En la tarde del 16 de julio de 2022, una mujer de 35 años se encontró ante una situación desconcertante en un parque cerca de su casa en la colonia Arcos de Zapopan en el estado mexicano de Jalisco. La escena era terrible y el hijo de la mujer de tan solo 11 años presenció todo el suceso sin comprender qué ocurría.
Lo único que la policía sabía en ese entonces era que la mujer había denunciado previamente unas pintadas amenazantes que, según ella, le habían dejado sus vecinos en las escaleras del edificio en el que vivía, pero pronto aparecieron otras versiones y el caso se convirtió en un debate nacional. Buenas noches, bienvenidos al criminalista Nocturno.

Luz Raquel Padilla era, según sus seres queridos, una mujer sociable, extrovertida y alegre. En algún momento de su adultez tuvo un hijo llamado Bruno, quien pronto fue diagnosticado con trastorno del espectro autista, en grado tres, el más severo, y con epilepsia refractaria de difícil control. Como consecuencia, el pequeño Bruno tenía problemas para comunicarse y necesitaba ayuda, hasta para las tareas más básicas.
padecía crisis recurrentes que incluían ruidos, gritos o golpes accidentales. Del padre no trascendió el nombre, pero se sabe que cuando Bruno fue diagnosticado dijo que no quería lidiar con un niño con problemas y desapareció. Raquel estaba segura de que podía criar a su hijo sola, aunque su hermana Luz Aurora, su cuñado y madre siempre estuvieron allí para ayudarla.
Bruno asistió a la escuela durante muy poco tiempo, ya que se desesperaba y golpeaba a otros niños, al punto en que las autoridades lo terminaron expulsando. Raquel sabía que incluso en los centros de atención múltiple no prestarían atención a las necesidades específicas de su hijo, por lo que decidió que no regresaría a la escuela.
Así, contra todo pronóstico, Bruno desarrolló una gran destreza física y llegó a ser campeón de natación. Si bien la abuela materna del niño ayudaba en lo económico y en algunas tareas del hogar, solo Raquel podía calmarlo cuando entraba en crisis. Por ejemplo, cuando empezaba a pegarle a las puertas, le gritaba, “¡Bruno!” “Al cuarto.
” Y subían los dos y se acostaban. Después de un rato, el niño se estaba riendo y contento. Raquel era consciente de que las crisis de su hijo podían molestar a personas con menos paciencia o desinformación. Por ende, cuando viajaban en transporte público, llevaba paletas en su mochila que decían, “Discúlpame si mi hijo te hizo pasar un mal rato para darles a los pasajeros.
” Pero además Raquel luchaba por un mundo más justo. Ante la falta de políticas para madres de niños con discapacidad, en 2019, Raquel se integró activamente al colectivo Yo Cuido México. Esta organización nacional buscaba visibilizar el cuidado como un trabajo y un derecho, además de exigir políticas públicas para quienes cuidan a personas con discapacidad o enfermedades crónicas.
A partir de entonces, Raquel luchó por la inclusión social y denunció la discriminación que enfrentan las familias en situaciones similares a la suya. También participó activamente en foros y mesas de trabajo para impulsar el reconocimiento constitucional del derecho al cuidado en México. Antes de 2020, Raquel vendía cosméticos y otros productos en los mercados tradicionales de la ciudad, pero cuando llegó la pandemia temía salir con Bruno y que este se enfermara.
por lo que empezó a vender en línea los productos de belleza que le quedaban y se dedicó a cuidar a su hijo a tiempo completo. En 2022, Raquel intensificó sus denuncias públicas sobre la vulnerabilidad extrema que enfrentaban las cuidadoras frente a la discriminación vecinal y la omisión estatal.
Para ese entonces vivía junto a Bruno, de ya 11 años y su madre, en un edificio en Zapopan, Jalisco, y su vida estaba lejos de ser ideal. Bruno solía entrar en crisis de formas ruidosas que causaban molestia a los vecinos, especialmente a un hombre llamado Sergio Ismael, quien vivía en el apartamento de enfrente. En lugar de comprender que el niño padecía una condición compleja, Sergio comenzó a insultar y amenazar a Raquel, además de aventarle tierra cuando se cruzaba con ella.
