Hola, Maky friends. Espero se encuentren muy bien. Desde hace algunas semanas quería compartirles algo, pero al final las cosas empezaron a salir mal y cada vez más mal que pues lo que les vengo a compartir ahorita no es ni cercano de la noticia que les pensaba compartir en su momento, pero pues al final Dios es quien decide lo que sucede y quien tiene la última palabra de todo.
Y no me queda más que aceptar y aprender esta experiencia. intentar sanarla. Para los que tienen ya algunos años siguiéndome, de verdad, muchísimas gracias. significa muchísimo, pero tal vez por ahí me escucharon decir que yo quería tener muchos hijos, al menos tres, porque pues crecí como hija única y el una familia grande que muchas personas en la casa siempre me me hace mucha ilusión y Dios me bendijo con dos hijos, un niño en el 2019 y una niña en el 2021 y a partir del 2021, gracias a Dios, mi canal empezó a crecer más y pues fue muy

bonito. el encontrar a nuevas personas que les gustan mis videos y y para mí me fascina esto. Así que decidimos poner en pausa lo de tener más bebés para una etapa donde estuviera más estable emocionalmente como mi canal, también el trabajo de mi esposo. El punto es que decidimos que este 2026 era como un buen momento para buscar otra vez esa posibilidad.
Y si fue así, a inicios de marzo me enteré que estaba embarazada. Por supuesto que nos dio muchísimo gusto, aunque tampoco voy a mentir que sí sentí nervios. el volver a pasar por eso otra vez, aunque sí es muy emocionante y te da mucha ilusión, pues también esa parte de los nervios de que si todo sale bien y desafortunadamente este embarazo no se logró y quiero compartirlo porque me he dado cuenta que entre más lo he contado, más mujeres a mi alrededor me dicen, “Me pasó lo mismo.
” o alguna mujer cercana a ellos también le sucedió y creo que hay mucho que aprender de este tipo de experiencias o acompañar una situación tan peculiar como lo es esta, porque aunque para los médicos pudiera ser algo normal, un proceso del cuerpo emocionalmente, es una pérdida que creo que no se vive muy sencillo como médicamente a veces se maneja.
El día que me hice la prueba ni siquiera me dio tiempo de asimilarlo porque un poco después, como a las 2 horas de eso, empecé a sentir dolor de un lado del vientre y mala idea, me metí a internet de investigar qué pudiera hacer y me sale que pudiera ser un embarazo ectópico, que es un tipo de embarazo. El embrión se implanta yce en la trompa o en algún lugar donde no es la matriz y empieza a crecer y eso se puede reventar y producir una hemorragia muy muy delicada a esa situación.
Y como yo empecé a sentir dolorcito de un lado, pues me empezaron a entrar los nervios y el miedo y si sí tengo eso, que le pedí a mi esposo que me llevara urgencias porque yo de verdad que tenía todas las emociones encima de mí, que eran más las emociones que el dolor. El dolor era como incomodidad, pero nada fuerte.
Y ya fui ahí, me hicieron ultrasonido y me dijeron que era muy pronto como para determinar si algo estaba mal con el embarazo que tenía que esperar, que en una semana fuera con un médico obstetra, o sea, un ginecólogo que lleva todo este proceso de embarazadas. Y ese obstetra en particular me lo recomendaron por si algo salía mal con el embarazo, que él ya está afiliado a un hospital donde ya tienen todo lo necesario para llevar un embarazo que no salió bien, ya saben, para retirarlo, porque aquí en Texas ese tema es muy delicado, ya saben, está
prohibido el aborto y se han puesto en riesgo vidas de mujeres que en el proceso de que tienen que llevar todo un papeleo y un montón de cosas para poder que les retiren el bebé, pueden sufrir infecciones y cosas peores. Entonces, creo que Dios mandó ese malestar de un lado para que fuera a urgencias, a un hospital aquí cerquita y me mandaran a ese hospital para buscar a ese doctor por si algo salía mal y ya ir encaminada a que todo pues se me facilitara al momento de que pues no saliera bien el embarazo. Entonces, ya fui con ese
médico. Al menos me quitó el miedo de que fuera un embarazo ectópico de ese que les digo que es super riesgoso, pero sí me dijo que no podía saber nada, si el bebé estaba bien, si se iba a lograr, que teníamos que esperar tres semanas para poder confirmar si había latido, si había crecido y que por lo pronto me fuera a mi casa.
