Juan Carlos Valencia González no heredó el CJNG por accidente. Lo heredó porque su vida entera fue una preparación para ese momento, aunque ninguno de los planes originales de la familia había contemplado exactamente ese camino. Su madre es Rosalinda González Valencia, conocida en el mundo del crimen organizado como la jefa.
Ella no es una figura secundaria en la historia del narcotráfico mexicano. Es la heredera de los Quinies, el clan que durante años fungió como el cerebro financiero del CJ, el grupo que lava el dinero, que mueve los activos, que opera las estructuras societarias en México, Estados Unidos y decenas de países más a través de empresas chinas, criptomonedas y negocios aparentemente legítimos.
Cuando las autoridades estadounidenses describen el aparato financiero del CJNG como uno de los más sofisticados del crimen organizado global, están describiendo en gran medida el trabajo de la familia de la madre del 03. Su padre biológico es Armando Valencia Cornelio, alias el Maradona, un hombre cuya historia en el crimen organizado mexicano es tan larga que comenzó antes de que existiera el CJNG.
El Maradona fue cofundador del cártel del Milenio, la organización que en la década de los 90 controlaba un tercio de la cocaína que ingresaba a Estados Unidos. fue uno de los primeros narcos mexicanos en establecer contacto directo con los precursores químicos chinos para producir fentanilo a escala industrial, décadas antes de que el fentanilo fuera el problema que es hoy.
Purgó 17 años en prisiones estadounidenses y fue liberado en 2020 por motivos de salud. El 03 viene del narco por los dos lados de la sangre, literalmente. Pero la figura que más definió su formación no fue ninguno de sus dos padres, fue su padrastro. Nemesio o ceguera Cervantes, el Mencho, conoció a Rosalinda González cuando Juan Carlos tenía apenas 2 años en California.
. Una mujer civil que pasaba por ahí camino a su trabajo también murió.
García Harfuch sobrevivió y antes de entrar a cirugía con tres balas en el cuerpo, tomó su teléfono y escribió, continuaremos trabajando. 6 años después sigue trabajando como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, como el hombre que coordinó la inteligencia que terminó con la vida del Mencho en Tapalpa y como el destinatario del primer mensaje que el nuevo líder del CJNG envió al Estado mexicano.
El 03 heredó esa deuda del mencho con la misma deliberación con que heredó todo lo demás. y la manera en que decide cobrarla va a definir no solo su liderazgo, sino el nivel de violencia que México va a enfrentar en los próximos meses. Esa es la pregunta que nadie puede responder todavía, pero que todos están mirando.
Los narco circulan en redes sociales con el nombre del 03 accidentales. En el mundo del crimen organizado mexicano, los corridos no son entretenimiento, son comunicaciones. Son declaraciones de posición codificadas en música que llegan a audiencias que los comunicados oficiales no alcanzan. Cuando artistas como Junior H o Luis R.
con Rquez lanzan temas que hacen referencia directa al 03 y a su consolidación como jefe operativo del CNG. No están componiendo por inspiración artística, están publicando lo que la organización quiere que se publique, lo que esos corridos dicen en su lenguaje específico de metáforas y referencias que el público objetivo entiende sin necesidad de explicación es que hay un nuevo patrón.
que la transición ocurrió, que quienes tengan dudas sobre la cadena de mando deben entender que ya no hay razón para dudar. Es la misma comunicación que el mensaje a García Harfuch, solo que dirigida a audiencias diferentes. Y mientras esa comunicación se desplegaba en todos los canales que el CJNG tiene disponibles en los despachos de seguridad de dos países, la pregunta era siempre la misma, la que define todo lo que viene después.
¿Cómo se captura un ciudadano estadounidense que dirige el cártel más peligroso del mundo desde las sierras de Jalisco? La respuesta tiene capas que ningún comunicado oficial va a describir con la completitud que merece. Y esas capas son exactamente lo que los analistas de seguridad de ambos países están trabajando en este momento.
Mientras el 03 consolida su posición. Y mientras el mensaje a García Harfuch sigue siendo procesado en los niveles donde ese tipo de mensaje se procesa, la primera capa es la legal, la segunda es la operativa, la tercera es la política y las tres están interconectadas de maneras que hacen que resolver una sin considerar las otras sea imposible.
Pero antes de entrar a esas capas, hay algo más que necesita ser entendido sobre el 03, algo que los perfiles de dos párrafos no capturan y que explica por qué la transición de poder en el CJNG fue más rápida y más estable de lo que nadie había anticipado. El 03 llegó al liderazgo sin preparación. Llegó con décadas de trabajo dentro de la organización y con algo que en ese mundo tiene un valor que supera al del territorio y al del dinero.
El conocimiento de quién es quién, quién es leal, quién es oportunista, quién cobra y entrega, quién protege y guarda silencio. Ese conocimiento acumulado en años de operar desde el centro de la estructura es lo que hace posible liderar una organización de esa escala sin que colapse en el momento en que el nombre que todos reconocían deja de estar.
La pregunta de cómo capturar a un ciudadano estadounidense que dirige un cártel desde México tiene una respuesta técnica y una respuesta práctica. La respuesta técnica existe. La respuesta práctica es considerablemente más complicada. La ciudadanía americana del 03 menor en su perfil. es el elemento que convierte su liderazgo en un desafío jurídico y operativo sin precedente directo en la historia reciente del crimen organizado mexicano.
