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  YUCATÁN EN CRISIS: MURCIÉLAGOS DESCUBREN CENOTE DEL CJNG SUBMARINOS OCULTOS Y TONELADAS DE DROGA  

 

Hay 6,000 km de ríos subterráneos bajo la península de Yucatán, 6,000 km de agua oscura que fluye bajo la piedra caliza desde las selvas del centro de la península hasta el mar Caribe y el Golfo de México. El sistema subterráneo de agua más extenso del mundo con cientos de cenotes como puntos de acceso desde la superficie con galerías que alcanzan 300 m de profundidad.

con corrientes que conectan el interior de la península con la costa a través de pasajes que la ciencia lleva décadas cartografiando y que el CJNG lleva 26 meses usando para algo que ningún analista de seguridad había contemplado como posibilidad real en este corredor. Esta semana en el fondo de un cenote a 14 km al sureste de Valladolid, Yucatán, los murciélagos encontraron lo que el CJNG había escondido donde nadie mira.

Debajo del agua, tres embarcaciones semisumergibles de construcción artesanal, capaces de transportar 4 toneladas de carga cada una, usando los ríos subterráneos de la península como autopista invisible hacia el mar. Más de 11 toneladas de fentanilo y cocaína en bodegas impermeables selladas bajo el agua del cenote, 74 elementos del CJNG y una red de distribución hacia el mercado americano que usaba el patrimonio natural más emblemático de México [música] como su mejor escudo porque nadie destruye un cenote y el

CJNG lo sabía. Eso es lo que te voy a contar hoy. Y cuando termines de escuchar lo que ocurrió en ese cenote y lo que contenía debajo del agua, vas a entender por qué la Sedena tardó 96 horas en emitir cualquier comunicado y por qué ese comunicado no menciona los submarinos. Déjame contarte exactamente cómo se desarrolló la operación Aguas Negras.

 El operativo que en 3 horas y 38 minutos desmanteló el sistema de tráfico subacuático más ingenioso que el CJNG ha operado en su historia, neutralizó a 74 elementos del cártel en el perímetro del cenote y en la red de cuevas contiguas. decomizó 11 toneladas, 340 kg de estupefacientes en distintas presentaciones y reveló un modelo de transporte de narcóticos que usa los ríos subterráneos de la península de Yucatán como ruta de distribución internacional que la DEA, la Guardia Costera de Estados Unidos y el gobierno de Cuba

llevan 72 horas analizando de forma coordinada porque a dónde ¿Dónde llegaban esas embarcaciones? No era solo Florida, eran las 3 de la madrugada del jueves cuando el primer equipo de los murciélagos aseguró el perímetro terrestre del predio de acceso al cenote ubicado en terreno ejidal del municipio de Valladolit, a 14 km al sureste de la cabecera municipal y a 97 km al oriente de Mérida por la carretera federal 180.

El predio desde afuera presentaba la fachada de un negocio de turismo de aventura registrado ante la Secretaría de Turismo del Estado de Yucatán. Se nota Extay Experiences con actividades de snorkel, rapel acuático y recorridos de espeleobuceo para turistas. La empresa existía, tenía página web, tenía reseñas en plataformas de viaje, tenía guías certificados en espeleobuseo y tenía, según los registros de la Secretaría de Turismo, entre 40 y 60 visitantes mensuales que descendían al cenote a nadar en sus aguas cristalinas.

Esos visitantes nunca llegaron al sector norte del sistema de cuevas. Nadie llegó al sector norte, nadie, [música] excepto el CJNG y sus submarinos. La cadena de inteligencia que llevó a la operación Aguas Negras comenzó 21 semanas antes en un cruce de datos que involucra tres fuentes completamente distintas que ningún sistema de inteligencia ordinario conectaría de forma rutinaria.