Y es muy duro que te regresen a tu casa por más de 20 días con la incertidumbre de no saber qué está pasando con tu cuerpo. Y a pesar de tener síntomas, porque lo peor de este tipo de pérdidas tempranas es que tú desarrollas todos los síntomas, te sientes con sueño, muchísima hambre, náuseas, cansancio, todos los síntomas, pero eso no garantiza nada ni te da tranquilidad de que el embarazo esté yendo bien, pero emocionalmente sí te empieza a engañar porque pues tú piensas que todo está dentro de lo normal y por eso me estoy sintiendo así. Lo que sí me
mandó a hacer fue un estudio de sangre que se llama BHCG cuantitativa, que mide cómo va subiendo la hormona al embarazo en 48 horas. Me lo mandó un lunes y luego un miércoles. Y se suponía que esa hormona tenía que doblarse en esas 48 horas y la mía solamente subió 23%. O sea, mucho más abajo de lo que se requería.
Y eso ya era un indicio de que las cosas andaban mal. Me llamaron y ya se imaginarán cómo tomé la noticia ese día, sobre todo porque ni siquiera era decisivo, que hay mujeres que les puede salir baja la hormona, pero que después todo puede salir bien, así que tenía que seguir esperando. Todavía me faltaban más de dos semanas en esta incertidumbre y algo que me ayudó muchísimo para no pensar era estar aquí, trabajar en los videos, en los guiones, poder poner mi mente en otro lado y no pensar en mí, en mi cuerpo, en cómo me estoy sintiendo.
Así que todos los videos que produje en estas últimas semanas de verdad que fueron una salvación emocionalmente y de verdad gracias, muchas gracias por todo su apoyo. Pero algo que me empezó a bajar los ánimos es que los síntomas en vez de ir aumentando iban disminuyendo, se me desaparecieron las náuseas, ese superolfato que les da las embarazadas de que puede soler algo con tanta potencia. Ya no, ya no sentía eso.
También cada vez más energía, menos sueño y eran como esos mensajes que me recordaban que todo podía salir mal. Y esto me lo guardé completamente porque quería al menos olvidarlo. No se lo conté a mi mamá, a ninguna amiga. El único, por supuesto, que estaba al tanto de todo era mi esposo y a mis hijos. y tuvimos el error de compartírselos en el momento que vimos la prueba por la emoción del momento, porque tratamos de explicarle todo a nuestros hijos.
Pues sí, se lo compartimos y ellos lo tomaron de la forma más bonita a su cuarta edad, entendieron todo, estaban celebrando superemocionados, pero conforme empezaron a suceder las cosas, pues sí les hicimos saber que tal vez no era nada y también lo entendieron muy bien y eso es algo que también valoró mucho esa capacidad de entender y aceptar que las cosas Dios no las decidió como queríamos.
Y bueno, finalmente llegó la tan esperada cita del 24 de abril, donde con ultrasonido ya se iba a ver qué había pasado y llegamos al ultrasonido. Mi esposo estaba conmigo y del tamañito que habíamos visto cuando me hicieron ultrasonido la última vez era pequeño y ahora había crecido. como tres veces más el tamaño del saquito gestacional que nos hicimos la falsa esperanza de que sí había salido todo bien, pero la persona ultrasonido no era el doctor, era quien nada más hizo el ultrasonido y no dijo absolutamente nada, que eso debió haber
sido señal suficiente como para entender que no quiso dar la mala noticia ahí, pero a veces uno se cierra como siempre pensando positivo y esperando que todo salga bien. Y bueno, dijo, “Les van a comunicar el resultado en unos minutos y ahí en la espera fueron como unos 15 minutos los que esperamos en el cuarto ahí pues sí pensando que hasta lo platicamos de que seguramente sí porque creció y y pues como esa ilusión de que te van a dar una buena noticia al final de cuentas y ya entra la partera porque el doctor casi no atiende, o sea, como
Read More
que él se dedica más a las cesáreas, a los partos o a situaciones así delicadas, te atiende más una partera que es como su asistente y ya ella entra y me ve con una cara, poca gente me ha visto con una cara de tanta compasión, de tanto te entiendo por lo que estás pasando y y pues sí nos dio la noticia de que no había crecido el el embrión, que no no había latido, no había pasado a ser un feto, que lo sentía mucho, que estas cosas suceden y no se sabe muy bien por qué.