No porque los ciudadanos estadounidenses no puedan ser investigados, sino porque el proceso para investigarlos cuando operan en el extranjero tiene requisitos específicos que los ciudadanos de otros países no generan. Para que las agencias de inteligencia de Estados Unidos puedan vigilar a uno de sus propios ciudadanos operando fuera del territorio americano, necesitan la aprobación del fiscal general y la autorización de un tribunal secreto conocido como la Corte FISA, que fue creada específicamente para supervisar la vigilancia de inteligencia
extranjera. Ese tribunal tendría que declarar al 03 como agente de una potencia extranjera o de una organización terrorista internacional. El CJNG ya tiene la designación de organización terrorista otorgada por el gobierno de Estados Unidos. Eso resuelve parte del problema jurídico, pero incluso con esa designación, el proceso de obtener las autorizaciones específicas para vigilar y eventualmente actuar contra un ciudadano americano en suelo de un tercer país lleva tiempo.
de procedimiento, de revisión judicial, de cadena de autorizaciones que en situaciones de urgencia operativa puede ser la diferencia entre actuar y no poder actuar. A eso se suma la segunda capa del problema, la tensión bilateral. La cooperación entre México y Estados Unidos en inteligencia fue lo que hizo posible el operativo que mató al Mencho el 22 de febrero en Tapalpa.
Un dron predator de la CIA prestado a México a petición explícita del gobierno mexicano, captó el momento en que la pareja sentimental del Mencho llegó a la cabaña y fue recibida con un abrazo. ese detalle humano, ese gesto que nadie en el submundo del narco se habría atrevido a dar frente a cualquier presencia que pudiera ser una amenaza, fue lo que permitió la identificación definitiva de la ubicación.
Horas después, fuerzas especiales mexicanas ejecutaron el operativo. Esa cooperación fue posible porque en ese momento las condiciones políticas y los acuerdos de confianza entre los dos países permitían ese nivel de integración de recursos. Lo que existe ahora es diferente. La relación bilateral está en lo que los analistas describen como zona gris.
México sigue rechazando operaciones unilaterales de agencias extranjeras en su territorio y la administración de Donald Trump presiona con una intensidad que genera resistencia institucional en el lado mexicano. Un funcionario mexicano citado por medios internacionales lo describió con una frase que resume la situación mejor que cualquier análisis académico.
dijo, “Nos hemos embarcado en esta ruta y no hay vuelta atrás, porque de lo contrario nos matarán a todos.” Esa frase no es retórica, es la descripción literal de la situación en que está el Estado mexicano. Una vez que se toma la decisión de perseguir al liderazgo del Sejateng con la seriedad con que se tomó la de ir por el mencho, retroceder no es una opción porque el cártel interpreta el retroceso como una señal de que la presión puede detener al estado.
Y si esa señal llega, la respuesta del cártel no es disminuir su violencia, es aumentarla. García Harfuch lo sabe porque lo vivió. Sobrevivió el atentado de 2020, no retrocedió y 6 años después el hombre que lo ordenó está muerto. Pero el hombre que lo sucedió le acaba de enviar un mensaje que dice que esa cuenta no está saldada.
Eso es lo que convierte la situación actual en algo diferente a todos los momentos anteriores de esta historia, porque el 03 enviando ese mensaje desde la posición de debilidad que sería esperable en un líder que acaba de tomar el control de una organización que perdió a su fundador. lo está enviando desde una posición de relativa estabilidad interna, con la estructura del cártel funcionando, con las rutas activas, con los ingresos fluyendo.
Lo que el Wall Street Journal describió en su investigación de marzo no era el retrato de una organización en crisis, era el retrato de una organización en transición controlada. El 03 logró algo que los analistas consideraban improbable en los días inmediatos a la muerte del Mencho. Contener los impulsos centrífugos de los otros lugarenientes y construir un consenso que evitó la guerra de sucesión. Eso no es fácil.
Requiere compromisos. requiere que el jardinero, el doble R y los otros nombres de la lista sientan que su posición dentro de la nueva estructura está suficientemente protegida como para que la alternativa de la guerra interna sea menos atractiva que la alternativa de la cooperación. requiere que el 03 demuestre que tiene la capacidad de distribuir recursos, de arbitrar disputas territoriales y de mantener la operación funcionando, de manera que los beneficios de la Organización Unida superen los beneficios de la fragmentación.
En las semanas que siguieron a la muerte del mencho, todo eso ocurrió no de manera perfecta, no sin tensiones, pero ocurrió de manera suficientemente efectiva, como para que en marzo, cuando el WSJ publicó su investigación, la conclusión de sus fuentes era que el 03 había consolidado el liderazgo y que la ruptura que muchos analistas anticipaban no había materializado.
Eso cambia el cálculo de seguridad en México de maneras que todavía están siendo procesadas. Un CJNG fragmentado hubiera sido un problema diferente al de un CJNG unido. La fragmentación genera violencia inmediata, localizada, visible. Es el tipo de violencia que los índices de homicidios registran en tiempo real y que genera presión política inmediata para responder.