La primera, un reporte del Instituto Nacional de Antropología e Historia sobre actividad [música] de espeleobuseo no autorizado en sistemas de cuevas protegidas del oriente de Yucatán. El INA había detectado señales de acceso humano reciente en galerías del sistema de cuevas del área de Valladolit, que no correspondían a ningún permiso de exploración científica o deportiva vigente.

Las señales eran físicas. Marcas de guías de cuerda en puntos de las galerías, sedimento removido en el fondo de pasajes con acceso restringido y en un punto específico del sistema a 4 km del cenote de acceso, trazas de un combustible sintético de formulación industrial que no tiene aplicación en espeleobuseo deportivo.

El tipo de combustible que usan los motores eléctricos de propulsión sumergida de baja observabilidad. El INA lo reportó como posible exploración furtiva de patrimonio subterráneo protegido. La segunda fuente, un reporte de la Guardia Costera de México sobre la detección en el Mar Caribe a 28 millas náuticas al noreste de la costa de Quintana Ro, de una embarcación semisumergible de origen no identificado que desapareció de los sensores de radar antes de que pudiera ser interceptada.

La embarcación tenía un perfil de radar mínimo consistente con los llamados narcosubmarinos, pero con una característica que el oficial de guardia anotó en su reporte como inusual. Surgió del agua a 28 millas de la costa yucateca en un punto donde la profundidad del Caribe es de 40 m, con acceso [música] a una zona de surgencias de agua dulce en el fondo marino.

 una surgencia, la salida al mar de un río subterráneo y la tercera fuente, una denuncia de un pescador de la costa de Acumal, Quintanarro, que reportó haber visto a 200 m de la costa, lo que describió como una lancha que se hundía sola, que a los 10 minutos desapareció bajo el agua completamente y que media hora después apareció de regreso en el mismo punto y navegó hacia el norte.

Una embarcación que se sumerge y reemerge en la costa de Quintana Ro, a 200 m de la orilla. Los analistas de la Agencia de Inteligencia [música] Criminal cruzaron las tres fuentes en la semana 6 de la investigación y lo que emergió de ese cruce fue una hipótesis que ninguno de ellos quería articular en voz alta porque parecía demasiado elaborada, incluso para el CJNG, que alguien había construido embarcaciones semisumergibles capaces de navegar por los ríos subterráneos de la península de Yucatán, que esas embarcaciones usaban el sistema de

cuevas como ruta desde el interior de la península hasta las urgencias en el fondo del Caribe, que desde esas urgencias emergían al mar y navegaban hacia sus destinos de entrega y que el acceso a ese sistema era un cenote en el municipio de Valladolid, disfrazado de atractivo turístico. La hipótesis era absurda, salvo por el hecho de que todas las piezas de evidencia la sostenían y los analistas que la articularon decidieron tratarla no como teoría, sino como posibilidad a verificar. Las siguientes 15 semanas

confirmaron cada elemento. El equipo de espele militares de la Sedena, que realizó el reconocimiento subterráneo en las semanas 8 a 12 de la investigación, fue el primero en entrar al sector norte del sistema de cuevas de Extay. Lo que encontraron en ese sector requirió dos semanas adicionales de análisis antes de que los analistas estuvieran seguros de lo que estaban documentando.

En el punto de la galería, donde el pasaje subterráneo alcanza su mayor anchura, a 4.2 2 km del cenote de acceso y a 18 m bajo el nivel del agua del cenote, hay una cámara natural de 28 m de largo por 14 de ancho con techo de piedra caliza a 3.4 m sobre la superficie del agua subterránea. una cámara natural con suficiente espacio para albergar embarcaciones de hasta 6 m de longitud con suficiente altura sobre el agua para que una persona de pie en el casco de una embarcación no tocara el techo.

 El CJNG la había encontrado. La había equipado con iluminación sumergible de LED azul de bajo espectro visible desde la superficie con una plataforma flotante de aluminio anclada a la pared de la cámara como muelle de carga y descarga con tres embarcaciones semisumergibles amarradas a esa plataforma y con el cargamento bajo el agua en contenedores impermeables anclados al fondo de la cámara donde ningún reconocimiento aéreo, ningún sensor de superficie y ningún sistema de inteligencia ordinario lo hubiera encontrado nunca.