En algún momento, él y sus padres, que vivían en el mismo departamento, presentaron dos denuncias en contra de la mujer por los ruidos que hacía su hijo. Pero Sergio fue más allá. Supuestamente realizó pintadas en la escalera del edificio donde vivían con mensajes como, “Te voy a quemar viva y vas a perecer machorra.
” Claramente dirigidos a Raquel. El 6 de mayo de 2022, Raquel presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de Jalisco contra su vecino por problemas de convivencia y agresiones físicas y verbales. Además, se quejó del ruido que hacían sus vecinos en general. expresó que bloqueaban el acceso a la terraza, hacían fiestas hasta tarde y dejaban a un perro suelto en las zonas comunes.
El 13 de ese mes, la carpeta de investigación fue judicializada y se decretaron medidas de protección, pero claramente no fueron cumplidas. Raquel solicitó integrar el programa Pulso de Vida, un instrumento con sistema de localización y botón de pánico que envía una señal de ayuda para que en caso de emergencia acuda la patrulla más cercana a quien solicita asistencia.
Pero las autoridades del programa consideraron que las amenazas que recibía por parte de su vecino no eran causa suficiente para obtener ese servicio. El 17 de mayo, Raquel denunció públicamente en su cuenta de Twitter las amenazas que sufría continuamente por parte de Sergio y solicitó apoyo real de las autoridades.
¿Hasta cuándo voy a tener que vivir con miedo? escribió al pie de unas fotografías de las pintadas amenazantes. Ese mismo día, Raquel aseguró haber sido atacada por Sergio con cloro industrial. Pidió ayuda en la red social, asegurando que su pecho izquierdo había quedado en grave estado producto del ataque. Recalcó que las amenazas eran a diario y que tenía miedo por su vida y la de su familia, pero la situación estaba lejos de mejorar.
Durante las semanas siguientes, Raquel intentó mudarse temporalmente con Bruno a casa de su hermana, pero en la madrugada el chico se paraba en la puerta con la almohada pidiendo irse a su casa. El 14 de julio, Bruno tuvo otra crisis y una vecina no identificada llamó a la policía por ruidos molestos. Ese día, Raquel escribió en su cuenta de Twitter, cómo es posible que un menor con autismo y epilepsia, por tener una o varias crisis y pegar en paredes, mi vecina le mande a una patrulla.
Según Aurora, su madre la llamó ese día en una crisis nerviosa porque los vecinos del edificio habían amenazado a su hija y a su nieto. Al día siguiente, Raquel asició un foro para personas cuidadoras y se enteró de que le iban a dar recursos económicos para cuidar a Bruno. Se sacó foto sonriendo junto a la diputada Gabriela Cárdenas y a la senadora Patricia Mercado.
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Luego le envió un mensaje de texto a su hermana diciéndole que quería celebrar la noticia en familia. Este sería el último mensaje que Aurora recibiría de parte de ella. En la tarde del 16 de julio, Raquel se encontraba en un parque de la colonia Arcos de Zapopan, Jalisco, cuando fue rociada con alcohol y prendida a fuego entre varias personas que no fueron identificadas.

Los testigos que estaban en el lugar llamaron a la policía y a los servicios médicos, quienes encontraron a la víctima con quemaduras. Más tarde, en el hospital civil Fray Antonio alcalde de Guadalajara, se estimó que Raquel tenía más del 80% del cuerpo con quemaduras muy graves. Los testigos fueron interrogados y señalaron que el grupo agresor estaba formado por cinco personas, cuatro hombres y una mujer, que una vez que culminó el acto delictivo salieron corriendo.
Bruno quedó bajo el cuidado de su abuela y su tía mientras Raquel luchaba por su vida en el hospital. Lamentablemente, el 19 de julio de 2022, tras 3 días de agonía, falleció a causa de lesiones. Era imperioso que la policía comenzara a buscar a quienes estaban detrás del siniestro hecho. Al día siguiente, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco exigieron que la investigación se realizara con perspectiva de género y exhaustividad.