Pero la fragmentación también debilita a la organización estructuralmente, divide recursos, crea divisiones en la cadena de mando, genera información que la inteligencia puede aprovechar porque las facciones en conflicto filtran lo que saben sobre las otras. Un CJNG unido bajo el 03 es una amenaza de un tipo diferente, más predecible en sus movimientos, más capaz de mantener las rutas y los ingresos y con una cadena de mando más clara que hace que la organización sea más difícil de penetrar desde el exterior, pero también más identificable
en sus objetivos. El mensaje a García Harfuch forma parte de esa segunda categoría. Es el movimiento de una organización unida que está estableciendo su posición, no el grito de una facción que está perdiendo. Deja tu comentario. ¿Crees que el hecho de que el 03 sea ciudadano americano lo protege o lo pone en mayor riesgo a largo plazo? Porque la respuesta a esa pregunta depende de cómo se desarrollen las negociaciones bilaterales que en este momento están ocurriendo en niveles que los comunicados oficiales no
describen. Lo que sí es público es la posición de García Harfuch, no sobre el mensaje específico, cuya existencia ningún funcionario ha confirmado en términos que puedan ser citados formalmente, sino sobre la dirección de la estrategia de seguridad en este momento. En una aparición en medios estadounidenses, Harfch fue preguntado directamente sobre si la estrategia contra el CJNG iba a ir más allá de los operativos de captura o eliminación de líderes, si iba a alcanzar a los abogados, los financieros, los lavadores
que sostienen la estructura desde las sombras. Su respuesta fue específica. dijo que lo que más le duele a las víctimas en México es la impunidad, que el mensaje de este gobierno es cero impunidad para quien cometa delitos sin importar quién sea. Y cuando el periodista insistió, remató con una frase que en el contexto del 03 y de la estructura financiera de los que tiene un peso particular.
Dijo, “Absolutamente. Vamos a ir tras ellos. Ir tras ellos significa ir tras la madre del 03, ir tras la red de empresas que lavan el dinero, ir tras los abogados que lo representan, los contadores que estructuran los activos, las personas en instituciones financieras de tres países que hacen posible que miles de millones de dólares en ingresos criminales se conviertan en activos legítimos.
Ese es el nivel de la amenaza que García Harfuch comunicó. Y el 03 que lleva toda su vida en ese mundo y que conoce mejor que nadie dónde están los puntos vulnerables de la estructura que heredó, lo interpretó exactamente como fue enviado. Lo que siguió fue el mensaje brutal, no como respuesta impulsiva, como declaración de posición de alguien que entiende que la comunicación con el Estado mexicano no ocurre en conferencias de prensa, sino en el lenguaje de señales y consecuencias que ambos lados han aprendido a leer durante
décadas. Mientras ese intercambio de señales se despliega, la estructura del CJNG sigue operando. Las rutas de fentanilo hacia Estados Unidos siguen activas. Las redes de distribución en Jalisco, Michoacán, Guanajuato siguen funcionando. Los pagos a las estructuras de protección siguen llegando a quienes los reciben y los narcocorridos siguen saliendo con el nombre del 03.
El mundo que García Harf lleva 6 años tratando de transformar no se transforma con un operativo ni con una conferencia de prensa. Se transforma con la acumulación de presiones sostenidas que eventualmente hacen que el costo de operar supere los beneficios de operar. El 03 sabe eso, García Harfuch sabe eso y los dos están jugando un juego cuyo resultado no está decidido de antemano, aunque los dos lados tengan estrategias claras sobre cómo quieren que termine.
La diferencia entre los dos es la que siempre existe en este tipo de confrontación. El Estado tiene el mandato legal, los recursos institucionales y la legitimidad que da la ley. El 03 tiene el dinero, la estructura construida durante décadas y el incentivo de alguien que sabe que perder equivale a desaparecer.
En ese tipo de juego, la paciencia de cada lado es lo que finalmente determina el resultado y ambos han demostrado que la tienen. Hay un elemento de la historia del 03 que pocos análisis han explorado con suficiente profundidad y que es esencial para entender tanto su mensaje como su estrategia de supervivencia en el largo plazo.
Ese elemento es la red financiera que heredó de su madre. Los queen no son simplemente la familia de Rosalinda González Valencia. son una estructura financiera que opera en paralelo al aparato operativo del CJNG con un nivel de sofisticación que los analistas de lavado de dinero del Departamento del Tesoro de Estados Unidos describen como uno de los más complejos que han documentado en el crimen organizado latinoamericano.
La estructura incluye empresas en México, en Estados Unidos, en paraísos fiscales de América Central y el Caribe, en varios países de Europa, en Hong Kong y en puntos de intermediación financiera asiáticos. utiliza criptomonedas como capa de oscurecimiento entre los ingresos criminales y las estructuras societarias que lo reciben.
tiene abogados en ambos lados de la frontera que conocen exactamente los límites de la ley en cada jurisdicción y cómo permanecer dentro de esos límites formalmente mientras se hacen cosas que violan el espíritu de la ley de maneras que son difíciles de probar en proceso judicial. Esa red no desapareció con la muerte del mencho, siguió funcionando y la madre del 03, Rosalinda González Valencia, que fue detenida en 2018 y que está señalada como operadora financiera del CJNG, sigue siendo figura relevante en esa estructura, aunque su capacidad de
acción directa esté limitada. Cuando Harfuch dice que van a ir tras ellos, está diciendo que la estrategia incluye desmantelar esa red financiera, que el objetivo no es solo la cabeza visible de la organización, sino los mecanismos que hacen posible que esa cabeza exista. Esa es la amenaza que el 03 entiende como la más peligrosa para la longevidad de la organización.