Lo más aceptado es que existe un problema cromosómico con el bebé, alguna malformación, enfermedad y que el mismo cuerpo lo detecta y para evitar esto decide interrumpirlo, ya no crecer ese embarazo. Y lo peor de esto, después de que te dan una noticia si ya te pega y te duele muchísimo, pues ahora tienes que tomar una decisión de qué va a pasar porque no se pueden quedar así las cosas.
y me dijo que en el tiempo en el que yo estaba, o sea, 10 semanas, ya mi cuerpo debería de comenzar muy pronto un proceso de desecharlo, cólicos, sangrados para expulsarlo, pero si no sucedía eso en una semana que teníamos que actuar de otra forma porque si se queda ahí pues puede causar infecciones fuertes.
Ese proceso se vive en casa y en teoría es el ideal, pero tienes que estar al pendiente de que no empieces a sangrar de más, a llenar más de una toalla en una hora, porque ahí sí ya hay problema y tienes que correr a urgencias al hospital para que te atiendan. Luego, la segunda opción es tomar un medicamento. Me dijo que eran cuatro pastillotas que tenía que ponerme de un lado de la mejilla y en una hora ya iba a empezar mi cuerpo a sentir los cólicos, el sangrado.
Pero lo mismo, si empiezas a sangrar de más, también tienes que correr a urgencias. y le pregunté por los efectos secundarios y me dijo que diarreas intensas, fiebres intensas y me dio muchísimo miedo. Y la tercera opción es un procedimiento donde vas al hospital, te agendan una cirugía y el doctor lo remueve, que eso me sonó lo más seguro en ese momento, lo más tranquilizador.

Me vine a mi casa con mucha tristeza, pero también con mucho miedo. Y luego que me enteré que para ese proceso se necesita anestesia general, es decir, que estás inconsciente por todo el procedimiento, no sabes lo que está pasando, también me aterraba porque después de uno venir sobreviviendo siempre control freak como al tanto de todo y querer controlarlo todo, me he hecho muy así últimamente.
El hecho de soltarme y decir, “Yo no voy a estar consciente, me aterraba, pero aún así pensaba que era la mejor decisión en vez de las otras dos, porque mi cuerpo de no sentía nada, ni un dolor, como si nada estuviera pasando.” Y he escuchado historias de todo, de mujeres que les va muy bien con el medicamento, su cuerpo empieza a hacer el proceso y pues sí malestar un rato, pero ya después como si nada y a otras que les va muy mal, así que con miedo y todo, pero pues sí decidí la cirugía.
Ya con esta noticia pues lo compartí con mis padres y ellos pues muy bonito me entendieron y a pesar de que pues ya están avanzados de edad, mi papá tiene más de 70 años, mi mamá está a punto de llegar, quisieron venir a acompañarnos, ayudarnos con los niños, estar conmigo en este proceso y pues les compré un vuelo de emergencia desde Sinaloa hasta acá hasta Dallas.
Llegaron la noche antes del procedimiento, fue el miércoles, llegaron el martes en la noche, me dieron muchísimo apoyo, se quedaron con los niños. El miércoles que tuvimos que salir temprano, mi esposo y yo, para la anestesia me pidieron que no consumieran nada, ni agua, ni comida después de la medianoche del martes, porque tenía que estar en ayuno completo, porque me iban a meter un tubo por la traque y todo para ayudarme a respirar mientras estaba en la anestesia general.
Imagínense para mí lo que eso sonaba, pero igual decidí dejar de pensar. El martes, un día antes de todo, grabé un video que van a ver de este que viene va a ser una nueva serie que es Badabun, Hukilob y Kenia OS. Pues antes de eso me apuré porque no podía estar sola con mis pensamientos. Entonces, el siguiente video, Badabun y después Hookilob, los grabé antes de el procedimiento que que pues viví y me ayudó muchísimo porque el estar grabando me hacía estar en otro lado con mi cabeza porque me hubiera vuelto loca al estar pensando más en mí. Al final puedo
decir que fue más el miedo, tanto el doctor como el anestesiólogo me dieron un trato muy muy humano como entendiendo el doctor, sí, minimizando como que esto no significa nada, vas a poder tener más bebés. es un proceso natural de tu cuerpo, pero de una forma humana, o sea, no minimizándolo como si no significara nada, sino como intentándome dar ánimos.