A ver, imagínate que eres parte del equipo de espelobuseo de combate de los murciélagos, que esa madrugada del jueves recibe la orden de descender al cenote. La boca del cenote tiene 22 m de diámetro. El agua es cristalina, como en todos los enotes de la zona cárstica de Yucatán, con visibilidad de hasta 40 m en condiciones normales.

Tu equipo de buceo de combate incluye regulador de circuito cerrado, que no produce burbujas y por tanto no alerta a quien esté bajo el agua sobre tu presencia. Propulsor de buceo para no agotar la mezcla de gases en el trayecto [música] de 4 km. linterna táctica de 2000 lúmenes sumergible y el sistema de comunicación de inducción acústica que transmite señales de voz a través del agua hasta 200 m.

Desciendes por la boca del cenote y en los primeros 8 m, antes de llegar a la galería subterránea de acceso al sistema norte, el agua está a 24 gr. Clara, con la flor acuática del cenote visible en las paredes. A partir del metro 12, la galería subterránea se cierra sobre ti y la temperatura del agua baja a 18º.

El propulsor te lleva a tres nudos de velocidad máxima. Tienes 4 km de galería antes de llegar a la cámara y en algún punto de esos 4 km, en la oscuridad del río subterráneo de la península de Yucatán, tu linterna ilumina algo que no debería estar ahí. Cables eléctricos sumergidos corriendo por la pared de la galería con fijaciones de acero inoxidable.

Los cables que alimentan la iluminación de la cámara. Sigues los cables y 400 m más adelante el canal de la galería se abre y el azul tenue de los LED de la plataforma del CJNG ilumina el agua frente a ti como si acabaras de llegar a otro mundo. La Sedena desplegó para la operación Aguas Negras 98 elementos de los murciélagos distribuidos en cuatro líneas de acción simultáneas.

La primera, el equipo de espeleobceo de combate, 14 elementos certificados en buceo de cuevas y combate subacuático que descendió por el cenote hacia la cámara del sistema norte. La segunda, equipos de asalto terrestre que tomaron el predio de superficie y los edificios de la empresa turística, donde los 74 elementos del CJNG distribuidos entre guardias de superficie, personal de apoyo logístico y elementos de custodia del acceso al cenote resistieron durante 3 horas y 38 minutos.

La tercera, dos embarcaciones rápidas de la Semar posicionadas a 30 millas náuticas de la costa de Quintana Ro, en el punto de surgencia identificado como salida al mar del sistema subterráneo para interceptar cualquier embarcación que intentara salir por ese punto durante el operativo. y la cuarta, un equipo de técnicos navales especializados en embarcaciones semisumergibles, trasladado desde la base naval de Veracruz, específicamente para este operativo, para el registro técnico y la extracción de las tres embarcaciones de

la cámara, cuatro líneas de acción simultáneas en tierra bajo el agua, en una cueva subterránea a 4 km del punto de acceso y en el Caribe. a 30 millas de la costa, el operativo más geográficamente disperso de toda esta serie. El combate en superficie duró 3 horas y 38 minutos. Fue intenso, especialmente en los primeros 40 minutos, cuando los elementos del CJNG que custodiaban el predio intentaron llegar al cenote para alertar a quienes estaban en la cámara subterránea.

Ninguno llegó. El equipo de espelobceo que había descendido al cenote tomó control de la plataforma de la Cámara Norte a las 4:47 en los primeros 33 minutos del operativo, neutralizando a los ocho elementos del CJNG que custodiaban la cámara desde la plataforma flotante. El combate subacuático en ese punto fue el primero de ese tipo documentado en la historia de los murciélagos.