No los operativos, no las capturas de comandantes, el dinero. Porque si el dinero no puede moverse, si las estructuras financieras que convierten ingresos criminales en activos legítimos se desmantelan una por una, la organización pierde la capacidad de pagar lo que necesita pagar para seguir siendo la organización que es. Y eso es lo que hace al mensaje brutal del 03 a García Jarfuch algo más que una amenaza personal.
Es una señal de que el nuevo líder del CESO ANG entiende exactamente cuál es la vulnerabilidad central que el Estado está intentando explotar y que está respondiendo con la única herramienta que tiene para responder cuando la amenaza viene por el dinero. La amenaza física contra las personas que persiguen el dinero. La historia de México enseña que esa táctica ha funcionado en el pasado, que funcionarios que investigaban las estructuras financieras del crimen organizado han recibido mensajes similares y han optado por dejar de investigar, que el costo personal de
sostener esa línea de investigación es suficientemente alto como para que muchas personas con buenas intenciones terminen tomando la decisión racional de dirigir sus esfuerzos hacia objetivos menos peligrosos. García Harfuch es diferente en ese sentido, no porque sea invulnerable, sino porque el intento de eliminarlo en 2020 no logró detenerlo.
Y porque la historia de los 6 años que siguieron sugiere que los mensajes del CJNG no cambian su dirección, pero García Jarfuch no es el único que tiene que mantener esa dirección, es el visible, el que da la cara. el que aparece en las conferencias de prensa y en las entrevistas internacionales. Detrás de él hay equipos de analistas, de investigadores, de fiscales y de operadores de inteligencia que trabajan sin visibilidad pública y cuyos nombres nunca aparecen en ningún comunicado.
Y el mensaje del 03 Harf, es para todos ellos. Ese es el alcance real del mensaje brutal. Y esa es la razón por la que el Estado mexicano lo toma con la seriedad con que lo toma. El 03 tiene 41 años. García Arfuch tiene 44. Los dos son hombres en el centro de su vida profesional, con décadas de historia en sus respectivos mundos, con la formación que esos mundos dan y con la comprensión que solo da a haber sobrevivido lo suficiente para entender cómo funciona realmente la cosa que uno está haciendo. Esta proximidad
generacional hace que el enfrentamiento entre los dos tenga una dimensión que los enfrentamientos entre el Estado y las generaciones anteriores de líderes criminales no tenían. El 03 creció en el mismo México que García Harfuch en la misma era, con el mismo acceso a la información global y con la misma comprensión de cómo funciona el mundo fuera de la sierra de Jalisco y fuera de los despachos de seguridad de la Ciudad de México.
Eso lo hace más peligroso como adversario y más difícil de subestimar. El mensaje brutal fue enviado. García Harfuch lo recibió y ambos están procesando ahora lo que sigue en mundos paralelos con herramientas diferentes, con el mismo horizonte de largo plazo en mente. Lo que ese horizonte tiene al final es lo que nadie puede predecir con certeza.
Pero la historia de los últimos 6 años en México sugiere que el Estado cuando decide sostenerse puede. El Mencho lo creyó invulnerable y ya no está. La respuesta de García Harfuch al mensaje del 03 llegó a través de intermediarios. Llegó de la manera en que llegan las respuestas cuando quien responde entiende que el canal de comunicación también es parte del mensaje.
Llegó en público frente a cámaras con el nombre del 03 pronunciado en voz alta en una conferencia de prensa que ningún líder criminal del CJNG en la historia de esa organización había recibido de esa manera. Harfuch se paró frente a las cámaras y dijo, “Quiero dirigirme directamente a ti, a ti, Juan Carlos Valencia González, o mejor dicho, el 03, el Pelón o como quieras que te llamen en la sierra donde te escondes.
Sabemos quién eres, sabemos de dónde vienes y sabemos exactamente a dónde vas a ir. Tenemos tu nombre, tenemos tu cara, tenemos fotografías de tus reuniones en la zona metropolitana de Guadalajara. Sabemos con quién te sientas, sabemos con quién hablas y sabemos qué rutas controlas. Tu padrastro creyó que era intocable, creyó que la sierra lo protegía.
Y ya viste cómo terminó. Tu herencia no es poder. Tu herencia es cárcel o tumba. No hay una tercera opción. Eso no es la declaración de un funcionario leyendo un comunicado de relaciones públicas. es la declaración de un hombre que lleva 6 años viviendo dentro de instalaciones blindadas, que perdió a dos amigos en una camioneta destrozada en Paseo de la Reforma y que coordinó la inteligencia que terminó con la vida del padrastro del hombre al que le está hablando.

El peso de esas palabras no está en el lenguaje, está en quien las dice y desde dónde las dice. Cuando el Mencho ordenó el atentado del 26 de junio de 2020, su cálculo fue el que siempre ha sido el cálculo del crimen organizado cuando decide atacar a un funcionario de alto nivel, que el costo personal que representa ese ataque es suficiente para que el funcionario o sus sucesores cambien de dirección.
que 400 balas, la muerte de dos escoltas y tres heridas de bala en el cuerpo del objetivo son suficientes para comunicar que el precio de seguir en esa dirección es demasiado alto. Ese cálculo fue incorrecto. Y 6 años después, García Harfuch se para frente a las cámaras y le dice al sucesor del hombre que ordenó ese ataque que el cálculo sigue siendo incorrecto.
