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¡LA HERENCIA MALDITA! Arquitecta millonaria contrató a un SICARIO para exterminar a TODA su familia. ¡No creerás esta historia! María del Pilar, apodada “La Quintrala”, no soportó que su exesposo la dejara por otro hombre y lo mandó a liquidar. ¡Pero eso no es todo! Cegada por la codicia, ordenó masacrar a su propia hermana para quedarse con el imperio inmobiliario. ¡Hasta su propia madre testificó en su contra! ¿Víctima o el monstruo más frío de Chile? ¡Haz clic para leer el caso que horrorizó a un país entero!

El 6 de noviembre de 2008, Rocío Zambrano, de 30 años, esperaba el llamado de cumpleaños de su madre, María del Pilar, de 56 años. La situación no era la ideal. Días atrás, el novio de su prima había sido ultimado por un extraño que irrumpió en su vivienda para robarle. A esto se sumaba el hecho de que Rocío y María del Pilar llevaban años distanciadas por el mal temperamento de la mayor.

 Aún así, la joven se extrañó cuando el teléfono no sonó. Preocupada por su salud mental que se había deteriorado el último tiempo, Rocío fue a ver a su madre. la encontró profundamente dormida bajo los efectos de tranquilizantes. Aquello no fue lo más sorpresivo del día, sino el hecho de que horas más tarde la policía tocó a la puerta de su madre y la razón de la visita era por demás perturbadora.

Buenas noches, bienvenidos al criminalista Nocturno. No. José Pérez Pérez escapó de España durante la Primera Guerra Mundial para evadir el servicio militar y radicó en Argentina, donde se casó con María Aurelia López. En la década de 1940, la pareja se trasladó hacia provincia, una comuna de Santiago, la capital de Chile.

 Allí José abrió una panadería en la calle Seminario que pronto prosperó y le permitió adquirir cerca de 20 propiedades en la misma cuadra. En aquella idílica situación económica, nació el 21 de diciembre de 1951, su primera hija, María del Pilar Pérez López, y unos años después le siguieron Magdalena y Gloria. A pesar de que las tres hermanas tenían una excelente relación, María del Pilar fue desde un principio la líder y la predilecta de José.

 Las niñas estudiaban en el colegio Mariano de Sunstad y al ser su padre muy estricto, María del Pilar destacaba por estar siempre bien vestida y llevar sus útiles perfectamente ordenados. La perspectiva de su madre era muy diferente. Según declararía Aurelia más tarde, María del Pilar [música] era una niña agresiva que solía descargar su ira contra la gente que la rodeaba.

 Por ejemplo, a la edad de 5 años les propinó patadas a las empleadas de la panadería familiar e en otra ocasión abofeteó a un auxiliar de local enfrente de los comensales porque no atendió sus órdenes. Con el correr de los años, María del Pilar también le comenzó a robar dinero a su madre, aumentando las tensiones entre ambas, pero fuera de su hogar mostraba otra cara.

 En 1971 empezó a estudiar arquitectura en la Universidad Católica, donde sus compañeros la describieron como bonita, seria y muy formal. Fue allí donde conoció a quien pensó que sería el amor de su vida. Su nombre era Francisco Pelayo Elías Zamorano Marful y pronto formalizaron una relación de noviazgo.

 El 3 de marzo de 1976 se casaron y fruto de esa unión nacieron dos hijos, Juan José y María Rocío. En 1978, María del Pilar obtuvo el título de arquitecta y remodeló a su gusto la casa donde vivían. Durante los siguientes años, la familia no tuvo mayores problemas y los allegados de María del Pilar se referían a ella como la pocha.

Si bien destacaban que siempre estaba acelerada por el trabajo, principalmente relacionado a remodelaciones, también la describían como una mujer divertida y agradable. Sin embargo, la mayoría de sus compañeros contarían luego que no sabían mucho acerca de su vida privada, lo que les hubiera dado mucho de qué hablar.

En 1990, José comenzó a mostrar síntomas de Alzheimer y pensó en entregarle a su yerno Francisco, su panadería. Sin embargo, pronto cambió de opinión al enterarse de que la relación con María del Pilar se estaba cayendo a pedazos porque él se había declarado homosexual. A partir de entonces, su esposa, sus tres hijas y su otro yerno, Agustín Molina Mirabel, esposo de Gloria, comenzaron a disputarse el pequeño imperio inmobiliario que José había formado en la calle Seminario.

Según allegados de la familia, María del Pilar despreciaba a su cuñado, principalmente por ser de origen humilde, pero también porque sentía que luego de que su padre le había dado empleo, Agustín había decidido quedarse con todo lo que le pertenecía a la familia. En 1995, María del Pilar se separó oficialmente de Francisco, aunque no se divorció y comenzó una relación amorosa con el arquitecto Rafael Felip.

 Él declaró que mientras José estaba enfermo, había advertido que Gloria y Agustín lo estaban matando de hambre y que los cuidados de enfermeros eran insuficientes. En esta misma línea, algunos vecinos llegaron a relatar que cuando la salud del patriarca empeoró, Agustín y Gloria no permitieron que María del Pilar lo visitase.

En 1999, José falleció producto de su enfermedad y María del Pilar heredó el 70% de sus propiedades, entre las que se encontraba la casa donde ella vivía en seminario 95 y la cazona en el número 97, donde residía el resto de su familia. A partir de entonces, María del Pilar cortó prácticamente todo tipo de relación con su madre y sus hermanas, y su vínculo con sus otros seres queridos también comenzó a resquebrajarse.

El 6 de julio de 2002, Rafael abandonó a María del Pilar e interpuso una querella ante el 17 juzgado del crimen por intento de asesinato. alegó que su novio había contratado a Williams Martínez, un conocido de ambos, para que lo asesinara por millones de dólar y que este se lo había confesado todo. María del Pilar declaró ante el juzgado que se trataba de un invento de su expareja y en 2005 fue sobreseída.

Ese mismo año intentó impedir el matrimonio de su hija con un hombre llamado Rodrigo Arroyo, a quien ella no aprobaba. Rocío solicitó turno en dos oficinas del Registro Civil para evitar que su madre interrumpiera la unión, marcando distancia con ella y sus problemas legales siguieron. En 2007, su hijo se casó con una mujer llamada Monserrat Hernando, quien tampoco tenía la aprobación de María del Pilar, por lo que no fue invitada a la ceremonia, aunque el vínculo no se cortó del todo en ese entonces.

El 7 de julio de ese año, el hijo de María del Pilar rompió finalmente la relación con ella, asegurando que había empujado por las escaleras a su esposa. Los vecinos testificaron que la mujer ya había hecho lo mismo con su propia madre durante una tensa discusión entre ambas, poco antes de que falleciera su padre.

Finalmente, la soledad a la que María del Pilar se había orillado la asumió en una profunda depresión que combatía con medicamentos. Paralelamente, Agustín consiguió un acuerdo extrajudicial que redistribuía la herencia paterna, dejándolo a él en la posición que siempre había querido. Pero la gota que rebalsó el vaso no llegó exactamente por lo legal.

En 2008, Francisco, el exesoso de María del Pilar, llevaba un tiempo en una relación con Héctor Rodrigo Arévalo Olivero, quien desde un primer momento generó desconfianza en ella. veía la relación entre ambos hombres como una ofensa personal y una amenaza al control que ella podía ejercer sobre su exesposo.

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