Posted in

¡La Historia de Venganza Más Amarga Del Salvaje Oeste! | El Vengador Sin Piedad

esa es la oficina. Le he detenido en el paso de San Marcos. Dice que viene a ver el ahorcamiento. No te he dicho que solo pasara al señor Sims. Vuelve allí y haz lo que se te dice. Sí, señor. Bueno, ¿cómo se llama? Douglas. ¿A quién busca? Le he dicho yo que busco a alguien. Río arriba es un pueblo tranquilo, no vienen muchos forasteros.

¿Qué quiere? Ya se lo ha dicho su ayudante. Ver a esos hombres. ¿Desde dónde viene? De Wintro. y ha recorrido 100 millas de montaña para eso. ¿Conoces a esos hombres? No. Ah, ya. Le gusta ver ah or ahorcar a la gente. No, le guardaré sus armas. Manténgase lejos de esta cárcel mientras esté en el pueblo. ¿A qué hora los ahortan? A las 6 de la mañana.

En el hotel se desayuna a las 5:30. Así verá el espectáculo con el estómago lleno. Me llamo Lumi. Soy el dueño del banco. ¿Cómo está usted? Acbillaron la oficina y mataron al cajero, pero les cogimos a los cuatro. No, señor. No se llevaron ni un centavo. Cuando los cuelgues mañana, hazlo despacio. Me parece que me confunde.

¿No es usted el señor Sims el verdugo de Silver City? No. Si no es usted el verdugo, entonces, ¿qué hace aquí? Solo vengo de paso. Puede que haya venido a ayudarles a escapar. Busco una habitación para pasar la noche y comida para el caballo. Yo puedo darle una habitación en mi hotel.

¿Me permite que lleve su caballo? Sí. No ha contestado a mi pregunta, señor. Creo que no me ha hecho ninguna. ¿Qué ha venido a buscar? Baja el rifle. No haya bastantes conflictos para que tú halladas otro más. Ya lo ve, están nerviosos. ¿Por qué no se marcha usted al hotel de una vez? Y vosotros, largo de aquí. Precisamente lo que hay que evitar son las aglomeraciones. Venga, fuera todos.

¿Vas a la iglesia esta noche, Tom? Emma. Sí, padre. Ya voy. Dime, ¿vas a ir? Sí. Y allí estaré. Willy, coge este caballo. El lunes pasado les juzgó un tribunal. Aquí no habíamos ahorcado nunca nadie, así que tuvimos que buscar en Silver City a uno que supiera y todos pensamos en usted. Pues no tengo práctica, pero si no hay otro a mano, procuraré quedar en buen lugar.

Tony, llévate mi caballo. Te veré en el almacén. Muy bien, señorita Jim, Isabel. Ah, 4 años sin vernos. Cerca de cinco. Cuando te he visto pasar antes por delante del banco, no podía creer que eras tú y sigo sin poder creerlo, Jim. Pues soy yo. Qué casualidad. Esto hay que celebrarlo, desde luego. Ven, te invito a una cerveza.

Diego, dos cervezas, por favor. Sí, señorita. Bueno, di qué te trae río arriba, Jim? Es un buen sitio. ¿Qué vienes a hacer aquí? Tengo unos negocios en la oficina del Sheriff. Gracias, señor. ¿Has vuelto a Nueva Orleans? No, lo pasamos bien. Desde que murió mi padre, no creas que he viajado mucho.

¿Dónde has estado? Me hice con un rancho al lado de Windrom. No sabía nada de eso. Es muy pequeño. El mío, en cambio es muy grande. Demasiado para una mujer. ¿No te has casado? No, al parecer no he encontrado aún el hombre. Tal vez exijas mucho. Mi padre decía igual. Cuando te conocí en Nueva Orleans estaba buscando marido, de veras.

Y creo creo que me comporté como una tonta. No, tal vez fuiste inteligente. ¿Te has casado tú? Sí, me casé. Una gran mujer. Enhorabuena. Tengo que irme. ¿Cuánto tiempo te vas a quedar aquí? Creo que me iré mañana mismo. Bueno, encantada de haberte visto. Oiga, whisky. Sí, señor. Willy, lleva el caballo del señor Sims a

la cuadra. Le diré al sheriff que ha llegado usted. Permite que me siente. Hágalo. Puedo invitarle a un trago. Estoy bebiendo. No me gusta beber solo. El camarero whisky. Me llamo Sims de Silver City. He venido porque me han encargado un trabajillo. Oiga, ¿dónde puede ir uno para

distraerse en este lugar? de de noche. Claro, también yo soy forastero. Señor Sims, Sherry, venga a tomar una copa. No, gracias. ¿Quiere ver el patíbulo y echar un vistazo a los prisioneros? Oh, hay tiempo suficiente. He tenido un viaje muy pesado y quiero descansar un poco. Su habitación está preparada. Gracias.

Espero verle de nuevo, señor. No de un modo profesional. Iré esta tarde a la cárcel a primera hora. Sheriff, ¿podría ver yo a los prisioneros? ¿Los conoce usted? No los he visto nunca, pero quizá los conozca. Le han dado mucho trabajo. Los he seguido durante 6 meses, siempre detrás de sus rastros. Es un alivio haber dado con ellos encontrarme con que la ley se me ha adelantado.

¿Está Estás seguro de que son ellos? Dos hombres blancos, un mestizo y un indio. No, los mismos. Nunca había ocurrido nada igual en Río Arriba. Descansaré cuando todo haya acabado. Desperdici mucha madera. Un árbol habría bastado. Fueron sentenciados a la orca, no a ser linchados. Ramón, diga. ¿Te dan qué hacer? No han comido. Sí, señor.

Venga, acercaos. De pie. Arriba todos. Todos de pie. Vamos. ¿Me das un cigarrillo forastero? Silencio. ¿Qué te propones? Castigarnos a estar callados. Creía que nos traías una mujer, sheriff. ¿Quieres sus nombres? Gracias.

¿Quién es ese sheriff? ¿No le conoces? No, yo no le he visto en mi vida. Quiere ver cómo se ahorca. Es la última noche. Vigila bien. Sí, señor. Y no hables con ellos. Si quieren algo, me llamas a mí. Sheriff, eh, ¿me dará permiso para ir a la iglesia esta noche? Ya veré. Haré lo que pueda. Parral. El padre Bailey desea verte.

He dicho que no quiero saber nada de él. Viene con tu madre. No quiero verla tampoco. Tú, Ramón, ¿qué hora es? No puedo hablar contigo. Tú eres el único contra el que no tenemos nada, Ramón. Ramón nos cuida bien y nosotros le queremos. Yo a vosotros no. Eso no es cierto. Al primer hijo que tenga le llamaré Ramón en tu honor.

Qué gracioso. ¿Por qué no rezas? Baja de ahí. ¿En qué estás pensando, Zac? ¿En quién será ese forastero? Por su aspecto no ha venido a ayudarnos. No le localizó. Parece que él sí te conoce. Te miró muy fijamente. Lujan, ¿has visto antes a ese hombre? No, pero tiene cara de cazador. No nos queda mucho tiempo. ¿Crees que no lo sabemos? Hay que hacer algo, pues hazlo.

Read More