La declaración continúó con algo que ningún comunicado oficial había dicho antes con esa claridad. Tu padrastro mandó 28 sicarios a matarme en paseo de la reforma, 400 balas, un Barret calibre 50, granadas y aquí estoy de pie frente a esta cámara diciéndote tu nombre, mostrándote tu foto y advirtiéndote que tu tiempo se terminó.
El narco quiere normalizar el miedo. Nosotros normalizamos la ley. Esa frase es la síntesis de la posición que el Estado mexicano está tomando en este momento. Y lo que significa en términos prácticos es lo que Harfch explicó en medios internacionales cuando le preguntaron si la estrategia va más allá de los capos. dijo que sí, que van tras los abogados, los financieros, los lavadores, que van tras la estructura completa. Para el 03.
Eso es la amenaza real, no el operativo que podría llegar a la sierra de Jalisco, sino la investigación que está llegando a las cuentas, a las empresas, a los activos, a la estructura financiera que construyó su madre y que él heredó junto con el liderazgo operativo del cártel. Porque si esa estructura se desintegra, si el dinero deja de poder moverse con la eficiencia que permite que la organización pague sus nóminas, sus compras de protección, sus inversiones en armamento, entonces el poder del 03 se convierte en nominal
en el título, sin la infraestructura que lo sostiene. Deja tu comentario. ¿Crees que el Estado mexicano tiene la capacidad sostenida de desmantelar la estructura financiera del CJNG o la presión siempre termina cediendo? Porque lo que la narconómina encontrada en Tapalpa revela sobre la escala de lo que el 03 heredó cambia completamente la comprensión de lo que significa ganar o perder en esta guerra.
Los documentos contables encontrados en la cabaña de Tapalpa no eran el registro financiero completo del CJ, eran el registro de una sola célula regional en un solo mes y ese registro mostraba ingresos de 8.7 7 millones de pesos en 30 días con gastos operativos de apenas 1.38 millones, más de 7 millones de pesos de ganancia neta de una sola célula en una sola plaza.
Multiplica eso por las docenas de plazas que el CJNG opera en más de 25 estados y en rutas que llegan a Europa y Asia. El número que resulta no es calculable con precisión desde afuera. Pero los analistas del Departamento del Tesoro estadounidense hablan de miles de millones de dólares anuales. es lo que el 03 heredó, no solo el título, el flujo, la maquinaria que genera ingresos a esa escala a través del tráfico de cocaína, metanfetamina y fentanilo, pero también a través del robo de combustible, la extorsión, las
estafas a turistas estadounidenses con tiempos compartidos en playas mexicanas, los fraudes inmobiliarios y el control de establecimientos de juego. Y la narconómina también revelaba algo más, la estructura de pagos a las instituciones que deberían combatir al cártel. Solo a la policía municipal de Tapalpa se destinaron 138,000 en un mes con anotaciones específicas sobre el servicio esperado a cambio.
Ese es el sistema que García Harfuch dice que va a desmantelar. Y el 03 sabe que si eso ocurre, el daño a la organización va a ser más profundo que cualquier operativo que capture o elimine a un comandante regional. Porque los comandantes se reemplazan. Las redes de protección institucional que tienen historia y precio, esas no se reemplazan con un reclutamiento rápido.
Esa comprensión es lo que hace que el mensaje del 03 sea más que una amenaza personal. Es la señal de que el nuevo líder entiende exactamente que está en juego y responde con la única moneda disponible en ese nivel. La amenaza de consecuencias personales para quienes persigan esa investigación. Es la misma táctica que el Mencho usó en 2020 y en 2020 no funcionó.
La pregunta que México se hace ahora es si el 03 ha aprendido algo diferente de su padrastro, si tiene una estrategia que va más allá de la fuerza bruta o sí, como el mencho antes que él subestima la capacidad del Estado de sostenerse cuando decide sostenerse. El escenario que México vive es inédito en varios sentidos.
El liderazgo del cártel más poderoso del país en manos de un ciudadano americano de 41 años. El secretario de seguridad que sobrevivió el atentado más audaz del cártel declarando en público que va por ese líder. una relación bilateral que es simultáneamente el recurso más poderoso y el obstáculo más complicado. Y en el centro de todo hay algo que ningún análisis técnico captura completamente, pero que define el tono de todo lo que ocurre. La memoria.
La memoria de 400 balas en una mañana de junio en Lomas de Chapultepec. La memoria de dos hombres que no volvieron a casa. La memoria de un hombre que entró a cirugía con tres balas en el cuerpo y escribió que continuaría trabajando. El 03 invocó esa memoria al enviar su mensaje. Sabe que está presente en cada decisión de García Harfuch.
Lo que no puede saber es si esa memoria motiva o paraliza. García Arfuch ya respondió esa pregunta en 2020 y durante 6 años después. La cuenta regresiva que ambos mencionan no es metáfora, es la descripción de un proceso que ya comenzó y que no tiene marcha atrás. Hay otro elemento del mensaje del 03 que los analistas identificaron como significativo más allá de su contenido literal, el momento en que fue enviado.
en los días inmediatos a la muerte del Mencho, cuando la organización estaba procesando la pérdida y el liderazgo todavía no estaba completamente consolidado, sino semanas después, cuando el WSJ ya había publicado su investigación confirmando que el 03 había asumido el control cuando el mundo sabía su nombre, cuando el proceso de consolidación interna estaba suficientemente avanzado como para que enviar ese mensaje no generara vulnerabilidad, sino que la demostrara.