4 minutos de intercambio de fuego con armas diseñadas específicamente para uso subacuático en un espacio de 28 m de largo con techo de piedra a 3.4 m sobre el agua, iluminado por LED azul de baja intensidad. En la cámara más inaccesible que el CJNG había encontrado en la historia de la organización. A las 6:52 de la mañana, el comandante del operativo reportó control total de todos los puntos del sistema.

 74 elementos del CJNG neutralizados entre superficie y cámara subterránea. Seis soldados heridos, ninguno de gravedad. Las tres embarcaciones intactas en la plataforma y el cargamento todavía sellado en el fondo de la cámara. Ojo con esto porque es crítico lo que el equipo de técnicos navales y los especialistas de la Sedena documentaron en la siguientes 19 horas dentro de la cámara subterránea y en el predio de superficie es el hallazgo más técnicamente singular que esta serie ha documentado.

No porque las cantidades de droga sean las mayores, no porque el arsenal sea el más extenso, sino porque el nivel de ingeniería aplicada a las embarcaciones y al sistema de transporte subterráneo demuestra que el CJNG tiene acceso a conocimiento técnico naval especializado, que va muy allá de lo que cualquier organización criminal ha demostrado en México hasta hoy.

Las tres embarcaciones semisumergibles de la cámara, cada una mide 8.4 4 m de eslora por un construidas en fibra de vidrio reforzada con keblar para resistencia al impacto en galerías estrechas con propulsión eléctrica de dos motores de 48 V cada una alimentados por bancos de baterías de ion litio de 400 amph autonomía de 6 horas de navegación subterránea a dos nudos de velocidad.

Sistema de lastre que permite ajustar el nivel de inmersión entre navegación semisumergida y navegación con perfil bajo de radar para el tramo en mar abierto. sistema de navegación por sensores de sonar de alcance corto para orientación en los pasajes más estrechos de la red de cuevas, donde la visibilidad óptica es cero y un sistema de comunicación por inducción acústica submarina que permite coordinación entre las embarcaciones y la plataforma de la cámara durante el trayecto subterráneo.

Esas embarcaciones no las diseñó un mecánico de rancho, las diseñó alguien con formación en ingeniería naval. con conocimiento específico de la hidrodinámica de galerías de cuevas inundadas, con acceso a materiales y tecnología que no se compran en ninguna ferretería de Jalisco. Y el costo de construcción de las tres, estimado por los técnicos navales de la SEMAR, es de entre 4 y 6 millones dólar cada una, entre 12 y 18 millones de dólares en embarcaciones subterráneas ancladas en una cueva a 4 km bajo tierra

en Yucatán. El cargamento en los contenedores impermeables del fondo de la cámara. 8 toneladas, 640 kg de cocaína de alta pureza en bloques laminados con sellos de calidad que los analistas identificaron como correspondientes a tres redes de producción distintas en Colombia, Perú y Bolivia. 2 toneladas 700 kg de fentanilo en polvo empacado al vacío en bolsas de aluminio y en un contenedor separado sellado con cuatro candados de acero inoxidable resistentes a la corrosión marina.

47,300,000 en efectivo en denominaciones de distintos países, entre los que los analistas identificaron dólares americanos, euros, pesos mexicanos y lo que inicialmente los desconcertó. $3,200,000 en moneda de Bahamas. La presencia de moneda de Bahamas en el contenedor de efectivo de una instalación del CJNG en Yucatán no es un accidente de circulación de divisas.

Es la señal de que las rutas de las embarcaciones subterráneas no terminaban en Florida, terminaban en el Caribe insular. Y las implicaciones de eso para la coordinación con servicios de inteligencia de varios países de la región es lo que está produciendo las reuniones más urgentes en Washington, NASA y La Habana desde el jueves.