Según indican algunas fuentes, Sergio se presentó voluntariamente a testificar ante las autoridades en calidad de testigo con relación a la carpeta abierta por el asesinato. Otros medios mencionan que el 20 de julio de 2022 se cumplió una orden de aprensión en contra de él. Las fuentes coinciden en que un tribunal de Jalisco acordó vincularlo a proceso por lesiones, amenazas y delitos cometidos en contra de la dignidad de las personas en contra de Raquel en mayo.
La fiscalía no presentó pruebas contundentes que lo situaran en el lugar del ataque. Es decir, Sergio estaba sometiéndose a un proceso judicial por la denuncia previa, no por el fallecimiento de Raquel. Sin embargo, la fiscalía aseguró que seguía siendo parte de una de las posibles líneas de investigación. Al mismo tiempo, la brutalidad del caso despertaba indignación en todo el país.
Yo Cuido México, organización a la que Raquel pertenecía, expresó que no había recibido la debida atención o seguimiento tras denunciar los ataques de su vecino ante la comisaría de Zapopan. Durante los siguientes días, varias organizaciones feministas llevaron a cabo plantones en diferentes lugares del país, exigiendo que el gobierno castigase a los asesinos de Raquel y que la investigación se llevara a cabo con todas las instancias destinadas a proteger los derechos de las mujeres.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos en Jalisco, por su parte, anunció el inicio de una queja de oficio por la presunta falsa de debida diligencia reforzada en la atención y seguimiento en contra de la Fiscalía Estatal y la comisaría de policía en Zapopan. Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, aseguró en cambio, que Raquel tenía medidas de protección vigentes con policías que hacían rondas de vigilancia cerca de su casa y una carpeta judicializada en coordinación con la policía de Zapopan, pero admitió que
nada fue suficiente ante una atrocidad de tal calibre. Además, diversas organizaciones internacionales como ONU Mujeres y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México reconocieron a Raquel formalmente como una defensora de derechos humanos, víctima de violencia estructural, pero no todos estaban tan seguros que mereciera justicia.
Aunque el caso se abrió inicialmente bajo el protocolo de feminicidio, el 26 de julio de 2022, el fiscal estatal de Jalisco, Luis Joaquín Méndez Ruiz, ofreció una conferencia de prensa donde sugirió las hipótesis de que el deceso de Raquel podría haber sido una autoagresión. El fiscal alegó que el 5 de mayo había tenido lugar un altercado entre la víctima y su vecino, que fue denunciado por ella ante la fiscalía como amenazas por parte de él únicamente.
Tres días después, según esta versión de los hechos, Raquel habría movido una cámara de seguridad que había colocado su vecino en la entrada de su departamento. Luego de esto aparecieron las amenazas pintadas en las paredes del edificio que Raquel denunció que estaban dirigidas en su contra. El fiscal indicó que el 9 de mayo, un día después del movimiento de la cámara, los agentes de la fiscalía documentaron las pintadas, pero no especificó si las pericias habían corroborado que la fecha en el video fuera auténtica, algo que fue
cuestionado porque las grabaciones habían sido proporcionadas por la familia de Sergio. Sin embargo, el fiscal insistía en que tras analizar la letra de Sergio y de Raquel, expertos en grafología y grafoscopía habían concluido que las pintadas tenían suficientes similitudes gráficas con la letra de ella.
Además, la madre de Sergio testificó que en una ocasión había visto a Raquel rayando las paredes del departamento. El 28 de junio, otros dos videos de la misma cámara mostraban que una persona, presuntamente Raquel, encendía un objeto y lo arrojaba a la puerta de su vecino. El fiscal develó además que en el lugar de los acontecimientos habían hallado dos botellas de alcohol y un encendedor.
El día del fallecimiento de Raquel, videos de cámaras de vigilancia y testimonios de los comerciantes la situaban comprando dos botellas de alcohol en una farmacia y un encendedor en una licorería. El fiscal también mostró una imagen donde se le veía junto al encendedor con el que habría sido quemada. Por último, el fiscal señaló que varias personas que habían intentado ayudar a Raquel antes de la llegada de los servicios de emergencia declararon que la mujer decía que se había quemado.
