Este documento fue extraído de los archivos desclasificados del US Army Intelligence and Security Command. Programa Grill Flame, Fort Me Maryland. In Washington, the CIA has officially declassified hundreds of documents related to the controversial project stargate. Newly released documents confirm the existence of project Stargate, the government’s secret psychic spy program.
I walked toward a wall for what felt like two hours and it didn’t get closer. There’s something else here. Richard Bowman entró al edificio 2160 en Fort Mid el 14 de junio de 1979 a las 9:17 de la mañana. 14 minutos después el monitor abrió la puerta. La silla estaba vacía. El equipo de grabación seguía encendido.
Registró 4 horas y 11 minutos de audio. La CIA clasificó [música] el archivo esa misma tarde. Permaneció enterrado durante 45 años hasta hace 3 [música] meses. Para entender lo que le pasó a Richard Bowman, primero necesitas entender dónde estaba parado. Fort Maryland, base del ejército de los Estados Unidos.
40 km al noreste de Washington DC. En los edificios 2560 [música] y 2561 de esa base, el ejército americano operaba uno de los programas más secretos de la Guerra Fría. Se llamaba Grill Flame. No era ciencia ficción, era un programa oficial del US, Army Intelligence and Security Command, INSCOM, financiado con fondos federales, supervisado por generales y utilizado para recopilar inteligencia real contra la Unión Soviética.
El concepto era simple y perturbador al mismo tiempo. Ciertos individuos bajo condiciones controladas podían describir con precisión lugares que nunca habían visitado. Instalaciones militares detrás de la cortina de hierro, submarinos en construcción en el Ártico Soviético, coordenadas de objetivos que los satélites [música] no podían fotografiar.
Lo llamaban remote viewing, visión remota. Y funcionaba. Los viewers, así se llamaba a los participantes, eran identificados únicamente por números. Sus nombres nunca aparecían en los archivos. Sus sesiones eran grabadas en Real To Real, transcritas, [música] codificadas y archivadas en instalaciones de máxima seguridad. En junio de 1979, el programa llevaba menos de un año operando en Fort Meet.
[música] El equipo todavía estaba en fase de entrenamiento trabajando con coordenadas de objetivos locales para calibrar la precisión de cada viewer. Era trabajo de rutina hasta la sesión del 14 de junio. Richard Bowman, 42 años, 12 años de servicio en el ejército de los Estados Unidos, especialista en inteligencia de señales, asignado al INSCOM en 1977.
No era un psíquico declarado. No tenía historial de experiencias paranormales. Había sido reclutado para Grill Flame después de obtener puntajes inusualmente altos en las pruebas de percepción espacial administradas a 251 miembros del LINCOM entre diciembre de 1978 y enero de 1979. Sus primeras 18 sesiones fueron consideradas resultados [música] promedio. Nada excepcional.
La sesión 19 fue diferente. Dos días antes de la sesión del 14 de junio, Bowman hizo algo inusual. Llamó por teléfono a su hermano en Cincinnati. Era una llamada de noche entre semana, algo que, según el hermano no era parte de ninguna rutina. Durante la llamada, Bowman le dijo una sola cosa que no tenía sentido.
Si alguien te contacta del ejército en los próximos días, diles que yo ya les avisé. El hermano pensó que era una broma. Se ríó. Cambió el tema. Tres días después, dos oficiales [música] de Linscom aparecieron en su puerta. Bowman llevaba 48 horas desaparecido y nadie en Form podía [música] explicar cómo. El protocolo de una sesión de remote viewing en Grill Flame [música] era preciso.
El viewware entraba solo a una sala del edificio 2560. Una habitación pequeña, temperatura ambiente, sin ventanas. El único equipo presente era una grabadora Real to real, un bloc de notas y lápices. El monitor permanecía afuera. Pasaba las coordenadas del objetivo a través de un intercomunicador. Nunca revelaba el nombre del lugar, solo las coordenadas.
El viewer describía en voz alta lo que percibía. La grabadora registraba todo. Las sesiones duraban entre 20 y 40 minutos en promedio. La sesión de Bowman fue registrada a las 9:17 de la mañana. El monitor, el sargento de Atkins, describió después que la sesión comenzó de forma completamente normal. Bowman recibió las coordenadas, empezó a describir el objetivo.

A los 14 minutos, el intercomunicador se cortó. Atkins esperó, llamó por el intercomunicador sin respuesta. A los 20 minutos abrió la puerta. La silla estaba vacía. No había otra salida en esa habitación y la puerta, la única puerta, había estado bajo la vista de Atkins durante los 14 minutos [música] completos. Atkins revisó la grabadora.
El contador marcaba 4 horas y 11 minutos de grabación. Imposible. La sesión había durado 14 minutos. Atkins rebobinó la cinta y escuchó, coldiron artificial fluorescente. old. There are markings on the walls. Geometric, repeating pattern. I’ve seen this configuration before. Not in any briefing file. Not in any photograph.
Somewhere I haven’t been yet. I need to correct that. The session clock reads 14 minutes. I have been in this location for approximately 72 hours. I’ve slept here. I’ve counted the light cycles. Three full days. The geometry of this place is wrong. Distances don’t resolve correctly. I walked toward a wall for what felt like two hours and it didn’t get closer.
There’s something else here. It’s aware that I can see it. It’s been coordinate. La grabación tenía 4 horas y 11 minutos, 14 minutos de sesión normal. Y entonces, 3 horas 57 minutos de silencio casi completo. Casi, porque si subías el volumen al máximo en los últimos 22 minutos de la cinta, había algo, una respiración lenta, regular, como alguien durmiendo en una habitación que llevaba casi 4 horas vacía.
El programa Grill Flame tenía un asesor civil, un hombre que había pasado décadas estudiando experiencias de disociación durante estados alterados de conciencia. Su nombre era el Dr. Marcus Web, Universidad de Virginia. Cuando le mostraron la grabación, Web no se sorprendió de la misma forma que los militares. Hay casos [música] documentados, dijo, de individuos que durante estados profundos de percepción extrasensorial reportan una disociación completa del tiempo subjetivo.
El sujeto experimenta días, el reloj registra minutos. Pero cuando le preguntaron sobre la silla vacía, sobre cómo Bowman había desaparecido de una habitación sin salida, Web se quedó callado por un momento. Eso dijo finalmente, no tiene explicación conocida. Lo que sí puedo decirles es esto. Si las coordenadas Charlie 7 corresponden a un lugar real, ese lugar tiene propiedades que la física actual no puede modelar.