Eso es cálculo, no impulso. Y el cálculo dice algo sobre cómo el 03 concibe su liderazgo. El Mencho operó durante décadas desde el anonimato. Su estrategia de invisibilidad fue, en muchos sentidos su mejor defensa durante años. El 03, desde el principio de su liderazgo público, está tomando una posición diferente, está siendo visible, está usando los narcocorridos, el mensaje a García Harf, el hecho de que el WSJ publique que ha asumido el control como herramientas de comunicación deliberadas.
¿Por qué? Porque la transición de poder en el CJNG requería que los 4ent y tantos lugarenientes, los cientos de comandantes regionales, los miles de operadores en todos los niveles de la organización en 25 estados recibieran una señal clara de que hay un nuevo patrón y esa señal tiene que ser visible.
No puede ser un rumor interno, tiene que ser algo que el mundo pueda verificar. Cuando el BUSJ publica que el 03 es el nuevo líder y él no lo desmiente, sino que envía un mensaje a García Harfush que confirma su posición, está usando la prensa internacional como sistema de comunicación interna de la organización.
Es una táctica que ningún líder del CJNG había usado antes de esa manera y que revela algo sobre cómo el 03 piensa la comunicación del poder. Eso lo hace más sofisticado que la imagen del sicario que el crimen organizado mexicano proyecta hacia afuera y más difícil de contener que un operador que se mueve solo en la oscuridad. Pero también lo hace más expuesto, porque la visibilidad que usa para consolidar su liderazgo interno es la misma visibilidad que las agencias de inteligencia de dos países pueden usar para rastrearlo. Cada aparición pública,
cada decisión que confirma su identidad, cada mensaje que envía, reduce el espacio de anonimato que protege a alguien en su posición. El Mencho entendió eso. Por eso durante décadas fue casi invisible para el público. Por eso, cuando el dron de la Cía lo localizó, fue gracias a un abrazo, a ese momento de humanidad en que la guardia baja porque el amor no sabe de protocolos de seguridad.
El 03 está eligiendo ser más visible. Eso puede ser estrategia, puede ser error o puede ser las dos cosas a la vez. Útil en el corto plazo para consolidar el liderazgo y riesgoso en el largo plazo por las mismas razones que lo hace útil. Ahora, los analistas que siguen esto no tienen unanimidad sobre esa pregunta.
Lo que sí tienen es la certeza de que el 03 es un actor diferente al mencho en esta dimensión específica. y que esa diferencia va a tener consecuencias que todavía no se pueden prever completamente. Lo que García Harfuch dijo en su declaración sobre el tiempo del 03 que se terminó incluía algo que merece atención especial porque es simultáneamente una descripción táctica y un argumento moral.
dijo, “Tu nombre ya está en nuestra lista y no tardarás en aparecer en una balacera, en un operativo o en un avión con destino a una corte federal en Estados Unidos. Elige, porque nosotros ya elegimos. Ese tercer camino, el avión con destino a una corte federal en Estados Unidos, es el que más le interesa al gobierno americano. No porque sea más humano que los otros dos, sino porque un ciudadano estadounidense ante una corte federal americana, con toda la evidencia que las agencias de inteligencia de dos países han acumulado durante años, es un proceso judicial que
puede producir consecuencias. que van más allá de la persona del 03. Puede producir testimonios, puede producir documentación de la estructura financiera bajo condiciones de presión legal que ninguna investigación administrativa puede replicar. Puede abrir ventanas hacia partes de la organización que desde afuera son opacas.
La extradición del 03 a Estados Unidos, si ocurre, sería un evento de una importancia que superaría incluso la captura o el mencho, porque el mencho era el símbolo. El 03 tiene los archivos. Eso es lo que García Harfuch está buscando y eso es lo que el 03 sabe que está buscando y eso es lo que hace que el mensaje entre los dos sea en su capa más profunda, un intercambio sobre el futuro de miles de millones de dólares de estructuras de protección en 25 estados de rutas que llegan a tres continentes.
Un intercambio que se expresa en amenazas directas y en conferencias de prensa, pero que tiene esas dimensiones detrás de cada palabra que se pronuncia. El México de 2026 está en el centro de esa historia y todos los que viven en México, aunque no lo sepan o no quieran saberlo, están siendo afectados por el resultado de ese intercambio en maneras que van desde el precio de los productos básicos hasta el nivel de violencia en sus calles, hasta la calidad de las instituciones que los gobiernan.
Esa es la magnitud real del mensaje del 03 a García Harfuch. Y esa es la razón por la que importa entenderlo con la profundidad que merece. El abuelo de García Jarfuch, Marcelino García Barragán, fue secretario de la defensa nacional. Su padre, Javier García Paniagua fue senador y ocupó cargos de seguridad federal.
Hay en esa genealogía una continuidad de servicio al Estado que en México tiene pocos paralelos en una sola familia. Y hay también en esa genealogía la conciencia de lo que el Estado puede y no puede hacer, de cuándo las instituciones resisten y cuándo ceden. García Harfuch lleva ese peso y lleva el peso de Edgar y de Rafael, los dos escoltas que murieron en la camioneta destrozada de Lomas de Chapultepec.
