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El Sendero Donde la Fe se Pierde | El Último Camino hacia la Verdad

Es mi ciudad. Ey, suéltame. No vayas. Suéltame. Para volver te necesitará entero. De acuerdo. Inclina la cabeza, no te muevas. Voy a

ponerte algo de yodo. Duele. Lo único que consigues es que no duerma por las noches. No podemos rendirnos a Maya. Es nuestra tierra, nuestro hogar. Horn no tiene derecho a arrebatárnosla. Lo hace todo a escondidas. Solicita cientos de terrenos y ni siquiera nos avisa de cuándo va a llegar el recaudador. No digo que te equivoques, Eddie.

Es que no sé qué más podemos hacer. Podrían haberte matado. Sujeta esto. Vale, la próxima vez iré armado. La próxima vez te preparas para un gran combate o qué? Necesitamos ayuda cuanto antes. Admítelo. Estamos solos en esto. No vendrá nadie. La gente quiere ayudar, pero les da miedo. Horn. Es eso. Y con razón.

Nadie en la ciudad va a arriesgar su vida ni la de su familia por nosotros. No podemos pedírselo. Espera, mira. Faltan 4 sem que llegue el recaudador. Hay que resistir hasta entonces, pero hallaré la forma de conservar lo que es nuestro. No me creo que me convencieras para ir a por la familia del sherifff. Ah, no. Después de lo que hemos hecho, vendrá por nosotros.

No nos pillará. Le sacamos un día de ventaja. Además, nosotros vamos a asquerosos y allí la ley no es bienvenida. Oye, no hemos robado la cena. Ya cenaremos mañana. Es que no puedo dormir con el estómago vacío. Pues cómete la lengua. Vamos, venga, muévete. Vamos. Por favor, hazme caso. Quédate en cama para descansar algo más.

Que no, no puedo. Te dieron una buena paliza. ¿A dónde te vas? Son negocios, no te preocupes. Pues claro que me preocupo, Eddie. Tío Eddie, he preparado las alfores. Muchas gracias, Billy. Contrataré ayuda. Pues por lo que dicen, si no me equivoco, nadie en Crocket quiere ese trabajo. Por eso voy a ir a asquerosos.

Es que te has vuelto loco. ¿Recuerdas lo que decía papá de ese sitio? Allí solo hay borrachos y criminales. Nadie decente haría tratos con ellos. Exactamente. Tipos de la misma calaña que la Mar Horn. Mira, solo serán un par de días. Volveré con ayuda. Eddie, no puedes dejarnos aquí solos. Si Horn se entera que te has ido, bajará esa colina armado hasta los dientes.

Nos quedaremos sin casa. Si te vas, ¿quién nos protegerá? Si no consigo ayuda, no habrá nada que proteger. Además, no tiene por qué enterarse de lo que hago. Si preguntan, estaré con el ganado. Samuel. Sí, señor. Cuídalos hasta que vuelva. Sí, señor Aguilar. Su caballo está listo. Me encargaré de esto. Cuidado con ese caballo.

¿Qué pasó, hermanos? Eh, estoy buscando unos pistoleros para que vengan a trabajar para mí. No, yo no. Vámonos. Buen díao. Demasiado, hombre. Último. Vámonos. Ay, ¿qué les parece? Eh, es que quiere mucho por eso, ¿eh? ¿Qué fue? ¿Quién es eso? A ver, ¿qué es lo que me ibas a decir? ¿Qué buscas, amigo? Jugar al póker.

Muchachas, tenemos de todo. Quiero contratar pistoleros. Pensé que podría empezar por el salón. Esos dos de ahí igual son lo que buscas. No te interpongas entre un perro y su hueso. Está conmigo. Más whisky. Sí. Deme la botella y dos vasos más. Vale, caballeros. Buen día, Marta. Saludos a la familia. Gracias de tu parte. Señor Bun, ¿qué tal van sus negocios en este buen día? No van mal, padre, pero me gustaría tener más clientes.

Pues si lo de la Mar Horn sale adelante, tendrá más clientes que nunca. Jamás pensé que la fruta daría tanto dinero, pero cualquier cosa que crezca de la tierra será buena para la ciudad, aunque me gustaría que la gente ayudara más. Bueno, aún podrían sorprenderle, señor. Que tenga un buen día, señor. B. Gracias, padre.

Solo nos faltaba. No queremos que esto se convierta en otras. Hola, señor CL. Señor, buenos días, señor. Señora Clerk, el paquete que quería ya ha llegado. Se lo traeré esta misma tarde. Muy bien, gracias. Buen día. Buenos días, Amaya. Señor Horn, ¿qué desea? Una tarde preciosa, ¿verdad? No creo que venga a hablar del tiempo.

Pues no. Vengo a hacerles mi última oferta. Su hermano y usted desalojan la propiedad y yo les garantizo un empleo y un sueño. No lo aceptaremos. Eso lo esperaba de su hermano. Pero honestamente, Amaya, creía que usted tendría más sentido común. Es de sentido común entregar mi hogar sin luchar. ¿Qué espera conseguir retrasándolo unas semanas? Creo que está muy claro.

Cuando llegue el recaudador y vea que no tiene ningún derecho sobre el rancho, no podrá echarnos. Apreciaba mucho a su marido. Hablaba bien de usted. Una pena que se fuese tan joven y que la dejara tan sola para cuidar a su hijo. Piense en mi oferta. Es buena para todos. Volveré en un par de días. Bueno, ¿qué decís? No arriesgaremos la vida por un dó al día.

¿Y si os doy dó al día? Dos a cada uno. Eso. ¿Tienes el dinero? Claro que sí. Pues ya tienes a tus dos pistoleros. Un brindis por salvar mi hogar de un delincuente. ¿Qué desea whisky? Eso es. Estás tan gordo que no puedes ni sentarte. Hoy es un buen día, ya tenemos trabajo. Venga, muchachos, esto hay que celebrarlo.

¿Qué os parece si tomamos otro? Eh, un brindís a nuestra salud. por vosotros, chicos. Sí, claro. Salud. Aproader

e viene a destrozarme el bar y dispara a un inocente. ¿Qué diablos le ocurre? ¿Qué inocente? Oh, Dios. Este no estaba con los matones. Vino a contratar ayuda. Traiga unos trapos. No te muevas. Está sangrando mucho. Horn, horn te ha encargado matarme. No te buscaban a ti. Amaya, díselo a Amaya. Van a quitarme mi tierra si no lo detengo.

Ni siquiera sé cómo te llamas. Aguilar de Crocket. Crocket. Matarán a mi hermana y nos quitarán la tierra. Prométeme que no dejarás que eso suceda. Prométemelo. Así lo haré. Hiciste lo que dijo el pastor. Le diste

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