era de los que se rendían [carraspeo] porque unas semanas después de ese fracaso en Barcelona hizo algo.

Fue a su discográfica Fonogram y les dijo, “Quiero grabar esa será mi casa.” Ellos le dijeron que no tenía sentido, que la canción había fracasado, que el público ya la había rechazado, que era mejor olvidarse de ella y buscar otra cosa. Pero Nino insistió y en junio de 1970 grabó Esa será mi casa.

Pero no como cara A de un single, como cara B, como relleno, porque la cara A de ese disco era otra canción, una que había sido rechazada por tres grandes estrellas, una que Nino había insistido en grabar contra la voluntad de su propia discográfica. Pero esa es otra historia, una historia que te contaré al final. El caso es que esa será mi casa.

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