El tipo de deuda que no se salda con declaraciones, sino con resultados. analistas ya lo mencionan como posible candidato presidencial hacia 2030, pero hoy la pregunta no es política. La pregunta es si puede cumplir lo que prometió frente a las cámaras. El 03 tiene su nombre en una lista, tiene su foto en una conferencia de prensa, tiene el cerco cerrándose desde la investigación financiera y desde la presión bilateral y tiene al frente a un hombre que antes de entrar a cirugía con tres balas en el cuerpo escribió que continuaría trabajando. 6
años después, Harfuch sigue trabajando. El expediente del 03 está abierto y los expedientes que importan no se cierran hasta que terminan. Hay una pregunta que los analistas de seguridad de dos países se hacen en privado y que rara vez aparecen los análisis públicos porque su respuesta honesta es incómoda, de maneras que los comunicados oficiales no están diseñados para manejar.
La pregunta es, ¿en qué se diferencia el 03 del mencho en términos de vulnerabilidad operativa? Y la respuesta honesta tiene tres dimensiones que ninguna de ellas por separado cuenta la historia completa. La primera dimensión es la edad. El Mencho construyó su invisibilidad durante décadas. tuvo tiempo para perfeccionar los protocolos de seguridad, para aprender de los errores, para entender exactamente qué tipo de señales generan exposición y eliminarlas una por una.
El 03 está comenzando su liderazgo público a los 41 años con décadas de trabajo interno en la organización, pero sin el tiempo acumulado de quien ha sido el objetivo número uno durante años. y ha sobrevivido precisamente porque aprendió exactamente qué significaba ser ese objetivo. El Mencho tuvo años para aprender esas lecciones antes de convertirse en el objetivo principal.
El 03 se convirtió en el objetivo principal desde el primer día de su liderazgo público y las lecciones que todavía no ha aprendido son las que más importan. La segunda dimensión es la estructura de protección heredada. El mencho construyó su red de protección durante décadas. Conocía a cada persona en esa red de manera personal.
Sabía quién era confiable, quién era oportunista, quién cobraba y entregaba. Ese conocimiento acumulado era parte de su seguridad operativa de una manera que no puede transferirse simplemente con el título de liderazgo. El 03 heredó la red, pero no heredó el conocimiento personal sobre cada persona en ella. Y en una organización donde la filtración de un solo informante en el nivel correcto fue suficiente para localizar al Mencho, ese conocimiento personal no es un detalle.
es la diferencia entre estar vivo y no estarlo. La tercera dimensión es la que nadie en los comunicados oficiales menciona, pero que todos los analistas tienen en mente. La paradoja de la ciudadanía americana. El pasaporte americano del 03 es simultáneamente su mayor protección jurídica y su mayor vulnerabilidad estratégica.
es protección porque complica los procesos legales de vigilancia e intervención de las agencias estadounidenses, pero es vulnerabilidad porque hace al 03 directamente procesable ante una corte federal americana sin necesidad de proceso de extradición si alguna vez sale del territorio mexicano o si las circunstancias permiten una acción que las agencias americanas puedan ejecutar y porque hace que La posibilidad de extradición cuando llegue el momento de negociarla sea un instrumento de presión bilateral que tiene un peso diferente al
que tendría con un ciudadano mexicano. Los ciudadanos americanos en prisiones mexicanas son un tema de política exterior que genera presión en Estados Unidos de maneras que los ciudadanos de otros países no generan. Todo eso está en los cálculos de los analistas de ambos países y todo eso está presumiblemente en los cálculos del 03.
Lo que está claramente en los cálculos del 03 es que su primera prioridad en este momento no es responder al mensaje de García Jarfuch con acciones visibles. Es consolidar la organización. es demostrar que el CJ puede seguir operando a la misma escala con él, al mando que operaba con el mencho.
Es pagar las nóminas, mantener las rutas, sostener los acuerdos con los proveedores internacionales y con las estructuras de distribución en Estados Unidos y en los mercados europeos y asiáticos, donde el CJNG tiene presencia. Eso es lo que hace que la primera semana, el primer mes, los primeros tres meses de su liderazgo sean al mismo tiempo el periodo más vulnerable para él y el periodo en que necesita parecer menos vulnerable.
Esa paradoja define todo lo que está ocurriendo en este momento en los niveles donde estas decisiones se toman. García Harfuch lo entiende. La declaración frente a las cámaras, que fue recibida por el público general como una amenaza directa contra el 03 es también un instrumento de presión sobre los lugarenientes del cártel.
Cada comandante regional que la escucha tiene que procesar, lo que significa que el secretario de seguridad del país haya nombrado públicamente al nuevo líder y haya dicho que su tiempo se terminó y esa presión interna que la declaración genera dentro de la organización es parte de su propósito.
No es accidental, es táctica. El mismo principio aplica a la investigación de la estructura financiera. Cada abogado, cada contador, cada banquero que sabe que está haciendo trabajo para los Quenis y que escucha a Harf decir que van tras ellos, tiene que hacer su propio cálculo de riesgo y algunos de esos cálculos van a producir decisiones que el 03 controlar.
personas que deciden que el riesgo de seguir en esa relación supera el beneficio, que buscan maneras de distanciarse, que en algunos casos se convierten en fuentes de información para las investigaciones que el Estado dice que está conduciendo. Esta erosión de la periferia de la estructura es lenta, no produce titulares, no aparece en los comunicados, pero es real y tiene efectos acumulativos que con el tiempo cambian la capacidad operativa de la organización de maneras que ningún operativo directo puede producir.
