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Diego Maradona: Los ENFERMEROS Escucharon Algo y Tardaron HORAS en Abrir la Puerta…

Recibió el balón cerca del medio campo, giró,  eludió a un inglés, eludió a otro,  eludió a otro. recorrió 60 met en 10 segundos, dejó tirado al portero y metió el balón al fondo de la red. La voz de América Latina, el locutor,  Víctor Hugo Morales, soltó el micrófono literalmente y lo tenía en la mano cuando terminó de gritar.

Hay grabaciones del partido donde se lo ve con el micrófono en el aire. La voz cortada, sin palabras para describir lo que acababa de ver. Argentina ganó  el mundial. Maradona fue nombrado mejor jugador del torneo. Pero mientras ese Maradona eterno se construía en el Azteca,  el Maradona de carne y hueso llevaba años desarrollando algo que el fútbol no podía curar.

La cocaína entró en su vida en España durante los años del Barcelona. Él mismo lo contó en diferentes versiones a lo largo de los años. En Napoli siguió y siguió después y siguió. La FIFA le suspendió 15 meses en 1991 después de dar positivo en cocaína.  En el mundial de Estados Unidos de 1994, lo descalificaron después del partido con Nigeria porque dio positivo en Efedrina,  un estimulante que sus médicos dijeron que era parte de un suplemento dietético. Argentina quedó afuera.

Esas dos expulsiones,  las dos en mundiales con los ojos de todo el planeta encima, son las imágenes más brutales del precio que la adicción le fue cobrando. Pero el precio personal fue otro y se cobró de otra manera. Y para  entenderlo hay que entender la historia de sus hijos, porque Diego Maradona tuvo cinco hijos reconocidos con cuatro mujeres diferentes.

Y esos cinco hijos crecieron en muchos casos sin saber que tenían hermanos. Claudia Villafe  fue su gran amor y su esposa durante años. Se conocieron de adolescentes en Villa Fiorito.  Las dos hijas que tuvieron juntos son Dalma, nacida en 1987, y Janinna,  nacida en 1989. Las dos crecieron con el apellido Maradona, visible, público, presente.

Fueron  a los estadios, fueron a los mundiales, las fotografiaron desde niñas y las dos terminaron siendo figuras públicas por derecho propio. Dalma como actriz y conductora, yanna en el mundo del espectáculo y los medios. Pero el primer hijo biológico de Maradona no fue ninguna de las dos. Diego Armando Maradona Junior.

Nació en Italia en 1986. Su madre era Cristiana Sinagra, una mujer italiana con quien Maradona tuvo una relación durante los años del Npoli. Maradona negó la paternidad durante 30 años, la negó públicamente, la negó en los tribunales y en 2016, después de una prueba de ADN que él mismo se negó a hacer por años y que finalmente se hizo con material biológico disponible, Diego Junior fue reconocido legalmente como hijo de Maradona. 30 años.

Diego Junior creció en Italia sabiendo quién era su padre y con su padre negándolo. Eso no es un detalle de la historia de Maradona. Es uno de sus capítulos más oscuros. un niño que llevaba ese apellido en el cuerpo y cuyo padre decía públicamente que no era suyo.  Hann Maradona es hija de Valeria Sabalain.

Nació en 1996  y fue reconocida en 2014, 18 años, sin apellido legal de su padre.  Creció sabiendo quién era su padre y sin que él lo dijera oficialmente. Y Diego Fernando Maradona nació en 2013. Su madre es Verónica Ojeda, el hijo más pequeño de Diego. Tenía 7 años cuando su padre murió,  cinco hijos reconocidos con cuatro mujeres en tres países, algunos de ellos sin conocerse entre sí durante años, algunos sin el apellido legal durante  décadas, todos llevando el mismo nombre en la sangre y todos pagando precios distintos

por llevarlo. Y eso no incluye  a los que después de la muerte de Maradona aparecieron en los tribunales reclamando ser hijos  suyos. También al menos tres personas iniciaron acciones legales para  ser reconocidos como hijos de Diego Armando Maradona después del 25 de noviembre de 2020.

La muerte de Maradona no cerró la historia de su familia, la abrió. El 25 de noviembre de 2020,  la ambulancia llegó tarde. 12 horas antes, los enfermeros que custodiaban la casa de Benavíz escucharon algo. Los audios que se presentaron en el juicio muestran conversaciones entre los enfermeros en las que discuten qué hacer, si entrar, si despertar al médico de guardia, si llamar a alguien, no llamaron.

Esperaron. A las 12 del mediodía abrieron la puerta de la habitación. Diego Maradona estaba muerto en su cama. El médico que firmó el acta de defunción contó en el juicio que la familia no quería creerlo, que le pidieron que siguiera haciéndole maniobras de reanimación, aunque ya estaba muerto. “Yo les dije que sí”, declaró el médico Juan Carlos Pinto, “pero no lo hice,  ya estaba muerto.

” La Fiscalía de San Isidro construyó su caso sobre un argumento concreto. Maradona murió porque el equipo médico que lo atendía lo dejó en condiciones inadecuadas y no respondió a tiempo cuando su estado se deterioró,  que hubo negligencia en la decisión de enviarlo a una casa sin los recursos médicos necesarios para alguien en su condición, que hubo negligencia en el seguimiento durante las horas críticas y que esa negligencia tuvo consecuencias fatales.

Siete personas en el banquillo, el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, los médicos Nancy Forlini y Pedro Díz Pagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual, una pena máxima de 25 años.

Leopoldo Luque fue el médico más cercano a Maradona en los últimos meses de vida, el que organizó la cirugía cerebral, el que recomendó la internación domiciliaria en lugar del centro de rehabilitación y el que en el juicio, en abril de 2026 apuntó directamente a las hijas de Maradona reproduciendo audios de Yaninna ante la propia Yaninna sentada en la sala, Luke intentó demostrar que las hijas habían participado en la decisión de la internación domiciliaria.

que no fue decisión suya sola, que la familia estaba de acuerdo. En uno de los audios que reprodujo, Yanina le escribía sobre las fotos postoperación que habían circulado. “Hoy a mí lo que más me preocupa es que mi papá nos va a odiar a todos.” Janina declaró durante más de 5 horas, contó su versión, describió como Luke manejaba el acceso a su padre, cómo decidía quién podía entrar  y quién no, cómo ella se enteraba del estado de salud de Diego a través del médico  y no directamente.

El abogado defensor de la psiquiatra Kosachov fue más lejos. planteó ante el tribunal que los hijos mayores de Maradona habían tenido responsabilidad en su cuidado y que por esa razón no deberían declarar bajo juramento para evitar una posible autoincriminación, los hijos como posibles responsables de la muerte de su padre.

Eso es lo que el juicio de 2026  está discutiendo. El juicio todavía no terminó. Sigue. Hay más de 100 testigos convocados. El proceso se extenderá hasta julio de 2026 y mientras avanza, la historia de los últimos años de vida de Maradona va saliendo en pedazos, declaración por declaración, audio por audio, porque la muerte de Maradona no ocurrió en el vacío.

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