Y esto es lo que no vas a encontrar en ningún comunicado oficial esta semana. En el servidor de la oficina principal del predio de superficie, los analistas encontraron los registros de las últimas 26 misiones completadas de las embarcaciones. 26 viajes subterráneos desde la Cámara de la Cueva hasta el Mar Caribe y de regreso con fecha, hora de salida, hora de llegada al punto de entrega, tonelaje de carga por misión y coordenadas del punto de entrega en el Caribe.

 El análisis de esas 26 coordenadas revela que las entregas se realizaron en cuatro puntos distintos del Mar Caribe, todos en aguas internacionales, a distancias de entre 18 y 34 millas náuticas de la costa, donde embarcaciones receptoras de mayor porte tomaban la carga y la transportaban hacia sus destinos finales.

Los analistas de la DEA y de la Guardia Costera de Estados Unidos están cruzando esas 26 coordenadas con sus propios registros de tráfico marítimo sospechoso en el Caribe occidental durante los últimos 26 meses. Esa correlación cuando esté completa puede ser la base de la investigación de narcotráfico transnacional más significativa que el sistema judicial de Estados Unidos [música] haya tenido con el CJNG como sujeto principal.

Entre los 74 neutralizados, cinco perfiles fueron identificados de forma preliminar. El primero conocido como el Timonel, director de operaciones de la instalación y diseñador del sistema de navegación subterránea con formación en ingeniería naval y experiencia documentada en la industria de construcción de embarcaciones especiales en dos pascalices de la región del Caribe.

 El Timonel no era mexicano. Sus documentos, aún en proceso de verificación indican origen en un país del Caribe hispanohablante. Su presencia en esta instalación indica que el CJNG recluta talento técnico especializado sin restricción de nacionalidad, cuando ese talento no existe en México con el perfil que la organización necesita.

El segundo, alias el espeleólogo, responsable de la cartografía del sistema de cuevas. y del diseño de las rutas de navegación subterránea. Identificado como buceador de cuevas certificado con más de 14 años de experiencia en los sistemas de cuevas de la península de Yucatán. Alguien que conocía esas aguas subterráneas mejor que cualquier científico del INA y que puso ese conocimiento al servicio del cártel.

 El tercero, el gerente visible de Cenote Extay Experiences SA de CV, que durante 26 meses recibió a turistas reales en la parte accesible del cenote, mientras las embarcaciones del CJNG completaban misiones en la parte que ningún turista vio nunca. El cuarto, identificado como técnico de mantenimiento de las embarcaciones, egresado del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar de Veracruz, con especialidad en sistemas de propulsión eléctrica naval, formado en una institución pública federal, operando submarinos narco en una cueva

de Yucatán. Y el quinto, una guía certificada de turismo de aventura, 29 años. de Valladolit, cuya función era acompañar a los turistas reales en sus visitas al sector sur del Cenote, garantizando que ninguno de ellos encontrara nunca el acceso al sector norte y que sus reseñas en plataformas digitales siguieran alimentando la credibilidad de la fachada, una guía de turismo que sabía y que eligió.

Y aquí viene lo verdaderamente perturbador, no las embarcaciones, no las 11 toneladas, no los 47,300,000. Lo verdaderamente perturbador es el sistema de cuevas. El sistema SAC Act, el río subterráneo más largo del mundo con más de 370 km cartografiados pasa por el área del operativo, pero hay 5630 km adicionales de galerías subterráneas en la península de Yucatán que no están cartografiadas en su totalidad, no por falta de interés científico, por falta de recursos.

La Federación Mexicana de Actividades Subacuáticas tiene registrados 387 sistemas de cuevas inundadas en la península. El INA tiene competencia de protección sobre los sistemas con evidencia de ocupación maya y el Estado mexicano tiene capacidad de vigilancia efectiva sobre ninguno de los 387 sistemas de forma permanente.

