Posted in

¿QUÉ SABÍA KANIKA POWELL? El misterio de la agente con acceso TOP SECRET acosada por falsos repartidores. Durante seis días, hombres extraños rondaron su puerta exigiendo su nombre. Ella no abrió, ¡pero la cazaron en el pasillo! 5 balazos a quemarropa terminaron con su vida. Ni robo, ni pistas claras, solo colillas de cigarrillo y un sospechoso que se esfumó. ¡Un complot gubernamental o una venganza mortal que sigue SIN RESOLVER!

La visitaron varias personas y días después la encontraron, ya saben cómo, en otro plano. Un caso extraño que hoy vamos a explorar con detalle. Así como mencioné, en agosto del año 2008, en una zona tranquila de Estados Unidos, una mujer comenzó a recibir visitas extrañas en la puerta de su departamento. En la primera ocasión, un hombre se había presentado diciendo que era un agente del FBI.

 Cuando ella le pidió una identificación oficial del FBI, el hombre no pudo mostrarla y simplemente se fue del lugar. Y ese fue solo el comienzo de todo lo que estaba pasando con esta mujer. En los días siguientes, otros hombres distintos también tocarían a su puerta asumiendo diferentes profesiones falsas como repartidores de paquetes, pero con un patrón claro.

Todos intentaban engañarla para que ella abriera la puerta. Alarmada, obviamente no la culpo, la mujer hizo todo lo que cualquiera consideraría correcto. Llamó a la policía, verificó la información con el FBI, advirtió a sus familiares y también a sus amigos sobre todo lo que estaba ocurriendo, pero nada de eso evitó lo que pasaría después.

 5 días más tarde, esa misma mujer fue llevada al otro plano en el pasillo de su departamento y su nombre era Kanik Powell. Tenía 28 años y trabajaba para el gobierno de los Estados Unidos en un área relacionada con inteligencia. Pero tenemos que decir que hasta hoy no se conoce mucho o muchos detalles específicos sobre sus funciones.

 Y eso es justamente lo que vuelve este caso todavía más inquietante porque desde el principio todo apuntaba a que esto no había sido un hecho al azar. No estamos hablando de una sola persona, sino que al parecer de un grupo coordinado que la estaba buscando y que fueron hasta su casa en varias ocasiones enviando a diferentes hombres con distintas identidades falsas y obviamente con un objetivo claro, hacerle daño.

 Pero, ¿quiénes eran estos sujetos que tocaron a su puerta? ¿Realmente estaban trabajando para alguien más o eran solo intermediarios? Y sobre todo, ¿qué sabía o qué hacía exactamente Canik Powell? como para convertirse en un objetivo tan específico. Hoy vamos a reconstruir el caso completo, analizar cada detalle y revisar las teorías que intentan explicar uno de los asesinatos más extraños de Estados Unidos.

Antes de contar lo que pasó, en esos días, tenemos que entender quién era Kanik Powell y esto va a ayudar a entender por qué su muerte genera tantas preguntas. Kanik nació el 31 de enero de 1980 en Prince Georges County, que es un condado del estado de Maryland. Y esta es una zona grande y diversa ubicada al este de Washington DC.

 Ella fue criada por su madre llamada Judy Powell Forest, quien la tuvo y la educó como madre soltera. El nombre canica significa tela negra y su madre había sacado este nombre de un libro de nombres de origen africano y que en esa cultura tela negra se refiere a algo valioso. Desde chica, Canica tenía una personalidad muy marcada.

 Según su madre era una niña con carácter decidida, pero al mismo tiempo muy sociable. era de esas personas que no tienen problema en integrarse, en hacer amigos y en generar cercanía con los demás. Con el tiempo, esa forma de ser se mantuvo. Personas cercanas a ella la describían como alguien directa, honesta, con sentido del humor y bastante independiente.

 No era alguien que pasaba desapercibida, pero tampoco buscaba llamar la atención. Simplemente tenía una presencia que se hacía notar. En 1998 ella se graduó de la escuela y poco después tomó una decisión que sorprendería a su entorno. Se enlistó en el ejército de los Estados Unidos. No era algo esperado dentro de su familia, pero encajaba con su forma de ser.

 Kanik era de tomar decisiones por cuenta propia, sin depender de la opinión de los demás. Durante su servicio militar, ella fue enviada a Corea del Sur, donde pasó varios años y en ese tiempo empezó a escribirse cartas con su madre, en las cuales ella reflexionaba sobre su adolescencia.

 Incluso le pedía disculpas por actitudes que ella tuvo en el pasado con ella. Y la mamá guardó todas esas cartas hasta el día de hoy. En el año 2004, después de terminar su servicio militar, ella regresó a Maryland y ahí es donde empieza un punto clave en esta historia. Kaniká comenzó a trabajar como contratista de seguridad en el laboratorio de física aplicada de la Universidad Jones Hopkins, un lugar vinculado a proyectos de seguridad nacional y defensa en Estados Unidos.

 2 años después, en el año 2006, pasó a ser empleada permanente de este lugar. Con el tiempo se supo que tenía una autorización de seguridad de alto nivel, o sea, tenía acceso a información clasificada o lo que se conoce como top secret en el gobierno de Estados Unidos. Y es un nivel de acceso que no es común y que implica manejar información sensible.

 Canikat casi no hablaba de su trabajo ni con amigos ni con su familia. A veces viajaba por varios días y cuando su mamá le preguntaba su respuesta era siempre la misma, que no podía dar detalles de lo que estaba haciendo o a dónde iba. Ese nivel de reserva en su momento no parecía algo fuera de lo normal, pero después empezó a verse de manera distinta.

 Para el verano del año 2008, ella tenía 28 años, vivía sola y estaba en un complejo de apartamentos tranquilo en Laurel, en Maryland. tenía estabilidad, tenía un trabajo sólido y una rutina bastante normal. Desde afuera nada indicaba que algo estuviera fuera de lugar, pero en cuestión de días todo eso iba a cambiar. Hasta ese momento, Canika llevaba una vida bastante tranquila y organizada.

Tenía una rutina simple. Iba al trabajo, volvía a su casa y se ocupaba de sus cosas. Era una persona muy reservada y cuidaba mucho su privacidad y, por lo que se sabe, no tenía problemas con nadie. Prácticamente evitaba los conflictos. Su círculo social también seguía esta misma lógica, o sea, era un círculo social reducido.

 A pesar de eso, era un grupo sólido compuesto por amigos de la infancia, compañeros del colegio y de relaciones que ella fue formando con los años. Dentro de ese grupo había una persona clave, su mejor amiga llamada Ayana. Kanika conoció a Ayana cuando eran adolescentes porque vivían una frente a la otra y con el tiempo esa relación se volvió prácticamente familiar.

 Ese entorno predecible empezó a cambiar desde el verano del año 2008. Kanik comenzó a relacionarse con un grupo distinto de personas y estas eran personas nuevas fuera de su círculo habitual. Aunque no se sabe bien cómo se dio este contacto inicial con estas personas o con este grupo de amigos nuevos, lo que sí está claro es que empezó a pasar más tiempo con ellos.

Read More