Posted in

El sol de mediodía en Madrid no perdonaba.

PARTE 1

El sol de mediodía en Madrid no perdonaba.

Era ese tipo de calor que se te pega a la nuca como un recordatorio de todos tus pecados.

Javi sudaba frente a la encimera de la cocina.

No era solo por el vapor de la paella que intentaba perpetrar.

Era por el timbre.

Ese timbre tenía un sonido particular cuando lo pulsaba su madre.

No era un “ding-dong” normal.

Era un toque autoritario, rítmico, casi marcial.

—Ya están aquí —susurró Javi, mirando hacia el pasillo como quien ve acercarse a un pelotón de fusilamiento.

Sandra, su mujer, apareció desde el dormitorio con el pequeño Leo en brazos.

Leo dormía, ajeno a que su alma estaba a punto de convertirse en el epicentro de una guerra civil familiar.

Sandra se ajustó el pelo y miró a Javi con una determinación de acero.

—Ni un paso atrás, Javi —advirtió ella en voz baja.

—Que no, que no… si ya lo hemos hablado mil veces.

—Tu madre viene armada con tres táperes de croquetas y un arsenal de culpa judeocristiana.

—Lo sé, Sandra.

—No dejes que use las croquetas como moneda de cambio por la salvación eterna de mi hijo.

Read More