Si el CJNG encontró un sistema que conecta el interior de Yucatán con el Mar Caribe y lo usó durante 26 meses sin ser detectado, la pregunta que los analistas de [música] seguridad están respondiendo con máxima urgencia esta semana es, ¿cuántos otros sistemas similares existen [música] en la península? ¿Cuántos tienen acceso a urgencias en el fondo del Caribe o del Golfo de México? ¿Cuántos están siendo evaluados en este momento por el CJ o por cualquier otro cártel con acceso a talento técnico naval? La respuesta honesta, la que

ningún comunicado oficial va a dar es que nadie lo sabe porque los 5630 km de galerías no cartografiadas son exactamente eso, no cartografiadas. El impacto del operativo en Valladolid y en la zona turística del oriente de Yucatán tuvo una característica que no habíamos visto en ningún punto de esta serie. El turismo.

 Yucatán recibe más de 4 millones de visitantes al año, una parte significativa de los cuales visita específicamente los senotes del oriente del estado. La noticia de que un cenote de la zona había sido utilizado como base de operaciones del CJNG durante 26 meses, con turistas reales visitando el mismo predio mientras las embarcaciones del cártel completaban misiones en el sector norte.

 Produjo una reacción en las agencias de viaje y plataformas de reserva que la Secretaría de Turismo de Yucatán tardó 48 horas en comenzar a gestionar. Cancelaciones de reservas en cenotes de Valladolid y de municipios cercanos. Suspensión temporal de actividades de espeleobuseo en varios operadores certificados de la zona, mientras el INA realiza inspecciones de seguridad y una crisis de percepción sobre la seguridad de los atractivos naturales yucatecos que el gobierno del estado describió como una situación de manejo de imagen prioritario,

no de seguridad, de imagen. Esa prioridad dice todo sobre qué le preocupa [música] más al gobierno del estado. La reacción institucional fue la más internacionalmente coordinada de toda la serie. La Sedena publicó un comunicado que confirmó el operativo y el decomiso de embarcaciones de uso ilícito y sustancias, sin especificar ni el tipo de embarcaciones ni el volumen de las sustancias.

El IN emitió una declaración sobre la protección del patrimonio subterráneo de la península de Yucatán y anunció que activará protocolos de monitoreo en 47 sistemas de cuevas de acceso no controlado en los estados de Yucatán, Quintana Ro, y Campeche, la DEA, la guardia costera de Estados Unidos y la Interpol activaron una coordinación conjunta de análisis de las 26 coordenadas de entrega en el Caribe.

El gobierno de Bahamas, notificado formalmente por la DEA sobre la presencia de su moneda en el contenedor de efectivo, solicitó acceso a información del operativo a través de los canales de cooperación internacional y desde La Habana, el gobierno cubano a través de su embajada en México, solicitó reunión urgente con la cancillería mexicana sobre el patrón de rutas de las embarcaciones, tres de cuyos Los 26 puntos de entrega en el Caribe están en aguas que Cuba considera de interés en su zona económica exclusiva. Cuba solicitando

reunión con México por un operativo contra el CJNG en un cenote de Valladolit. Eso te dice la escala realist cuevas. El vacío que deja la destrucción de el cenote en la red de distribución del CJNG en el Caribe es el más irreemplazable de toda la serie en términos de infraestructura técnica. Las tres embarcaciones están decomizadas.

El sistema de baterías, los motores eléctricos de propulsión sumergida, el sistema de sonar de navegación, el lastre regulable. Todo está en los hangares de la base naval de Yucalpetén en Progreso, Yucatán, siendo estudiado por técnicos navales que no habían visto nada similar en contexto de crimen organizado.

Construir tres embarcaciones equivalentes tarda entre 18 y 24 meses con el talento técnico adecuado y encontrar un sistema de cuevas equivalente con las características de el cenote, con acceso al mar Caribe por su urgencia, con cámara interior de dimensiones suficientes para plataforma de carga, con profundidad de galería compatible con las embarcaciones.

puede existir, pero encontrarlo requiere el conocimiento específico de alguien como el espeleólogo y el espeleo ya no está disponible. Lo que sí está disponible para el CJNG son los 5630 km de galerías no cartografiadas que nadie ha inspeccionado todavía y el tiempo para inspeccionarlos antes de que alguien más los encuentre primero.