Y el anestesiólogo, como sabía que estaba muy nerviosa, intentó hablarme también de otros temas para que no me diera cuenta que ya venía pues el momento en el que me iban a dormir. Y cuando estaba hablando conmigo, me empezó a entrar un sueño de esos que no puedes, pero es un sueño que tú te quieres dormir, no es que estés sintiéndote mal ni nada, como que te empiezas a relajar muchísimo y ya fue cuando mi esposo se despidió de mí así rápido y me pasaron a quirófano.
Solo vi muchas personas en el cuarto y es de lo último que me acuerdo. Lo siguiente que supe fue que habían pasado como dos horas. Me desperté, estaba una enfermera conmigo que me había acompañado desde que me dejaron ahí en en observación después del procedimiento. Pero en cuanto me desperté empecé a tener muchísimos escalofríos, un frío así increíble que ella me puso rápido cobijas así, un montón de cobijas y me metió como un aire caliente para intentar estabilizar mi temperatura y no podía. Pasaron como unos 15 minutos

intentando calentarme y como no se pudo, me puso un medicamento que en cuanto me lo puse empecé a sentir calorcito y ya se acabó el frío. Otra como en observación, ya dejaron pasar a mi esposo. Eh, lo único que quería yo era dormir. Me quedé completamente dormida, pero me despertaron porque ya era hora de irme así de rápido.
Ya podía pararme, ir al baño, solo no caminar mucho, pero básicamente ya había pasado el peligro. Quise comer en la cafetería de ahí del hospital porque yo quería seguir en observación por si me empezaba a sentir mal, pero gracias a Dios nada. Solo que en el camino, ya al salir del hospital, cuando ya no existía el miedo, ahí sí me entró toda la tristeza de lo que había vivido, porque antes el miedo de estar en la operación y todo no me dejaba entender o asimilar esta pérdida.
Pero bueno, ya aquí en casa con el apoyo de mis padres y de mi esposo, quien ha estado tan al pendiente de mí en todo momento acompañándome, para él tampoco fue fácil el pasar por la ilusión, luego el miedo, luego la tristeza, el que tiene que estar fuerte para mí, pero ha sido tan importante su apoyo que creo que eso también ha aligerado muchísimo esta carga.
También el cariño de mis hijos ha sido tan bonito, los abrazos de mi niño, mi niña, eh todo ha sido más sencillo. El dolor básicamente solamente lo tuve los primeros dos días. Lo que sí me quedó ahorita es dolor en la garganta porque por el tubo que me metieron, pues sí se lastimó y ahí tengo problemas para tragar, no para hablar, pero sí para tragar alimentos, hasta agua a veces.
Sé que es un proceso que toma tiempo, que una pérdida así, por más sencilla que parezca, duele, deja una marca, es algo que muere a final de cuentas, una ilusión que se apaga. Y quiero agradecer mucho porque estuve compartiendo muy breve en historias lo que pasó y cada mensaje que me llegó ahí, no saben lo que le hacía mi corazón.
Leí muchísimos, discúlpenme que no pude contestar. Para todos los que me escribieron lo más bonito que que pude haber leído ese día venía de ustedes y es el punto de mi vida en el que me he sentido más vulnerable, más en el hoyo emocionalmente. Y el leer tantos mensajes de apoyo era como si cada uno me estuviera elevando y haciéndome sentir mejor y diciéndome, “No está sola.
” A veces en las redes sociales pensamos que las palabras no significan nada porque vemos de todo, palabras tan llenas de amor, de cariño, pero así como vemos de esas palabras positivas, también vemos de negativas. Entonces decimos como que ya no importa nada y estas palabras son huecas, pero no, sí cuentan mucho y son en esos momentos en los que agradezco muchísimo que haya personas tan empáticas y tan bonitas como la mayoría de ustedes.
Muchas gracias por haber visto este video, especialmente hasta el final, de verdad. Significa muchísimo. Gracias, gracias por todo y si han pasado por algo así, quiero que sepan que entiendo que no es algo mínimo para nada, pero que sí se puede levantarse de esto. Y nos vemos muy pronto en uno próximo. Adiós.