El primer paramédico que la atendió también habría testificado que Raquel le había dicho lo mismo. Esta versión de los hechos generó indignación pública, ya que fue vista como una revictimización hacia Raquel. Aurora declaró a los medios que su hermana había llegado al hospital sin agua ni sangre, además de aclarar que los médicos tuvieron que hacerle muchas transfusiones.
Reveló durante una entrevista que dos meses antes del fallecimiento de su hermana fueron al velorio de un primo donde Raquel le dijo que no quería fallecer ni quemada ni ahogada. denunció a las autoridades de haber omitido estos detalles a drede para hacer hincapié en la hipótesis de una autolisión. Al ser cuestionado por los periodistas sobre si aquellas revelaciones apuntaban a un ataque autoinflingido, se negó a catalogarlo así y dijo que solo estaba presentando información general.
aseguró que su dependencia había recabado más de 200 entrevistas, más de 250 horas de análisis de videos y archivos digitales y revisado más de 40 cámaras situadas en el lugar de los hechos y alrededores. Aseguró que la información no tenía otra finalidad más que descubrir la verdad sin revictimizar a Raquel ni a Sergio, reiterando que él también tenía derechos.
recalcó que no había indicios de que Sergio hubiera estado en el lugar del hecho, a pesar de que su única coartada era el testimonio de sus propios padres. El 21 de julio de 2022, un juez de control en Jalisco había vinculado proceso a Sergio Ismael y determinó que debía permanecer un mes en prisión preventiva por los cargos relacionados con las agresiones contra Raquel.
previo a su fallecimiento, el tribunal definió que el acusado había violentado y amenazado a la víctima en más de una ocasión, causándole daño psicológico. Sin embargo, el 25 de agosto de ese año, un juez aprobó la suspensión condicional del proceso en su contra, sin ser procesado como presunto responsable del feminicidio.

Tras llegar a un acuerdo por los cargos de lesiones y amenazas, pagando una multa de 15,000 pesos por reparación de daños, obtuvo su libertad condicional. Se le ordenaron una serie de medidas cautelares que si las cumplía durante 6 meses podía quedar en libertad permanente. Tras la liberación, organizaciones civiles como el Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los derechos de las mujeres exigieron que se volviera a trabajar la investigación del caso como un feminicidio.
Y es que Raquel no era la única que estaba siendo posiblemente revictimizada. Según los datos de lesiones de la Secretaría de Salud, entre 2016 y 2022 fueron atendidas 193 pacientes con quemaduras cuya intencionalidad se ignoraba, 22,557 mujeres con heridas accidentales y 96 con lesiones autoinflingidas. Entre estas últimas estaban Raquel y Liliana Torres, una sobreviviente de intento de feminicidio.
Este caso se convertiría en comparación obligada con el de Raquel Padilla. El 26 de marzo de 2022, Liliana había sido encontrada en llamas en un terreno del municipio de Salinas, Nuevo León, con quemaduras en el 32% de su cuerpo. Para el momento en que se hizo público el caso de Raquel, la Fiscalía del Estado no había emitido ninguna orden de aprensión por el caso de Liliana.
La mujer se encontraba en recuperación tras su primera cirugía reconstructiva que le permitía recuperar movilidad. La fiscalía sostenía que Liliana se había quemado sola y que ella misma lo había declarado así, aunque para el momento en el que supuestamente lo hizo, estaba intubada y sedada por la gravedad de su estado de salud.
El estado se negaba a cosear los medicamentos que tendría que tomar de por vida por las quemaduras. Como si esto fuera poco, Liliana recibió mensajes por redes sociales donde la amenazaban por presuntamente haber inventado los hechos acontecidos. Incluso tuvo que poner una nueva denuncia por violencia digital, lo cual tampoco tuvo seguimiento.
En medio del silencio de las autoridades, la familia de Raquel luchaba por cuidar a Bruno. Aurora decidió mudarse por miedo a que el agresor de Raquel intentase agredirla a ella y a sus seres queridos. no fueron ayudados por el Estado, sino por el programa Pulso de Vida, que les brindó medidas de protección.
