Posted in

La versión SECRETA de la Muerte de Pedro Infante que NADIE conoce

 Crece entendiendo que la vida es frágil, que puede terminar en cualquier momento, que hay que vivirla con intensidad porque mañana quizás no llegue. Esa lección lo acompañará hasta el final. Explica cómo amó, explica cómo arriesgó, explica cómo murió. La pobreza es tan brutal que Pedro abandona la escuela en cuarto año.

Tiene que trabajar. A los 10 años es mandadero en Casa Melchor, una tienda de abarrotes en Guamuchil. Carga bultos más grandes que él. Corre bajo el sol abrasador de Sinaloa. Entrega paquetes con una sonrisa que desarma a cualquiera. Los clientes lo adoran, los dueños lo notan, lo ascienden. A los 10 años ya es jefe de mandaderos.

 A los 10 años ya manda a otros niños. Tiene algo que no se aprende. Carisma natural, magnetismo. La gente lo sigue sin saber por qué. Su padre le enseña a tocar guitarra. Pedro aprende con una velocidad que asusta. A los 16 forma su primera orquesta. La llama la rabia. Tocan en bailes, en fiestas, en bodas. La gente empieza a reconocerlo.

 Ese muchacho canta diferente. Ese muchacho tiene algo especial. Trabaja también de carpintero en el taller de Jerónimo Bustillos. Aprende a tallar madera. Le fascina. Fabrica su propia guitarra con sus propias manos. Años después, cuando interprete a Pepe el Toro, no estará actuando, estará siendo el mismo.

 1936, Pedro tiene 19 años. conoce a María Luisa León. Ella tiene 29, 10 años mayor. Viene de familia acomodada, lo escucha cantar en la radio y queda hipnotizada. Lo busca, lo encuentra en el casino atlético de Culiacán. Hablan, algo arde entre ellos. María Luisa ve en Pedro lo que nadie más ve todavía. Ve al ídolo, ve al hombre más famoso de México, ve el futuro, se convierte en todo para él.

 manager, estilista, confidente, estratega, lo peina antes de cada presentación, le escoge la ropa, le arregla el bigote, lo empuja a dejar Sinaloa y conquistar la ciudad de México. Se casan el 19 de junio de 1939. Pedro estrena un traje que ganó en un concurso de aficionados. No tienen dinero, no tienen nada, solo tienen fe y la fe tiene razón.

 1943, Pedro graba su primer disco. Se llama Mañanitas. Es un éxito instantáneo. La XCW lo contrata. Su voz suena desde Tijuana hasta Yucatán. Ese mismo año debuta en cine con la feria de las flores. Solo canta, pero la cámara lo devora. Hay algo en su presencia. Vulnerabilidad y fuerza, tristeza y alegría. Cuando sonríe, el público sonríe.

 Cuando llora, el público llora. El director Ismael Rodríguez lo ve y sabe que tiene oro puro. 1948 filman nosotros los pobres. Pedro interpreta a Pepe el Toro. Carpintero, pobre, noble, sufrido. La película explota, rompe récords. La gente hace filas de cuadras. Ve la película 10 veces, memoriza los diálogos, canta Amorcito Corazón en las calles.

 Pedro Infante se convierte en el hombre más amado de México porque nunca olvida de dónde viene. Saluda al portero, al electricista, al que vende chicles, firma autógrafos hasta que le duele la mano, regala dinero, regala tiempo, regala su corazón, pero tiene una debilidad fatal. las mujeres y esa debilidad lo llevará directo a la tumba.

1945, Pedro tiene 28 años. Está casado con María Luisa León. Conoce a una bailarina de 14 años llamada Lupita Torrentera. Se anuncia como la muñequita que baila en el teatro Folís. Pedro queda fascinado. La corteja con recaditos escritos a mano. Chaparrita, eres muy bonita. Te mando muchos besos. La madre de Lupita intenta separarlos, no quiere que su hija se involucre con un hombre casado.

 Pedro insiste, Lupita Sede, se va a vivir con él. No sabe que está casado. Pedro le oculta todo. Le oculta a María Luisa, le oculta que tiene esposa legal. Le miente con la misma facilidad con la que canta. Con Lupita tiene tres hijos. Graciela Margarita, que morirá a los 16 meses de poliomielitis. Pedro, que décadas después se suicidará de un disparo y Guadalupe, conocida como Lupita Infante.

Pero Pedro sigue casado con María Luisa, nunca se divorcia, mantiene dos casas, dos vidas, dos mujeres que lo aman y que no saben la una de la otra, hasta que una llamada anónima destruye todo. María Luisa recibe la llamada. Una voz femenina le dice que Pedro tiene otra familia, otra casa, otros hijos.

 María Luisa confronta a Lupita. Lupita se entera de que Pedro está casado. Intenta dejarlo. Pedro le ruega que se quede. Le promete que dejará a María Luisa, nunca lo hace. Y mientras mantiene este triángulo imposible, conoce a otra mujer. 1949. Set de filmación de No desearás la mujer de tu hijo. Una jovencita de 15 años llamada Irma Dorantes tiene un papel secundario.

Pedro la ve, queda hipnotizado, comienza a cortejarla. Irma es diferente, más joven, más vulnerable, más inocente. Pedro la seduce. En 1953 se casan en Mérida. Hay un problema enorme. Pedro sigue casado con María Luisa León. Falsifica documentos, obtiene un acta de divorcio falsa, se casa con Irma sin decirle la verdad.

 Es bigamia, es delito. María Luisa se entera. Presenta demanda. El caso llega a la Suprema Corte de Justicia. El 9 de abril de 1957, la Corte emite su fallo. El matrimonio entre Pedro Infante e Irma Dorantes queda anulado. Pedro no es legalmente esposo de Irma. Nunca lo fue. La noticia explota en primera plana.

 El escándalo es nacional. Pedro está en Mérida cuando se entera. Irma lo llama llorando. Él le promete que lo arreglará, que irá a la Ciudad de México, que peleará por su matrimonio, que no la abandonará. Pero hay algo más que Pedro no le dice a Irma. Algo que César Augusto Infante, el Nieto, reveló en 2019.

 Según César, su abuela Lupita Torrentera, confesó antes de morir que Pedro recibió una llamada amenazante la noche del 14 de abril. Una voz masculina, fría, calculadora. Si subes a ese avión mañana, no vas a llegar a la Ciudad de México. Lupita le preguntó quién lo había llamado. Pedro no respondió, solo dijo, “Gente que no perdona.” Gente que no perdona.

 ¿Qué? Pedro tenía enemigos. Muchos enemigos, esposas traicionadas. que lo odiaban, amantes abandonadas que querían venganza, rivales en el cine que envidiaban su éxito, productores a quienes debía dinero, políticos a quienes había ofendido. Y según el nieto había alguien más, alguien poderoso, alguien con conexiones en el gobierno, alguien que quería a Pedro muerto porque Pedro sabía demasiado.

Read More