Y aquí llegamos al debate que este operativo hace inevitable el que toca el problema más profundo de toda esta serie, los límites de lo que el Estado puede vigilar. Hay una posición que dice que lo ocurrido en Valladolid es la demostración de que el sistema de inteligencia mexicano puede detectar y neutralizar infraestructura criminal, incluso cuando esa infraestructura está diseñada para ser completamente invisible.

Incluso cuando está 18 m bajo el nivel del agua de un cenote a 4 km del punto de acceso en el sistema subterráneo de agua más complejo del mundo. el cruce de tres fuentes de datos completamente distintas, desde un reporte de Lina sobre galerías visitadas sin autorización hasta el testimonio de un pescador de Akumal sobre una embarcación que se hundía sola, demostró que cuando la inteligencia se construye con amplitud de fuentes y con paciencia de análisis, puede encontrar lo que el cártel invirtió entre 12 y 18 millones en

esconder, que el estado actuó y que que las tres embarcaciones en los hangares de Yucalpetén son la prueba más concreta de que ese trabajo funcionó. Pero hay otra posición que pregunta lo que más incomoda en este operativo específico. El CJNG usó el sistema de cuevas de la península de Yucatán durante 26 meses.

Completó 26 misiones. Transportó más de 11 toneladas de estupefacientes. Recibió pagos en moneda de al menos cinco pascalices distintos y lo hizo en el patrimonio natural más emblemático de México. Los enotes de Yucatán, que son patrimonio de la humanidad, que son el argumento turístico más potente del sureste del país, que millones de mexicanos y extranjeros visitan cada año.

 El CJNG eligió [música] ese patrimonio como base de operaciones, precisamente porque es intocable, porque el Estado protege los enotes como atractivo turístico y como patrimonio natural, no como amenaza de seguridad. Y mientras el Estado los protege sin vigilarlos, el CJNG los usa. ¿Cuántos otros bienes del patrimonio natural o cultural de México están siendo usados en este momento como cobertura operativa del crimen organizado? Precisamente porque su carácter de patrimonio protegido los convierte en zonas de baja vigilancia de seguridad.

¿Y qué dice eso sobre la brecha entre la protección simbólica del patrimonio y su protección real? Si este análisis te hizo entender lo que ocurrió bajo el agua de los enotes de Yucatán, dale like. Si quieres seguir el análisis de las 26 coordenadas de entrega en el Caribe, ¿qué va a revelar la moneda de Bahamas sobre las redes de distribución del CJNG en el Caribe Insular? Y si Elina va a encontrar sistemas de cuevas similares en la inspección de los 47 sistemas no controlados de Yucatán, Quintana R y Campeche. Suscríbete y activa la

campanita. Mañana voy a traer el análisis técnico de las tres embarcaciones del CENOTE que revelan sobre el nivel de conocimiento naval del CJNG y qué significa para la cooperación de seguridad marítima en el Caribe. Los enotes de Yucatán fueron sagrados para los mayas durante siglos. eran la puerta al inframundo, el acceso al mundo de abajo.

 Los mayas descendían a ellos para hacer ofrendas, para comunicarse con lo que no puede verse en la superficie, para encontrar lo que el mundo de arriba no puede dar. El CJNG los descubrió de nuevo cinco siglos después con las mismas razones fundamentales. Acceso al mundo de abajo, a lo que no puede verse en la superficie, a lo que el estado no alcanza.

 El cenote fue destruido como punto de operación. Las tres embarcaciones están en un hangar de la Marina, pero los 5630 km de galerías siguen ahí en la oscuridad, fluyendo hacia el mar. Y el CJNG ya está mirando hacia donde el agua va. Yeah.

 

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