Además de cuidar de su sobrino, Aurora estaba a cargo de sus tres hijos. A raíz del fallecimiento de Raquel, el temperamento de Bruno había empeorado. Comenzó a golpear las paredes de la casa y los vidrios de la mesa a menudo. Además de rasguñar y morder a su tía y al marido de esta, también se negaba a tomar tratamientos complementarios.
En ocasiones, Bruno se despertaba por la noche gritando que quería salir a buscar a su madre y Aurora no tenía las herramientas necesarias para explicarle qué había ocurrido. Según los terapeutas, no había forma de hacer que un chico como Bruno pudiese entender el hecho, a pesar de que hubiera visto a su madre quemada en el parque.
En medio de sus crisis, Bruno se rompió un brazo y se pegó fuerte en la cabeza, por lo que los médicos le propusieron a Aurora que lo sometiera a una cirugía por estereotaxia, en donde se lesionan componentes de su cerebro para disminuir sus estímulos de impulsividad. Así podrían evitar que se autoagriera o que al menos las lesiones disminuyeran de manera considerable, además de que pudiese desenvolverse para tomar otras terapias.
La intervención debía ser hecha en las instalaciones del Hospital Centro Médico de Occidente. El Instituto Mexicano del Seguro Social negó el procedimiento bajo el argumento de que el menor no contaba con una afiliación vigente tras el deceso de su madre, quien era su proveedora de seguridad social. Para que la cirugía se realizara en un hospital particular, la familia debía reunir cerca de un millón de pesos mexicanos, por lo que iniciaron una colecta a través de redes sociales con el objetivo de conseguir al menos 300,000. También
se realizó una colecta solidaria por parte de colectivos como Yo Cuido, México. Eventualmente, la secretaria de Igualdad sustantiva de Jalisco, Paola Lazo, intervino ante las trabas del IMS. A finales de enero de 2023 se anunció que tras las gestiones estatales y municipales, Bruno sería operado en el Hospital Civil de Guadalajara.
Al mismo tiempo, la causa por el fallecimiento de Raquel seguía sin avances. A 8 meses de los acontecimientos seguía sin haber agresores detenidos ni presuntos sospechosos y los señalamientos en contra de Sergio fueron prácticamente anulados por las autoridades. Para ese entonces, la familia Padilla decidió no continuar con el proceso legal, aunque esperaban retomarlo algún día para darle justicia a la memoria de Raquel.
Si bien algunas personas se acercaron a Aurora para manifestarse, ella se negó porque creía que pasara lo que pasara le echarían la culpa. Además, Aurora dejó su trabajo en el tribunal colegiado para cuidar las 24 horas a Bruno y aseguró haberse desilusionado de la profesión cuando vio que no habría justicia para su hermana. También perdió amigos y conocidos porque creían en la versión de la fiscalía de que Raquel se había quemado sola.
Recién en julio de 2023, el Congreso de Jalisco aprobó por unanimidad solicitar a la Fiscalía del Estado que le remitiera un informe del avance de la investigación por el deceso de Raquel. También se incluyó solicitar a la Secretaría de Igualdad Sustantiva a las políticas estatales para la igualdad entre hombres y mujeres, así como el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.
El 8 de febrero de 2024, el Congreso de Ciudad de México aprobó reformas que tipifican como delito las lesiones por ataques con ácido, sustancias químicas o corrosivas. Esta violencia, que afecta principalmente a mujeres, se castigaría con penas entre 8 y 12 años de cárcel y una multa económica para reparación del daño a las víctimas.
A la fecha de realización de ese video, la Fiscalía del Estado de Jalisco continua investigando el caso de Luz Raquel Padilla bajo el protocolo de feminicidio. Aún siguen realizando estudios periciales para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. El gobierno de Jalisco aseguró que no se cancelará ninguna línea de investigación y que las autoridades siguen trabajando para identificar y detener a los posibles responsables del crimen.
No hay, hasta ahora una conclusión oficial que establezca si Raquel se lesionó de manera voluntaria o fue asesinada, pero gran parte de la opinión pública creen lo dicho por la fiscalía. Los hechos son confusos, aunque hay una certeza. Raquel no está viva para contar lo que realmente pasó en sus últimos minutos de vida.
