Posted in

Harfuch catea la cabaña secreta de Norberto Rivera… 87 lingotes de oro del Vaticano dentro

Hemos encontrado esto adentro de la cabaña. Seguimos investigando. Aquí tienes. Pensamos hay mucho más. Hay una pregunta que la Iglesia Católica Mexicana ha aprendido a no hacerse en voz alta durante los últimos 30 años. ¿De dónde sacó Norberto Rivera Carrera el dinero? No, el sueldo de Cardenal. Ese está documentado, es modesto, no alcanza para sostener el estilo de vida que cualquier persona que haya cubierto su trayectoria pública ha descrito durante décadas, no las donaciones formales que la Arquidiócesis Primada recibe

oficialmente. La pregunta es otra, ¿de dónde salió todo lo demás? Los viajes en jets privados, los autos de lujo que sus voceros siempre describieron como préstamos de amigos, las casas de descanso a las que iba en fines de semana, los relojes que algunos joyeros mexicanos identificaron como piezas de coleccionista.

Y de dónde, esta es la pregunta más perturbadora, ¿de dónde salió el dinero que, según fuentes cercanas a la investigación que llevó a Omar García Harfa, en una zona boscosa del Estado de México, estaba almacenado físicamente en forma metálica, en lingotes con un sello específico que cuando los peritos pudieron identificarlo cambió por completo el alcance de la operación sello era el del Banco Vaticano.

Instituto para las Obras de Religión. El banco que durante el siglo XX estuvo en el centro de los escándalos financieros más graves de la Santa Sede, el que se vinculó con el Banco Ambrosiano, el que se asoció con el caso de Roberto Calvi, encontrado colgado bajo el puente de los frailes negros en Londres en 1982.

ese sello en lingotes de oro físico. 87 lingotes. Según los reportes preliminares que fuentes cercanas a la investigación han compartido con periodistas mexicanos bajo condición de anonimato, 87 lingotes en una cabaña a la que oficialmente se llamaba la casa de descanso del señor cardenal, a la que iba los fines de semana durante sus años como arzobispo primado, a la que siguió yendo después de su renuncia en 2017.

Esa cabaña, esa es la que Arfuch cateó y lo que encontró adentro es lo que este video te va a contar. La cabaña no aparece a nombre de Norberto Rivera, carrera en ningún registro público. Eso en sí mismo no es excepcional. La mayoría de las propiedades de la jerarquía católica mexicana están registradas a nombre de asociaciones religiosas, fundaciones civiles o personas físicas que actúan como prestanombres.

Lo excepcional es la cadena específica. La cabaña aparece registrada a nombre de una sociedad civil con domicilio en la Ciudad de México. Esa sociedad civil tiene como representante legal a una persona que resultó ser empleado administrativo de una de las parroquias que durante los años de Norberto Rivera como arzobispo primado dependía directamente de su despacho.

La sociedad civil recibe sus aportaciones económicas de una fundación que tiene su domicilio fiscal en la misma dirección que una de las oficinas administrativas de la Arquidiócesis. Y esa fundación recibe transferencias que terminan en cuentas bancarias en Suiza, en Luxemburgo. Y esto es lo que hizo que la investigación escalara al nivel federal en una cuenta vinculada con el Instituto para las Obras de Religión.

Esa cadena específica es la que las fuentes cercanas a la investigación describen como el rastro patrimonial del cardenal, la que cambió el carácter de la investigación, la que hizo que Harfuch decidiera una madrugada de noviembre ordenar un cateo. El operativo en la cabaña duró 6 horas. No participó la Guardia Nacional, no participó el Ejército, participó un equipo reducido peritos documentadores, cerrajeros forenses, agentes de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, personal jurídico con las

órdenes firmadas y Arfug en persona. La cabaña tenía sistemas de seguridad sofisticados, cámaras perimetrales, sensores de movimiento, cerraduras electrónicas, un cuarto interior con puerta blindada que requería llave física especial del tipo que los cerrajeros forenses tardaron casi dos horas en abrir sin dañar el contenido.

En ese cuarto interior estaban los lingotes, los 87 lingotes con el sello del Instituto para las obras de religión, apilados con cuidado en un sistema de estanterías metálicas que sugería que alguien había hecho un esfuerzo deliberado por preservarlos en condiciones óptimas durante años. Los peritos no tocaron los lingotes en el momento del cateo, cuando se encuentra material que potencialmente puede tener procedencia internacional.

Las autoridades mexicanas tienen que coordinarse con las autoridades del país de origen antes de proceder con la cadena de custodia. Y el oro con sello del Banco Vaticano es, por definición material de procedencia internacional. Lo que sí hicieron los peritos fue documentarlo. Fotografiaron cada lingote, registraron los sellos, los números de serie, los pesos, produjeron un inventario completo que se envió por canales formales a las autoridades correspondientes en Italia y en la Santa Sede. Esa transmisión inició

lo que las fuentes describen como la fase diplomática del caso, una fase considerablemente más complicada que la fase operativa, porque ningún gobierno está preparado para procesar una situación en la que oro físico, marcado con el sello de un banco extranjero soberano, aparece en cantidades significativas en una cabaña de descanso de un cardenal retirado.

es una situación sin precedentes claros y los precedentes que sí existen el caso del Banco Ambrosiano, los escándalos de Lior en distintos momentos, las investigaciones que el Papa Francisco ordenó durante su pontificado, todos terminaron en acuerdos. Transferencias administrativas, jubilaciones tempranas, pagos discretos, silencios sostenidos.

El caso de los 87 lingotes está al momento de grabar este video en algún punto temprano de ese mismo proceso para entender qué significa, qué consecuencias puede tener y qué nos dice sobre las relaciones entre la Iglesia Católica Mexicana y los flujos financieros internacionales que la sostienen.

Tienes que entender primero quién es Norberto Rivera Carrera. No la versión oficial, la real. En este video te voy a contar cuatro cosas que casi nadie sabe sobre Norberto Rivera Carrera y te voy a avisar cuando llegue cada una. La primera como un sacerdote nacido en una familia campesina, pobre de la Sierra Madre Occidental de Durango, terminó convertido en uno de los hombres más cercanos a las élites económicas y políticas del México contemporáneo.

y los tres mentores específicos que lo guiaron en ese ascenso, un arzobispo conservador apodado, López Rapiña, un fundador de los legionarios de Cristo, que sería después acusado de y un nuncio apostólico italiano, cuya red de relaciones con el poder mexicano definió toda una época de las relaciones Iglesia Estado en este país.

Segunda, el negocio específico que durante los años de su arzobispado le permitió acumular una parte sustancial del patrimonio que después aparecería distribuido en propiedades, cuentas y eventualmente en lingotes de oro físico. El negocio de la imagen de la Virgen de Guadalupe, la venta de derechos de autor, el contrato con una empresa estadounidense por 12 y medio millones de dólares.

Read More