Es el tipo de guerra que se gana con años, no con semanas. Y es el tipo de guerra en que la disposición de ambos lados a sostener la presión durante ese tiempo determina el resultado. La historia del crimen organizado en México enseña que el Estado mexicano tiene un historial mixto en esa dimensión. Ha habido momentos de presión sostenida que produjeron resultados reales y han cabido momentos de capitulación silenciosa donde la presión se dio antes de producir los resultados que prometía porque los costos políticos, personales
o económicos de sostenerla superaron la voluntad de quien tenía que pagarlos. El 03 sabe esa historia, la aprendió viviendo dentro de la organización que fue el objeto de esa presión durante décadas. Sabe cuándo el Estado mexicano sostiene y cuándo cede. Sabe qué tipos de presión son más difíciles de mantener.
Sabe cuáles son los puntos donde la organización puede aplicar contrapresión para hacer que el cálculo del Estado cambie. y sabe que en este momento específico con García Harfuch al frente de la estrategia de seguridad y con la historia de los 6 años anteriores, sugiriendo que este funcionario específico no cambia de dirección bajo presión, la estrategia de esperar a que el Estado ceda es menos confiable que en otros momentos.
Eso también es parte del cálculo del mensaje brutal. No es solo una amenaza, es también un sondeo, una manera de evaluar cuánto espacio existe entre lo que García Harfuch dice en público y lo que el Estado mexicano puede sostener en privado. La respuesta que obtuvo fue la declaración frente a las cámaras, una declaración que no dejó espacio para la interpretación de que el Estado va a ceder, que fue tan directa y tan pública que ceder después de ella sería una capitulación visible que ningún funcionario en la posición de García
Harfuch puede permitirse. cierra opciones para los dos lados y cuando las opciones se cierran, lo que queda son las que siempre quedan cuando dos posiciones incompatibles no pueden resolverse por negociación. Los resultados concretos, uno a la vez en el territorio, en las cuentas, en los tribunales, en las sierras de Jalisco.
Ese es el México que está emergiendo en este momento. Un México donde la confrontación entre el Estado y el crimen organizado ha alcanzado un nivel de explicitez y de determinación que contrasta con décadas de ambigüedad deliberada. un México donde el secretario de seguridad dice el nombre del nuevo líder del cártel más poderoso del país frente a las cámaras y le dice que su tiempo se terminó.
Eso puede terminar de maneras distintas. Puede terminar con el 03 ante una corte federal. Puede terminar con él en una sierra que ya no lo protege. Puede terminar de maneras que nadie en este momento puede predecir con exactitud porque las variables son demasiadas y las incertidumbres demasiado profundas. Lo que no puede terminar, lo que México no puede permitirse que termine, es la disposición del Estado de seguir sosteniendo esa confrontación independientemente del costo, porque si termina esa disposición, lo que viene
después no es el regreso a la ambigüedad que existía antes, es el reconocimiento de que el Estado cedió frente al mensaje brutal del 03. Y ese reconocimiento tiene consecuencias que se extienden mucho más allá de Jalisco y del CJNG. Se extienden a todos los grupos criminales de todos los estados que están observando este intercambio y calibrando lo que significa para sus propios cálculos sobre hasta dónde pueden llegar y cuándo el Estado va a responder.
Eso es lo que está en juego en el mensaje brutal. No solo la vida de García Harfuch, que es real y es grave la señal que envía a toda la estructura del crimen organizado en México sobre qué tipo de estado es con el que están tratando. García Harf ya respondió esa pregunta el 26 de junio de 2020 cuando escribió, “Continuaremos trabajando con tres balas en el cuerpo.
” la respondió cada día de los 6 años siguientes, que pasó dentro de instalaciones blindadas sin retirarse, y la respondió frente a las cámaras cuando pronunció el nombre del 03 y le dijo que su herencia no era poder, sino cárcel o tumba. El 03 tiene 41 años, toda una carrera construida dentro de la organización más poderosa del crimen organizado latinoamericano, el respaldo de la estructura financiera más sofisticada que esa organización ha producido y el título que nadie en esa historia imaginó que llegaría a tener.
líder del CJNG. También tiene el nombre en una lista, la foto en una conferencia de prensa y un secretario de seguridad que lleva 6 años demostrando que los mensajes del CJNG no cambian su dirección. Esa confrontación no termina en semanas, termina cuando uno de los dos lados demuestra que tiene más paciencia que el otro, más recursos, más voluntad de sostener el costo que implica no ceder.
En esa carrera, la historia reciente de México da una ventaja pequeña pero real, al lado que ya demostró una vez que puede llegar hasta el final. El Mencho lo creyó invulnerable y el 22 de febrero dejó de estarlo. Si esta historia te hizo entender lo que está en juego en la confrontación más importante que el Estado mexicano ha emprendido en años, compártela.
Lo que pasa entre el 03 y García Harfuch en los próximos meses va a definir el tipo de México que viene después y entender las dimensiones reales de esa confrontación. es el primer paso para exigir que se resuelva de la manera que México necesita. Si todavía no sigues el canal, este es el momento. Aquí contamos lo que otros no se atreven a contar. Hasta la próxima.
M.